La Comisión Europea está impulsando una importante iniciativa para reducir la burocracia y simplificar la normativa. Mediante sus nuevos paquetes de simplificación, el objetivo es construir una Europa más ágil y favorable a las empresas, reduciendo la carga administrativa, mejorando los procesos transfronterizos y avanzando hacia un entorno regulatorio digital.
Para garantizar la certeza sobre la identidad de cada empresa, existen dos identificadores: el Identificador de Entidad Jurídica (LEI) y su equivalente digital, el LEI verificable (vLEI), que los reguladores y responsables políticos deben tener en cuenta. Según la Fundación Global de Identificadores de Entidad Jurídica (GLEIF), estas herramientas están bien posicionadas para ayudar a implementar el «Principio de Uso Único» de la UE y agilizar el cumplimiento normativo en todos los sectores, especialmente cuando se integran en sistemas digitales de información e identidad.
El LEI ya está bien establecido en los mercados financieros, y la iniciativa de simplificación de la UE está abriendo nuevas posibilidades. Al integrar los LEI en los sistemas regulatorios, las autoridades pueden eliminar la presentación repetitiva de informes y garantizar la coherencia en la identificación de las entidades. El vLEI amplía esta capacidad, proporcionando credenciales verificables e inalterables que automatizan la autenticación y refuerzan la confianza digital. Existen aplicaciones inmediatas. Desde los datos ESG en virtud de la Directiva sobre Informes de Sostenibilidad Corporativa (CSRD) hasta los procesos KYC transfronterizos y la verificación de operaciones, la vinculación de los LEI con la infraestructura de informes mejora la fiabilidad y reduce la duplicación. Para XBRL, donde la trazabilidad de los datos es fundamental, esto resulta crucial.
El mensaje de GLEIF es claro: para que una Europa digital eficiente se haga realidad, la identidad debe ser simple, estandarizada y segura. El LEI y el vLEI ofrecen esa base; ahora corresponde a los reguladores y a la industria integrarlos más profundamente en el sistema.
Desbloqueando un futuro más sencillo: cómo el LEI y el vLEI pueden impulsar la era digital europea.
A medida que la Comisión Europea redobla sus esfuerzos para reducir la burocracia y simplificar el entorno empresarial a través de sus paquetes de simplificación ómnibus, el Identificador de Entidad Jurídica (LEI) y su equivalente digital, el LEI verificable (vLEI), están demostrando ser esenciales para esta transformación: reducen costes, aumentan la eficiencia y generan confianza en las transacciones digitales.
Los paquetes de simplificación ómnibus de la Comisión Europea y su agenda de simplificación más amplia buscan ofrecer un marco regulatorio para la Unión Europea (UE) más simple, ágil y favorable a las empresas. Esto se basa en las conclusiones del «Informe Draghi sobre el futuro de la competitividad de la UE», que identificó la excesiva complejidad regulatoria como un factor clave que obstaculiza el potencial económico de Europa.
Cómo LEI y vLEI pueden reducir la carga de cumplimiento normativo en toda Europa.
La nueva estrategia de simplificación describe una serie de medidas y pasos para agilizar los trámites burocráticos. Entre ellas se incluyen la priorización del «Principio de Uso Único» y los enfoques digitales por defecto, así como la búsqueda de oportunidades para facilitar las transacciones transfronterizas y simplificar la presentación de informes de sostenibilidad. En términos más generales, esto refuerza la necesidad de soluciones de identidad digital integradas para eliminar redundancias en la presentación de informes y el cumplimiento normativo. El LEI y el vLEI ofrecen beneficios inmediatos al simplificar, estandarizar y automatizar la identificación de entidades en todas las jurisdicciones y sectores.
1. Habilitar el principio de «única vez»
El principio de presentación única es un pilar fundamental de la agenda de simplificación de la UE, cuyo objetivo es evitar que las empresas proporcionen la misma información varias veces a diferentes autoridades. El LEI facilita este objetivo al servir como un identificador estandarizado y universalmente reconocido que puede utilizarse en diversos marcos regulatorios, servicios financieros, comercio y cadenas de suministro. Al integrar el LEI en los sistemas de información digital, las autoridades pueden eliminar procesos duplicados, garantizando que las empresas solo tengan que presentar su información una vez, tras lo cual esta podrá compartirse sin problemas entre las agencias gubernamentales. La automatización del registro y la presentación de informes empresariales también se alinea con la iniciativa del Punto Único de Acceso Europeo (ESAP) para la presentación de datos financieros y no financieros.
El Principio de Identificación Única es importante para nuestros miembros, ya que simplifica el intercambio de datos y reduce la carga administrativa transfronteriza. Al proporcionar un identificador único y universal para las entidades jurídicas, el LEI es fundamental para la implementación de este principio, lo que contribuye a la creación de un Mercado Único Digital verdaderamente integrado que impulsará la eficiencia operativa y la rentabilidad para las empresas de todo el mundo.
2. Verificación digital por defecto y automatizada
Los esfuerzos de digitalización de la UE se centran en reducir los procesos manuales y en papel en la presentación de informes de cumplimiento. El vLEI, basado en los principios de identidad auto soberana, proporciona credenciales criptográficamente verificables que permiten a las empresas y a los reguladores automatizar los procesos de verificación de forma segura. Esto reduce la carga que supone para las empresas tener que demostrar repetidamente su identidad legal, la de sus representantes y la legitimidad de sus contrapartes, lo que acelera las aprobaciones regulatorias y reduce las demoras administrativas.
La misión de GDF es promover y respaldar una mayor adopción de estándares de mercado y una mayor implementación de las mejores prácticas en finanzas digitales. El LEI es un ejemplo excepcional de cómo las empresas pueden implementar medidas de cumplimiento innovadoras mediante procesos digitales por defecto. Reduce tanto el riesgo como las ineficiencias al transformar los procesos manuales basados en papel. Respaldamos firmemente el LEI como una forma de aumentar la confianza y la transparencia, al permitir que las instituciones financieras cuenten con un medio consistente y automatizado para verificar la identidad de los clientes, evaluar riesgos y garantizar el cumplimiento de los marcos regulatorios.
3. Simplificación de las transacciones transfronterizas y el cumplimiento de las normas KYC
Las empresas europeas, especialmente las pymes, se enfrentan a importantes obstáculos en el comercio transfronterizo debido a la diversidad de requisitos regulatorios. El LEI y el vLEI ofrecen un método estandarizado para la identificación de contrapartes, simplificando los procesos de Conozca a su Cliente (KYC) y de lucha contra el blanqueo de capitales (AML). Al integrar el LEI en plataformas de comercio digital y servicios financieros, las empresas pueden reducir los tiempos de incorporación, disminuir los costes de cumplimiento y garantizar una mayor precisión en la verificación de identidad en distintas jurisdicciones.
Los tesoreros corporativos suelen apoyar cualquier iniciativa que busque simplificar la normativa. Creemos que el LEI y el vLEI, gracias a sus múltiples usos y a su estandarización, reducirán la complejidad de las operaciones, garantizarán la seguridad de los intercambios y los pagos, y facilitarán la incorporación de proveedores y clientes, entre otras cosas.
4. Simplificación de la presentación de informes de sostenibilidad corporativa
La Directiva de la UE sobre informes de sostenibilidad corporativa (CSRD) exige una mayor transparencia en la información ambiental, social y de gobernanza (ASG), pero el paquete de simplificación busca aliviar la carga de cumplimiento asociada. El LEI respalda este objetivo al proporcionar un identificador común que permite vincular los informes de sostenibilidad corporativa en las presentaciones regulatorias, la información financiera y la debida diligencia de la cadena de suministro. Esta alineación minimiza la duplicación y mejora la interoperabilidad de los datos, facilitando así que las empresas cumplan de manera eficiente con sus obligaciones de información ASG.
Una base de datos centralizada y armonizada con información relevante sobre el grado de sostenibilidad de cada empresa y su exposición a los riesgos climáticos sería beneficiosa para impulsar el desarrollo de las finanzas sostenibles y garantizar la protección de los inversores, al facilitar el acceso a las métricas financieras y ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) que describen a la empresa. Estos datos permitirían el seguimiento de las cadenas de suministro (por ejemplo, a través de los indicadores de sostenibilidad de proveedores y clientes). Esto posibilitaría la estimación de las emisiones a lo largo de toda la cadena de suministro. A su vez, ayudaría a supervisar el uso de los fondos obtenidos mediante bonos verdes, aumentaría la fiabilidad de las etiquetas verdes y, por consiguiente, reduciría el riesgo reputacional del «lavado verde» en los mercados de bonos verdes.
Una oportunidad estratégica para mejorar la infraestructura regulatoria y digital de la UE.
La agenda de competitividad de la UE, y en particular su pilar de simplificación, ofrece una oportunidad única para seguir colaborando con la Comisión Europea con el fin de integrar aún más el LEI y el vLEI en la infraestructura regulatoria y digital de la UE.
Otras áreas clave y oportunidades para una posible colaboración incluyen:
- Mapeo entre EUID y LEI para la interoperabilidad: Establecer un mapeo estructurado entre el Identificador Único Europeo (EUID) y el LEI para mejorar la interoperabilidad entre los sistemas de identificación de entidades nacionales, regionales y globales, lo que permite una integración perfecta para las empresas que operan dentro y fuera de la UE.
- Inclusión en los marcos de identidad digital de la UE: A medida que los debates sobre este tema evolucionan hacia la inclusión de la identidad organizativa, la integración del LEI/vLEI en el marco de la Cartera de Identidad Digital de la UE y el e IDAS puede facilitar transacciones transfronterizas sin problemas.
- Adopción en la contratación pública: Promover el LEI/EUID en los procesos de contratación pública de la UE para mejorar la transparencia y la verificación de las contrapartes.
- Apoyo continuo a la presentación de informes regulatorios: Se brinda apoyo a organismos como la Autoridad Bancaria Europea (EBA), la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (EIOPA), el Banco Central Europeo (BCE) y la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) para que aprovechen el LEI como identificador estandarizado de entidades para la presentación de informes regulatorios y el cumplimiento de las normas KYC, garantizando la coherencia en las regulaciones financieras de la UE y a nivel mundial.
- Habilitación de vLEI para la autenticación y las firmas digitales: Facilitar la adopción de vLEI como infraestructura de autenticación y firma digital en todos los organismos reguladores, lo que permite la presentación de informes y transacciones digitales seguras y verificables.
- Eficiencia en el comercio y la cadena de suministro: Colaborar con las autoridades comerciales y aduaneras de la UE para integrar el LEI en la verificación de la cadena de suministro y la documentación comercial, como se hace en otras jurisdicciones globales.
Hacia una Europa más sencilla y eficiente
A medida que la Comisión Europea impulsa su agenda de simplificación regulatoria, resulta evidente que el LEI y el vLEI son herramientas poderosas para mejorar la eficiencia, reducir costes y aumentar la confianza en las transacciones digitales. Al alinearse con los principios de la UE de «Una sola transacción» y «Digital por defecto», pueden desempeñar un papel fundamental en la configuración de un entorno empresarial europeo más ágil, transparente y competitivo. Ha llegado el momento de que los responsables políticos, los reguladores y los agentes del sector adopten estos identificadores reconocidos mundialmente como facilitadores de una Europa más simplificada y eficiente.