La creación de informes digitales a menudo requiere la captura de información que va más allá de los números puros. Dado que la divulgación financiera y de sostenibilidad se está trasladando cada vez más a formatos digitales estructurados, comprender cómo transmitir datos narrativos con claridad es cada vez más importante.
En esta nueva publicación invitada en nuestro blog, Catalina Ibáñez Gutiérrez y Carina Tepper de Lucanet Amana, miembros de nuestro Grupo de Trabajo de Diseño de Taxonomía, exploran el papel de los valores booleanos y las enumeraciones en la simplificación de estas revelaciones.
Los valores booleanos (puntos de datos simples verdaderos o falsos) ayudan a aclarar preguntas clave de tipo sí o no en los informes, como por ejemplo si se han implementado ciertas políticas o métricas de desempeño. Las enumeraciones van un paso más allá y ofrecen listas predefinidas de respuestas a preguntas más complejas, lo que permite a los usuarios seleccionar opciones como “corto plazo”, “mediano plazo” o “largo plazo”. Estos elementos se han utilizado durante años en la taxonomía de los PCGA de EE. UU. y ahora son fundamentales para la Taxonomía de divulgación de sustentabilidad de las NIIF, la Taxonomía de divulgación de sustentabilidad de EFRAG y la Taxonomía de sustentabilidad de GRI, lo que ayuda a que los datos narrativos fluyan sin problemas hacia formatos digitales como iXBRL.
Al incorporar operaciones booleanas y enumeraciones, los preparadores pueden transmitir información cualitativa con precisión, lo que garantiza que las divulgaciones críticas no solo sean precisas, sino también fáciles de interpretar. Este enfoque mejora la comparabilidad entre informes, lo que permite a las partes interesadas profundizar en los datos narrativos y extraer información valiosa, todo ello al tiempo que reduce la ambigüedad.