El 6 de junio, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) celebró su 90° aniversario, conmemorando nueve décadas de protección de los inversores y supervisión del mercado.
Para conmemorar la ocasión, los discursos del presidente Gary Gensler y los comisionados Mark Uyeda, Hester M. Peirce y Jaime Lizárraga destacaron la importante historia de la Comisión y los beneficios duraderos de su marco regulatorio basado en la divulgación.
La SEC, creada por la Ley de Intercambio de Valores de 1934, se fundó en respuesta al desplome del mercado de valores de 1929 y la consiguiente Gran Depresión. Esta era marcó un cambio fundamental en la filosofía regulatoria, al optar por la transparencia en lugar de las leyes de transparencia basadas en el mérito que prevalecían en muchos estados. El Comisionado Uyeda enfatizó que centrar la transparencia y la rendición de cuentas ha sido fundamental para el ascenso de Estados Unidos como superpotencia económica.
La comisionada Lizárraga recordó la oposición inicial a la creación de la SEC, pero destacó cómo las leyes de divulgación obligatoria han demostrado consistentemente su valor. Las leyes federales de valores promulgadas durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt no sólo han protegido a los inversores, sino que también han mantenido la integridad y el crecimiento de los mercados de capitales estadounidenses. Lizárraga señaló que el presupuesto de 2 mil millones de dólares de la SEC, financiado con honorarios de los participantes del mercado, es presupuestariamente neutral. Sorprendentemente, solo en 2022, las acciones de aplicación de la ley recuperaron tres veces el presupuesto de la SEC, lo que refleja la eficacia de estas regulaciones.
La historia de la SEC es un testimonio del poder de la divulgación obligatoria. Al exigir a las empresas que proporcionen información clara y completa, la SEC ha fomentado un entorno en el que los inversores pueden tomar decisiones informadas, mejorando así la integridad del mercado. Este marco ha sido fundamental para proteger a los inversores contra la mala conducta y mantener mercados justos y ordenados.
Hoy en día, la era digital ofrece nuevas oportunidades para mejorar estos principios. Los informes financieros digitales, especialmente con XBRL, permiten un análisis de datos más preciso y eficiente. El formato estructurado de XBRL garantiza que la información sea legible por máquina, lo que facilita una mayor transparencia y una difusión más rápida de los datos. Esta evolución es crucial a medida que avanzamos hacia un futuro en el que la tecnología continúa transformando los mercados financieros.
A medida que la SEC entra en su décima década, su compromiso con la transparencia sigue siendo inquebrantable. Los principios de divulgación obligatoria siguen sustentando esta misión, ahora reforzada por los avances digitales.