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Impacto de la innovación energética en las emisiones de gases de efecto invernadero – moderación de la integración regional y desigualdad social en las economías asiáticas

Con el fin de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), los países asiáticos están tratando de aprovechar el potencial de la innovación energética. Sin embargo, varios problemas estructurales podrían disuadir el impacto esperado de la innovación energética en las emisiones de GEI. Dada la trayectoria de crecimiento económico ecológicamente insostenible de los países asiáticos, es necesario alcanzar todo el potencial de la innovación energética y, por lo tanto, un desarrollo y difusión eficientes de estas soluciones requiere una reorientación de las políticas. Dada la situación actual de los países asiáticos en el logro de los objetivos de los ODS, existe un vacío en la literatura académica en términos de un marco de políticas, y ahí radica la contribución de nuestro estudio. Arrojamos luz sobre cómo la integración regional y la desigualdad social pueden moderar el impacto ambiental deseado de la innovación energética. Sobre la base de los resultados del estudio realizado en 24 países asiáticos durante el período 1990-2019, recomendamos un marco de políticas multifacético orientado a los ODS. Este marco de políticas se desarrolla considerando los problemas estructurales internos y externos con los países asiáticos y, utilizando un enfoque de implementación de políticas por fases, se discute una forma de abordar los objetivos de los ODS 7, 9 y 13.

COP26 Resumen climático – Transición Energética y Acceso Universal

El mundo debe transformar la forma en que genera y utiliza la energía para reducir las emisiones, al tiempo que satisface la creciente demanda de energía y proporciona acceso a la energía para los pobres. La demanda de energía en los países en desarrollo está aumentando rápidamente para apoyar el crecimiento económico, reducir la pobreza y reducir la pobreza, y aumentar la prosperidad compartida. Sin embargo, la energía utilizada para alimentar la vida y los medios de subsistencia de las personas y para impulsar el comercio y la industria mundiales produce aproximadamente tres cuartas partes de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI). Al mismo tiempo, alrededor de 760 millones de personas en los países más pobres viven sin electricidad, se estima que 1.000 millones más sufren de electricidad poco confiable para sus hogares y negocios, y 2.600 millones de personas aún carecen de acceso a cocinas limpias, con impactos desproporcionados en las mujeres y las niñas. Se requieren cambios transformadores, no incrementales, en las políticas energéticas y económicas, así como en el financiamiento energético público y privado para ofrecer energía asequible, confiable y limpia, al tiempo que se amplían los servicios de energía para los pobres.

El papel de los mercados en la transición energética

El camino hacia una economía sin emisiones de carbono será una transición larga y compleja, abordando el doble desafío de proporcionar electricidad asequible para los casi mil millones de personas sin ella, al tiempo que se detiene el cambio climático. Críticamente, la señal de precios de los mercados puede ayudar a lograr estos objetivos relacionados, pero potencialmente conflictivos. Tendrá que ser una transición: los combustibles renovables siguen siendo de naturaleza intermitente, y muchos aún no son competitivos en costos con los combustibles fósiles. Cada transición también debe financiarse con la combinación energética existente: se necesitan combustibles fósiles para fabricar y desplegar molinos de viento, paneles solares y otras tecnologías.