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Las autoridades de supervisión europeas revelan criterios conjuntos de independencia


La Autoridad Bancaria Europea (EBA), la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (EIOPA) y la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) han publicado conjuntamente criterios sobre la independencia de las autoridades supervisoras.

Estos criterios son vitales para garantizar que los órganos de supervisión tomen decisiones imparciales, justas y transparentes. La independencia de las autoridades supervisoras es clave para ofrecer una protección sólida dentro del sector financiero e inspirar confianza en el sistema financiero. Recuerde que, en la UE, cada una de estas agencias desarrolla regulaciones y requisitos implementados por supervisores que trabajan a nivel nacional. Pero estos criterios nos parecen requisitos bastante universales.

Los criterios de independencia descritos se estructuran en torno a cuatro principios clave:

  1. Independencia operativa significa garantizar que las autoridades supervisoras tengan los recursos, los poderes legales y la capacidad para operar sin influencia del sector que supervisan o del gobierno.
  2. La independencia del personal requiere reglas transparentes para nombrar, seleccionar y destituir al personal y a los miembros del órgano de gobierno, quienes deben cumplir con altos estándares éticos.
  3. Para la independencia financiera es clave que las autoridades tengan suficientes recursos financieros para cumplir sus mandatos.
  4. También se reconoce que la rendición de cuentas y la transparencia –incluida la divulgación anual de datos comparables sobre decisiones, actividades, métodos y estadísticas de supervisión– son cruciales para apoyar una supervisión justa y eficaz.

En 2020, se asignó a las AES la responsabilidad de promover y controlar la independencia supervisora. En 2021, publicaron informes individuales sobre la independencia de las autoridades supervisoras dentro de sus respectivos sectores financieros. Sobre la base de estos informes, las AES han publicado colectivamente estos criterios como una herramienta para mejorar la independencia supervisora, que también puede utilizarse para evaluar dicha independencia dentro de la UE.

El objetivo es mantener la eficacia y transparencia de la actuación de la autoridad de control. Si bien los criterios no son vinculantes, pretenden servir como un marco práctico para guiar las acciones que apoyen la independencia de la supervisión. Las AES también utilizarán estos criterios para evaluar la independencia de las autoridades de supervisión.


Autoridades Europeas Conjuntas de Supervisión

Autoridades de supervisión

Antecedentes

La revisión de los Reglamentos de las AES introdujo nuevas tareas en las tres Autoridades Europeas de Supervisión (AES) —la ABE, la AESPJ y la AEVM—, una de las cuales es fomentar y supervisar la independencia de la supervisión. El artículo 8, apartado 1, letra b), de los Reglamentos de las AES establece que las AES «contribuirán a la aplicación coherente de los actos jurídicamente vinculantes de la Unión, en particular mediante una cultura común de supervisión que fomente y supervise la independencia de la supervisión». Además, el artículo 30, apartado 3, de los Reglamentos de las AES establece que las revisiones inter pares se utilizarán como herramienta para evaluar «el grado de independencia y las disposiciones de gobernanza de la autoridad competente.

En este marco, las tres AES publicaron el 18 de octubre de 2021 sus informes individuales sobre la independencia supervisora de las autoridades competentes en sus respectivos sectores financieros. En los tres informes se hace un balance de la situación fáctica de la independencia de las autoridades de supervisión desde ángulos clave, a saber, la independencia operativa, financiera y personal, así como la rendición de cuentas y la transparencia. Los informes pretendían representar fácticamente los mecanismos y prácticas comunicados por las autoridades de control sin evaluar la independencia de cada una de ellas.

Como siguiente paso, las AES están estableciendo criterios para la independencia de las autoridades de supervisión.

El objetivo de la independencia

La independencia es fundamental para garantizar que las autoridades de supervisión que cuenten con los recursos adecuados adopten decisiones justas, eficaces y transparentes. A su vez, esto respalda los objetivos del Sistema Europeo de Supervisión Financiera (SESF): garantizar la adecuada aplicación de las normas del sector financiero, preservar la estabilidad financiera, garantizar la confianza en el sistema financiero y proporcionar una protección eficaz y suficiente a los clientes y consumidores de servicios financieros.

Las autoridades de control son organismos públicos al servicio del interés público sobre la base de sus respectivas funciones de supervisión. Para evitar posibles conflictos de intereses y apoyar la supervisión y la toma de decisiones objetivas, no solo debe prestarse la debida atención al cumplimiento de los objetivos principales de la supervisión, sino también a la gobernanza en torno a los procesos de supervisión y el funcionamiento de la autoridad de supervisión a través de la cual se toman estas decisiones. Por lo tanto, se requiere una buena gobernanza para la forma en que se gestionan, evalúan y rinden cuentas a los supervisores.

Además, la independencia es una herramienta crucial para reducir el riesgo de influencia indebida del sector supervisado y del gobierno.

Estos criterios no vinculantes tienen por objeto proporcionar un marco para la independencia de la supervisión. Para lograr este objetivo, se espera que se apliquen en la práctica con arreglo al marco jurídico pertinente.

Cuatro principios con criterios específicos

Los requisitos de independencia supervisora para el sector financiero establecidos en el Derecho de la UE y en las normas internacionales 3 son parciales y están fragmentados en líneas sectoriales, especialmente en relación con la supervisión de la conducta. Las tres AES han utilizado las normas internacionales vigentes y las conclusiones de sus informes individuales sobre la independencia de la supervisión para establecer criterios comunes a escala de la UE para la independencia de la supervisión.

Las tres AES han utilizado los cuatro elementos clave de la independencia supervisora (independencia operativa, financiera y personal, así como transparencia y rendición de cuentas) como principios fundamentales. Debajo de cada principio4, se especifican criterios detallados para la evaluación de la independencia de las autoridades de supervisión con el objetivo de: a) proporcionar claridad a las autoridades de supervisión sobre las normas comunes para el nivel de independencia esperado en la UE y b) disponer de un conjunto de criterios sobre la base de los cuales cada una de las AES puede realizar evaluaciones de la independencia de una autoridad de supervisión. El conjunto de criterios de este documento no pretende ser una mera lista de comprobación y cualquier revisor tendrá que ejercer su juicio al utilizar los criterios.

Principio 1 – Independencia operativa

1. Las autoridades de supervisión deben gozar de independencia operativa.

2. Todos los supervisores en sus funciones deben aplicar los principios de independencia, transparencia y rendición de cuentas.

3. La legislación, complementada por las normas internas pertinentes, debe asignar mandatos y objetivos claros y explícitos a las autoridades de supervisión y prohibir cualquier forma de influencia indebida del sector supervisado y del gobierno.

Ausencia de influencia indebida

4. Las autoridades de supervisión deben actuar sin ningún tipo de influencia indebida directa o indirecta del sector supervisado y del gobierno.

5. La autoridad supervisora debe adoptar medidas de supervisión (incluidas sanciones) y otras decisiones sin influencia indebida del sector supervisado, de cualquier parte del gobierno, incluidos otros órganos u organismos gubernamentales y del legislador.

6. El personal y los miembros5 del órgano rector de la autoridad supervisora no deben solicitar ni aceptar instrucciones de los representantes del sector supervisado ni de ninguna parte del gobierno, incluidos otros órganos u organismos gubernamentales, antes de tomar sus decisiones de supervisión y políticas.

7. No debe permitirse que los representantes del sector supervisado, el gobierno, incluidos otros organismos u organismos gubernamentales, y cualquier otro organismo público o privado, ejerzan una influencia indebida sobre los miembros del órgano rector de la autoridad de supervisión. Tampoco deben ser miembros de este órgano6, salvo en el caso de las administraciones públicas en funciones de resolución y de fondo de garantía de depósitos que puedan tener implicaciones para los fondos públicos o la estabilidad financiera.

8. La autoridad de control debe desempeñar sus funciones sobre la base de objetivos y mandatos claros establecidos por la legislación.

9. Las relaciones institucionales entre la autoridad supervisora y el gobierno, incluidas las circunstancias y los procesos para el intercambio de información, la consulta o la aprobación, deben estar claramente definidas por la legislación y las normas. Las circunstancias de tales relaciones en lo que respecta a las decisiones de supervisión deben limitarse estrictamente.

10. Las operaciones cotidianas de la autoridad supervisora no deben estar sujetas a consulta ni a aprobación del gobierno ni de ningún otro organismo público o privado, excepto en los casos en que las competencias de supervisión sean compartidas entre las autoridades competentes.

11. Sin perjuicio de la coordinación, consulta o cooperación entre las autoridades de control, el personal y los miembros del órgano de gobierno de la autoridad de control deben informar y funcionar respectivamente bajo el mandato de la autoridad de control, y no informar a ninguna otra autoridad u organismo.

Procesos internos

12. La autoridad de supervisión debe llevar a cabo sus procesos con arreglo a normas estrictas de gobernanza, que deben incluir un proceso de toma de decisiones claro, independiente y transparente.

13. Los requisitos y procesos de supervisión deben aplicarse de manera coherente y equitativa, y la autoridad de supervisión debe evaluarlos y revisarlos periódicamente.

Adecuación de las facultades y facultades legales

14. La autoridad de supervisión debe estar dotada de facultades y facultades jurídicas adecuadas, incluidas competencias de ejecución que sean efectivas, proporcionadas y disuasorias.

15. La autoridad de control debe tener autonomía, dentro del marco jurídico aplicable y de conformidad con él, para establecer normas y reglamentos técnicos y procedimientos e instrucciones prácticas para los sectores bajo su supervisión, sobre la base de las normas y mejores prácticas europeas cuando estén disponibles.

Delegación de tareas

16. La delegación de tareas 8 no debe afectar negativamente a la capacidad del supervisor para llevar a cabo una supervisión eficaz y cumplir sus objetivos.

17. Cuando la autoridad de supervisión tenga derecho a delegar actividades de supervisión en el exterior, debe recurrir a la delegación de forma limitada y en aplicación de procesos claramente definidos, documentados y transparentes. La autoridad de supervisión debe mantener la rendición de cuentas y la supervisión efectiva de las actividades delegadas en la misma medida que las actividades no delegadas.

18. Sin perjuicio de los principios de protección de los datos personales y de confidencialidad, la autoridad de control debe garantizar la transparencia pública sobre la existencia y las principales características de la delegación externa de funciones de supervisión.

Planificación operativa y estratégica

19. La autoridad de supervisión debe garantizar una planificación adecuada y el establecimiento de prioridades y calendarios teniendo en cuenta la planificación «operativa» (teniendo en cuenta el impacto/probabilidad de los riesgos derivados de las entidades supervisadas) y las prioridades estratégicas (teniendo en cuenta la evolución general del mercado, los riesgos y las vulnerabilidades a nivel macroeconómico y las aportaciones de otras autoridades nacionales y europeas competentes).

Suficiencia de los recursos operacionales

20. La autoridad de supervisión debe contar con recursos y procesos operativos que garanticen los conocimientos especializados, la asignación de recursos y la capacidad operativa para llevar a cabo una supervisión y supervisión adecuadas.

21. La autoridad de control debe tener acceso a recursos materiales adecuados, como las tecnologías de la información (hardware y software), las normas de seguridad y las fuentes de información pertinentes.

22. La autoridad de control debe ejercer sus responsabilidades y facultades con un número adecuado de personal y recursos financieros para cumplir su mandato. La autoridad de control debe tener plena discrecionalidad para asignar recursos y plena autonomía para contratar, retener y seguir desarrollando personal experimentado y cualificado, incluida la libertad de fijar la remuneración y las condiciones contractuales aplicables a su personal. Esta facultad discrecional debe ser reconocida en la legislación.

23. El personal y los miembros del órgano rector de la autoridad de control deben poseer los conocimientos y las competencias de supervisión necesarios para desempeñar sus funciones.

Funcionamiento del órgano rector de las autoridades de control

24. Las responsabilidades del órgano rector de la autoridad de control deben definirse en la legislación y en las normas internas.

25. La legislación y las normas internas deben establecer un proceso de toma de decisiones claro, transparente e independiente por parte de la autoridad de control.

Recurso contra las decisiones de supervisión

26. A fin de garantizar que las decisiones de supervisión se adopten sobre la base de la legislación y las normas internas pertinentes de la forma más coherente posible y estén bien motivadas, debe existir un procedimiento de recurso independiente contra las decisiones formales de supervisión, también ante los tribunales administrativos o los tribunales especializados. Debe ser oportuno, específico y equilibrado para preservar la independencia y la eficacia de la supervisión.

27. El procedimiento legal aplicable para recurrir las decisiones formales de supervisión no debe obstaculizar indebidamente la capacidad de la autoridad de supervisión para intervenir oportunamente con el fin de proteger los intereses de los clientes, los inversores y los tomadores de seguros o contribuir a la estabilidad financiera, incluso cuando se requiera una acción rápida.

28. A menos que un órgano de apelación o un tribunal dispongan otra cosa, las decisiones de supervisión deben permanecer en vigor hasta que el mecanismo de apelación o revisión haya dictado una decisión definitiva si la suspensión de su ejecución pudiera comprometer la eficacia de la medida.

Acciones legales contra la autoridad de control y su personal

29. La legislación y las normas que rigen la autoridad de control deben proporcionar la protección jurídica necesaria contra las acciones judiciales contra los miembros del personal por las acciones, inacciones y decisiones de supervisión adoptadas de buena fe en el ejercicio de sus funciones. El personal debe estar adecuadamente protegido contra los costos de la defensa de sus acciones.

30. La legislación también debe proteger a la autoridad de control y a su personal de la responsabilidad penal o civil por las decisiones, acciones u omisiones adoptadas de buena fe en el desempeño de sus funciones de supervisión.

Principio 2 – Independencia personal.

31. Los miembros del órgano de gobierno de la autoridad de control deben desempeñar sus funciones con independencia y objetividad.

32. El nombramiento y la destitución de los miembros del órgano rector de la autoridad de control deben ser transparentes.

Nombramiento de los miembros del órgano de gobierno.

33. Debería establecerse en la legislación un proceso claro y exhaustivo para el nombramiento de los miembros del órgano rector de la autoridad de supervisión, que esté a disposición del público e incluya:

a) las condiciones generales para su nombramiento;

b) la autoridad facultada para proceder a los nombramientos;

c) los criterios de selección para su nombramiento;

d) el mecanismo de remuneración de los mismos;

e) la duración de su mandato, la duración de su mandato y la posibilidad de renovación, en su caso.

Criterios de selección

34. Los miembros del órgano rector de la autoridad de control deben poseer un alto grado de integridad y cualificaciones, competencias, conocimientos y experiencia individualmente pertinentes que permitan al órgano rector en su conjunto y en equilibrio supervisar las actividades de la autoridad de control.

35. Los criterios de selección deben garantizar que cada miembro del órgano rector de la autoridad de control tenga un nivel de educación que corresponda a estudios universitarios terminados acreditados por un diploma, una alta reputación y ninguna condena penal previa. Además, todos los miembros del órgano de gobierno de la autoridad de supervisión deben tener un conocimiento profundo de los sectores financieros pertinentes para las actividades de la autoridad de supervisión a escala nacional y europea, incluido el marco jurídico y reglamentario, y experiencia en la gestión de una organización con tareas y objetivos significativos y en la dirección de dicha organización hacia la consecución de sus objetivos.

36. El proceso de nombramiento de los miembros del Consejo de Administración debería ser transparente y el perfil del candidato designado debería hacerse público.

37. Los miembros del órgano rector de la autoridad de control responsable de la cooperación internacional con otras autoridades de supervisión de la UE y de terceros países deben tener un nivel competente de inglés.

Destitución de los miembros del órgano de gobierno

38. El proceso para la destitución de los miembros del órgano rector de la autoridad de control y las razones por las que pueden ser destituidos antes de que finalice su mandato deben establecerse en la legislación. Debe garantizar el derecho a ser oído por el miembro en cuestión antes de la decisión de expulsión, así como la posibilidad de impugnar la decisión ante un tribunal.

39. La composición del órgano rector de la autoridad de control no debe adaptarse debido a cambios en la administración pública u otras razones políticas.

Conflictos de intereses

Conductas prohibidas

40. No debe permitirse que el personal de la autoridad de supervisión y los miembros de su órgano de gobierno ejerzan servicios de consultoría, cargos directivos o intereses financieros, ni esperen ningún beneficio futuro de las entidades supervisadas por la autoridad, ni participen en ninguna calidad en ellas, salvo como consumidores de servicios al por menor. No deben aceptar regalos u atenciones de estas entidades que superen un valor monetario bajo.

41. La autoridad de control podrá permitir que el personal y los miembros del órgano rector que ya tengan intereses financieros en el momento de su incorporación a la autoridad mantengan su participación sujeta a una evaluación y gestión previas de cualquier conflicto de intereses pertinente. La autoridad de control debe disponer de procedimientos a tal fin y poder exigir la venta o enajenación de dichas participaciones financieras o supeditar dicha enajenación a la autorización previa de la autoridad de control.

42. La autoridad supervisora debería prohibir las relaciones estrechas con el sector supervisado, el gobierno o cualquier organismo u organismo gubernamental y los grupos de presión. Para evitar dudas, las relaciones institucionales entre la autoridad de control y el gobierno a que se refiere el apartado 9 no constituyen «relaciones estrechas».

Prevención de conflictos de intereses

43. La composición del órgano rector de la autoridad de supervisión debe evitar cualquier conflicto de intereses real, potencial o percibido.

44. Los miembros del personal y del órgano rector de la autoridad de supervisión deben estar sujetos a normas éticas estrictas para mitigar el riesgo de conflictos de intereses reales, potenciales o percibidos. A tal fin, la autoridad de control debe contar con políticas y procesos o un código de conducta para evitar, detectar y gestionar conflictos de intereses reales, potenciales o percibidos.

45. Deben establecerse sanciones efectivas y proporcionadas en caso de incumplimiento de las normas relativas a los conflictos de intereses. A tal fin, la autoridad de control debe establecer un mecanismo de denuncia de irregularidades interno o externo adecuado que pueda dar lugar a la apertura de una investigación. Para que este mecanismo sea eficaz, debe establecerse un marco que garantice la confidencialidad y proteja al denunciante contra represalias.

46. Debería exigirse a los miembros del personal y del órgano de administración de la autoridad de control que declaren cualquier interés que pueda afectar a su independencia y objetividad en el desempeño de sus funciones y responsabilidades.

47. Los miembros del personal de la autoridad de supervisión y su órgano rector deben declarar posibles conflictos de intereses ad hoc cuando sea necesario y abstenerse de participar en el proceso de toma de decisiones cuando se produzca una situación de conflicto de intereses.

48. La autoridad supervisora debe tener una función independiente para supervisar la aplicación de los procesos de conflicto de intereses y revisar las declaraciones de conflicto de intereses.

49. La declaración de intereses presentada por cada miembro del órgano rector de la autoridad de control debe estar a disposición del público.

50. La autoridad de supervisión debe velar por que la integridad de su personal y de los miembros de su órgano rector esté sujeta a disposiciones de auditoría interna.

51. La autoridad de control debe adoptar medidas específicas para evitar conflictos de intereses durante el período de notificación.

52. La obligación de confidencialidad y secreto profesional debería mantenerse después de la finalización del servicio.

53. Los períodos de incompatibilidad concebidos como restricciones temporales de las actividades del personal de la autoridad de control o de los miembros de su órgano de gobierno y otras medidas deben considerarse con plazos proporcionados, justos y razonables, adaptando su duración y ámbito de aplicación al tipo de función y al nivel de antigüedad.

Principio 3 – Independencia financiera

54. Las autoridades de supervisión deben tener acceso a recursos financieros suficientes para cumplir sus mandatos.

Modelo de financiación

55. Puede existir una gran variedad de modelos de financiación, como la financiación pública, los gravámenes impuestos a las entidades supervisadas y sus combinaciones.

56. La financiación de los trabajos de supervisión debe organizarse de tal manera que:

a) no se comprometa la independencia de la autoridad de control,

b) el método de financiación es estable, previsible y transparente,

c) se excluye la influencia indebida de la fuente de financiación.

Proceso de financiación

57. El método de financiación de la autoridad de control debe ser estable, previsible y transparente y no menoscabar su independencia.

58. Las condiciones de acceso a estos recursos y su asignación, incluso en lo que respecta a la competencia para la aprobación del presupuesto de la autoridad de supervisión, no deben verse comprometidas por la influencia indebida del gobierno, un organismo u organismo gubernamental, el parlamento o el sector supervisado.

Suficiencia de recursos

59. La autoridad de supervisión debe tener acceso a recursos financieros suficientes para cumplir su mandato y llevar a cabo sus tareas, teniendo en cuenta el tamaño, la complejidad y el tipo de mercados y entidades que supervisa o supervisa, así como sus necesidades.

Principio 4 – Rendición de cuentas y transparencia

60. Las autoridades de supervisión deben llevar a cabo sus tareas de manera transparente y responsable. La transparencia refuerza la rendición de cuentas de las autoridades supervisoras.

Rendición de cuentas

Marco de rendición de cuentas

61. El marco de rendición de cuentas debería definirse claramente en la legislación.

Objetivos y prioridades

62. La autoridad de supervisión debe establecer claramente sus objetivos y prioridades para el sector supervisado y rendir cuentas del cumplimiento de sus obligaciones en relación con dichos objetivos y prioridades.

63. La autoridad de control debe informar sobre la aplicación de sus objetivos y prioridades en su informe anual.

Rendición de cuentas al gobierno y/o al parlamento

64. Deberían establecerse en la legislación mecanismos claros de rendición de cuentas del órgano de supervisión.

65. El informe anual de la autoridad de control debe presentarse al Gobierno, a un organismo gubernamental o al Parlamento.

Gobierno interno

66. La autoridad de supervisión debe contar con una estructura de gobernanza interna bien definida y unos sólidos procesos de gobernanza interna que respalden su rendición de cuentas e integridad y abarquen su estructura organizativa y sus mecanismos de gestión, sus líneas de responsabilidad y sus sistemas de gestión de riesgos y controles internos.

67. Deben documentarse las responsabilidades del órgano rector y de la alta dirección, en particular en lo que respecta a las líneas jerárquicas, las facultades de toma de decisiones y la delegación, a fin de facilitar los controles internos, incluida la debida autorización de las medidas adoptadas por la autoridad de supervisión o en su nombre.

68. Las líneas jerárquicas deben estar bien definidas para garantizar la pronta escalabilidad de las cuestiones importantes a los niveles apropiados dentro de la autoridad supervisora.

69. Deberían identificarse claramente las personas o grupos de personas responsables de la aplicación y revisión de los mecanismos de gobernanza interna.

70. Los procesos y procedimientos de gobernanza interna deberían estar sujetos a una revisión independiente periódica, por ejemplo, por parte de una función de auditoría interna o de un auditor externo independiente, y las cuentas anuales deberían estar sujetas a revisión por parte de un auditor externo independiente.

Integridad

71. La autoridad supervisora debe actuar con probidad, respetabilidad y legalidad, y dentro de los límites de su autoridad delegada.

Garantías procesales

72. Las garantías procesales estándar deben incluir la obligación de la autoridad de control de motivar por escrito sus decisiones, el derecho de la persona directamente afectada a ser informada del contenido de la decisión, a ser oída, a acceder a los documentos pertinentes que la respaldan y a recurrir la decisión sancionadora.

Salvaguardias para evitar el uso o la divulgación inapropiados de información confidencial

73. La autoridad de control debe velar por que existan salvaguardias adecuadas para evitar el uso o la divulgación inapropiados de información confidencial de conformidad con la legislación aplicable. En particular, la autoridad de control debe velar por que las personas que tengan acceso a la información estén sujetas a los requisitos de secreto profesional aplicables.

Transparencia

74. Los requisitos de supervisión, así como la información sobre las responsabilidades del supervisor, deben divulgarse públicamente para respaldar la rendición de cuentas de la autoridad.

75. La autoridad de supervisión debe informar públicamente, al menos una vez al año, sobre sus objetivos, prioridades y resultados en relación con su estrategia y plan de trabajo, incluida la utilización de sus recursos financieros, garantizando la transparencia de las actividades realizadas, las principales medidas de supervisión (incluidas las medidas correctoras y las sanciones, siempre que se tengan en cuenta consideraciones sobre la confidencialidad y la eficacia de su labor de supervisión).  el presupuesto anual y las cuentas comprobadas, los recursos disponibles y los sueldos (en términos agregados y anónimos) para aumentar la confianza en su condición de independiente.

76. A fin de seguir promoviendo la transparencia y la rendición de cuentas de sus decisiones, las autoridades de supervisión deben garantizar la transparencia de sus prioridades y actividades de supervisión:

a) leyes, reglamentos, normas administrativas, decisiones de carácter general, práctica administrativa y orientaciones generales en el ámbito de la reglamentación sectorial;

b) consultas públicas y análisis de los resultados;

c) criterios y métodos generales de supervisión;

d) estadísticas agregadas sobre aspectos clave de la aplicación del marco de supervisión.

77. La información a que se refieren los apartados 75 y 76 debe divulgarse a través del sitio web de la autoridad de control en la lengua o lenguas oficiales del Estado miembro de que se trate y en inglés. No obstante, si no es posible publicar en inglés la información a que se refiere el apartado 76. Deberá disponerse en la medida de lo posible de una breve descripción en inglés. La información divulgada debe permitir la comparabilidad y actualizarse al menos una vez al año.



Informes de gobierno corporativo – Avances y desafíos


En su Revisión Anual de Informes de Gobierno Corporativo, el Consejo de Información Financiera (FRC) del Reino Unido reconoce mejoras en la calidad de los informes con respecto al Código de Gobierno Corporativo del Reino Unido por parte de entidades que cotizan en ese país. También señala desafíos persistentes. La revisión elogia la presentación transparente de informes sobre las desviaciones del Código, enfatizando la importancia de generar comprensión sobre el mero cumplimiento. Sin embargo, las áreas de preocupación incluyen explicaciones poco claras y una falta de coherencia en la calidad de los informes.

El FRC observa un predominio de un lenguaje repetitivo que no cumple con las expectativas de las partes interesadas en cuanto a explicaciones significativas.

Mark Babington, director ejecutivo de Estándares Regulatorios del FRC, subrayó la necesidad de informes completos que brinden información genuina sobre los resultados y acciones de la gobernanza. Hizo hincapié en que la divulgación efectiva de la gobernanza corporativa es esencial para generar confianza y comprensión, yendo más allá del cumplimiento para mostrar al Reino Unido como un mercado de inversión atractivo.


Revisión de la presentación de informes de gobierno corporativo

La última revisión del Consejo de Información Financiera (FRC, por sus siglas en inglés) sobre los informes de gobierno corporativo muestra ejemplos de informes perspicaces y de alta calidad por parte de muchas empresas. El Código de Gobierno Corporativo (Código) es flexible, en el que las empresas pueden (y muchas lo hacen) apartarse de las disposiciones del Código, siempre que expliquen claramente cómo han mantenido una gobernanza eficaz. Nos alienta que, al igual que en años anteriores, las empresas sean más transparentes a la hora de informar sobre las desviaciones del Código. Este es un desarrollo positivo, aunque las explicaciones a veces carecen de claridad, y pocas empresas informan con un alto nivel constante en sus informes anuales.

Lamentablemente, seguimos encontrando demasiados ejemplos de informes repetitivos poco convincentes que no cumplen con las expectativas de las partes interesadas. No basta con indicar el plazo para lograr el cumplimiento de una disposición, sino que también deben indicar por qué sus acuerdos alternativos han aportado beneficios a la empresa y a sus accionistas.

En los últimos meses se ha debatido sobre la evaluación del riesgo y la calidad de los controles internos, incluido el debate sobre cómo y si debe mejorarse el marco normativo del Reino Unido. En este examen se constata que la calidad de los informes en esta esfera ha mejorado poco año tras año; Algunas empresas informan muy bien, pero la mayoría no lo hace, y no demuestra que los sistemas, la gobernanza y la supervisión suficientemente sólidos funcionen de manera efectiva.

El enfoque en el compromiso de la fuerza laboral es encomiable: los mejores reporteros muestran los impactos beneficiosos que surgen cuando las empresas amplían su compromiso para incluir la cultura, el propósito y los valores. Los informes sobre la participación de las partes interesadas también siguen mejorando, y al FRC le gustaría que las empresas se basaran en ello reflexionando sobre los comentarios recibidos y su impacto en las decisiones de los consejos de administración. El compromiso es importante, pero solo cuando conduce a resultados de alta calidad.

Instamos a todas las empresas a perseguir el objetivo de informar de forma sólida, clara e informativa sobre los resultados de la gobernanza y las acciones que esto impulsa. Las percepciones genuinas, en lugar de la repetición de un lenguaje genérico, son esenciales para la aplicación de los principios del Código y el espíritu de «cumplir o explicar». Las divulgaciones de gobierno corporativo son una oportunidad para generar confianza y comprensión, y demostrar por qué el Reino Unido es un mercado de inversión atractivo, en lugar de ser un ejercicio de cumplimiento.

La buena gobernanza va más allá de marcar casillas para incorporar los comportamientos y la cultura correctos. Las empresas deben centrarse en las prácticas reales en lugar de en las políticas y procedimientos para demostrar que una empresa está bien gobernada y es sostenible, y capaz de generar inversión, crecimiento y competitividad.

Introducción

Al igual que en los tres años anteriores, en este examen se tienen en cuenta los informes de 100 empresas que cotizan en bolsa y que, en virtud de las normas de cotización, están obligadas a seguir el Código. La muestra de empresas revisadas cambia año tras año y es una mezcla de FTSE 100, FTSE 250 y Small Caps.

Las Normas de Cotización exigen que las empresas hagan una declaración de cómo han aplicado los Principios del Código; esto debería estar respaldado por informes de alta calidad sobre las disposiciones más detalladas.

Todos los informes contra el Código deben realizarse en el contexto de las circunstancias de la empresa. Por lo tanto, esperaríamos que los informes sobre gobernanza fueran diferentes y demostraran una buena gobernanza en el espíritu del Código. No existe una plantilla o un enfoque de «talla única». El Código permite que las juntas y los comités consideren su enfoque en el contexto de sus circunstancias particulares e informen en consecuencia

A diferencia de los Principios, las disposiciones operan sobre la base de «cumplir o explicar». Durante los últimos años hemos comentado que, como reguladores, apoyamos las desviaciones del Código, cuando hay una justificación clara para hacerlo. La revisión de este año reveló una vez más que más del 50 % de las empresas se apartan de una o más disposiciones del Código, lo que demuestra que muchas empresas reconocen que el Código no es «cumplir o no».

En el Reino Unido hay un alto nivel de exigencia en cuanto a los estándares de gobierno corporativo. Los informes repetitivos y repetitivos no significan una mejor calidad de gobernanza. El objetivo de esta revisión es ofrecer una visión general de los informes que hemos evaluado, destacar las buenas prácticas, las tendencias a lo largo del tiempo y explicar dónde las prácticas y los informes se quedan cortos y necesitan mejoras.

Al mostrar informes de alta calidad, buscamos elevar los estándares para respaldar la transparencia adecuada y generar confianza entre los accionistas y las partes interesadas.

Esperamos que las empresas, sus asesores y las partes interesadas consideren la revisión y actúen en consecuencia.

Principales hallazgos

Cumplimiento del código

Aplicación de los Principios

Este aspecto de nuestra revisión se refería a la forma en que las empresas informaban sobre su aplicación de los Principios del Código en su declaración de cumplimiento. El año pasado, descubrimos que muchas empresas concentraban sus informes en el cumplimiento de las disposiciones del Código a expensas de describir su aplicación de los Principios. Observamos que la mayoría de las empresas revelaron que habían aplicado los Principios y proporcionaron información que se podía encontrar en otras partes de su informe que arrojaba más luz sobre esto. Los mejores informantes proporcionaron una declaración que ilustraba la aplicación de los Principios en cada sección del Código, junto con indicaciones para obtener más información pertinente, cuando correspondía.

El año pasado, observamos que pudimos encontrar algunos ejemplos de informes de buena calidad en relación con la aplicación del Principio O (Procedimientos de Gestión de Riesgos). Este es el caso de nuevo este año (véase, por ejemplo, el Informe Anual 2022 de Trustpilot Group Plc, páginas 65-78 y 125-127). El ejemplo citado proporciona una descripción detallada de los procedimientos de la empresa para gestionar el riesgo, supervisar el marco de control interno y sus principales riesgos. También hubo ejemplos de buenos informes sobre otros Principios. Algunas empresas han proporcionado, en su declaración de cumplimiento, comentarios de alto nivel sobre la aplicación de los Principios en los epígrafes generales de cada sección del Código, pero luego los han complementado con indicaciones sobre las partes del informe anual que se relacionan con la aplicación de un Principio o conjunto de Principios en particular. Este enfoque tiene la ventaja de no aumentar innecesariamente la extensión del informe anual al examinar cada principio por separado y en detalle, sino que proporciona una visión general útil con referencias cruzadas cuando corresponde. Alentamos a las empresas a utilizar este enfoque, incluyendo, por ejemplo, enlaces a partes de su sitio web donde contenga información relevante.

Los buenos informes sobre la aplicación de los Principios del Código también proporcionan detalles sobre las acciones y consideraciones específicas de la junta directiva en el año. Hubo algunos indicios de que las empresas empezaban a informar en este sentido, aunque hay margen de mejora. En ejemplos positivos, vimos a una empresa vincular claramente los Principios en la sección del Código sobre la División de Responsabilidades con las acciones tomadas por la junta para revisar el tiempo requerido para el rol de director. Otra empresa estableció vínculos entre la aplicación del principio Q sobre remuneración y su revisión de la política de remuneración de la empresa, incluida la exposición clara del compromiso que se había asumido para respaldar esta revisión. Estos ejemplos son alentadores, y nos gustaría que más empresas adoptaran este tipo de enfoque específico y centrado en los resultados para informar sobre cómo han aplicado los Principios del Código.

En resumen, si bien se han producido mejoras en la forma en que las empresas informan sobre su aplicación de los Principios del Código, animamos a las empresas a que se alejen de un enfoque de principio por principio que aumenta la longitud del informe anual y contiene poca información específica de la empresa, y que, en su lugar, informen de forma clara y concisa sobre cómo la aplicación de los Principios ha marcado la diferencia en las medidas adoptadas por su consejo de administración.

Cumplimiento de las disposiciones

En años anteriores, hemos observado que a veces las declaraciones de cumplimiento pueden redactarse de forma ambigua. Esto puede dejar al lector inseguro de si la empresa ha cumplido plenamente con el Código o, en su caso, qué Disposiciones no ha cumplido. Este problema no parece ser tan evidente este año, ya que la mayoría de las empresas declaran claramente su pleno cumplimiento o establecen de qué disposiciones(s) se apartan. Sin embargo, algunas empresas siguen sin ofrecer informes claros sobre el cumplimiento, y se siguen empleando declaraciones vagas, como «la empresa ha cumplido con todas las disposiciones del Código, excepto las identificadas específicamente en este informe». Como hemos dicho anteriormente, esto no es útil para el lector, ya que no siempre está claro qué disposiciones no ha cumplido la empresa. La declaración de cumplimiento de una empresa debe establecer claramente qué disposiciones no ha cumplido.

Además, en algunos casos, las empresas afirman que cumplen plenamente pero no revelan las áreas del Código de las que se apartan (véase el análisis de las disposiciones 38 y 39 infra). Este año, sesenta y tres empresas revelaron que se apartaron de al menos una disposición del Código en su declaración.

Cuando las empresas se apartan de una disposición, deben demostrar a través de explicaciones claras que están aplicando los Principios. Treinta y siete empresas afirmaron cumplir plenamente este año. Si bien este es un aumento con respecto al año pasado, es una disminución significativa con respecto a 2020.

El aumento del número de empresas que se apartan del Código a lo largo del tiempo demuestra los beneficios de un enfoque de gobernanza basado en códigos, ya que permite a las empresas elegir acuerdos de gobernanza a medida que se adapten a sus circunstancias particulares, siempre que sigan aplicando el principio general.

1. Liderazgo de la Junta Directiva y Propósito de la Empresa

Cultura, Propósito y Valores

Cultura corporativa

La presentación de informes sobre la cultura corporativa sigue evolucionando. Aunque sigue siendo un tema independiente en los informes, el 40% de las empresas incluyó la cultura entre otras divulgaciones ambientales, sociales y de gobernanza (ESG)/sostenibilidad, a menudo clasificándola como un problema social (la S de ESG). Sin embargo, los informes relacionados con la cultura no se limitaron únicamente a esas secciones.

Como se descubrió en el informe 2021 de FRC Creating Positive Culture: Opportunities and Challenges, el CEO desempeña un papel esencial en el impulso e integración de la cultura en toda la empresa, pero los directores no ejecutivos (NED) están cada vez más involucrados. Por lo tanto, este año hemos analizado específicamente si las empresas están informando sobre la participación de los NED. Hemos descubierto que, si bien los presidentes a menudo se refieren a la cultura en sus cartas, lo que sugiere que el tema está en la parte superior de la agenda de muchas juntas, solo alrededor de la mitad de las empresas informaron con información sobre este asunto. Esto incluye referencias específicas a las actividades relacionadas con la cultura de las NED más allá de la evaluación y el seguimiento (Disposición 2 del Código), informando de su participación explícita en la creación y promoción activa de la cultura en toda la organización y centrándose en los resultados.

A partir de nuestra muestra, también descubrimos que aproximadamente el 10% de las organizaciones habían creado un comité o grupo de trabajo específico a nivel de consejo de administración con un mandato cultural explícito y una empresa cambió el nombre de su comité de remuneración a «Comité de Remuneración y Personal», lo que le dio a esta área una mayor prominencia.

Los mejores informantes incluyeron estudios de casos y redujeron la longitud de los informes mediante el uso de hipervínculos o códigos QR. Desafortunadamente, solo una minoría de las empresas discutieron el progreso que habían logrado en su agenda cultural, estableciendo acciones y actividades derivadas de las decisiones de la junta del año anterior.

Propósito y valores

A pesar de un ligero descenso en el número de empresas que declaran claramente su objeto social, la tasa de divulgación sigue siendo muy alta. La tasa de buena información de apoyo es mucho más baja, solo alrededor de la mitad de las organizaciones, pero ha aumentado significativamente con respecto al año pasado. Sin embargo, la otra mitad de las empresas todavía tienen un enfoque de marcar casillas para informar en esta área, con la declaración de propósito a menudo limitada a lo que se asemeja a un eslogan de marketing y sin una nota explicativa.

Las mejores divulgaciones fueron claras en cada elemento del propósito, explicando, por ejemplo, por qué existe la empresa, qué hace, el mercado en el que opera, qué está tratando de lograr y cómo lo logrará. La calidad de las revelaciones no parece estar correlacionada con el tamaño de la empresa y, como se demuestra en el siguiente ejemplo, un propósito definido de forma sencilla puede ser muy informativo.

Algo menos del 20% de las empresas se refirieron a valores sin establecerlos en el informe anual. Los mejores reporteros fueron más allá de la simple enumeración y explicaron qué significan esos valores en la práctica, cómo se traducen en comportamientos y cómo se han incorporado.

También hemos observado algunos informes de buena calidad en los que se reformuló el propósito o los valores, para seguir siendo relevantes y estar alineados con la evolución de la estrategia y el negocio. Para obtener más información sobre este tema y ejemplos prácticos, consulte el informe In Focus: Purpose and ESG 2022 del FRC.

La divulgación de la alineación entre el propósito, los valores, la estrategia y la cultura de la empresa (Principio B del Código) sigue siendo una de las áreas más débiles. Este año, alrededor del 40% de las empresas discutieron explícitamente la alineación y alrededor de la mitad de ellas proporcionaron explicaciones significativas, la misma proporción que el año pasado. Los mejores reporteros expusieron claramente su propósito, valores y estrategia corporativa y discutieron su alineación con la cultura corporativa en la parte frontal del informe anual, a menudo utilizando representaciones visuales. Una empresa explicó la importancia que se daba a esos elementos llamándolos «la base de su negocio». Algunas organizaciones fueron un paso más allá al referirse a esa alineación a lo largo del informe, principalmente en el contexto de la estrategia de sostenibilidad y la evaluación de la cultura, pero también en la planificación de la sucesión, la gestión del talento, la diversidad, la equidad y la inclusión, la gestión de riesgos y la remuneración.

Medio Ambiente y Grupo de Trabajo sobre Divulgación de Información Financiera relacionada con el Clima

Informes climáticos

Aunque el Código no pide específicamente la presentación de informes sobre cuestiones ambientales, sí tiene en cuenta la gobernanza del riesgo, el compromiso con las partes interesadas y la presentación de informes en virtud de la sección 172. Por lo tanto, hemos considerado el medio ambiente y los informes del Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras relacionadas con el Clima (TCFD, por sus siglas en inglés) por tercer año. A partir del 1 de enero de 2021, la presentación de informes sobre el TCFD es obligatoria para las empresas cotizadas en bolsa. Nos complace ver que, a lo largo del año, las empresas de nuestra muestra han tomado medidas para mejorar sus informes y fortalecer su gobernanza de las cuestiones relacionadas con el clima. Esperamos que esta mejora continúe.

Interesado

Casi una cuarta parte de las empresas de nuestra muestra identificaron el medio ambiente como un componente clave de su declaración de la sección 172. A menudo se trataba de empresas del sector de servicios, por ejemplo: proveedores de servicios de viajes y ocio, industriales, medios de comunicación y programas informáticos. Fue bueno ver que algunas empresas expusieron cómo se relacionan con las partes interesadas e incluyen los resultados de esa participación.

Declaración de coherencia con el marco TCFD

Las empresas que cotizan en bolsa están obligadas a incluir en su informe anual una declaración en la que indiquen si han realizado divulgaciones coherentes con el marco del TCFD sobre la base de «cumplir o explicar». De las 100 empresas de nuestra muestra, 57 empresas declararon que habían proporcionado información completa y totalmente coherente con todas las recomendaciones y divulgaciones recomendadas del TCFD.

El año pasado descubrimos que 18 empresas declararon que eran parcialmente consistentes con las Recomendaciones y Divulgaciones Recomendadas del TCFD. Este año, 43 empresas declararon que eran parcialmente consistentes, donde algunas divulgaciones no se proporcionaron o se proporcionaron solo parcialmente. Si bien el número de empresas que declaran explícitamente que cumplían parcialmente con las recomendaciones del TCFD ha aumentado desde el año pasado, fue alentador ver explicaciones. Las Reglas de Cotización 9.8.6R requieren que se incluya el plazo que la empresa espera para poder realizar las divulgaciones recomendadas que no se proporcionaron. Un ejemplo de explicación se puede ver en el siguiente ejemplo.

Nos gustaría recordar a las empresas que una buena declaración explica claramente el nivel de coherencia de una empresa con las recomendaciones del TCFD y las divulgaciones recomendadas, indica las áreas en las que aún no cumplen y evita las declaraciones vagas. Muchas empresas proporcionaron una tabla que incluía una clave para mostrar las áreas en las que cumplen o cumplen parcialmente con las recomendaciones del TCFD.

Gobernanza de las cuestiones relacionadas con el clima

Como se mencionó el año pasado, la mejora de la presentación de informes en esta área incluyó la divulgación clara y específica de las estructuras y procesos de gobernanza mediante los cuales la junta considera las cuestiones relacionadas con el clima. Fue bueno ver que casi todas las empresas esbozaron la supervisión de la junta directiva y la gerencia de los riesgos y oportunidades relacionados con el clima. Las empresas que hicieron esto describieron particularmente bien el compromiso con otros departamentos de la organización y describieron cómo se logra una comunicación efectiva entre los niveles de la junta directiva, los ejecutivos y los negocios, incluidos los procesos y la frecuencia con la que se informa a la junta directiva y/o a los comités sobre cuestiones relacionadas con el clima. Algunas empresas también incluyeron un diagrama que mostraba las responsabilidades de la información relacionada con el clima en toda la organización.

Este año, 46 empresas contaron con comités a nivel de directorio, como los comités de sostenibilidad, ESG y responsabilidad social corporativa, que se encargan de evaluar y considerar los temas ambientales. Casi una cuarta parte de ellas se crearon el año pasado, todas ellas pertenecientes a una mezcla uniforme de empresas del FTSE 100, FTSE 250 y Small Cap. Un buen ejemplo de ello fue un Comité de Desarrollo Sostenible (COSUDE) formado por tres consejeros no ejecutivos, el CEO y el consejero Senior Independiente.



Avances mundiales en la construcción, operación y mantenimiento de trenes de alta velocidad


Puntos clave

• La construcción del tren de alta velocidad de Haramain en Arabia Saudita se llevó a cabo en dos fases principales e involucró a numerosas partes interesadas. Con respecto a la operación y el mantenimiento, el sistema ferroviario de alta velocidad de Arabia Saudí sigue el estándar español de un empleado por kilómetro de línea para garantizar la eficiencia.

• Este informe de políticas presenta un conjunto de recomendaciones derivadas del ferrocarril de alta velocidad de Haramain, que esperamos sean útiles y aplicables a otros sistemas ferroviarios de alta velocidad.

• De las siete recomendaciones, tres se centran en el aspecto operativo de los sistemas ferroviarios de alta velocidad. Recomendamos que estos sistemas maximicen su capacidad para ejecutar prácticas respetuosas con el medio ambiente, instituir medidas que promuevan la calidad de vida e implementar una red de movilidad estable ajustando los tiempos operativos a los períodos conocidos de alto tráfico e integrándose con los sistemas de transporte existentes.

• Las recomendaciones cuarta y quinta se centran en los aspectos culturales y sociales. Los sistemas ferroviarios de alta velocidad deben estar en sintonía con las políticas nacionales y las normas sociales localizadas. Además, un sistema ferroviario de alta velocidad debe adoptar un enfoque multidimensional que mejore simultáneamente los programas de capacitación técnica, social y culturalmente para garantizar que el conocimiento se transfiera de manera efectiva de los capacitadores a la próxima generación de empleados.

• Las dos últimas recomendaciones destacan la fase de construcción de los sistemas ferroviarios de alta velocidad. Se anima a los operadores ferroviarios de alta velocidad a que cuenten con un sólido sistema de gestión de las partes interesadas y a que examinen también la viabilidad de externalizar algunos productos y funciones.

AVANCES MUNDIALES EN LA CONSTRUCCIÓN, OPERACIÓN Y MANTENIMIENTO DE TRENES DE ALTA VELOCIDAD

La evolución del ferrocarril de alta velocidad (HSR) a lo largo de finales del siglo XX y principios del XXI no solo ha contribuido significativamente a todo el sistema de transporte, sino que también ha demostrado un potencial significativo para promover el desarrollo regional. Para preservar este impulso positivo, es imperativo el avance global de la construcción y la operación y mantenimiento (O&M) de los sistemas HSR. Este informe de políticas proporciona una descripción detallada del recientemente desarrollado HSR de Haramain y proporciona recomendaciones y lecciones que se pueden extraer de este sistema distintivo de HSR.

El desarrollo de HSR en Arabia Saudita

El Haramain HSR es un enlace ferroviario eléctrico de doble vía de 450 kilómetros que conecta las principales ciudades de Arabia Saudita de La Meca (La Meca), Medina, Yeddah y la Ciudad Económica Rey Abdullah (KAEC). Es el primer sistema de alta velocidad de Oriente Medio y es más rápido que sus predecesores de Arabia Saudí: la línea Dammam-Riad y la línea ferroviaria Norte-Sur. La Organización Ferroviaria Saudí comenzó la construcción del HSR de Haramain en 2009 y dividió el proyecto en dos fases a través de una asociación público-privada que asignó 16.000 millones de dólares en inversiones.

Fase I de Construcción

El Paquete I de la Fase I implicó la transferencia de propiedades situadas a lo largo de la vía férrea planificada y abordó obras civiles como la instalación de puentes, viaductos, muros de contención, subterráneos, pozos, túneles y terraplenes (Ortega y Preston 2018). Al Rajhi Alliance, integrada por Mada Group, Bouygues, Al Arrab Contracting Company, Arup y China Railway Engineering Corporation, se adjudicó el contrato para la Fase I del Paquete I (Railway Gazette International 2009; Tecnología Ferroviaria). Khatib y Alami proporcionaron consultoría y el Grupo Scott Wilson ofreció apoyo en la gestión del proyecto a lo largo de esta fase y paquete.

El Paquete II de la Fase I se centró en la construcción de las cinco estaciones de pasajeros: La Meca, Medina, Yeda, el Aeropuerto Internacional Rey Abdulaziz (KAIA) y la Ciudad Económica Rey Abdullah (KAEC). Mientras que las estaciones de La Meca, Medina, Jeddah y KAEC se construyeron a lo largo de la línea principal, la estación KAIA estaba situada en el ramal corto de 3,75 kilómetros. Cada una de las cinco estaciones de pasajeros se colocó cuidadosamente de acuerdo con la trayectoria del sol. Por ejemplo, la estación de La Meca mira hacia el norte y la estación de Medina hacia el este. Las orientaciones de estas estaciones de pasajeros se articularon vívidamente a través de aberturas en el techo, que aportan luz natural a los niveles de la explanada. La estación KAIA es la más distintiva de todas porque estaba completamente integrada en el edificio de la terminal principal del aeropuerto. Foster + Partners y Buro Happold fueron responsables del diseño de cuatro de las estaciones de pasajeros. En cuanto a la construcción física, la carga de trabajo se dividió a través de una empresa conjunta. La estación de Jeddah y la estación de KAEC fueron manejadas por Saudi Oger Ltd., mientras que la estación de La Meca fue confiada al Grupo Saudi Bin Laden, y la estación de Medina a Yapi Merkezi.

Construcción de la Fase II

La Fase II se dedicó a completar la construcción de toda la infraestructura ferroviaria restante (por ejemplo, vías, señalización, sistema de telecomunicaciones, suministro de energía y catenaria) y la adquisición inicial de 36 trenes (DB Engineering and Consu. Todos menos uno de los trenes eran Talgo-Bombardier 350 y eran de naturaleza bastante similar a los trenes de alta velocidad de las clases 102 y 112 utilizados en España (Renfe; Tecnología Ferroviaria; Talgo). Como se muestra en la Tabla 1, cada tren está compuesto por 13 vagones (dos de los cuales son accesibles para sillas de ruedas o tienen cafetería) y 417 asientos (304 asientos de clase económica y 113 asientos de clase ejecutiva). El tren número 36 era un tren VIP para la familia real de Arabia Saudita. El contrato estipulaba además una opción para asegurar 23 trenes adicionales a pedido y, por lo tanto, se espera que se suministre un tren VIP adicional a la familia real en un futuro próximo. El contrato de la Fase II ha sido adjudicado al consorcio saudí-español Al Shoula Group, formado por ADIF, Cobra, Consultrans, COPASA, Dimetronic, Imathia, Abengoa-Inabensa, Ineco, Indra, OHL, Renfe, Talgo, Al Rosan y Al Shoula (Renfe; ArcelorMittal; Cobral; COPASA; Construcción Imathia; ADIF; Ortega y Preston, 2018). Cabe destacar que la Fase II también incluyó la operación y mantenimiento del HSR de Haramain durante 12 años tras la finalización de la construcción. Como resultado de la amplia participación de España en la construcción y la operación y mantenimiento, muchas características del HSR Haramain se adaptaron del sistema HSR español.

O&M de HSR en Arabia Saudita

Tras la construcción de la infraestructura para el HSR de Haramain, se inició estratégicamente una apertura suave durante 1 semana, lo que dio a los operadores la oportunidad de prever y abordar los problemas que podrían haber surgido durante el período introductorio de operación y mantenimiento. El HSR Haramain se abrió oficialmente al público en octubre de 2018, marcando el verdadero comienzo de la operación y el mantenimiento de este HSR.

Operación de Trenes

Los trenes de Haramain HSR operan a 300 kilómetros por hora y tienen una velocidad máxima de diseño de 350 kilómetros por hora. La media de la duración del viaje entre Las estaciones de La Meca y Medina es de 2 horas y 20 minutos. El primer tren del día sale aproximadamente a las 7:30 am y el último tren del día llega alrededor de la medianoche. Por lo general, hay 36 servicios durante los «Días normales del plan de servicio C5» (domingo, lunes, martes, miércoles) y los «Días de fin de semana del plan de servicio C5» (jueves, viernes y sábado). Ambos planes de servicio ofrecen 12 servicios sencillos entre La Meca y Medina y 14 servicios sencillos entre La Meca y KAIA. En cuanto al servicio entre KAIA y Medina, se realizan 10 servicios individuales en los «días normales» y 8 servicios individuales en combinación con 2 servicios gemelos durante los «días de fin de semana».

Sin embargo, la frecuencia operativa de estos trenes aumenta drásticamente durante ocasiones especiales como el Ramadán o el Hajj. La Meca atrae hasta 2,5 millones de peregrinos durante el Hajj y más de 2 millones de intérpretes de la Umrah durante el mes de Ramadán (Tecnología ferroviaria; Ortega y Preston, 2018). Los vehículos personales, los autobuses, los taxis privados y los servicios habituales de la HSR de Haramain son, en combinación, insuficientes para preservar la seguridad y hacer frente a la congestión del tráfico durante estos eventos a gran escala (Ortega y Preston 2018). Para compensar este aumento, el HSR de Haramain modifica su programa de operación y mantenimiento. En lugar de operar durante un máximo de 18 horas y posteriormente realizar el mantenimiento durante 6 horas, el HSR extenderá su horario operativo a un máximo de 36 horas y, a partir de entonces, realizará el mantenimiento durante 18 horas. Al realizar estos ajustes estratégicos, el Haramain HSR se ha vuelto capaz de transportar 60 millones de pasajeros por año (Ortega y Preston 2018).

Empleo de maquinistas

Con respecto a los maquinistas que operan estos trenes de alta velocidad, todos ellos son de nacionalidad saudí. Además, hay planes para tener un mínimo de 30 mujeres maquinistas. La reciente primera ronda de contratación de mujeres conductoras de trenes es digna de mención, dado que Arabia Saudita solo comenzó a permitir que las mujeres anduvieran en bicicleta y condujeran automóviles en 2018 (BBC 2018; Dierking 2018; Marris 2018). El alivio de las restricciones sociales para estos modos de transporte forma parte del programa de reformas del príncipe heredero Mohammed bin Salman para modernizar el país y fortalecer la economía a través de áreas distintas al petróleo (BBC 2022). Solo el grupo inicial de maquinistas eleva la participación de las mujeres en la fuerza laboral doméstica de aproximadamente el 28,4% al 32%. La recepción de 28.000 candidatas durante la primera ronda de contratación también infunde esperanza y confianza en que la mano de obra femenina en Arabia Saudí seguirá creciendo y que el HSR de Haramain contará con muchas más mujeres cualificadas que operarán sus trenes en los próximos años (BBC 2022; Burroughs 2022; Sky News 2022). Con la última incorporación de 30 mujeres cualificadas, Arabia Saudí contará por el momento con un total de 160 maquinistas.

Operación de Estaciones

En cuanto a las estaciones de pasajeros, tienen capacidad para atender a 20.000 pasajeros por hora (Foster + Partners). La temperatura de las estaciones de pasajeros se establece en 28° Celsius. Los andenes están equipados con grandes ventiladores y dispositivos de nebulización para garantizar que la temperatura designada se conserve en toda la estación. Además de proporcionar alojamientos comunes como tiendas, restaurantes y estacionamientos, las estaciones de pasajeros tienen características únicas como helipuertos y salas VIP (Railway Gazette International 2011).

Depósitos y Bases de Mantenimiento

Hay dos depósitos de trenes y tres bases de mantenimiento a lo largo de la HSR de Haramain. Las dos cocheras de tren están situadas al final de la línea en La Meca y Medina o en los marcadores de los kilómetros 5 y 350, respectivamente. La estación de trenes de Medina es considerablemente más grande que la de La Meca. Vale la pena señalar que los dos depósitos de trenes no solo están diseñados para manejar la adquisición inicial de 36 trenes, sino que también tienen la capacidad de manejar los 23 trenes adicionales que se pueden ordenar dentro de los primeros 12 años de operación y mantenimiento. En cuanto a las 3 bases de mantenimiento, están situadas en los marcadores de 65, 190 y 350 kilómetros, respectivamente. Las bases de mantenimiento se transformaron a partir de las bases de montaje que se utilizaron durante la construcción de la línea.

Mano de obra necesaria para la operación y el mantenimiento

En cuanto a la mano de obra necesaria para la operación y mantenimiento, el HSR Haramain se adhiere al estándar utilizado en España, que es de un empleado por kilómetro de línea. La única excepción a esta norma es el número de personal comercial en las estaciones de pasajeros. Es necesario un mayor número de personal comercial en las estaciones, ya que los pasajeros de Arabia Saudí suelen estar menos familiarizados con los viajes en tren que sus homólogos españoles.

Programas de formación

Antes del empleo formal, el HSR de Haramain ofrece varios programas de capacitación para garantizar que todos los empleados realicen sus tareas de manera adecuada. Cada programa de formación se adapta especialmente al tipo de ocupación. Por ejemplo, el personal del Centro de Control de Operaciones (OCC) recibe 131 horas de formación teórica y 66 horas de formación práctica. Los conductores de trenes participan en un programa de capacitación que es más arduo y extenso. Reciben 483 horas de formación teórica y 674 horas de formación práctica. En las Tablas 2 y 3 se ofrecen más detalles sobre los programas de capacitación para el personal de la OCC y los conductores de trenes.

Recomendaciones de política

Teniendo en cuenta los aportes del HSR de Haramain, ofrecemos las siguientes lecciones generales y recomendaciones de política, que esperamos sean útiles y aplicables a otros sistemas de HSR.

1. Los sistemas HSR deben maximizar su capacidad para ejecutar prácticas respetuosas con el medio ambiente. A lo largo de los años, el mundo ha sido testigo de un aumento persistente del nivel del mar, la reducción de los glaciares, el aumento de la acidificación de los océanos y el cambio en los patrones climáticos. 2016 y 2020 (los 2 años más cálidos registrados) fueron vistos como la culminación de los efectos del cambio climático. La ejecución de prácticas respetuosas con el medio ambiente alinearía los sistemas HSR con el Acuerdo de París de 2015, que es una iniciativa mundial para limitar el aumento de la temperatura global en este siglo a 2 ° Celsius y perseguir una mayor ambición para limitar la escalada en 1,5 ° Celsius (Acción Climática de las Naciones Unidas).

No se puede exagerar la importancia de un esfuerzo colectivo para combatir el cambio climático y los sistemas de HSR tienen el potencial de desempeñar un papel vital en este esfuerzo internacional. Los sistemas HSR pueden establecer puntos de referencia innovadores de sostenibilidad no solo dentro del sector ferroviario, sino también en toda la industria del transporte.

Incluso si las prácticas ecológicas se llevan a cabo a pequeña escala, los operadores de HSR no deben ser disuadidos de llevarlas a cabo. El HSR de Haramain demostró vívidamente que cuando una práctica ecológica (por ejemplo, la utilización de trenes eléctricos en lugar de trenes diésel o el uso de luz natural para iluminar los niveles de la explanada) se combina con otras prácticas ecológicas y se ejecuta regularmente a lo largo del tiempo, los cambios incrementales acumulados pueden contribuir significativamente a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

2. Los sistemas de HSR deben continuar instituyendo medidas que promuevan la calidad de vida. Viajar puede ser una experiencia estresante para un pasajero. Entre otros factores, existe una necesidad perpetua de ser consciente de no extraviar las pertenencias, de navegar con precisión a través de múltiples modos de transporte para llegar al destino final y de mantenerse informado sobre los últimos horarios de salida y llegada. Viajar puede ser una situación desafiante y agotadora para aquellos que son personas mayores, viajan con menores, tienen una discapacidad, viajan solos o no están familiarizados con el proceso de llegar a su destino. Como resultado, una alta calidad de servicio en las estaciones de pasajeros, como condiciones climatizadas y suficiente disponibilidad de personal comercial, puede minimizar el estrés y, por lo tanto, mejorar la calidad de vida de los pasajeros.

3. Los tiempos de funcionamiento de los sistemas de alta velocidad deben ajustarse a los períodos conocidos de alto tráfico e integrarse con los sistemas de transporte existentes (es decir, el viaje de última milla hacia y desde la estación). Para lograr esto, los sistemas de HSR deben colaborar con otras autoridades de transporte y realizar un análisis exhaustivo de los patrones de viaje de los pasajeros. La implantación de una red de movilidad más estable puede garantizar que la demanda de los pasajeros esté suficientemente satisfecha y que se optimice el tiempo de viaje.

4. Los sistemas de RSH no solo deben buscar mejorar los componentes técnicos de sus programas de capacitación, sino también enfocarse en mejorar los aspectos culturales y sociales. Con factores que incluyen, entre otros, la edad, el origen étnico, la competencia lingüística, el nivel educativo y la experiencia laboral, el aula suele estar formada por alumnos de diversos orígenes. Al adoptar un enfoque multidimensional que mejora simultáneamente los programas de capacitación técnica, social y culturalmente, el conocimiento no solo se comunica, sino que se transfiere de manera efectiva de los capacitadores a la próxima generación de empleados. Esto permite a los aprendices convertirse en profesionales altamente competentes dentro del ámbito dinámico de HSR.

5. Es de suma importancia que los sistemas de HSR establezcan medidas que estén en sintonía con las políticas nacionales y las normas sociales localizadas. Una de las formas en que el HSR de Haramain demostró esto de manera única es cuando incluyó a las mujeres en la fuerza laboral y se aseguró de que las conductoras de trenes no pasaran la noche fuera de la base. Al tener en cuenta tanto las políticas nacionales como las normas sociales localizadas, es menos probable que los operadores de HSR se enfrenten a riesgos para la reputación, resistencia social, problemas legales o pérdidas financieras.

6. Los sistemas de HSR deben dar una alta prioridad a la gestión eficaz de las partes interesadas. Los sistemas HSR son proyectos a gran escala con una vida útil operativa de aproximadamente 50 años y se caracterizan por un proceso de planificación de varias etapas que involucra a muchas partes interesadas con diversos intereses, posiciones, responsabilidades y niveles de influencia.

Sin un sistema sólido de gestión de las partes interesadas, los sistemas de HSR se enfrentan al riesgo de sobrecostes y/o retrasos en los plazos (Bugalia et al. 2022).  Un buen ejemplo de la materialización de este riesgo es Stuttgart 21.

Stuttgart 21, considerado uno de los proyectos ferroviarios y de desarrollo urbano más grandes y ambiciosos de toda Europa, es una iniciativa multimillonaria en Alemania. Desde su anuncio a principios de la década de 1990, el proyecto tenía como objetivo transformar una estación terminal sobre el suelo en una estación subterránea y maximizar el potencial inmobiliario del área de la estación (Novy y Deike 2012).

Sin embargo, a partir de 2019, el proyecto se encontró con un sobrecoste de 12.300 millones de euros y se retrasó hasta finales de 2025, siendo una de las causas fundamentales la falta de una gestión eficaz de las partes interesadas. Las discusiones para determinar las características clave de Stuttgart 21 ocurrieron a puerta cerrada, sin pasar por el proceso de legitimación y toma de decisiones por parte del público en general o los funcionarios electos de las legislaturas de la ciudad y los estados. Fue solo después de que se finalizaron las decisiones principales que el proceso se abrió al público, negando efectivamente a este grupo de partes interesadas la oportunidad de proporcionar insumos que podrían cambiar el panorama del proyecto.

La participación de todas las partes interesadas pertinentes en las primeras etapas del desarrollo del proyecto es una forma de ejercer una gestión eficaz de las partes interesadas. Otro aspecto de la gestión eficaz de las partes interesadas es el establecimiento de un marco que identifique las lagunas y/o superposiciones en las responsabilidades de las diferentes partes interesadas. Además, el nombramiento de un líder o coordinador cualificado que pueda actuar como mediador entre la amplia gama de partes interesadas es un elemento esencial de una buena gestión de las partes interesadas. Además, las herramientas digitales como las redes sociales pueden desempeñar un papel valioso en este sentido. Las redes sociales no solo facilitan la difusión conveniente y generalizada de la información sobre el proyecto, sino que también permiten que las partes interesadas, a menudo marginadas, con otro medio expresen sus puntos de vista. La incorporación de una estrategia multifacética de gestión eficaz de las partes interesadas apoya firmemente el éxito de la construcción y la sostenibilidad a largo plazo de los sistemas de HSR.

7. Los sistemas de HSR deben explorar la opción de externalizar ciertos productos y funciones a proveedores externos calificados. La práctica de la subcontratación se ha vuelto bastante popular en la industria de HSR. Un ejemplo de esta tendencia se puede ver en el próximo sistema de alta velocidad de la India, conocido como el Corredor Ferroviario de Alta Velocidad Mumbai-Ahmedabad (MAHSR). Como parte de su flota inicial, la MAHSR decidió importar trenes de la serie E5, que se asemejan al material rodante utilizado a lo largo de las líneas de Tohoku y Hokkaido Shinkansen en Japón (Japan Rail Pass).

Además, el MAHSR optó por externalizar sus actividades «complementarias» a largo plazo. Esto abarca una amplia gama de responsabilidades importantes que incluyen, entre otras, el mantenimiento de equipos eléctricos y mecánicos como ascensores y escaleras mecánicas, la limpieza del material rodante en los depósitos, la limpieza de las instalaciones de la estación y otros edificios de servicio, la protección de las instalaciones, el apoyo a las tareas administrativas en la sede y el transporte diario del personal por carretera. Los sistemas HSR, como Haramain HSR y MAHSR, han optado por subcontratar debido a los innumerables beneficios que ofrece esta estrategia empresarial. Por ejemplo, es más probable que los proveedores externos tengan acceso a economías de escala. Debido a que estos proveedores externos con frecuencia proporcionan productos y servicios a múltiples clientes, tienen el potencial de lograr niveles de producción más altos y costos más bajos por unidad.

Además, el uso de proveedores externos permite a los operadores de HSR reasignar sus recursos internos e invertir más en otros componentes críticos de su sistema de HSR. Además, los proveedores externos a menudo poseen conocimientos especializados y experiencia que les permiten entregar un bien o servicio en particular de manera más eficiente. Si bien el HSR y el MAHSR de Haramain son dos sistemas de HSR que adoptaron la práctica de la externalización, no se puede concluir definitivamente que la externalización sea siempre adecuada para todos los sistemas de HSR. Por lo tanto, es imperativo que los sistemas HSR realicen una evaluación preliminar para verificar si la subcontratación es viable.

Conclusión

A menudo hay casos en los que los sistemas HSR de todo el mundo tienen características similares. Por ejemplo, una similitud entre el HSR Haramain en Arabia Saudita y el MAHSR en India es que ambos sistemas HSR importaron trenes eléctricos de proveedores extranjeros. Pero al final, es importante reconocer que ningún sistema HSR es idéntico a otro. Cada sistema HSR se adapta cuidadosamente a su propio contexto único para garantizar que satisfaga los requisitos de su región particular. Al proporcionar una visión general en profundidad del HSR de Haramain y ofrecer un conjunto de recomendaciones, esperamos que esta información sea una referencia valiosa para otras regiones que buscan desarrollar sus propios sistemas de HSR.



ASIFMA emite asesoramiento para el desarrollo del mercado de carbono


La Asociación de la Industria de Valores y Mercados Financieros de Asia (ASIFMA, por sus siglas en inglés) publicó un documento que ofrece recomendaciones sobre el establecimiento, la regulación y la ampliación de los mercados de carbono. El asesoramiento tiene como objetivo ayudar a los gobiernos, los reguladores y los participantes del mercado a promover el desarrollo de los mercados de carbono en Asia Pacífico (APAC). El documento cubre tanto los mercados de carbono de cumplimiento (MCP) como los mercados de carbono voluntarios (MCV), y ofrece recomendaciones para respaldar su integridad y capacidad de descarbonización. El documento dice que para escalar los mercados de carbono «de manera efectiva», existe un «imperativo para garantizar que los MCP y VCM en APAC sean líquidos, tengan alta integridad y sean interoperables, y se alineen con los mejores estándares internacionales». Los MCP deben enfocarse en los sectores industriales que generan las emisiones más altas dentro de la jurisdicción en la que operan, con el fin de optimizar su efectividad, señaló el documento.

También dijo que, si bien los VCM son mecanismos importantes para permitir la transición a cero emisiones netas, «no deben verse como un sustituto a largo plazo para evitar o reducir las emisiones, excepto en la medida necesaria en los sectores industriales difíciles de reducir». El documento pide un enfoque «proporcionado» para regular los mercados de carbono, uno que equilibre el deseo de integridad del mercado con la necesidad de evitar sofocar el crecimiento y la innovación. Todos los mercados de carbono deben adherirse a cuatro principios básicos: integridad, transparencia, estabilidad y rendición de cuentas. Incluye una visión general de los mercados de carbono en Australia, Hong Kong, India, Indonesia, Japón, Corea del Sur, Malasia, Nueva Zelanda, China continental y Singapur.


Ampliación de los mercados de carbono en APAC

La Asociación de la Industria de Valores y Mercados Financieros de Asia (ASIFMA, por sus siglas en inglés) es una asociación comercial regional independiente con más de 170 firmas miembro que comprenden una amplia gama de instituciones financieras líderes tanto en el lado de la compra como en el de la venta, incluidos bancos, administradores de activos, bufetes de abogados y proveedores de servicios de infraestructura de mercado. Juntos, aprovechamos los intereses compartidos de la industria financiera para promover el desarrollo de mercados de capitales líquidos, profundos y amplios en Asia. ASIFMA aboga por mercados de capitales asiáticos estables, innovadores y competitivos, que son necesarios para apoyar el crecimiento económico de la región. Impulsamos el consenso, abogamos por soluciones y efectuamos cambios en torno a temas clave a través de la fuerza colectiva y la claridad de una sola voz de la industria. Nuestras numerosas iniciativas incluyen consultas con reguladores y bolsas, el desarrollo de estándares uniformes de la industria, la defensa de mercados mejorados a través de documentos de política y la reducción del costo de hacer negocios en la región. A través de la alianza GFMA con SIFMA en los Estados Unidos y AFME en Europa, ASIFMA también proporciona información sobre las mejores prácticas y estándares globales para beneficiar a la región.

Un bufete de abogados nacido en Asia, respaldado por una capacidad de clase mundial. King & Wood Mallesons está estratégicamente posicionada sobre el terreno en los mercados en crecimiento y centros financieros del mundo y ayuda a los clientes a gestionar su riesgo y permitir su crecimiento. La oferta de servicio completo de King & Wood Mallesons combina una capacidad local de primer nivel complementada con una plataforma internacional. La firma trabaja con los clientes para superar las barreras culturales, regulatorias y técnicas y cerrar acuerdos en nuevos mercados. King & Wood Mallesons se enorgullece de asociarse con ASIFMA para producir este documento en apoyo de todos los participantes del mercado que están trabajando para lograr un cambio transformador para un futuro sostenible.

Renuncia

La información y los comentarios de opinión en este documento fueron preparados por ASIFMA y King & Wood Mallesons para reflejar los puntos de vista de los miembros de ASIFMA. Ni ASIFMA ni King & Wood Mallesons tienen ninguna obligación de actualizar, modificar o enmendar la información de este documento o de notificar a los lectores si alguna información de este documento se vuelve obsoleta o inexacta.

Esta publicación es solo para fines de información general y no debe interpretarse como asesoramiento legal.

King & Wood Mallesons se refiere a la red de firmas que son miembros de la red King & Wood Mallesons. Los servicios legales son prestados de forma independiente por cada una de las firmas miembro por separado. Ninguna firma miembro ni ninguno de sus socios o miembros actúa como agente de ninguna otra firma miembro ni de ninguno de sus socios o miembros. Ningún socio o miembro individual de ninguna firma miembro tiene autoridad para obligar a ninguna otra firma miembro. Consulte kwm.com para obtener más información.

Objetivo central de este documento

Este documento hace recomendaciones a los responsables de la formulación de políticas, los reguladores, los organismos de la industria y los participantes del mercado financiero con el objetivo de promover la integridad y la liquidez de los mercados de carbono (MCP) y los mercados de carbono voluntarios (MCV) de cumplimiento de Asia Pacífico (APAC) 1.

Cuando corresponde, este documento delinea los desafíos y oportunidades individuales para mejorar y escalar los MCP y los MCV por separado.

Situación actual de los mercados de carbono de APAC

En la actualidad están en vigor varios tipos de mercados de carbono y medidas políticas en toda la región de Asia-Pacífico. Además, hay varias propuestas en desarrollo, entre ellas: (i) se espera que el MCP más grande del mundo por volumen en China continental amplíe su alcance; (ii) los nuevos MCPs están comenzando a operar o están a punto de lanzarse en India, Indonesia, Japón y Malasia; y (iii) las reformas del mercado de carbono en Australia y Nueva Zelanda aumentarán la ambición de descarbonización.

Recomendaciones para el desarrollo de los mercados de carbono de APAC

Ambición y planificación

Garantizar que los mercados de carbono de APAC sean capaces de desempeñar un papel significativo en la transición hacia el cero neto para la región en su conjunto y también apoyar la capacidad de las jurisdicciones individuales para cumplir sus compromisos de descarbonización en virtud del Acuerdo de París, requiere que los gobiernos, los reguladores y los intermediarios del mercado financiero:

• evaluar cuidadosamente la situación actual de los mercados de carbono en la región, la evolución prevista con respecto a esos mercados y la medida en que esa evolución es capaz de permitir que esos mercados alcancen sus objetivos;

• Comprender los temas clave que afectan el desarrollo de la MCP y la MCV y cómo pueden ser gestionados;

• definir claramente el papel de los créditos de carbono en lo que respecta a su capacidad para apoyar la transición hacia las cero emisiones netas;

• colaborar con contrapartes en otras jurisdicciones (en APAC y más allá) para beneficiarse del conocimiento y la experiencia compartidos; y

• Implementar (y revisar periódicamente) planes que optimicen la cobertura y el impacto del mercado de carbono de APAC en línea con los objetivos de descarbonización comprometidos.

También es imperativo que los objetivos y estrategias de emisiones estén respaldados por políticas e incentivos de la economía real a nivel nacional e industrial.

Principios y políticas

Por encima de todo, para escalar de manera efectiva, existe el imperativo de garantizar que los MCP y VCM en APAC sean líquidos, tengan una alta integridad y sean interoperables, y se alineen con los mejores estándares internacionales.

Independientemente de sus características o atributos individuales, es importante que los mercados de carbono en APAC se adhieran a los principios básicos de (i) integridad, (ii) transparencia, (iii) estabilidad, (iv) y rendición de cuentas. Estos principios interrelacionados pueden apuntalar colectivamente la confianza de los inversores, ayudar a los mercados de carbono de APAC a escalar y, a su vez, ayudar a respaldar la transición hacia el cero neto.

Los MCP deben centrarse en aquellos sectores industriales que generan los niveles más altos de tCO2e dentro de la jurisdicción en la que operan, a fin de optimizar la eficacia de los MCP.

Los VCM son un importante mecanismo de los mercados emergentes para facilitar aún más la transición hacia el cero neto, aunque no deben considerarse un sustituto a largo plazo para evitar o reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, salvo en la medida necesaria en los sectores industriales difíciles de reducir.

En algunas jurisdicciones, es permisible que los créditos generados por VCM se utilicen para cumplir con las obligaciones obligatorias de reducción de emisiones dentro de los MCP. Sin embargo, esto debe controlarse para garantizar que las obligaciones obligatorias de reducción de emisiones no se diluyan inadvertidamente.

Para ayudar a facilitar la transición hacia las cero emisiones netas, los responsables de la formulación de políticas podrían considerar hasta qué punto puede ser posible aplicar los ingresos generados por los mercados de carbono como capital «catalítico» o «concesional», incluso para financiar proyectos y tecnologías de mitigación y adaptación al cambio climático. También animamos a los gobiernos y a los reguladores a que se pongan de acuerdo sobre las medidas de protección necesarias para evitar el greenwashing.

Clasificación Legal y Regulatoria

Para garantizar que los mercados de carbono de APAC desarrollen suficiente profundidad y liquidez, ASIFMA alienta a los gobiernos y reguladores a priorizar la clarificación del tratamiento legal y regulatorio de los activos/instrumentos de carbono teniendo en cuenta la posición adoptada en mercados más maduros, así como el trabajo de otros organismos comerciales a este respecto. Esto es importante porque la clasificación legal y reglamentaria de los activos/instrumentos de carbono afecta la forma en que (por ejemplo) se evidencia y transfiere el título de propiedad de los mismos y se pueden crear garantías reales sobre ellos (y, en consecuencia, cómo evolucionan las prácticas comerciales). En el Anexo II de este documento se proporciona información más detallada sobre la naturaleza jurídica y el tratamiento de los derechos de emisión de carbono (en MCP) y los créditos de carbono (en MCV).

Sistemas e infraestructura

A medida que los MCP maduren, los responsables de la formulación de políticas en APAC podrían considerar la adopción de (i) mecanismos de fijación de precios basados en el mercado (como subastas) para la asignación de derechos de emisión de carbono (en lugar de la asignación gratuita) y (ii) cuando corresponda, límites absolutos a las emisiones (en lugar de límites basados en la intensidad basada en la producción histórica de emisiones).4 Este enfoque es coherente con mercados más maduros como el Régimen de Comercio de Emisiones de la UE.  e incentiva aún más la reducción de emisiones y la eficiencia de este mecanismo de mercado.

Dada su importancia para facilitar el acceso a los mercados de carbono y generar liquidez en los mismos, también podría exigirse a los intermediarios que apliquen salvaguardias operativas y medidas de protección adecuadas para los clientes, con medidas proporcionadas en caso de incumplimiento, para minimizar las pérdidas potenciales para los inversores y contener el riesgo sistémico.

Cualquier decisión de vincular los MCP debe basarse en los resultados, es decir, acelerar la descarbonización en cada mercado subyacente y generar beneficios económicos mutuos y materiales. Las autoridades pertinentes deben considerar en qué medida pueden obtenerse a largo plazo determinados beneficios asociados a la vinculación de los mercados (por ejemplo, la auditoría entre mercados) mediante la centralización o el uso compartido del acceso a sistemas, como los registros de carbono, las bolsas de carbono y los repositorios de datos de carbono, con el fin de racionalizar los procesos y reducir los costes operativos, siempre que se establezcan las salvaguardias adecuadas.

Regulación y supervisión

La regulación de los mercados de carbono debe ser proporcionada, equilibrando cuidadosamente el deseo de integridad del mercado con el imperativo de evitar sofocar el crecimiento y la innovación. Este es el caso, en particular, de las medidas de capital riesgo que aún se encuentran en una fase incipiente de su desarrollo, que deben seguir evolucionando y que deben surgir las mejores prácticas.

En relación con la aplicación y el cumplimiento de la regulación, es importante que las autoridades pertinentes se esfuercen por establecer líneas claras de responsabilidad y cooperación entre las entidades responsables del funcionamiento de los mercados de carbono a nivel primario y secundario, incluidos los organismos medioambientales y financieros, para garantizar que exista un enfoque coordinado y coherente que minimice las oportunidades de confusión o ambivalencia. También es fundamental celebrar consultas adecuadas, en particular con todos los participantes en el mercado, incluidos los intermediarios financieros.

En relación con las entidades que ofrecen servicios analíticos o evaluativos relacionados con los mercados de carbono (incluidos los verificadores externos de créditos de carbono), ASIFMA recomienda que estén sujetas a una supervisión regulatoria proporcional al impacto que sus actividades tengan en el mercado subyacente o al grado en que el sistema regulatorio dependa de ellas, para promover la alineación con los estándares que se identifican como reflejo de las mejores prácticas internacionales y ayudar a combatir la fragmentación.

En la sección 10.4 (Principios regulatorios clave) de este documento se presentan algunas recomendaciones más detalladas relacionadas con la aplicación de los principios regulatorios utilizados para respaldar los mercados de valores y derivados de materias primas en el contexto del desarrollo de los mercados de carbono en APAC.

Datos, análisis y protección del mercado

El acceso a los datos relacionados con las emisiones, así como su contenido e integridad, es fundamental para el éxito de los MCP. En el caso de estos mercados, debe hacerse un esfuerzo por elevar el listón de divulgación lo más alto posible, reconociendo al mismo tiempo que puede ser necesario hacerlo de forma gradual.

Las autoridades pertinentes deben desarrollar reglas comerciales, programas de cumplimiento y códigos de conducta para la participación, particularmente en lo que respecta a los MCP, mientras que el estado incipiente de los MCP significa que se debe permitir que evolucionen mientras continúan desarrollándose las mejores prácticas. En el caso particular de los VCM, la atención debe centrarse en fomentar los estándares de mercado relacionados con la integridad de los créditos de carbono.

Debe existir un marco claro para llevar a cabo la vigilancia del mercado y que las autoridades competentes cuenten de las competencias necesarias para detectar, prevenir, disuadir y sancionar las conductas de explotación. Si bien debe prestarse especial atención a su aplicación e interfaz, las autoridades competentes podrían considerar cómo el uso de sistemas digitales puede tener el potencial de respaldar prácticas comerciales sólidas.

La aplicación de mecanismos de estabilidad del mercado debe activarse con arreglo a criterios estrictos. Dichos mecanismos deben estar sujetos a revisión reglamentaria y también deben ser temporales, a fin de evitar socavar las señales de precios a largo plazo hacia la transición a cero emisiones netas. Los reguladores deben tener la autoridad para compartir información pública y no pública con sus homólogos nacionales y extranjeros para promover la estabilidad y la transparencia del mercado.

Unos mercados de carbono líquidos, sólidos y que funcionen bien tienen un papel importante que desempeñar en el apoyo a la transición mundial hacia las cero emisiones netas.

Este documento tiene como objetivo ayudar a los gobiernos, reguladores e intermediarios de los mercados financieros de APAC a identificar las consideraciones clave relacionadas con el desarrollo de MCP y MCV en toda la región.

En concreto, este trabajo tiene como objetivos:

• aprovechar el conjunto de trabajos existentes en relación con el desarrollo de los mercados de carbono, examinando las cuestiones clave desde la perspectiva de APAC; y

• Proponer recomendaciones a los gobiernos, reguladores y participantes del mercado financiero que apoyen la integridad y la capacidad de descarbonización de los mercados de carbono en toda la región APAC.

En la medida de lo posible, este documento describe los desafíos y las oportunidades para mejorar y escalar los MCP y los MCV por separado.

Anexo I – Descripción general de la jurisdicción

Este documento va acompañado de un anexo que ofrece una visión general de los MCP y VCM que operan actualmente en diez jurisdicciones de APAC y ha sido preparado por los principales bufetes de abogados a los que se hace referencia en el mismo. Las jurisdicciones abarcadas por el anexo son Australia, Hong Kong, Corea, India, Indonesia, Japón, Malasia, Nueva Zelandia, República Popular China7 y Singapur.

Anexo II – Análisis jurídico

Este documento se acompaña de un anexo que considera en detalle la naturaleza jurídica y el tratamiento de los derechos de emisión de carbono (en MCP) y los créditos de carbono (en MCV) y ha sido preparado por King & Wood Mallesons.

Situación y función de los mercados de carbono

Panorama general de los mercados de carbono

El cambio climático plantea importantes riesgos económicos, financieros, sociales y ambientales a nivel mundial.

Nuestra capacidad para limitar el calentamiento global a 1,5 °C depende de nuestra capacidad para reducir radicalmente las emisiones de CO2e generadas por el hombre. Se requieren cambios transformacionales significativos. Las empresas tienen un papel que desempeñar en la búsqueda de esfuerzos para evitar, reducir y/o neutralizar las emisiones de alcance 1, 2 y 38 en sus operaciones y en todas sus cadenas de valor. Aproximadamente el 17% de las emisiones mundiales están actualmente cubiertas por un régimen de comercio de derechos de emisión.

Cuando se gestionan de manera eficaz, las señales de precios creadas por los mercados de carbono promueven la reducción de emisiones, mientras que el capital generado a través de los mercados de carbono se puede aplicar para ayudar a financiar proyectos de reducción y eliminación de carbono (incluidas las tecnologías bajas en carbono y los proyectos de energía renovable) para apoyar la transición a cero emisiones netas.

Tanto los MCP como los MCV pueden desempeñar un papel fundamental en la respuesta al cambio climático al incentivar la reducción de emisiones y la compensación de carbono a través de distintos mecanismos.

En resumen, los MCP pueden servir como una herramienta regulatoria vital para garantizar que las industrias se adhieran a los compromisos obligatorios de reducción de emisiones, mientras que los MCV permiten a las entidades reducir su impacto climático negativo al compensar sus emisiones.

MCPs

Los MCP son mecanismos regulados establecidos por los gobiernos o por acuerdos internacionales para hacer cumplir los objetivos de reducción de emisiones de conformidad con un marco de comercio de derechos de emisión. Una entidad cubierta11 debe cumplir con los límites de emisiones durante un período prescrito, que pueden disminuir con el tiempo en línea con los objetivos regulatorios. Las empresas pueden recibir o comprar su asignación inicial de derechos de emisión de carbono (por ejemplo, mediante subasta) y las asignaciones excedentes pueden venderse en un mercado secundario a entidades que deseen aumentar su derecho a derechos de emisión de carbono. Este enfoque de mercado ayuda a garantizar una asignación más eficiente de las emisiones a las actividades más valiosas y, si se aplica a nivel nacional, puede alinearse con los compromisos de reducción de emisiones en virtud del Acuerdo de París de 2015.

Si bien los MCP comparten características comunes, la estructura y las prioridades de los distintos sistemas son diferentes. También se están desarrollando a diferentes velocidades de acuerdo con una serie de estándares.

VCM

Los VCM son una herramienta importante y emergente para apoyar la transición a cero emisiones netas impulsada por individuos, organizaciones y otras entidades que eligen voluntariamente reducir su huella de carbono o compensar las emisiones. Los participantes compran créditos o compensaciones de carbono, generados por proyectos como la reforestación o las iniciativas de energía renovable, y luego los retiran para compensar el volumen correspondiente de emisiones. Estos mercados podrían fomentar la gestión medioambiental más allá de los requisitos reglamentarios, fomentando los compromisos de sostenibilidad y la responsabilidad social corporativa.

Los VCM permiten el comercio tanto de créditos de evasión (también conocidos como de reducción) como de eliminación.

Los créditos de evitación son generados por actividades que reducen o previenen emisiones que de otro modo se habrían producido, como la prevención de la deforestación. Aunque estas actividades no abordan la concentración de gases de efecto invernadero que ya se encuentran en la atmósfera, pueden ayudar a que las emisiones sean más bajas de lo que serían de otro modo.

Los créditos de eliminación son generados por actividades que extraen los gases de efecto invernadero de la atmósfera y los almacenan (secuestran), lo que actualmente es posible a través de soluciones basadas en la naturaleza, como la reforestación, o a través de soluciones técnicas o de ingeniería, como el despliegue de tecnologías para la captura y el almacenamiento directo de aire. Las soluciones basadas en la naturaleza tienden a almacenar carbono durante períodos más cortos, pero son más maduras y accesibles, mientras que las soluciones técnicas o de ingeniería tienden a almacenar carbono durante períodos de tiempo más largos, pero están menos desarrolladas y son más caras.

Dentro de la clase aplicable, los proyectos de evitación o eliminación de carbono se clasifican según sus atributos. Una vez emitidos, los créditos de carbono a menudo (pero no siempre) se registran en un registro que registra las transacciones relacionadas con ellos para mitigar el riesgo de doble contabilidad.

En la actualidad, las medidas de capital riesgo (incluidos los organismos que verifican (volumen) o certifican (calidad) los créditos de carbono para el comercio) están actualmente mínimamente reguladas en relación con otros mercados de productos financieros, y los mecanismos de supervisión y los límites regulatorios son relativamente poco claros a medida que evolucionan.

Visión general de los mercados de carbono de APAC y desarrollos recientes

A diferencia de Europa, APAC no tiene un organismo supranacional que supervise la aplicación de leyes, reglamentos y normas nacionales «equivalentes». Por el contrario, las políticas clave y la infraestructura regulatoria pueden diferir ampliamente entre las jurisdicciones de APAC, lo que crea complejidad para los mercados financieros.

APAC comprende una combinación diversa de:

• mercados emergentes y fronterizos que se enfrentan al reto de desarrollar mercados de carbono a gran velocidad y escala;

• economías que históricamente han dependido en gran medida de los combustibles fósiles; y

• Economías altamente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático.

Al mismo tiempo, la diversidad geográfica y los mercados de alto crecimiento de la región también significan que tiene un margen significativo para apoyar la eliminación y reducción de carbono y los esfuerzos.

Evolución del mercado de carbono de APAC

Aunque no es en absoluto exhaustivo, a continuación, se detallan algunas evoluciones recientes por mercado. En el Anexo I de este documento se proporciona información más detallada sobre los MCPs y VCMs que operan en APAC.



Se extiende la brecha de financiamiento para la adaptación climática – PNUMA


Las necesidades de financiación previstas para la adaptación al cambio climático de los países en desarrollo son ahora de diez a 18 veces mayores que los flujos públicos internacionales existentes, más de un 50% más que las estimaciones anteriores. El Informe sobre la brecha de adaptación 2023 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) señala que los costos modelados de la adaptación en los países en desarrollo se estiman en 215.387 millones de dólares al año en esta década, con 15.21 millones de dólares adicionales al año necesarios para implementar las prioridades nacionales de adaptación. A pesar de estas necesidades, los flujos públicos multilaterales y bilaterales de financiación de la adaptación hacia los países en desarrollo disminuyeron un 2021% hasta los 194.366 millones de dólares en 28, según el informe, que señala que el déficit de financiación se sitúa por miles de millones de dólares al año.

En el informe se esbozan siete formas de aumentar la financiación, entre las que se incluyen el aumento y la adaptación de la financiación a las pymes, la garantía de que el fondo de pérdidas y daños avance hacia mecanismos de financiación más innovadores y la reforma de la arquitectura financiera mundial, tal como propone la Iniciativa de Bridgetown. Incluso si la comunidad internacional dejara de emitir todos los gases de efecto invernadero hoy, el clima tardaría décadas en estabilizarse. La alteración del clima ha llegado para quedarse a largo plazo. Insto a los responsables políticos a que presten atención a este informe y hagan de la COP el momento en que el mundo se comprometa plenamente a aislar a los países de bajos ingresos y a los grupos desfavorecidos de los efectos climáticos perjudiciales.


  • Las necesidades de financiación de los países en desarrollo son ahora entre 10 y 18 veces mayores que las corrientes internacionales de financiación pública
  • La creciente brecha es el resultado del aumento de las necesidades de adaptación y de la vacilante financiación de la adaptación
  • El hecho de no mejorar la adaptación tiene enormes consecuencias para las pérdidas y los daños

Según un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el progreso en la adaptación al cambio climático se está desacelerando en todos los frentes, cuando debería acelerarse para ponerse al día con los crecientes impactos y riesgos del cambio climático.

Publicado antes de las conversaciones sobre el clima de la COP28 que se celebran en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), el Informe sobre la brecha de adaptación 2023: infra financiado. Insuficiente preparación – La inversión y la planificación inadecuadas en materia de adaptación climático dejan al mundo expuesto concluye que las necesidades de financiación de la adaptación de los países en desarrollo son entre 10 y 18 veces mayores que los flujos internacionales de financiación pública, más de un 50% más que la estimación anterior.

El Informe sobre la Brecha de Adaptación de hoy muestra una creciente brecha entre la necesidad y la acción cuando se trata de proteger a las personas de los extremos climáticos. La acción para proteger a las personas y la naturaleza es más urgente que nunca. Se están perdiendo y destruyendo vidas y medios de subsistencia, y los más vulnerables son los que más sufren.

Estamos en una emergencia de adaptación. Debemos actuar como tal. Y tomar medidas para cerrar la brecha de adaptación, ahora.

Como resultado de las crecientes necesidades de financiación de la adaptación y de la vacilación de los flujos, se estima que el déficit actual de financiación de la adaptación es de entre 194.000 y 366.000 millones de dólares al año. Al mismo tiempo, la planificación y la ejecución de la adaptación parecen estar estancadas. Esta falta de adaptación tiene enormes consecuencias para las pérdidas y los daños, en particular para los más vulnerables.

En 2023, el cambio climático volvió a ser más perturbador y mortal: los récords de temperatura se derrumbaron, mientras que las tormentas, las inundaciones, las olas de calor y los incendios forestales causaron devastación. Estos impactos cada vez más intensos nos dicen que el mundo debe reducir urgentemente las emisiones de gases de efecto invernadero y aumentar los esfuerzos de adaptación para proteger a las poblaciones vulnerables. Ninguna de las dos cosas está ocurriendo.

Incluso si la comunidad internacional dejara de emitir todos los gases de efecto invernadero hoy, la alteración climática tardaría décadas en disiparse. Por lo tanto, los responsables políticos deben prestar atención al Informe sobre la Brecha de Adaptación, aumentar la financiación y hacer de la COP28 el momento en que el mundo se comprometa plenamente a aislar a los países de bajos ingresos y a los grupos desfavorecidos de los efectos climáticos perjudiciales.

Disminución de las finanzas, la planificación y la ejecución

Después de una importante actualización con respecto a años anteriores, el informe concluye ahora que los fondos necesarios para la adaptación en los países en desarrollo son mayores, y se estima que se sitúan en un rango central plausible de entre 215.000 y 387.000 millones de dólares al año en esta década.

Los costos modelados de la adaptación en los países en desarrollo se estiman en 215.000 millones de dólares al año en esta década y se prevé que aumenten significativamente para 2050. Se estima que la financiación de la adaptación necesaria para aplicar las prioridades nacionales de adaptación, basada en la extrapolación de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional y los Planes Nacionales de Adaptación presupuestados a todos los países en desarrollo, asciende a 387.000 millones de dólares EE.UU. al año.

A pesar de estas necesidades, los flujos públicos multilaterales y bilaterales de financiación para la adaptación hacia los países en desarrollo disminuyeron un 15% hasta alcanzar los 21.000 millones de dólares en 2021. Esta caída se produce a pesar de las promesas hechas en la COP26 de Glasgow de entregar alrededor de 40.000 millones de dólares al año en apoyo financiero para la adaptación para 2025 y sienta un precedente preocupante.

Si bien cinco de cada seis países cuentan con al menos un instrumento nacional de planificación de la adaptación, el progreso para alcanzar la plena cobertura mundial se está ralentizando. Y el número de acciones de adaptación apoyadas a través de fondos internacionales para el clima se ha estancado durante la última década.

Las formas innovadoras de ofrecer financiación son esenciales

Una adaptación ambiciosa puede mejorar la resiliencia, lo que es particularmente importante para los países de bajos ingresos y los grupos desfavorecidos, y evitar pérdidas y daños.

El informe señala un estudio que indica que solo las 55 economías más vulnerables al clima han experimentado pérdidas y daños de más de 500.000 millones de dólares en las últimas dos décadas. Estos costos aumentarán considerablemente en las próximas décadas, especialmente en ausencia de medidas de mitigación y adaptación contundentes.

Los estudios indican que cada mil millones invertidos en adaptación contra las inundaciones costeras conduce a una reducción de 14 mil millones de dólares en daños económicos. Mientras tanto, los 16.000 millones de dólares anuales invertidos en agricultura evitarían que aproximadamente 78 millones de personas murieran de hambre o parecieran hambre crónica debido a los impactos climáticos.

Sin embargo, ni el objetivo de duplicar los flujos financieros internacionales de 2019 hacia los países en desarrollo para 2025 ni un posible Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado para 2030 cerrarán significativamente la brecha de financiamiento de la adaptación por sí solos y generarán tales beneficios.

En este informe se identifican siete formas de aumentar la financiación, entre ellas el gasto interno y la financiación internacional y del sector privado. Otras vías incluyen las remesas, el aumento y la adaptación de la financiación a las pequeñas y medianas empresas, la aplicación del artículo 2.1 c) del Acuerdo de París sobre la reorientación de los flujos financieros hacia vías de desarrollo con bajas emisiones de carbono y resilientes al clima, y una reforma de la arquitectura financiera mundial, como propone la Iniciativa de Bridgetown.

El nuevo fondo para pérdidas y daños también será un instrumento importante para movilizar recursos, pero aún quedan problemas. El fondo tendrá que avanzar hacia mecanismos de financiación más innovadores para alcanzar la escala de inversión necesaria.


Informe sobre la brecha de adaptación 2023

A pesar de las claras señales de aceleración de los riesgos e impactos climáticos en todo el mundo, la brecha de financiamiento para la adaptación se está ampliando y ahora se sitúa entre US$194.000 millones y US$366.000 millones por año. Las necesidades de financiación de la adaptación son entre 10 y 18 veces mayores que las corrientes internacionales actuales de financiación pública para la adaptación, al menos un 50% más altas de lo que se estimaba anteriormente.

Esta es la principal conclusión de una evaluación exhaustiva de la bibliografía y de nuevos análisis para proporcionar estimaciones actualizadas de los costos y las necesidades de adaptación en los países en desarrollo, así como de las corrientes financieras internacionales necesarias para hacer frente a estas necesidades. El informe también proporciona información actualizada sobre la planificación y la ejecución de la adaptación y concluye que el progreso mundial en materia de adaptación se está ralentizando en lugar de mostrar la aceleración que se necesita con urgencia.

Esta es la principal conclusión de una evaluación exhaustiva de la bibliografía y de nuevos análisis para proporcionar estimaciones actualizadas de los costos y las necesidades de adaptación en los países en desarrollo, así como de las corrientes financieras internacionales necesarias para hacer frente a estas necesidades. El informe también proporciona información actualizada sobre la planificación y la ejecución de la adaptación y concluye que el progreso mundial en materia de adaptación se está ralentizando en lugar de mostrar la aceleración que se necesita con urgencia.

Las temperaturas mundiales y los efectos y riesgos climáticos siguen aumentando, lo que pone de relieve la necesidad urgente de acelerar rápidamente las medidas de adaptación mundiales.

La acción climática actual es lamentablemente inadecuada para cumplir con los objetivos de temperatura y adaptación del Acuerdo de París. Si bien las temperaturas medias mundiales ya superan los 1,1°C por encima de los niveles preindustriales, los planes actuales reflejados en las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC, por sus siglas en inglés) nos sitúan en una senda hacia los 2,4°C-2,6°C para finales de siglo.

Incluso si el aumento de la temperatura finalmente se desacelera como resultado de esfuerzos colectivos más ambiciosos de mitigación del cambio climático, los riesgos climáticos se acelerarán con cada fracción de grado debido a la naturaleza compuesta y en cascada de los impactos relacionados con el clima.

Además, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) concluye que los riesgos climáticos residuales, es decir, los riesgos que persisten después de ambiciosos esfuerzos de adaptación persistirán incluso si se alcanzan los objetivos del Acuerdo de París. A su vez, los riesgos climáticos residuales provocarán inevitablemente pérdidas y daños tanto económicos como no económicos. Esto demuestra la importancia de acelerar y ampliar las medidas de mitigación y adaptación, para evitar respectivamente un cambio climático catastrófico y minimizar los impactos climáticos que persisten. Además, debe prestarse más atención a las medidas y el apoyo a la adaptación anticipatorios, justos y eficaces.

Uno de cada seis países aún no cuenta con un instrumento nacional de planificación de la adaptación y aún queda mucho por hacer para cerrar la brecha restante.

Cinco de las seis Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) han establecido al menos un plan, estrategia o política nacional de adaptación, y algo menos de la mitad de ellas cuentan con dos o más instrumentos a nivel nacional, que sirven para sustituir o actualizar los iniciales (figura ES.2). Además, el 25% de los países han puesto en marcha instrumentos jurídicos que exigen a los gobiernos nacionales que planifiquen la adaptación. Desde 2021 también se ha producido una mejora significativa en determinados aspectos de la posible adecuación y eficacia de la planificación de la adaptación. Ambos hallazgos sugieren una creciente determinación de abordar los riesgos climáticos, pero es necesario hacer más para garantizar la implementación de los instrumentos de planificación. Mientras tanto, el 15% de las Partes aún no cuentan con un instrumento nacional de planificación de la adaptación, y la tasa de aumento se redujo del 4% al 1% en 2022. Si bien la mitad de los 29 países que no cuentan con un instrumento de este tipo están en proceso de desarrollar uno, la mayoría de ellos son particularmente vulnerables a los impactos climáticos, y se debe hacer más para ayudarlos a cerrar la brecha restante más rápidamente.

Los progresos en la aplicación de la adaptación en los países en desarrollo se están estancando.

El número de acciones de adaptación apoyadas a través de los cuatro fondos internacionales para el clima fue menor en 2022 que en el año anterior, pero su valor ha ido aumentando debido a las inversiones en proyectos de gran envergadura. Es probable que esto no refleje una tendencia, sino que apunte a fluctuaciones impulsadas por eventos no relacionados con el clima, como la COVID-19 y la guerra en Ucrania. Si bien existe una variabilidad significativa tanto en el valor como en el número de nuevos proyectos, el valor financiero sigue creciendo, mientras que el número de nuevos proyectos parece haberse estancado durante la última década.

Esto significa que la brecha entre la implementación de acciones de adaptación y la aceleración de los riesgos climáticos se está ampliando.

Teniendo en cuenta que el primer análisis detallado de las comunicaciones sobre adaptación realizado por el AGR muestra que la mayoría de las medidas aplicadas por los países en desarrollo dependen del apoyo financiero externo, si no se reactivan las inversiones en medidas de adaptación, se producirán inevitablemente más impactos climáticos incesantes y las consiguientes pérdidas y daños. Esto hará que los países en desarrollo endeudados sean aún más vulnerables a los fenómenos extremos relacionados con el clima y a los cambios de evolución lenta, y es especialmente cierto en el caso de los países menos adelantados (PMA) y los pequeños Estados insulares en desarrollo (PEID).

Los costos y necesidades estimados de adaptación para los países en desarrollo son significativamente más altos que las estimaciones anteriores, con un rango central plausible de US$215.000 millones a US$387.000 millones por año en esta década.

El AGR de este año ha llevado a cabo una evaluación exhaustiva de la literatura y ha encargado nuevos estudios para proporcionar estimaciones actualizadas, utilizando dos líneas de evidencia principales. En primer lugar, sobre la base de un análisis de modelos, el AGR 2023 estima que los costos de adaptación para los países en desarrollo (es decir, los países no incluidos en el Anexo I) en esta década ascienden a aproximadamente 215.000 millones de dólares al año (rango: 130.000 millones de dólares a 415.000 millones de dólares). Se prevé que estos costos de adaptación aumenten significativamente para 2050 debido a los crecientes riesgos climáticos. En segundo lugar, el Informe anual sobre la adaptación de 2023 también ha evaluado la financiación de la adaptación necesaria para aplicar las prioridades nacionales de adaptación, sobre la base de la extrapolación de las contribuciones determinadas a nivel nacional y los planes nacionales de adaptación (PAN) presupuestados a todos los países en desarrollo. Se estima que serán de US$387 mil millones por año (rango: US$101 mil millones a US$975 mil millones) en esta década. El nuevo rango estimado de 215.000 millones de dólares EE.UU. a 387.000 millones de dólares EE.UU. por año es significativamente más alto que las estimaciones anteriores del AGR y equivale a entre el 0,6% y el 1,0% del producto interno bruto (PIB) de todos los países en desarrollo combinado.

A pesar de la urgente necesidad de acelerar y ampliar la financiación pública internacional de la adaptación a los países en desarrollo, estos flujos han disminuido desde 2020.

Los flujos internacionales de financiación pública para el clima hacia los países en desarrollo disminuyeron un 15% hasta los 21.300 millones de dólares en 2021, tras haber aumentado a 25.200 millones de dólares entre 2018 y 2020. Por el contrario, la financiación para la mitigación aumentó continuamente durante el mismo período, sentando un precedente importante. Mientras tanto, en los últimos cinco años, la financiación pública internacional para la adaptación también se ha visto afectada por una baja tasa de desembolsos, del 66%, en comparación con la tasa general de desembolso de la financiación para el desarrollo, que es del 98%. Esto indica que existen barreras específicas para la adaptación, como la baja proporción de donaciones por préstamo y la falta de conocimiento sobre las políticas de adaptación. Para garantizar que los flujos de financiación de la adaptación de los países desarrollados a los países en desarrollo se dupliquen hasta alcanzar unos 40.000 millones de dólares en 2025, como se prometió en la COP 26 de Glasgow, los proveedores de financiación deben aumentar en promedio los flujos anuales de adaptación en al menos un 16% entre 2022 y 2025.

Es probable que el déficit de financiación para la adaptación sea entre 10 y 18 veces mayor que los actuales flujos internacionales de financiación para la adaptación, al menos un 50% más alto que las estimaciones anteriores.

El déficit de financiación de la adaptación, es decir, la diferencia entre las necesidades y los costos estimados de financiación de la adaptación (entre 215.000 y 387.000 millones de dólares) y los flujos de financiación (21.300 millones de dólares), ha aumentado. El AGR 2023 estima que el déficit de financiación central plausible para la adaptación de los países en desarrollo se sitúa actualmente en el rango de 194.000 millones de dólares a 366.000 millones de dólares al año. Si bien la duplicación de la financiación para la adaptación de aquí a 2025 y el nuevo objetivo colectivo cuantificado para 2030 que se está debatiendo serán fundamentales para ayudar a cerrar esta brecha financiera, es poco probable que el aumento de la financiación pública internacional por sí sola la cierre. Por ejemplo, alcanzar el objetivo de duplicar la financiación para la adaptación (para 2025) solo reduciría la brecha entre un 5% y un 10%.

Comparación de las necesidades de financiación para la adaptación, los costos modelizados y las corrientes internacionales de financiación pública para la adaptación en los países en desarrollo

No obstante, una mayor financiación pública internacional para la adaptación podría reducir eficazmente los riesgos climáticos y generar grandes beneficios. Por ejemplo, los estudios indican que 16.000 millones de dólares invertidos en agricultura al año evitarían que unos 78 millones de personas murieran de hambre o parecieran hambre crónica debido a los impactos del cambio climático. Del mismo modo, cada 1.000 millones de dólares invertidos en adaptación contra las inundaciones costeras supone una reducción de 14.000 millones de dólares en los daños económicos. Por lo tanto, se debe hacer más para cerrar la brecha de financiamiento para la adaptación. Sin embargo, debido a las limitaciones presupuestarias, los países suelen estar inactivos, adaptarse de forma reactiva y/o depender del apoyo internacional, lo que hace que aumenten los costos generales, limitando la eficacia y dando lugar a una mala adaptación.

La igualdad de género y la inclusión social no se incluyen adecuadamente en las necesidades y corrientes de financiación de la adaptación.

Existe un reconocimiento mundial de que el cambio climático puede exacerbar la desigualdad en múltiples dimensiones de la identidad social, como el género, la endogeneidad, la edad, la etnia, la condición de migrante o la discapacidad. Al mismo tiempo, las actividades de adaptación que tienen en cuenta el género y otras identidades sociales se vinculan con una mayor eficacia en el logro de sus objetivos. El Informe anual sobre el desarrollo de 2023 ha analizado la integración de la igualdad de género y la inclusión social3 en las contribuciones determinadas a nivel nacional y los PNA presupuestados. Constata que sólo el 20% de esos planes cuentan con un presupuesto específico para esas actividades, y que la cantidad asignada es en general baja, con un promedio del 2%. De la financiación pública internacional para la adaptación que también se denomina igualdad de género como objetivo principal, sólo el 2% se considera sensible a las cuestiones de género, y otro 24% se considera específica de género o integradora. Otros aspectos de la inclusión social también reciben poca atención tanto en los flujos como en las necesidades financieras. Estos hallazgos ponen de relieve la necesidad de una mayor transparencia y coherencia en la notificación de los indicadores de igualdad de género, y que los proveedores de financiación climática deben aumentar la financiación de la adaptación que responda a la inclusión social y de género para apoyar una adaptación más equitativa y eficaz.

Para colmar el déficit de financiación de la adaptación se requiere más financiación internacional, nacional y privada, idealmente una reforma de la arquitectura financiera mundial y una mejor cooperación internacional.

El gasto interno y la financiación privada son fuentes potencialmente importantes de financiación para la adaptación, pero aún no se dispone de estimaciones cuantitativas porque sus corrientes siguen siendo difíciles de rastrear. No obstante, es probable que los presupuestos nacionales sean una importante fuente de financiación para la adaptación en muchos países en desarrollo, que oscilan entre el 0,2% y más del 5% de los presupuestos gubernamentales. También hay pruebas fragmentadas del aumento de las intervenciones de adaptación del sector privado en todo el mundo y en la mayoría de los sectores (por ejemplo, el agua, la alimentación y la agricultura; el transporte y la infraestructura; el turismo). Entre ellas se encuentran las «inversiones internas» de las grandes empresas, la provisión de financiación por parte de las instituciones financieras para actividades que contribuyen a la adaptación y la provisión de bienes y servicios de adaptación por parte de las empresas. Además, las acciones del sector privado no financiero podrían tener un impacto sustancial en la reducción de los riesgos a lo largo del tiempo. Por ejemplo, las prácticas y normas de ingeniería, diseño, seguros y préstamos están avanzando hacia la incorporación de la ciencia climática en sus puntos de referencia, requisitos y directrices. Sin embargo, es probable que ni los gastos internos ni las corrientes de financiación privada subsanen por sí solas el déficit de financiación de la adaptación, especialmente en los países de bajos ingresos, incluidos los PMA y los pequeños Estados insulares en desarrollo, y existen importantes cuestiones de equidad relacionadas con la utilización de esas corrientes para colmar el déficit en esos países.

En el presente informe se señalan siete formas de colmar el déficit de financiación de la adaptación. El núcleo sigue estando dominado por: i) la financiación pública internacional para la adaptación, ii) el gasto interno en adaptación y iii) la financiación del sector privado para la adaptación, aunque las contribuciones relativas a la reducción del déficit de financiación de la adaptación siguen siendo inciertas. Se identifican otros cuatro posibles enfoques para colmar el déficit financiero: iv) las remesas de los migrantes a sus países de origen, que a menudo contribuyen significativamente al PIB, v) el aumento de la financiación adaptada a las pequeñas y medianas empresas, ya que constituyen la mayor parte del sector privado en muchos países en desarrollo, y vi) la reforma de la arquitectura financiera mundial, por ejemplo, como se propone en la Iniciativa de Bridgetown,  que tiene un enorme potencial para ayudar a los países en desarrollo a aumentar su resiliencia frente a futuras perturbaciones climáticas, incluso mediante cambios en la gestión de la carga de la deuda de los países vulnerables, y vii) la aplicación del artículo 2.1, letra c, del Acuerdo de París, sobre la coherencia de los flujos financieros con una trayectoria hacia un desarrollo con bajas emisiones de carbono y resiliente al clima.

Es importante señalar que estas siete formas ofrecen diferentes oportunidades y limitaciones entre los países (por ejemplo, los PMA dependen en gran medida del apoyo internacional, en particular de las donaciones) y para colmar la brecha de financiación de la adaptación es necesario prestar atención a aspectos cuantitativos y cualitativos, como el acceso a la financiación y la equidad.

Siete formas de colmar el déficit de financiación de la adaptación

La lentitud e insuficiencia de las medidas de mitigación y adaptación se traduce cada vez más en límites blandos y estrictos de la adaptación, algunos de los cuales pueden haberse alcanzado ya.

Una de las formas en que surgen las pérdidas y los daños causados por el cambio climático es cuando fracasan los esfuerzos para evitar o minimizar los impactos climáticos a través de la mitigación y la adaptación. Los puntos en los que la adaptación no logra evitar los impactos climáticos se denominan límites de la adaptación, que pueden ser «duros» o «blandos».

Los límites estrictos son aquellos que surgen en los sistemas y que solo pueden evitarse mediante la mitigación de los gases de efecto invernadero. Los ecosistemas sensibles al clima, como los arrecifes de coral y la criosfera, pueden estar entre los primeros en experimentar límites estrictos de adaptación, lo que conduce a pérdidas y daños tanto intrínsecos como instrumentales.

Los límites flexibles son aquellos que pueden evitarse o minimizarse mediante esfuerzos más concertados de adaptación, aunque los límites pueden cambiar con el tiempo como resultado de cambios tanto en la aceleración del clima como en el desarrollo tecnológico y político, o a medida que cambia la evaluación de las compensaciones. Con mucho, la mejor manera y la más rentable de reducir los límites de adaptación tanto estrictos como blandos es a través de inversiones muy aceleradas en mitigación y adaptación, pero, teniendo en cuenta el nivel de cambio climático que ya está arraigado en el sistema, algunos límites blandos e incluso estrictos pueden ser inevitables.

La falta de claridad conceptual es un claro obstáculo para el progreso político y operacional en materia de pérdidas y daños.

Si bien no existe una definición universalmente aceptada, las conceptualizaciones van desde considerar todos los impactos antropogénicos del cambio climático como pérdidas y daños, hasta considerar solo los impactos que ocurren después de que se han alcanzado los límites de adaptación como pérdidas y daños. La justicia es uno de los principales temas que sustentan las conceptualizaciones de pérdidas y daños, incluida la de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que reconoce que las pérdidas y los daños son los que sufren con mayor dureza los menos responsables del cambio climático o los más sensibles al mismo: los países en desarrollo y los miembros vulnerables de la sociedad.

También existe un acuerdo general en que las pérdidas y los daños pueden clasificarse como económicos o no económicos. Las pérdidas y daños económicos (DRM) incluyen impactos a los que se les puede asignar un valor monetario, como los daños a la infraestructura o la pérdida de ingresos o productividad. Las pérdidas y daños no económicos (NELD, por sus siglas en inglés) abarcan un amplio espectro de impactos a los que no se les asigna fácilmente un valor monetario, como la pérdida de vidas, salud o movilidad; pérdida de territorio, patrimonio cultural o conocimiento indígena o local; pérdida de biodiversidad, etc. Si bien existen métodos cuantitativos bien establecidos para evaluar la DRM, en el caso de la NELD la evaluación es principalmente cualitativa, pero es importante evitar pasar por alto los impactos climáticos que no se pueden valorar. Debido a esta falta de claridad entre las partes interesadas, existe una necesidad urgente de alcanzar un consenso internacional sobre conceptos clave para garantizar un progreso acelerado y la puesta en práctica de las pérdidas y daños, incluido el nuevo fondo de pérdidas y daños y los acuerdos de financiación acordados en la COP 27 en 2022.

Las pérdidas y los daños se mencionan cada vez más en los PAN y las NDC, pero estos documentos dicen poco sobre las opciones para abordar las pérdidas y los daños, y en gran medida no se mencionan los NELD.

Las medidas para hacer frente a las pérdidas y los daños incluyen la gestión del riesgo de desastres, la evaluación de las pérdidas y los daños, el fomento de la capacidad, los sistemas de alerta temprana, los seguros, las indemnizaciones, las medidas de protección social, el apoyo a la reconstrucción de los medios de subsistencia y a la preservación de la cultura de las comunidades, la respuesta humanitaria y la financiación basada en previsiones, lo que refleja la zona gris que existe en la práctica entre la adaptación y las pérdidas y daños. Si bien los países captan relativamente bien la DRM, solo un puñado de PAN abordan la ELD. La elaboración de una lista de medidas relativas a la DRM y la NELD, tanto antes como durante y después de los acontecimientos, será importante en el contexto del establecimiento del marco institucional para hacer frente a las pérdidas y los daños en la CMNUCC y a nivel nacional.

Dada la naturaleza compleja, compuesta, en cascada y transfronteriza del riesgo climático, la coordinación entre los marcos mundiales además de la CMNUCC, como el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, contribuirá a fortalecer los enfoques de gestión de pérdidas y daños. También es necesaria una mayor cooperación regional y subnacional en materia de pérdidas y daños de carácter transfronterizo para aprovechar las oportunidades de escala y superar los obstáculos a la aplicación. Por último, todas las respuestas deben respetar la identificación de los países y ser equitativas, inclusivas, accesibles y adecuadas.

Prevención, reducción al mínimo y tratamiento de las pérdidas y los daños

Persisten muchas incertidumbres en cuanto a las necesidades financieras para hacer frente a las pérdidas y los daños, pero es necesario encontrar fuentes de financiación y estructuras de gobernanza innovadoras para alcanzar la escala necesaria.

Un estudio reciente estimó que los daños en las 55 economías más vulnerables al clima superaron los 500.000 millones de dólares en las últimas dos décadas. Estos costos aumentarán considerablemente en las próximas décadas, especialmente en ausencia de una mitigación y adaptación sólidas, pero se necesitan cifras más sólidas que respalden la urgencia de abordar las pérdidas y los daños. En la actualidad hay pocas pruebas sobre las actividades y los costos conexos de abordar las pérdidas y los daños, ya que se trata de un ejercicio costoso y que requiere mucho tiempo y requiere una capacidad técnica considerable, y la mayoría de los países aún no han identificado y evaluado sus riesgos de pérdidas y daños y sus necesidades financieras. Dado que es probable que las necesidades financieras para hacer frente a las pérdidas y los daños aumenten considerablemente en el futuro, será esencial explorar fuentes innovadoras de financiación (como los gravámenes sobre el transporte marítimo, los gravámenes sobre la aviación, la tributación, el alivio de la deuda, los canjes de deuda y los derechos especiales de giro), además de las donaciones, los seguros y los préstamos en condiciones favorables, para alcanzar la escala necesaria. Además de ayudar a los países en desarrollo particularmente vulnerables a los riesgos climáticos a hacer frente a las pérdidas y daños, el financiamiento también debe utilizarse para el desarrollo de capacidades, el fortalecimiento institucional, la recopilación y el análisis de datos, la preparación para desastres y la gestión de las consecuencias de los NELD, respetando al mismo tiempo los principios de equidad, justicia, inclusión y apropiación. Los mecanismos de gobernanza para ayudar a proporcionar financiación de pérdidas y daños podrían construirse en torno al fondo específico de pérdidas y daños, la Red de Santiago para Pérdidas y Daños (SNLD) y el Mecanismo Internacional de Varsovia para Pérdidas y Daños asociados a los Impactos del Cambio Climático (WIM), y podrían incluir a las instituciones existentes que apoyan la ayuda humanitaria, la reducción del riesgo de desastres, la transferencia de riesgos, la financiación para el desarrollo y la financiación climática.



Singapur agiliza la presentación de informes ESG con una nueva plataforma digital


La Autoridad Monetaria de Singapur (MAS, por sus siglas en inglés) lanzó una plataforma digital integrada que aprovecha la tecnología para simplificar la forma en que el sector financiero y la economía real recopilan, acceden y actúan sobre los datos ESG para respaldar sus iniciativas de sostenibilidad. La nueva plataforma Gprnt es la culminación del Proyecto Greenprint de MAS, una colección de utilidades e iniciativas de datos digitales lanzada en 2020. Estas utilidades e iniciativas incluyen un portal de divulgación, un registro de datos, un mercado de soluciones y capacidades de orquestación de datos. La plataforma ofrece una solución mejorada de informes digitales para que tanto las grandes empresas como las pymes presenten sin problemas su información ESG. Actualmente se está probando en vivo con bancos y pymes seleccionados, y se implementará progresivamente a partir de febrero de 2024.

Gprnt estará compuesto por un registro de datos, una función de mercado que se lanzará el próximo año, una solución de informes que permitirá a los usuarios aprovechar las capacidades de terceros, como los cálculos de emisiones de alcance 3, y un sandbox para desarrolladores. Cuando esté completamente implementada, se espera que la solución de informes de Gprnt ayude a las empresas a automatizar su proceso de presentación de informes ESG y permita a los usuarios finales, incluidas las instituciones financieras, los reguladores y las grandes corporaciones, acceder a datos relevantes e información oportuna para respaldar su toma de decisiones relacionadas con la sostenibilidad.


MAS lanza una plataforma digital para la recopilación y el acceso a datos ESG sin fisuras

La Autoridad Monetaria de Singapur (MAS, por sus siglas en inglés) lanzó hoy Gprnt (pronunciado «Greenprint»), una plataforma digital integrada que aprovecha la tecnología para simplificar la forma en que el sector financiero y la economía real recopilan, acceden y actúan sobre los datos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) para respaldar sus iniciativas de sostenibilidad.

2  Gprnt es la culminación del Proyecto Greenprint de MAS y ofrece una solución mejorada de informes digitales tanto para grandes empresas como para pequeñas y medianas empresas (pymes) para reportar sin problemas su información ESG. Actualmente se está probando en vivo con bancos y pymes seleccionados, y se implementará progresivamente a partir del primer trimestre de 1. Cuando esté completamente implementada, se espera que la solución de informes de Gprnt ayude a las empresas a automatizar su proceso de informes ESG y permita a los usuarios finales (como instituciones financieras, reguladores y grandes corporaciones) acceder a datos relevantes e información oportuna para respaldar su toma de decisiones relacionadas con la sostenibilidad. La plataforma también generará sinergias entre las funciones existentes del Proyecto Greenprint para apoyar un mejor acceso a los datos y la innovación de productos por parte de la comunidad.

3. Tras su lanzamiento, Gprnt ampliará sus capacidades transfronterizas para atender mejor las necesidades de datos más sofisticadas de las entidades multinacionales más grandes y otras economías regionales. Para ello, se creará una nueva entidad, Greenprint Technologies Pte Ltd., a la que se unirán como socios estratégicos HSBC, KPMG en Singapur, MAS, Microsoft y MUFG Bank.

Automatización de los informes ESG para las empresas 3 Gprnt funcionará como una capa de datos inclusiva e interoperable que sirve tanto a las empresas como a las empresas, así como a las

instituciones financieras. Simplificará la presentación de informes ESG al permitir a las empresas convertir automáticamente sus datos económicos en información relacionada con la sostenibilidad.

4. Recopilación de datos: Gprnt buscará integraciones con una serie de sistemas digitales empleados por las empresas en sus actividades diarias. Entre ellos se encuentran los sistemas para el consumo de servicios públicos, las soluciones de contabilidad y nómina, la gestión de edificios y residuos, las pasarelas de pago y las redes para sensores y dispositivos de inteligencia artificial de las cosas (AIoT).

  • Estas integraciones permitirán a las empresas dar su consentimiento para la publicación de datos a través de interfaces de programación de aplicaciones (API), para permitir que Gprnt ayude a las empresas a calcular sus métricas básicas de sostenibilidad de una manera automatizada y eficiente.
  • Para que esta recopilación de datos sea más fluida para las empresas de Singapur, Grpnt también permitirá la recuperación de datos relevantes de fuentes gubernamentales confiables a través de Myinfo business, mediante el uso de su Singpass.

6. Cálculo de datos: Gprnt traducirá y calculará los datos de origen en resultados relacionados con ESG para que las empresas los informen.

  • Cuando los datos de origen de las empresas no estén disponibles, la plataforma proporcionará herramientas de IA como el procesamiento inteligente de documentos (IDP) para extraer datos clave de los documentos cargados por los usuarios.
  • Un chatbot impulsado por GPT4 ayudará a las empresas a elaborar sus divulgaciones de sostenibilidad y a recomendar información procesable.
  • La plataforma se encargará del mapeo de métricas de sostenibilidad a través de estándares de informes globales clave, como el estándar de la[5] generación automática de informes básicos de sostenibilidad a partir de mediados del próximo año. Esto reduce la duplicación de informes para las empresas que deben cumplir con diferentes estándares en caso de que sus actividades abarquen múltiples geografías y mercados.

7. Acceso a los datos: Las empresas tienen la discreción de decidir con quién compartir su información ESG. Entre ellas se encuentran:

  • Entidades financieras, con el fin de obtener préstamos verdes y vinculados a la sostenibilidad;
  • socios de la industria, para acceder a oportunidades de negocios verdes y cadenas de suministro;
  • Organismos gubernamentales o reguladores, para cumplir con los requisitos de información climática o solicitar subvenciones relacionadas con la sostenibilidad; y
  • Plataformas internacionales como la Net Zero Data Public Utility, para las empresas que buscan afirmar sus compromisos de transición climática a nivel mundial.

Satisfacer las necesidades de las empresas más pequeñas, las empresas multinacionales y las autoridades nacionales por igual,

8. Gprnt se centrará inicialmente en abordar las necesidades de información de referencia de las pymes, que constituyen la columna vertebral de la economía mundial, pero que se enfrentan a numerosos desafíos para comenzar sus procesos de presentación de informes. En el caso de las pymes con sede en Singapur, MAS está consultando a organismos gubernamentales como la Autoridad Reguladora de Contabilidad y Empresas (ACRA), Enterprise Singapore y la Autoridad de Desarrollo de Medios de Comunicación de Infocomm (IMDA) para garantizar que la solución de informes de Gprnt pueda satisfacer plenamente las necesidades de informes de las pymes locales. Las Asociaciones y Cámaras Comerciales (TAC) son facilitadores fundamentales para iniciar a las pymes en estos viajes, y MAS se complace en anunciar que la Federación de Fabricación de Singapur (SMF) será el primer TAC en asociarse con Gprnt para ofrecer una herramienta básica de informes de sostenibilidad a su base de miembros de aproximadamente 5.000 entidades.

9. Gprnt ampliará progresivamente sus capacidades y su red de fuentes de datos el próximo año, para satisfacer las necesidades más avanzadas de las grandes corporaciones multinacionales (EMN), las instituciones financieras, los actores de la cadena de suministro y las autoridades nacionales. Gprnt se asociará con estas organizaciones para desarrollar conjuntamente módulos específicos para la recopilación de datos sectoriales y el seguimiento de los resultados, con el fin de apoyar mejor la transición de sectores clave como la energía, la industria y el sector inmobiliario. Gprnt también colaborará con proveedores de datos ESG y proveedores de soluciones bancarias centrales como Temenos para desarrollar capacidades que optimicen la forma en que los usuarios bancarios aprovechan sus datos para acceder a financiamiento sostenible.

La plataforma Gprnt será gestionada por una entidad de nueva creación, Greenprint Technologies Pte Ltd. Los socios estratégicos HSBC, KPMG en Singapur, MAS, Microsoft y MUFG Bank aportarán capacidades y experiencia para apoyar la comercialización de la plataforma y la incorporación de nuevos socios a su debido tiempo. La nueva entidad involucrará estrechamente a las principales instituciones financieras y proveedores de tecnología para impulsar la adopción de la solución de divulgación automatizada de Gprnt.

10. El Sr. Ravi Menon, director general de MAS, dijo: «Gprnt proporciona un puente de datos clave que puede generar los datos ESG confiables y de alta calidad que necesita el sector financiero para asignar capital de manera más eficiente hacia iniciativas ecológicas y de transición. Al aprovechar la IA generativa y las API de datos a escala, Gprnt simplificará en gran medida los informes de sostenibilidad para las pymes y, al hacerlo, desbloqueará los datos que necesitan los sectores público y privado para respaldar los viajes de sostenibilidad de las pymes. Greenprint demuestra ampliamente cómo un regulador y la industria pueden unirse para crear conjuntamente tecnologías que mejoren la calidad y el uso de buenos datos. Espero ver cómo la nueva plataforma Gprnt impulsará el próximo salto de crecimiento e innovación en el panorama global de datos ESG.

Cotizaciones de socios estratégicos

• Dado que los datos ESG confiables son un componente crítico para las finanzas sostenibles, una plataforma como Gprnt será una herramienta útil para la industria financiera y puede servir como impulso para el crecimiento de la financiación sostenible en Singapur y en toda la región. La transición a cero emisiones netas requiere que tanto el sector público como el privado exploren y co-creen soluciones innovadoras. Estamos entusiasmados de colaborar en esta iniciativa y de aportar nuestra experiencia y conocimientos globales para apoyar a las empresas en sus viajes hacia la sostenibilidad.

• La plataforma Gprnt es absolutamente fundamental para encabezar una transformación en la sostenibilidad dentro de la región. Al recopilar y transformar activamente los datos ESG de las pymes, no solo mejoraremos la transparencia dentro de los mercados privados, sino que también catalizaremos los esfuerzos corporativos para reducir su impacto ambiental, salvaguardando las comunidades y los empleos vulnerables. En KPMG, estamos totalmente comprometidos a aplicar nuestra experiencia en asesoramiento y creación de empresas para defender a Gprnt en cada etapa de su evolución, para convertirse en una plataforma fintech ESG líder en la industria.

• Como uno de los miembros fundadores de Gprnt.ai, estamos entusiasmados con la iniciativa de la MAS de integrar tecnologías inteligentes con datos confiables, respaldados por un sólido apoyo político, para acelerar una transición justa hacia una economía sostenible. Esta empresa simplifica la presentación de informes ESG para las empresas de todas las cadenas de suministro y sectores en apoyo de sus requisitos de sostenibilidad. Para MUFG, también ofrece otra plataforma crucial para el diálogo y la colaboración, en la que esperamos contribuir a las mejoras en torno a la gobernanza y la presentación de informes ESG, al tiempo que desbloqueamos más inversiones y capital para la descarbonización global.

• Microsoft está encantado de asociarse con Greenprint, utilizando nuestras capacidades de Microsoft Cloud for Sustainability e IA para impulsar esta iniciativa transformadora. Juntos, nos comprometemos a fomentar métodos más inteligentes y eficaces para avanzar en las finanzas sostenibles, alineándonos con nuestra ambición conjunta de un futuro más verde.

Citas de colaboradores

• A medida que la sostenibilidad y las estrategias relacionadas con ESG se vuelven cada vez más críticas para las empresas y los inversores, las empresas requerirán datos, análisis e información ESG de alta calidad para guiarlas en sus necesidades de informes y acceder a oportunidades de financiamiento verde, negocios y cadena de suministro. MSCI se complace en formar parte de la última iniciativa de MAS para capacitar a las empresas e instituciones financieras para que originen, accedan y actúen sobre datos ESG fiables. Esperamos contribuir al viaje de sostenibilidad de la comunidad empresarial de Singapur a medida que avanzan en sus propios esfuerzos de cero emisiones netas para alinearse con la visión de Singapur de convertirse en cero emisiones netas para 2050.

• LSEG se enorgullece de apoyar a Gprnt y a las iniciativas en todo el mundo que ayudan a aumentar la disponibilidad de datos confiables relacionados con el clima y la sostenibilidad. Singapur es líder en finanzas sostenibles y Gprnt es un paso importante hacia una mayor divulgación de datos que apoyará a las empresas de toda la economía en sus viajes hacia la sostenibilidad. Como proveedor líder de infraestructura, datos y análisis del mercado financiero, LSEG reconoce el valor de los datos de sostenibilidad y la necesidad de innovación y transparencia para desarrollar finanzas sostenibles. Hemos trabajado en estrecha colaboración con MAS para apoyar el desarrollo de una plataforma de sostenibilidad y estamos trabajando en toda la ASEAN para garantizar que todos los negocios puedan presentar informes exhaustivos de sostenibilidad.

• La Federación de Manufactura de Singapur (SMF) tiene el honor de ser el primer socio de TAC para la plataforma Gprnt. Esta colaboración significa un gran paso en nuestros esfuerzos continuos para apoyar los viajes de sostenibilidad de nuestras 5.000 empresas miembro. La integración de las tecnologías de vanguardia de Gprnt en nuestras iniciativas, en particular el nuevo programa CSO-as-a-Service, permitirá la captura eficiente y la agregación sectorial de datos ESG. Este avance simplifica enormemente el proceso de presentación de informes ESG, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. Al automatizar y mejorar la accesibilidad y la calidad de los datos de sostenibilidad, estamos seguros de que esta plataforma permitirá a nuestros miembros tomar decisiones más informadas, cumplir con los estándares globales de sostenibilidad y contribuir significativamente a los objetivos nacionales de sostenibilidad de Singapur. Estamos dedicados a trabajar en estrecha colaboración con MAS y otras partes interesadas clave para maximizar el potencial de esta plataforma, fomentando así un sector manufacturero más sostenible y resiliente en Singapur.

• Me gustaría felicitar a la Autoridad Monetaria de Singapur por la publicación de Gprnt.ai, un gran paso adelante en la misión de facilitar el flujo eficiente de datos climáticos confiables e interoperables. Estos datos ayudarán a las instituciones financieras y a las empresas de la economía real de la región de la ASEAN a acelerar su transición hacia las cero emisiones netas. Me encantó anunciar la primera colaboración regional de transmisión de datos para la Net Zero Data Public Utility (NZDPU) con Project Greenprint a principios de este año, por lo que estoy encantado de ver otro hito clave hacia nuestra visión compartida de crear una infraestructura global para datos climáticos accesibles y de alta calidad.

• ABS da la bienvenida a esta iniciativa, que desbloqueará datos estandarizados de calidad que los bancos necesitan para apoyar la transición a una economía baja en carbono. Nos complace que, tras nuestro proyecto piloto de informes ESG para pymes con MAS1, Gprnt.ai haga realidad lo que estábamos explorando: una empresa de servicios públicos nacional que abordará de manera integral las necesidades de informes ESG de las pymes.

• Temenos ha integrado ESG en sus operaciones y ofertas de productos, proporcionando a los bancos la tecnología necesaria para ayudarlos a hacer la transición a una economía baja en carbono y alcanzar sus objetivos ESG. Esperamos apoyar a Gprnt y explorar oportunidades que ayuden a movilizar capital, monitorear los compromisos de sostenibilidad y medir el impacto.

ABS y los tres bancos locales, junto con MAS, llevaron a cabo un piloto de enero de 2023 a junio de 2023 para probar la capacidad y la experiencia de usuario de las pymes en la ejecución de informes de sostenibilidad con el apoyo de la educación, la formación y las herramientas digitales, como un paso hacia la estandarización y racionalización de los informes de sostenibilidad para las pymes a través de una plataforma digital. El proyecto piloto descubrió que las empresas participantes pudieron recopilar, organizar e informar sobre las 33 métricas de sostenibilidad que se estaban probando, incluidos los alcances 1 a 3, con la ayuda de una calculadora de emisiones.



Repensar las ciudades para lograr la resiliencia y el crecimiento en el mundo post-covid-19


La enfermedad por coronavirus (COVID-19) ha presentado un desafío sin precedentes para los gobiernos y las personas de todo el mundo. Además de su impacto directo en la salud pública, la pandemia también ha cambiado enormemente la forma en que pensamos, actuamos y vivimos. La pandemia, que amenaza tanto a la economía existente como al tejido social por la «nueva normalidad», ha llamado a los países y ciudades a fortalecer su capacidad para minimizar los impactos negativos provocados por crisis similares en el futuro. La primera parte de este libro, Gestión de riesgos urbanos, hace hincapié en la necesidad de mejorar las respuestas a los peligros y presenta soluciones referenciales para hacer frente a desastres como el COVID-19.

Se analizan las perspectivas de la política eléctrica dados los cambios en el estilo de vida y el clima posteriores a la pandemia. Los autores evalúan la preparación formal e informal con las contramedidas utilizadas en Albay, Filipinas, una provincia que tiene una gestión eficaz de desastres y tiene frecuentes peligros climáticos y geológicos. El caso afirma la posibilidad de que las personas sobrevivan temporalmente sin electricidad en el siglo XXI si hay intervenciones sistemáticas más fuertes, contramedidas materiales domésticas y reconocimiento de las necesidades individuales resilientes.

Para optimizar la resiliencia de la electricidad, se brindan instrucciones específicas para que los líderes se preparen para cualquier interrupción repentina del suministro de energía que ocurra en el futuro. Los autores sugieren que los responsables de la formulación de políticas garanticen el acceso sin trabas a los bienes y servicios básicos, promuevan diseños paisajísticos y de construcción adecuados al clima de un país, y promulguen políticas que fortalezcan a las comunidades y mejoren el bienestar.

Se investiga el alcance de la preparación para desastres en Filipinas, destacando la importancia de la resiliencia urbana en la era posterior a la pandemia. Los autores evalúan las prácticas de las unidades de gobierno local, específicamente sus implementaciones de protocolos de gestión y reducción del riesgo de desastres, mediante el empleo de metodologías cuantitativas y cualitativas. Al investigar el conocimiento, la concienciación, la adherencia y la actitud de las unidades de gobierno de los barangays, municipales y provinciales, los autores encuentran que la implementación actual es variada y autodirigida a los peligros climáticos locales. Si bien los gobiernos locales gestionan de manera competente los peligros naturales debido a su familiaridad con los riesgos locales, esas mismas unidades locales son inadecuadas para manejar los riesgos compuestos resultantes de las crisis hidrometeorológicas y sanitarias.

Para mejorar la respuesta futura a los peligros, se solicita a los gobiernos locales que incorporen en sus respuestas los elementos de monitoreo constante, coordinación interinstitucional, movilización de recursos, comunicación de información y organización de base. Los autores también sugieren localizar los mecanismos de respuesta para ofrecer una mayor flexibilidad y adaptabilidad para lograr una mejor gestión del riesgo urbano.

En resumen, lo que hemos presenciado durante la pandemia de COVID-19 pone de relieve la necesidad de desarrollar mejores respuestas de emergencia. En la era posterior a la pandemia, una política eléctrica resiliente y sostenible puede ser útil para reducir los impactos negativos provocados por crisis similares. Para fortalecer la gestión de riesgos urbanos, los responsables de la formulación de políticas y los líderes deben mejorar la capacidad de implementación de las unidades de gobernanza local con la ayuda de un seguimiento estrecho, datos coherentes y esfuerzos concertados, y deben ajustar los mecanismos de respuesta en función de los contextos locales.

Introducción

Se dice que la electricidad es el alma de la sociedad moderna. Es un ingrediente importante para mejorar la calidad de vida en las comunidades en desarrollo y mantenerla en las más desarrolladas. Su importancia se ve enfatizada por el Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 de las Naciones Unidas, que pretende lograr el acceso universal a la electricidad para 2030. Además, su accesibilidad y fiabilidad indican la facilidad para hacer negocios. La sociedad moderna se ha vuelto dependiente de la electricidad porque alimenta las herramientas comerciales necesarias, permite muchos servicios y ofrece diversas oportunidades.

La dependencia de las personas de la electricidad les ha hecho ajenos a su existencia. Este fenómeno «el inconsciente tecnológico», es decir, cuanto mejor es la infraestructura, más fácil pasa desapercibida. Irónicamente, cuanto más confiable sea la infraestructura (por ejemplo, el sistema de energía), más fuerte puede afectarla cualquier interrupción; pero debido a su confiabilidad percibida, las personas tenderán a usarla más y se volverán más dependientes de ella, creando una «paradoja de doble vulnerabilidad», que también es denominada como un «conflicto de vulnerabilidad». Durante la pandemia de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), con los confinamientos comunitarios y las órdenes de quedarse en casa, la demanda de electricidad se desplazó al sector residencial. Con el trabajo y la vida personal/familiar entrelazados en un mismo espacio, la dependencia de la electricidad en el hogar nunca ha sido tan pronunciada. Si bien la pandemia de COVID-19 parece estar disminuyendo y la demanda de electricidad en otros lugares está volviendo a los niveles anteriores a la pandemia, es probable que los cambios provocados por la pandemia, como el trabajo remoto e híbrido, permanezcan, y el cambio climático ha aumentado el riesgo de que ocurra la próxima pandemia.

Aunque el mundo está cada vez más cerca de lograr el acceso universal a la electricidad, este logro no debe ocultar los riesgos y amenazas a los que se enfrentan y se enfrentarán los sistemas eléctricos modernos. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha señalado desafíos clave en las áreas de seguridad eléctrica durante las transiciones energéticas (por ejemplo, variabilidad de la oferta y la demanda, redes eléctricas obsoletas), resiliencia cibernética (por ejemplo, digitalización y ciberataques) y resiliencia climática (por ejemplo, aumento de las temperaturas globales y del nivel del mar, eventos y patrones climáticos más extremos y variables). El informe World Energy Outlook (AIE 2021) señala además que no hay suficiente inversión para satisfacer las necesidades energéticas futuras, y que las incertidumbres sobre las políticas y las trayectorias de la demanda aumentan el riesgo de volatilidad para los mercados energéticos.

Si se vuelve a producir otra emergencia de salud pública similar a la COVID-19 en este siglo, podría ser en peores condiciones ambientales y energéticas. En tal escenario, las ciudades y las comunidades deben estar preparadas para adaptarse a una pandemia con interrupciones de energía en el pico del verano, en medio de un invierno helado o después de un supertifón, momentos en los que las personas son más vulnerables. Si bien se espera que la demanda de energía residencial se dispare como lo hizo en la reciente pandemia, los procedimientos de deslastre de carga prevalecientes (por ejemplo, en Filipinas y Australia) otorgan al segmento residencial la prioridad más baja en el despacho de electricidad. Es decir, si el suministro eléctrico se ve afectado por cualquier motivo, los hogares serán los primeros en desconectarse de la red y los últimos en volver a conectarse. Por lo tanto, es necesario repensar la noción de que la electricidad es el elemento vital de la sociedad moderna. Las ciudades y comunidades que dependen de la electricidad deben imaginar y estar preparadas para una vida sin ella, aunque sea temporalmente.

Podría ser fácil reducir la preparación para eventos de interrupción de energía a la responsabilidad gubernamental o personal, similar a lo que Heidenstrøm y Kvarnlöf (2018) llaman preparación «formal» e «informal». La preparación formal se refiere a criterios típicamente orientados de arriba hacia abajo similares a listas de verificación, como suministros de emergencia, planes de emergencia y concienciación, mientras que la preparación informal se refiere a prácticas arraigadas en la vida cotidiana y la cultura que tienen elementos de preparación, como saber cómo almacenar alimentos por más tiempo en caso de que ocurra un apagón, de modo que hacer frente a los cortes de energía se convierte en una segunda naturaleza. La preparación informal, afirman, es consecuencia de experiencias previas de cortes de energía que nutren la «competencia de apagón» encarnada entre individuos y hogares. Esta visión de la preparación para las interrupciones del suministro eléctrico en cualquier circunstancia aún puede ampliarse e integrarse en la construcción de ciudades y comunidades más resilientes, especialmente después de la pandemia.

En este capítulo, describimos un estudio realizado en hogares de Albay, una provincia filipina donde las interrupciones del suministro eléctrico forman parte de la vida cotidiana. En 2018, esta provincia tuvo el tercer mayor número de interrupciones de energía en el país, la energía menos confiable entre las provincias de la parte continental de Luzón y el mayor número de interrupciones momentáneas (es decir, de menos de 5 minutos) en todo el país. Ese año, un suscriptor promedio en Albay experimentó casi 200 interrupciones por un total de 133 horas. Estas interrupciones de energía ocurrieron en una provincia que ha estado constantemente expuesta a peligros climáticos y geológicos como tifones, sequías y erupciones volcánicas, pero que también ha sido reconocida por su gestión eficaz de desastres. Suponiendo que los residentes de Albay tienen un alto grado de «competencia para apagones», sus contramedidas revelan necesidades esenciales que pueden hacer que las interrupciones de energía sean más soportables y menos perturbadoras sin electricidad. Las interrupciones como los apagones pueden revelar lo que las personas realmente necesitan y de lo que pueden prescindir en términos de consumo de electricidad, lo que brinda oportunidades para explorar nuevas «configuraciones». Fortalecer estas necesidades esenciales y/o hacerlas fácilmente accesibles al público contribuirá a la resiliencia y el bienestar de las comunidades después de la pandemia y en medio de un clima cambiante.

Se intenta responder a las siguientes preguntas:

i) ¿Cómo se han adaptado los residentes de Albay al problema perenne de las interrupciones del suministro eléctrico?

(ii) ¿Qué se necesita para que las interrupciones de energía sean más llevaderas, especialmente durante una pandemia?

(iii) ¿Qué «nuevas configuraciones» se pueden explorar para que las ciudades y las comunidades fortalezcan la resiliencia a los cortes de energía con o sin pandemia?

(iv) ¿Cómo se puede repensar la electricidad en el contexto de un mundo postpandémico?

Dado que el estudio en el que se basa este capítulo fue diseñado para obtener respuestas asumiendo las condiciones previas a la pandemia, se discuten brevemente los cambios significativos en las vulnerabilidades y el comportamiento del consumo de electricidad causados por la pandemia para poner las cosas en perspectiva. Las necesidades esenciales reveladas se elaboran respectivamente y se evalúa el statu quo en el entorno filipino sobre la base de datos secundarios como estadísticas gubernamentales y otra literatura relevante para encontrar oportunidades de mejora de la resiliencia para las ciudades y comunidades. Al destacar las lecciones que podemos aprender de los usuarios de electricidad en lugar del enfoque habitual centrado en el suministro y la infraestructura sobre este tema, concluimos con una reflexión sobre cómo se puede repensar la política eléctrica en el contexto de un mundo postpandémico. También ofrecemos recomendaciones para futuros estudios.

Estudio de caso: Albay, Filipinas

Metodología

Como parte de un estudio más amplio sobre las interrupciones de energía y la calidad de vida en la provincia de Albay, Filipinas, este capítulo se centra en los resultados de una pregunta abierta: «Cuando hay una interrupción de energía, ¿Qué hace para disminuir su impacto en usted?» Los encuestados eran libres de escribir hasta cinco respuestas en cualquiera de los idiomas que hablaban (es decir, bikol, tagalo e inglés), sin un conjunto de opciones.

Las respuestas se obtuvieron a través de una encuesta de campo administrada por grupos que se llevó a cabo durante siete días en octubre de 2019 (n = 151) y una encuesta en línea del 24 de marzo al 9 de mayo de 2020 (n = 207). La encuesta de campo abarcó las 10 ciudades y pueblos más poblados de Albay, y la encuesta en línea abarcó 15 de las 18 ciudades y pueblos más poblados de la provincia. Los encuestados para la encuesta de campo fueron muestreados al azar, aunque fue difícil determinar la aleatoriedad de la encuesta en línea, aparte de confiar en la función de «publicación promocionada» de Facebook. En la muestra combinada (n = 358), las características demográficas se asemejaban más a las estadísticas gubernamentales. Por ejemplo, las muestras de campo y en línea tenían un consumo promedio de electricidad en los hogares de 72 kilovatios-hora (kWh) y 146 kWh por mes, respectivamente, mientras que el promedio registrado por la empresa eléctrica en 2018 fue de 98,4 kWh. El conjunto de datos combinado arrojó un consumo medio de electricidad de 113 kWh. Estudios como los del Reino Unido (Anderson et al. 2017), Brasil (de Rezende Francisco et al. 2006) y la República de Corea (Jo, Jang y Kim 2020) han encontrado que el consumo de electricidad es un predictor de las características del hogar como los ingresos, el número de residentes, la presencia de niños, la situación laboral del jefe de hogar y la distribución por edades.

La encuesta obtuvo 940 contramedidas en bruto, que tradujimos al inglés. A continuación, extrajimos las categorías comunes de contramedidas y las necesidades complementarias implícitas mediante el análisis temático. Por ejemplo, una respuesta cruda como «charlar con gente de afuera» entraría en la categoría de «socialización» e implicaría la necesidad de un vecindario amigable. En las siguientes subsecciones, analizamos brevemente las categorías de contramedidas resultantes y las necesidades implícitas, incluidas las clasificaciones formales e informales de preparación.

Contramedidas

Se contabilizó el número de respuestas por tema de contramedidas, pero no se realizaron más análisis cuantitativos; No tuvimos en cuenta el orden en que respondieron los declarantes. La principal contramedida, es decir, encontrar formas de mantenerse fresco y ventilado, implica que el contexto ambiental se encuentra en un país tropical. Sin embargo, las diferencias entre las clasificaciones de las contramedidas posteriores para los encuestados de campo y en línea dejan espacio para la especulación. Por ejemplo, los encuestados de campo parecen gravitar hacia la socialización más que hacia la participación en pasatiempos, que es la segunda actividad más frecuente para los encuestados en línea. Si bien la iluminación de emergencia suele ser una prioridad (la tercera más frecuente) para los encuestados de campo, ocupa un débil puesto 12 en el ranking entre los que respondieron la encuesta en línea. Por el contrario, el empleo de medidas preventivas como la carga de dispositivos electrónicos, asegurarse de que siempre haya agua a mano y la reprogramación de actividades son mucho más comunes entre los encuestados en línea (3º) que entre los que respondieron la encuesta de campo (sin mencionar). Sin duda, las características demográficas y de consumo eléctrico están en juego, y valdría la pena profundizar y encontrar estas relaciones y matices. Sin embargo, eso está más allá del alcance de este capítulo.

Preparación formal

De 2016 a 2018, solo se programó el 9% de los eventos de interrupción de energía en Albay, lo que corresponde al 20% de la duración agregada. Para estos eventos de interrupción, los residentes fueron informados con anticipación, a menudo a través de las páginas de Facebook de la empresa de distribución eléctrica, funcionarios locales y medios de comunicación, y a través de anuncios a través de las redes locales de radio y televisión. Solo para estas interrupciones, y para tifones ocasionales (0,3% de todos los eventos de interrupción, 26% de la duración total), los hogares podrían prepararse con anticipación. A nivel de los hogares, no existe ninguna orientación oficial del Gobierno en lo que respecta a las respuestas formales o los preparativos para los cortes de energía, aparte de una disposición de la Carta Magna para los Consumidores Residenciales de Electricidad (Comisión Reguladora de la Energía 2004) que obliga a las empresas de distribución eléctrica a anunciar cualquier interrupción programada del suministro eléctrico con al menos 2 días de antelación a través de medios impresos u otros medios de comunicación masivos o interactivos.

En cuanto a la preparación de materiales, varios hogares informaron que contaban con materiales y dispositivos de iluminación alternativos, como linternas, velas, lámparas de emergencia, lámparas de gas y parafina (Petromax) y lámparas que funcionan con energía solar. Algunos hogares mencionaron poseer fuentes de energía de respaldo como grupos electrógenos de reserva, sistemas de energía solar y sistemas de alimentación ininterrumpida. Si bien tener dispositivos que funcionan con baterías, como teléfonos móviles y radio, junto con bancos de energía, es una forma de preparación de materiales, también se utilizan en la vida diaria, lo que los hace más apropiados para clasificarlos en la preparación informal.

Preparación informal

Los residentes de Albay son claramente expertos en lidiar con interrupciones de energía, practicando un grado considerable de preparación informal en su vida diaria. Saber qué hacer de inmediato es evidencia de una fuerte preparación informal y competencia de apagón, ya sea que los residentes informen que participan en pasatiempos como hacer ejercicio, jugar juegos móviles o de mesa, leer libros o hacer arte; socializar con familiares y amigos; saber dónde ir para pasar el tiempo, como centros comerciales o parques; mantener o planificar actividades de respaldo para hacer en caso de que se corte la energía inesperadamente; o emplear otras medidas preventivas, como controlar los artículos perecederos en el refrigerador, garantizar un suministro suficiente de agua y hielo, asegurarse de que los dispositivos estén siempre completamente cargados y planchar la ropa de una sola vez.

Necesidades complementarias reveladas

Sobre la base de las contramedidas señaladas, identificamos la necesidad de intervenciones sistémicas, el fortalecimiento de las contramedidas materiales para el hogar y el reconocimiento de las necesidades individuales de resiliencia. Las siete categorías resultantes de necesidades implícitas se agrupan en estas tres clases.

Definimos las intervenciones sistémicas como aquellas que pueden requerir el impulso del gobierno, la asistencia política, el apoyo del sector privado y la participación de la comunidad. Las contramedidas materiales domésticas son aquellas que consideramos preparaciones comunes y tangibles a nivel doméstico para suavizar el impacto y/o adaptarse a los eventos de interrupción del suministro eléctrico. Por último, las necesidades individuales son aquellas que pueden variar según la persona o el hogar; Por ejemplo, a algunas personas les puede resultar más fácil sobrellevar la situación por sí mismas, mientras que a otras no.

COVID-19 y la exposición de vulnerabilidades

Aunque postulamos que la necesidad de hacer que las ciudades y comunidades sean más resilientes frente a las interrupciones de energía sería similar independientemente de que haya o no una pandemia, algunos de los impactos ciertamente serían más pronunciados en algunos sectores de la población en medio de una pandemia. Esta diferencia se debe a los cambios en el comportamiento del consumo de electricidad y a las vulnerabilidades aún más expuestas por las circunstancias relacionadas con la pandemia. Las medidas cautelares trasladaron muchas actividades a los hogares. Por lo tanto, se convirtieron en el espacio físico principal, y los espacios virtuales se convirtieron en la «salida», si están disponibles. Además, dado que el sistema de atención médica se vio sobrecargado por los casos de COVID-19 y las aprensiones de infectarse con el virus, las personas con afecciones de salud no relacionadas con la COVID estuvieron expuestas a un mayor riesgo.

Los hogares como espacio físico primario

La primera encuesta de hogares sobre la COVID-19 realizada por el Banco Mundial en Filipinas mostró que uno de cada cuatro jefes de hogar perdió su trabajo debido a la pandemia. Alrededor del 52% de los que trabajaban en agosto de 2020 no pudieron trabajar como de costumbre. De los que pudieron trabajar como de costumbre, solo los trabajadores del conocimiento, entre algunos otros, pudieron cambiar predominantemente al trabajo desde casa. Además de los problemas de ingresos y medios de subsistencia, los hogares también se enfrentaban a preocupaciones sobre la seguridad alimentaria, la atención de la salud y la educación. Por lo tanto, aunque el consumo de electricidad se desplazó hacia el sector residencial, los hogares se habrían encontrado con diversos problemas con la nueva configuración, dependiendo principalmente de la capacidad financiera. Desde el punto de vista económico, esto podría haber significado no poder pagar los servicios públicos, las necesidades básicas y los suministros de emergencia. La dinámica familiar, las relaciones y las rutinas personales también se han visto profundamente afectadas, especialmente en los hogares económicamente vulnerables. Los factores estresantes socioeconómicos y psicológicos como estos ciertamente debilitan la resiliencia de los hogares a los cortes de energía a pesar de su competencia habitual de apagón.

Los espacios virtuales como salida

Antes de la pandemia, pasar tiempo fuera del hogar o socializar con otras personas eran contramedidas típicas de los residentes de Albay durante las interrupciones de energía. Sin embargo, este tipo de actividades se desalentaron en general durante la pandemia. Durante los períodos de cuarentena comunitaria, Internet fue una de las pocas formas disponibles para socializar fuera de la unidad familiar. Si bien Internet proporcionó una salida social, el uso problemático de Internet se asoció con niveles más bajos de bienestar psicológico de los jóvenes en países como Filipinas y Turquía. Si se produjera un corte de energía generalizado que afectara el acceso a Internet durante un confinamiento pandémico, las personas con vínculos débiles o tensos con la familia o los compañeros de casa podrían enfrentarse a una situación difícil.

Sistema de salud sobrecargado

Desde 2020, los sistemas de salud de todo el mundo se han visto muy presionados, especialmente en el punto álgido de las olas de COVID-19. La prioridad en el abordaje de la pandemia ha llevado a una disminución en la utilización de servicios de atención médica no relacionados con la COVID-19. En Filipinas, por ejemplo, los investigadores encontraron una disminución significativa en las admisiones por enfermedades respiratorias y no urgentes (p. ej., dengue, asma, neumonía) y enfermedades que requieren un seguimiento regular (p. ej., tuberculosis, hipertensión, cardiopatía isquémica. Entre las posibles razones se encontraban el temor a contagiarse en los hospitales, las restricciones de viaje y la falta de transporte público, y la reducción del poder adquisitivo de los hogares. Dado que mantenerse fresco y ventilado es la principal contramedida informada por los residentes de Albay contra las interrupciones de energía, las personas con afecciones de salud relacionadas con el calor y la ventilación que viven en entornos similares serían más vulnerables a los cortes de energía en una pandemia. Podría ser peor si dura horas, especialmente durante los períodos de sequía. Los hogares económicamente desfavorecidos serían doblemente vulnerables.

Evaluación de las necesidades complementarias reveladas

Se expusieron los resultados del estudio de caso de Albay y se presentó cómo la pandemia de COVID-19 ha afectado a las condiciones de los hogares en relación con las medidas de resiliencia sugeridas frente a las interrupciones del suministro eléctrico. Las contramedidas declaradas por los declarantes implican que tienen acceso a lo que necesitan, aunque posiblemente en un estado menos estructurado o menos desarrollado. Por lo tanto, tomamos de su experiencia, evaluamos las condiciones prevalecientes de estas necesidades implícitas a nivel nacional y ofrecemos algunas formas de avanzar. Prestamos especial atención a las intervenciones sistémicas debido al mayor interés que tienen los responsables de la formulación de políticas en ellas.

Intervenciones sistémicas Utilidades esenciales.

El caso de Albay reveló cuatro servicios complementarios necesarios para mantener la vida soportable a pesar de una interrupción del suministro eléctrico. Son el agua, el gas, el internet y el transporte.

El agua es necesaria para mantener a las personas frescas e hidratadas en medio de temperaturas sofocantes. Una práctica común ha sido almacenar agua potable adicional en jarras y galones, y agua no potable de uso general en baldes, tambores y tanques de agua. Para los hogares con refrigeradores, también es común hacer y abastecerse de hielo. Aunque el suministro de agua a menudo está desacoplado del suministro de electricidad a nivel doméstico, el 47,8% de los hogares filipinos dependen de las estaciones de recarga de agua, que utilizan electricidad para sus equipos, para obtener agua potable. Las empresas privadas de agua y los distritos locales de agua también utilizan electricidad para sus instalaciones, como estaciones de bombeo y plantas de tratamiento de agua y aguas residuales. A partir de 2021, los concesionarios privados de servicios públicos de agua de Metro Manila, Manila Water y Maynilad, siguen dependiendo principalmente de la energía de la red, salvo por menos del 10% del consumo de energía procedente de sus propias fuentes de energía renovable.

Para cocinar, el gas licuado de petróleo sigue siendo el combustible dominante utilizado en más del 40 por ciento de los hogares filipinos, mientras que el consumo de electricidad para cocinar es del 12 por ciento como máximo; todos los demás utilizan carbón vegetal, madera y otras biomasas y combustibles tradicionales (Energía Sostenible para Todos y Asesores 2019). Este bajo uso de electricidad para cocinar indica que es menos probable que la preparación de alimentos se vea afectada por una interrupción generalizada del suministro eléctrico.

A pesar de la ubicuidad del acceso a Internet en Filipinas, solo el 14,6% de los hogares tienen conexiones a Internet de banda ancha/fibra/DSL en el hogar (Autoridad de Estadísticas de Filipinas 2021). Sin embargo, el 90,5% tiene teléfonos celulares. Esto significa que la mayoría de los 76 millones de usuarios de Internet estimados en el país probablemente utilizan datos móviles para conectarse. La mayoría de las veces, los sitios celulares de telecomunicaciones tienen su propio equipo de energía de respaldo y tienen prioridad para el restablecimiento de la energía, especialmente después de eventos climáticos extremos. Algunos funcionan fuera de la red con generadores diésel o energía renovable.

El transporte también es un servicio esencial durante las interrupciones de energía porque permite a las personas pasar el tiempo en otro lugar o acceder a servicios gubernamentales, financieros, de atención médica y otros. Aparte de los sistemas de tránsito rápido en el área metropolitana de Manila, el sector del transporte en Filipinas sigue siendo predominantemente no electrificado. Esto permite que los servicios de transporte continúen a pesar de los cortes de energía, a diferencia de lo que ocurre en megaciudades como Tokio o Nueva York, donde las grandes interrupciones del suministro eléctrico pueden paralizar la movilidad de las personas. Aun así, en comparación con el agua, el gas e internet, el transporte sería el servicio esencial más directamente afectado en una pandemia. Tal escenario limitaría el acceso de las personas a actividades y servicios que podrían ayudar a disminuir los impactos de los cortes de energía.

Con respecto a la disponibilidad de servicios públicos complementarios esenciales, Filipinas parece ser en general resistente a las interrupciones temporales del servicio eléctrico. Sin embargo, en zonas como Metro Manila, cuyos servicios de agua están en su mayoría acoplados al suministro de electricidad de la red, cualquier corte de energía imprevisto en una zona amplia (por ejemplo, un corte de energía en cascada) también interrumpirá gravemente el suministro de agua. Aunque existen equipos, mecanismos y planes a largo plazo de respaldo, el gobierno y los responsables políticos deben ser conscientes de este riesgo. El cambio climático y los problemas de recursos pueden exacerbar este riesgo, por ejemplo, durante los períodos de sequía, cuando la demanda de electricidad es alta y la reserva es escasa. Los mismos fenómenos pueden ejercer presión sobre el suministro de agua, incluso para los sistemas de agua desacoplados de la red. A pesar de la disponibilidad de otros servicios públicos mencionados, hacer frente a las interrupciones de energía en un país tropical como Filipinas sería más difícil tan pronto como el suministro de agua se quede corto, especialmente en medio de una pandemia.

En línea con los esfuerzos globales hacia la descarbonización y la electrificación del sector del transporte, ha habido un fuerte impulso para los vehículos eléctricos y los sistemas de transporte masivo en Filipinas. Si bien estos son pasos en la dirección correcta, todo el sistema de transporte debe ser resiliente a perturbaciones como los cortes de energía proporcionando modos de transporte alternativos y asequibles, incluido el diseño de ciudades que conduzcan a la movilidad activa, como caminar y andar en bicicleta. La pandemia de COVID-19 y los esfuerzos de incidencia de varios grupos de la sociedad civil han acelerado la adopción de modos de transporte activos en el país. Desde julio de 2020, el gobierno ha comenzado a implementar políticas y a asignar enormes recursos para infraestructuras relevantes, como carriles bici protegidos y pasarelas más anchas.

Suponiendo que estos servicios complementarios estén disponibles, el acceso a ellos sigue dependiendo de la capacidad financiera de los hogares. En situaciones como la pandemia de COVID-19, en las que muchos hogares pierden ingresos significativos, los gobiernos deberían ayudar a amortiguar el impacto e implementar intervenciones sistémicas para que estos servicios complementarios sean accesibles para todos.

Espacios comunitarios y públicos. Los espacios comunitarios y públicos a menudo brindan refugio a los residentes de Albay durante las interrupciones de energía para escapar del aburrimiento, matar el tiempo, socializar, participar en pasatiempos, pasar tiempo de calidad con sus seres queridos o simplemente mantenerse frescos. Entre los lugares que se mencionan con frecuencia se encuentran los centros comerciales, los parques (incluidas las «plazas» de la ciudad), los restaurantes, las instalaciones deportivas como las canchas de baloncesto comunitarias, cualquier lugar con aire acondicionado o simplemente «al aire libre». Sin embargo, en el punto álgido de la pandemia, se desaconsejó ir a espacios cerrados como centros comerciales y restaurantes. Mientras tanto, ha habido una deficiencia severa en los parques públicos y espacios abiertos y verdes (PPOGS, por sus siglas en inglés) en todo el país.

Denominados como los «parques públicos de facto» del país, los 865 centros comerciales de Filipinas, a menudo con aire acondicionado, han asumido las funciones sociales de los espacios públicos. Sin embargo, en caso de un corte de energía y falta de energía de respaldo y aire acondicionado, la mayoría de los centros comerciales se transforman en un recinto gigante asfixiante. Como nota positiva, algunos desarrolladores de centros comerciales como Ayala Land se han esforzado por diseñar sus espacios comerciales con espacios abiertos y verdes al aire libre que funcionan como parques locales (Chung 2015). La pandemia también ha hecho que las cenas al aire libre sean atractivas para los amantes de los restaurantes, hasta el punto de que calles antes concurridas, como la calle Rada, en el distrito central de negocios de la ciudad de Makati, se han cerrado parcialmente al tráfico de vehículos y se han convertido en atracciones gastronómicas al aire libre.

Funcionando principalmente como imanes para la actividad de los consumidores, los centros comerciales cumplen una función social solo como una consecuencia secundaria, si no involuntaria. No pueden sustituir los beneficios únicos para la salud, estéticos, ecológicos, económicos y de seguridad que los PPOGS podrían proporcionar. Además de la dependencia de los centros comerciales de la electricidad, también tienden a concentrar a las personas en un solo lugar en lugar de descentralizarse. Enfocadas a un segmento de la población con capital económico, son naturalmente islas de gentrificación, que son inaccesibles para aquellos que están lejos tanto en términos de capacidad financiera como de proximidad física.

En un escenario de pandemia, las capacidades de transporte se reducirían, los ingresos caerían y la movilidad se restringiría. En caso de que se produzca un corte de energía generalizado, por mucho que la gente quiera pasar tiempo fuera de sus casas, no puede congregarse en grandes cantidades y, en el caso de los confinamientos, no puede alejarse demasiado de casa. Por lo tanto, la disponibilidad de PPOGS a nivel comunitario es de gran importancia. La Alianza para Entornos Seguros, Sostenibles y Resilientes, junto con asociaciones nacionales de arquitectos paisajistas y planificadores ambientales, recomienda el desarrollo de espacios públicos abiertos y verdes bien distribuidos en los vecindarios que incluyan parques locales a menos de 400 metros de distancia a pie de al menos el 95% de todas las viviendas y un espacio abierto activo dentro de 1 kilómetro de las mismas. También sugieren agregar parques, plazas o plazas públicas locales en centros de actividades y áreas residenciales de mayor densidad. Desafortunadamente, ha habido desafíos en materia de políticas, especialmente en la formulación y aplicación de los planes integrales de uso de la tierra exigidos por el gobierno a nivel de ciudad y municipio. Si no se abordan, estos desafíos pueden obstaculizar el desarrollo de PPOGS a expensas de la resiliencia de las ciudades y comunidades a futuras crisis, como cortes de energía, pandemias y cambio climático.

Paisaje y arquitectura. Además de mantenerse hidratados e ir a otro lugar, los residentes de Albay mencionaron elementos paisajísticos y arquitectónicos que también los mantienen frescos y ventilados durante una interrupción del suministro eléctrico. Tomar «aire fresco» fue una contramedida frecuente, que los encuestados han hecho abriendo ventanas y puertas, permaneciendo en el césped, en el patio trasero, en una terraza o debajo de un árbol, o buscando refugio en un área común como la sala de estar. La ventilación adecuada y la vegetación integradas en el diseño de edificios y jardines no solo hacen que las interrupciones de energía sean más soportables, sino que también mejoran los resultados de salud y el bienestar de los residentes.

La ventilación forma parte de los requisitos básicos de construcción establecidos por el Código Nacional de Construcción de Filipinas, que incluye la prescripción de un área mínima para las aberturas de las ventanas en relación con la superficie del suelo. Durante la pandemia de COVID-19, las autoridades sanitarias han recordado constantemente a las personas que permanezcan en áreas bien ventiladas. En 2020, el Departamento de Salud emitió controles administrativos y de ingeniería para la mejora de la ventilación y la calidad del aire en espacios cerrados e interiores; luego, en 2021, el Departamento de Trabajo y Empleo promulgó pautas adicionales para la ventilación en los lugares de trabajo y el transporte público para prevenir y controlar la propagación del virus.

En lo que respecta a los árboles, el Código de Construcción Ecológica de Filipinas recomienda la inclusión de zonas verdes para especies autóctonas o adaptables de hierba, arbustos y árboles, que deben ocupar al menos el 50% de los espacios abiertos sin pavimentar exigidos por el Código Nacional de Construcción. Sin embargo, el Código de Construcción Ecológica sólo se aplica a las nuevas construcciones de edificios de al menos 10.000 metros cuadrados de superficie bruta total, o en el caso de viviendas residenciales, de 20.000 metros cuadrados.

Un desarrollo reciente en el diseño de edificios es la «arquitectura tropical», que se describe como una adaptación de las tendencias modernas en diseño y construcción al clima tropical, considerando los cambios en el estilo de vida que permite el clima tropical (Bay y Ong 2006). Los elementos comunes de estos diseños incluyen espacios abiertos y semiabiertos, terrazas, balcones y plantas abiertas. En Filipinas, los diseños arquitectónicos inspirados en el bahay kubo (un tipo de palafito) han ganado interés debido a sus conocidas características de respuesta al clima (Spittka 2019).

Contramedidas de material doméstico

La disponibilidad de contramedidas materiales para el hogar depende de la capacidad financiera de cada uno. Si bien los ventiladores de mano y los suministros de iluminación tradicionales, como las velas, generalmente son asequibles, las diferencias económicas aparecen en la propiedad de fuentes de energía alternativas, como grupos electrógenos de respaldo y sistemas de energía solar. Además, más de la mitad de los hogares filipinos no tienen refrigerador, lo que podría ayudar a prolongar el almacenamiento de alimentos. Sin embargo, como se afirmó anteriormente, es probable que el consumo de electricidad refleje las características de los hogares; De esta manera, los hogares de bajo consumo no priorizarían la adquisición de los equipos antes mencionados. El bajo consumo de electricidad a menudo significa una menor dependencia de la electricidad y menos interrupciones en caso de que se interrumpa la energía. Aun así, entre las comodidades del hogar que podrían ayudar durante un corte de energía, la propiedad de un teléfono celular es la más alta, con un 90,5%. La propiedad de radios se encuentra en un nivel mucho más bajo, del 36,3%.

Necesidades individuales

A nivel individual, las necesidades variarían incluso dentro de los hogares. A algunos les resultaría útil socializar, mientras que otros preferirían arreglárselas solos. No obstante, en general se acepta que las relaciones interpersonales dentro y entre las familias, los amigos, los vecindarios y las comunidades fortalecen la resiliencia del hogar a las perturbaciones y factores estresantes como las interrupciones del suministro eléctrico. La pandemia agregó otra capa de vulnerabilidad cuando alteró la dinámica del hogar y las relaciones. Dado que los hogares y las personas viven en el contexto de un sistema más amplio, las intervenciones de resiliencia analizadas servirían de telón de fondo para estas relaciones.

Las necesidades individuales son la capa final y más matizada de resiliencia adecuada a personalidades y circunstancias únicas. Aunque ninguno de los encuestados lo mencionó, los equipos médicos domésticos, como algunos nebulizadores electrónicos y esfigmomanómetros digitales, no funcionarían durante un corte de energía. Las personas que necesitan equipos como estos pueden estar mejor preparados con los tipos manuales o que funcionan con baterías.

Repensar la política eléctrica en el mundo post-pandémico

La política energética, en la que se encuadra la electricidad, se ha ocupado principalmente de cuestiones relacionadas con la oferta. Este enfoque se refleja en los tres objetivos ampliamente adoptados de la política energética, es decir, la sostenibilidad ambiental (reducción de emisiones), la seguridad del suministro y la competitividad (asequibilidad). Además, observó que las políticas energéticas se han desarrollado e implementado en compartimentos estancos (es decir, ámbitos políticos limitados) y necesitarán integración si se quieren abordar problemas urgentes como el cambio climático. Las necesidades complementarias reveladas que se analizan en este capítulo muestran que la cuestión de la resiliencia a los cortes de energía, especialmente en el contexto de una pandemia, va más allá de la oferta.

Los temas recurrentes hacen de las cuatro dimensiones de la sostenibilidad de un marco apropiado para repensar la política eléctrica en el mundo post pandémico. Las cuatro dimensiones son económica, social, institucional y ambiental; Sus interacciones reflejan la complejidad de la realidad. Por ejemplo, una limitación general de la resiliencia de los hogares y las personas a perturbaciones como los cortes de energía y las pandemias es la capacidad económica. Esta limitación puede atenuarse a través de políticas equitativas que aborden las brechas en varios grupos demográficos. Otra vulnerabilidad que engloba a las personas es la salud y el bienestar general. Aunque los gobiernos y el sector privado no pueden interferir en las relaciones interpersonales y las disposiciones personales, tienen un papel fundamental en la mejora del contexto en el que pueden florecer. Entre las cosas que pueden hacer figuran garantizar el acceso sin trabas a los bienes y servicios básicos, incluida la atención sanitaria; la incorporación de parques públicos, espacios verdes y centros comunitarios en la planificación urbana y el desarrollo inmobiliario; promover el diseño paisajístico y de edificios adecuado al clima de un país; y la promulgación de políticas que fortalezcan a las comunidades y mejoren el bienestar. Por último, dado que los efectos del cambio climático pueden afectar todos los aspectos de la infraestructura de servicios públicos, la economía y la supervivencia humana, es imperativo que las partes interesadas presionen más desde todos los frentes: deben diseñar y fortalecer la infraestructura sobre la base de proyecciones climáticas, deben idear mecanismos de mercado resilientes y deben convertirse en participantes activos y líderes en la acción climática local y global.

Podemos decir entonces que la política eléctrica va más allá de hacer que la electricidad esté disponible en cualquier punto de uso. Las interdependencias con otros sistemas, su dinamismo y las incertidumbres que se avecinan desafían la visión y el enfoque, a menudo limitados. Se pone en tela de juicio la disponibilidad duradera de electricidad; Hay que reconsiderar la noción de que es el alma de la sociedad moderna y explorar nuevas configuraciones. Sin invalidar el valor de las medidas del lado de la oferta y sin eximir a los gobiernos y a las empresas eléctricas de su responsabilidad compartida de mejorar la infraestructura eléctrica, el enfoque fundamentado de este capítulo trata a los usuarios de electricidad con «competencia de apagón» como fuentes creíbles de información que pueden marcar el comienzo de estas nuevas configuraciones en ciudades y comunidades.

Recomendaciones para estudios posteriores

El uso que hace este capítulo del caso de Albay, un caso extremo de interrupciones del suministro eléctrico y no representativo del contexto filipino, no es un intento de generalizar las circunstancias nacionales. Usamos este caso para obtener información sobre algo que eventualmente podría suceder a una escala más amplia, pero que se ha experimentado con más frecuencia en Albay. Como afirma Flyvbjerg (2006), los casos atípicos o extremos suelen revelar más información en comparación con las muestras medias o aleatorias porque activan más actores y mecanismos más básicos en la situación estudiada. Si bien afirmamos que los conocimientos generados por este estudio deberían ser suficientes para iniciar una conversación entre los responsables de la formulación de políticas y otras partes interesadas, este estudio también puede servir como una base sólida para diseñar los parámetros de un estudio cuantitativo replicable y comparable. Un estudio de este tipo permitirá comparar la competencia de apagón en diferentes localidades o características de los encuestados. Por ejemplo, los resultados de las encuestas sobre el terreno y en línea mostraron posibles diferencias demográficas en las contramedidas. Una evaluación más profunda podría incluso revelar matices en los mecanismos de afrontamiento de los grupos vulnerables, como las personas con enfermedades o discapacidades. Comprender sus necesidades específicas podría ayudar a las partes interesadas pertinentes a adaptar sus intervenciones.

Otro aspecto que no se considera en este capítulo es el contexto de resiliencia ante desastres de Albay. Un estudio que compara la competencia de apagones en áreas propensas a desastres con las que no lo son puede revelar cuánto de la preparación para eventos climáticos y geológicos extremos se integra en las prácticas y comunidades de los individuos, lo que también los hace resistentes a los cortes de energía. Esto se debe a que las interrupciones de energía en áreas amplias a menudo son consecuencia de desastres de tal escala.

Aunque este estudio se centró en el segmento residencial, otros segmentos de consumidores, como el industrial y el comercial, también pueden tener contramedidas fuertemente integradas contra las interrupciones de energía. Otros estudios que analizan estos aspectos son oportunidades para conocer las mejores prácticas que pueden reforzar la resiliencia de las ciudades y las comunidades.

Por último, a pesar de la viabilidad de la aplicación de la política eléctrica de arriba hacia abajo desde el nivel nacional, este estudio muestra el valor de comprender las circunstancias únicas de los diferentes grupos de clientes en diferentes lugares. Por lo tanto, los responsables de la formulación de políticas deberían considerar la posibilidad de instituir mecanismos para evitar políticas eléctricas de talla única y permitir la flexibilidad basada en el contexto en la planificación y la toma de decisiones.



PwC y LTIIA mapean las tendencias de transición energética para inversores en infraestructuras


Un informe, publicado por PwC Luxemburgo y la Asociación de Inversores en Infraestructuras a Largo Plazo (LTIIA), ha revisado y analizado las tendencias de la transición energética y las implicaciones para los inversores institucionales en infraestructuras. Señaló un aumento del 18,5% en la financiación de infraestructuras entre 2019 y 22, y la proporción de recaudación de fondos de infraestructuras vinculada total o parcialmente a la energía renovable aumentó hasta el 92% en el mismo periodo de tiempo, el equivalente a 132.144 millones de dólares de los 2022. <> millones de dólares de los fondos de infraestructuras a nivel mundial en <>. El <> por ciento de las inversiones en el sector energético mundial este año se dirigirán a la energía renovable, la energía nuclear, los vehículos eléctricos y la eficiencia energética, según una nueva investigación, agregó el informe. A pesar del continuo crecimiento de las inversiones en infraestructuras mundiales que apoyan la transición energética, los objetivos de cero emisiones netas siguen siendo difíciles de alcanzar, y aún tenemos que alinearnos con el camino necesario para alcanzarlos. La creciente concienciación y el énfasis predominante en las consideraciones ESG en el sector de la gestión de activos ya están convirtiendo la transición energética en el tema de inversión mundial dominante y preparan el terreno para el aumento necesario, siempre que tanto los actores públicos como los privados se preparen para el desafío. 


Transición energética: implicaciones para los inversores en infraestructuras

Frente a las crisis ambientales, geopolíticas y macroeconómicas en cascada, la remodelación del panorama energético mundial ya no es una mera opción política, sino una necesidad urgente.

La transición energética ha pasado a ocupar un primer plano en nuestra conciencia colectiva en este momento crucial, ya que es uno de los principales medios a nuestra disposición para reducir significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero y alcanzar el cero neto en 2050. La transición energética mundial ya está en marcha, impulsada por los crecientes flujos de inversión privada.

Más allá de las preocupaciones ecológicas y relacionadas con el cambio climático, un nuevo factor ha pasado a primer plano en 2022 para impulsar la transición energética: la geopolítica. La invasión rusa de Ucrania no ha hecho más que reforzar la determinación de los responsables políticos a ambos lados del Atlántico de lograr la soberanía estratégica y la seguridad en la producción y el suministro de energía. Un año y medio después del inicio de la guerra, no sería exagerado decir que este motor ha ayudado a «turbo alimentar» la transición energética, particularmente en Europa, y ha demostrado que cuando existe la voluntad política, las políticas se pueden implementar rápidamente y los actores privados pueden alinearse rápidamente.

Descrito como el «tema global más grande de nuestra generación» en la Cumbre Global de la Red de Inversores en Infraestructura a principios de este año, las inversiones en la transición energética global ya se están convirtiendo en una característica definitoria del mercado. En 2022, estas inversiones superaron la marca de 1 billón de dólares, superando por primera vez a las inversiones en combustibles fósiles. Sin embargo, no hay tiempo para dormirse en los laureles, ya que las inversiones medias anuales en la transición energética deben triplicarse de aquí a 2030 si queremos encaminarnos hacia las cero emisiones netas. Se trata de un reto enorme, al que los inversores en infraestructuras deben responder ampliando sus actos.

Este informe busca revisar y analizar estas tendencias y sus implicaciones para los Inversores Institucionales en Infraestructura, tanto a nivel sectorial como en términos de modelos de negocio y estrategias de asignación. La Asociación de Inversores en Infraestructuras a Largo Plazo (LTIIA, por sus siglas en inglés) creó un grupo de trabajo especialmente para compartir comentarios y experiencias de enero a junio de 2023, aprovechando en la medida de lo posible las experiencias y los comentarios concretos de nuestros inversores (véanse nuestros estudios de casos) para identificar conclusiones, proporcionar orientación y, cuando corresponda, elaborar propuestas y recomendaciones políticas.

En el proceso, hemos optado por centrarnos en ciertos sectores y dejar de lado otros (como el nuclear) a fin de aprovechar al máximo la riqueza colectiva de la experiencia de los miembros que participaron activamente en el grupo de trabajo.

La transición energética, con su inmensa importancia e implicaciones de largo alcance, se erige como el eje de nuestros esfuerzos colectivos para combatir el cambio climático y forjar un camino hacia un mundo más limpio, más verde y más resiliente. En última instancia, esperamos que este informe ayude a fomentar la concienciación de los inversores sobre su papel potencial y a mejorar la comprensión de las partes interesadas, tanto del sector público como del privado, de los problemas, los obstáculos y las oportunidades para ayudar a catalizar y aumentar la inversión privada en infraestructuras relacionadas con la transición energética.

El devastador impacto humano y material del cambio climático sigue aumentando cada día que pasa. Las causas son bien conocidas, al igual que la solución: la transición energética, que implica pasar de los combustibles fósiles finitos a fuentes de energía sostenibles y renovables, es la clave potencial para mitigar y revertir el daño ya causado.

La transición energética ya está en marcha, impulsada por una amplia gama de factores. La preocupación mundial por la crisis climática ha impulsado las agendas internacionales y nacionales de descarbonización, mientras que las crisis geopolíticas, los avances tecnológicos y la disminución de los costes de las energías renovables han acelerado aún más el proceso. Las políticas gubernamentales y regulatorias también están desempeñando un papel importante en el impulso de la transición energética, junto con la creciente influencia del paradigma ambiental, social y de gobernanza (ESG) en la industria global de gestión de activos.

Es importante tener en cuenta que la transición energética va mucho más allá de la mera generación de electricidad a partir de fuentes renovables. Abarca un amplio espectro de tecnologías y medidas, como los vehículos eléctricos y sus redes de recarga, las baterías para el almacenamiento de electricidad, la adaptación y expansión de la red, la eficiencia energética y el hidrógeno verde, entre otros componentes vitales. Y no se trata solo de sostenibilidad: la energía también tiene que ser fiable y asequible. La infraestructura está en primera línea, en todas las etapas: producción, distribución y consumo de energía. Para lograr el ambicioso objetivo de descarbonizar toda la economía y alcanzar los objetivos globales de cero emisiones netas, se necesitan enormes esfuerzos por parte de todas las partes interesadas, tanto públicas como privadas, en toda la clase de activos de infraestructura para impulsar la transición energética. El papel de los inversores privados, tanto los inversores institucionales como los fondos de infraestructuras especializados, es fundamental para fomentar y financiar enfoques innovadores y conducirá a una reevaluación de los modelos de negocio tradicionales y sus perfiles de riesgo-rendimiento.

La brecha de inversión en la transición energética

Si bien las inversiones globales en la infraestructura que sustenta la transición energética han aumentado constantemente, los objetivos globales de cero emisiones netas siguen siendo difíciles de alcanzar, y aún estamos lejos de la trayectoria correcta para alcanzarlos. Los gobiernos por sí solos no pueden financiar toda la transición energética, por lo que es imperativo que el sector privado intervenga y llene los vacíos. Dado el enfoque ESG mencionado anteriormente en la industria de la gestión de activos, lograrlo es cada vez más factible, especialmente a través de iniciativas público-privadas.

Las inversiones en infraestructuras han ganado popularidad entre los inversores institucionales debido a su horizonte a largo plazo y a sus rendimientos estables y predecibles, que ofrecen un refugio frente a las volatilidades macroeconómicas. En los últimos años se ha producido un aumento de los inversores que buscan protección contra la baja a través de los fondos de infraestructuras, lo que ha provocado un aumento del 18,5% de los activos de infraestructuras bajo gestión entre 2019 y 2022. Este creciente interés en la clase de activos de infraestructura presenta una oportunidad única para canalizar las inversiones hacia proyectos sostenibles y ecológicos que se alineen con la transición energética.

El creciente apetito de los inversores por las energías renovables es evidente en la recaudación de fondos para proyectos de infraestructura. En 2019, los fondos de infraestructuras centrados en las energías renovables recaudaron más capital que los que no tenían esa exposición, lo que indica un cambio hacia las inversiones sostenibles. Esta tendencia ha continuado en los años siguientes, con fondos dedicados a las energías renovables que han atraído un capital sustancial y el interés de inversores privados. Los acuerdos de infraestructura relacionados con la transición energética han experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, con proyectos de electricidad limpia, en particular energía solar, a la cabeza, mientras que las transacciones en el mercado secundario han abierto nuevas vías para que los inversores privados amplíen rápidamente su exposición a los activos de electricidad limpia.

Un aspecto clave de la generación y el almacenamiento de energía renovable es la disponibilidad de metales esenciales necesarios para la fabricación de baterías. A medida que avance la transición energética, la economía mundial pasará gradualmente de un modelo basado en el carbono a uno que dependa de los metales. Los esfuerzos de colaboración entre los sectores público y privado pueden contribuir significativamente a lograr este cambio, asegurando una cadena de suministro sostenible para los metales críticos.

La necesidad de modernizar y ampliar la infraestructura de la red está atrayendo a inversores privados por varias razones, entre ellas la estabilidad de los rendimientos y los beneficios de la diversificación. Al colaborar con el sector privado y beneficiarse de su experiencia en la ejecución de proyectos, los gobiernos pueden acelerar el desarrollo de la infraestructura de red, apoyar la transición energética y crear un sistema energético más sostenible y resiliente para el futuro.

Nuevos modelos de negocio

A medida que la transición energética sigue cobrando impulso y la producción renovable sigue creciendo, tanto en MWh como en proporción del mix energético total, aparecen nuevos riesgos, ligados a la dificultad para conectarse a la red y hacer coincidir en todo momento una producción intermitente con el consumo. Estas características conllevan riesgos de reducción o incluso de precios negativos en el mercado. La dinámica de los acuerdos de compra de energía (PPA) también está cambiando para alinearse con las necesidades y ambiciones cambiantes tanto de los productores como de los consumidores de energía. Estos acuerdos entre inversores en centrales eléctricas independientes (IPP) y empresas de servicios públicos tradicionalmente abarcaban 15 años o más, pero la tendencia se ha desplazado recientemente hacia clientes corporativos y duraciones más cortas. Este panorama en evolución ha llevado incluso a algunos productores de energía independientes a renunciar por completo a los PPA y asumir todo el riesgo del mercado.

La energía renovable está asumiendo más riesgo del que los inversores y prestamistas en infraestructuras han asignado históricamente en términos de prima de riesgo, pero esos riesgos emergentes aún no se han reflejado en los requisitos de rentabilidad de los inversores y sus modelos de negocio. Los inversores y gestores de activos centrados en la transición energética están reconociendo la necesidad de una relación más directa e interactiva con los clientes corporativos y, a su debido tiempo, con los consumidores finales domésticos potencialmente interesados. La atención se centra en garantizar que los acuerdos de compra se traduzcan efectivamente en compromisos concretos para utilizar exclusivamente energías renovables, y que los clientes no sean tratados de manera «comodotizada». Para facilitar este cambio, se necesitarán tecnologías digitales, en particular el análisis de big data, para crear relaciones rastreables.

Si bien las tecnologías renovables más nuevas y menos maduras, como el hidrógeno, los biocombustibles y el almacenamiento independiente, presentan riesgos inexplorados que requieren una cuidadosa consideración, los proyectos de energía renovable «simples», como la solar y la eólica, no están exentos de desafíos, particularmente en un contexto de alta inflación y shocks relacionados con la macroeconomía. Aunque la energía solar presenta el riesgo más bajo entre las tecnologías renovables disponibles, no es a prueba de riesgos, ya que la intermitencia de la radiación solar plantea un desafío constante, lo que hace complejo el establecimiento de contratos de compra a largo plazo. En cuanto a la energía nuclear, a pesar de que parece estar generando un renovado interés en todos los ámbitos a través de unidades más pequeñas que son más fáciles de construir y operar («pequeños reactores modulares» – SMR) y que en cualquier caso será necesaria para equilibrar y complementar las energías renovables proporcionando carga y capacidad de energía adaptable, todavía está fuera del mandato de la mayoría de los inversores privados.  y no se ha mantenido en el alcance del informe.

Por último, se abre un nuevo y enorme mercado a los inversores con la necesidad de actualizar y ampliar las redes de transmisión y distribución para adaptarse al nuevo mix energético. En el proceso, los inversores estarán cada vez más expuestos a los activos afectados por el crecimiento, en contraposición al riesgo de las empresas de servicios públicos regulados que prevalece hasta ahora.

A medida que evoluciona el panorama energético, los inversores no pueden limitarse a financiar empresas de energías renovables: también deben contribuir, siempre que sea posible, especialmente cuando participen en proyectos de infraestructura social como instalaciones sanitarias o educativas, a educar a los usuarios finales sobre la gestión responsable de su consumo de energía. Esto también se puede lograr a través de herramientas de agregación de demanda, lo que permite optimizar y ajustar el uso de la energía para generar ahorros y equilibrar la red. Al promover un uso mejor y más inteligente de la energía, los inversores pueden mejorar su riesgo reputacional y su licencia social para operar, así como para alcanzar sus objetivos financieros. Equilibrar los objetivos es esencial, ya que la sostenibilidad y la rentabilidad no son mutuamente excluyentes. A través de un esfuerzo de colaboración, los inversores pueden impulsar la concienciación y la adopción de prácticas energéticas sostenibles, creando una relación armoniosa entre los objetivos empresariales y la gestión medioambiental.

Desafíos

La transición energética se ve obstaculizada por numerosas limitaciones estructurales.

Dados sus horizontes a largo plazo, las inversiones en tecnología de energía renovable se enfrentan al riesgo potencial de que se materialicen cambios en las políticas antes del pago. Este es el caso, en particular, de las políticas de fijación de tarifas, como las tarifas reguladas (FIT) y los contratos por diferencia (CfDs2), que han demostrado tener éxito a la hora de incentivar las inversiones en energías renovables al garantizar un precio superior al del mercado, pero que están sujetas a revisiones periódicas, a veces con efecto retroactivo.

Otras limitaciones son los elevados costes iniciales, los riesgos de financiación, los elevados costes de capital y los largos plazos de tramitación debidos a la prolongación de los procesos de obtención de permisos: al igual que en otros sectores, la inflación y la subida de los tipos de interés están provocando un cambio hacia estrategias de mayor valor añadido, ya que el aprovechamiento de los rendimientos a través del crédito a bajo interés ya no es una opción.

También entran en juego la intermitencia, la variabilidad de los precios y la falta de flexibilidad, que lo hacen menos propicio para atraer financiación de deuda y pueden favorecer a las gestoras de fondos ya especializadas en activos relacionados con la transición energética.

Los riesgos de la cadena de suministro tanto para el material de hardware como para los minerales críticos, las interrupciones tecnológicas, las dificultades para obtener datos fiables y transparentes, las barreras políticas y reglamentarias, las brechas de infraestructura, como las limitaciones en la infraestructura de red existente y la integración de la red que limitan la integración de la energía renovable, así como las posibles compensaciones ESG, constituyen otros desafíos. Con respecto a esto último, ciertas soluciones de energía limpia pueden tener impactos ambientales y sociales adversos no deseados, ya que, por ejemplo, la transición energética es intensiva en minerales y, por lo tanto, conlleva riesgos de pérdida de hábitat y conflictos por el suministro de recursos naturales.

Recomendaciones

Para los responsables de la formulación de políticas y las autoridades gubernamentales

1. Las autoridades públicas deben proporcionar hojas de ruta: En los ámbitos en los que tienen autoridad directa, como la fijación de tarifas o el despliegue de estrategias de descarbonización, las autoridades públicas deben proporcionar hojas de ruta y compromisos claros y a largo plazo. También deben equilibrar los incentivos a través de subsidios y créditos fiscales con sanciones como regulaciones restrictivas. Se debe priorizar la simplicidad, la claridad y la relación calidad-precio.

2. El apoyo financiero público sigue siendo necesario cuando los riesgos tecnológicos o de mercado son demasiado elevados: Los inversores buscan más incentivos de las autoridades públicas para aumentar las inversiones en la transición energética. Esperan que las autoridades públicas, una vez establecida la hoja de ruta, ayuden a desarrollar y desplegar nuevas tecnologías, como estaciones de carga para vehículos eléctricos e instalaciones de hidrógeno verde, siendo las asociaciones público-privadas una herramienta de elección. Además, se necesita gasto público para conectar la generación futura de energías renovables de manera efectiva, particularmente cuando se trata de la expansión y el desarrollo de la red.

Los CFD públicos con precios fijos a través de subastas ofrecen estabilidad, fomentando las inversiones y beneficiando a los consumidores. La reciente crisis energética pone de relieve que la desregulación no siempre conduce a precios más bajos, ya que el vínculo entre los precios del gas y la electricidad y la volatilidad del mercado puede perjudicar a los consumidores.

3. Las políticas estables son clave: Para mantener la estabilidad y el interés de los inversores, deben evitarse en la medida de lo posible los impuestos sobre las ganancias inesperadas y los límites de precios, ya que pueden tener consecuencias negativas a largo plazo. Las medidas fiscales de emergencia sobre las ganancias inesperadas pueden aumentar el riesgo político percibido por los inversores, agravando los riesgos de mercado ya crecientes. Lograr el equilibrio adecuado es crucial para apoyar las inversiones en energía sostenible y, al mismo tiempo, fomentar un clima de inversión estable y atractivo.

Para las autoridades reguladoras

4. Es necesario adaptar las regulaciones sectoriales y financieras/prudenciales: Las regulaciones pueden y deben apoyar la transición energética y la descarbonización de la economía junto con la política económica. Las regulaciones prudenciales adecuadas, como los coeficientes de carga de capital para los bancos o las aseguradoras, desempeñan un papel vital en el fomento de las inversiones a largo plazo en la transición energética.

Para impulsar las inversiones adicionales necesarias, es fundamental contar con el apoyo normativo y las garantías de las autoridades públicas o de los bancos multilaterales de desarrollo. Estas medidas tranquilizan a los inversores y ayudan a mitigar los riesgos en los proyectos de energía renovable, especialmente en los mercados emergentes.

Para Inversores (Propietarios de Activos/LPs)

5. Los inversores deben ampliar el alcance de los activos elegibles: Las partes interesadas del sector de la gestión de activos deben centrarse en invertir en proyectos de transición energética que vayan más allá de la generación básica de energía renovable y que incorporen redes de transmisión («No transition without transmission»), así como elementos digitales y de almacenamiento, y ser conscientes de que esto puede significar aceptar un perfil de riesgo-rentabilidad más elevado.

6. Se necesita un enfoque nuevo y adaptado a los clientes: Confiar únicamente en un enfoque basado en subvenciones para construir una estrategia puede ser miope. A medida que la energía renovable ocupa una mayor parte de la combinación energética, con sus desafíos de intermitencia inherentes, la relación directa e interactiva con los clientes se vuelve esencial. El enfoque «comodotizado» de antaño debe ser descartado.

Para gestores de fondos/GP

7. Es fundamental contar con una profunda experiencia técnica y de mercado: La promoción de vehículos nuevos etiquetados como de transición energética para atraer una mayor recaudación de fondos es solo el comienzo de un cambio mucho más profundo. A medida que el mercado pasa de los modelos tradicionales de infraestructura básica respaldados por PPA a largo plazo con servicios públicos y tarifas de alimentación a un mercado de energía más comercial, los inversores deben adaptar su enfoque. Adoptar una estrategia de valor añadido será la clave para capitalizar las oportunidades de crecimiento en el mercado de infraestructuras. En última instancia, para contribuir a la transición energética y a la transformación ecológica de la economía, la flexibilidad es crucial, especialmente en una era caracterizada por incertidumbres y perturbaciones geopolíticas y macroeconómicas cada vez mayores.

La transición energética, el reto de nuestro tiempo

La última versión del Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas, publicado en marzo de 2023, ha vuelto a hacer sonar la alarma climática, ya que la humanidad se está acercando rápidamente a los puntos de inflexión que conducirán a nuevas perturbaciones desestabilizadoras. A estas alturas, esto no debería sorprendernos, ya que el año 2022 fue testigo de una serie de dramáticos eventos climáticos que afectaron a los cuatro rincones del mundo. Desde las inundaciones en Pakistán, las olas de calor mortales en Asia y Europa, las sequías y los incendios forestales en África y las Américas, hasta el derretimiento de los glaciares, el cambio climático ya está sobre nosotros.

Además del número de muertos que alcanza a miles y millones de desplazados, estos fenómenos extremos están causando daños incalculables a las infraestructuras en un momento en que se está gestando una crisis de deuda mundial, lo que obstaculiza gravemente la capacidad de los gobiernos para proporcionar asistencia eficaz a las comunidades afectadas, por no hablar de poner en marcha una transición ecológica para mitigar, y con suerte revertir, las consecuencias más graves del cambio climático.

Desde mediados de la década de 2010, especialmente tras la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas en 2015 y el histórico Acuerdo de París sobre el Cambio Climático de ese mismo año, las partes interesadas de los sectores público y privado de todo el mundo han tomado conciencia de la necesidad de adoptar una estrategia múltiple para adaptarse, mitigar y revertir el cambio climático. Sin embargo, el análisis de Climate Action Tracker ha revelado que las políticas actuales implementadas por los gobiernos siguen estando por debajo del objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5°C por encima de los niveles preindustriales, y que el mundo experimentará aumentos de temperatura significativamente mayores si persiste el statu quo.

Podría decirse que la transformación drástica del sector energético mundial y la reducción de la dependencia de la humanidad de los combustibles fósiles son la clave para resolver el cambio climático, con las energías renovables en el centro de esta transición energética

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha pedido más acciones para acelerar la transición ecológica en el sector energético, sobre todo teniendo en cuenta que las emisiones de CO2 relacionadas con la energía alcanzaron un récord de 41,3 Gt CO2-eq, y el 89 % de este CO2 procede de la combustión de energía y los procesos industriales. Pero para lograr esta transición y alcanzar los objetivos de cero emisiones netas para 2050, tal y como prescribe el Acuerdo de París. Se necesitan grandes inversiones, tanto en términos de cantidad como de enfoque. Según estimaciones recientes de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), se necesita una inversión total de 150 billones de dólares para limitar el calentamiento global a 1,5°C por encima de los niveles preindustriales. Esto implicaría, entre otras cosas, reorientar el aproximadamente billón de dólares anuales asignados a las tecnologías basadas en combustibles fósiles hacia tecnologías e infraestructuras de la transición energética.8 Otro informe reciente estima que la transición energética requerirá aproximadamente 275 billones de dólares entre 2021 y 2050 para alcanzar el territorio de cero emisiones netas.

Con 149 países, que representan el 89 % de la población mundial y son responsables del 88 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI), que ya han presentado objetivos de cero emisiones netas a junio de 2023, las consideraciones de sostenibilidad han pasado a ocupar un lugar destacado en las agendas políticas de las partes interesadas tanto en el sector público como en el privado.

En los últimos tres años, la transición energética ha logrado avances notables, atribuidos en gran medida a una serie de perturbaciones sistémicas que han estimulado una renovada determinación política para facilitar esta transición. Un acontecimiento especialmente influyente fue la invasión rusa de Ucrania, que aumentó la concienciación de los responsables políticos de numerosos países desarrollados sobre la importancia de alcanzar la soberanía y la independencia energéticas mediante la adopción de fuentes de energía limpias. Este evento sirvió como catalizador, impulsando una reevaluación de las estrategias energéticas y enfatizando la importancia de la transición hacia alternativas sostenibles. Como resultado, en 2022, se estima que la economía mundial se ha vuelto un 2 % menos intensiva en energía, ya que se estima que los gobiernos, los hogares y las empresas han gastado alrededor de USD 560 mil millones en eficiencia energética, y una gran parte de esta cantidad se destina a vehículos eléctricos (VE) y bombas de calor.

Sin embargo, todavía estamos lejos de estar en el camino correcto. Para la transición se requieren enormes inversiones tanto del sector público como del privado. Los inversores institucionales y los fondos de infraestructuras tienen que desempeñar un papel clave en la financiación y el fomento de enfoques innovadores para la transición, incluso si pueden surgir tensiones entre las obligaciones fiduciarias y los compromisos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).

En los últimos años, se ha producido un cambio de paradigma en el sector global de la gestión de activos y patrimonios (AWM), en el que los gestores de activos y los inversores, tanto minoristas como institucionales, se han adaptado en gran medida a los principios ESG. Estos últimos quieren cada vez más que sus inversiones se dirijan a empresas que implementen activamente ESG, mientras que los primeros están ocupados diseñando productos financieros que satisfagan estas demandas. Por otro lado, las autoridades reguladoras, armadas con regulaciones relativamente nuevas y aún en desarrollo, están vigilando cada vez más las credenciales ESG de los productos de los administradores de activos para proteger a los inversores de cualquier afirmación engañosa relacionada con ESG.

Dado que la inversión ESG está a punto de convertirse en el tema de inversión dominante en las próximas décadas, las energías renovables presentan ahora una enorme oportunidad de inversión. En 2023, según un informe reciente de la AIE, se espera que las inversiones en energía solar superen por primera vez a las inversiones en producción de petróleo (véase el Gráfico 2), y de los 2,8 billones de dólares que se espera invertir en el sector energético mundial en el año, más de 1,7 billones de dólares (cerca del 61%) se destinarán a energías renovables.  la energía nuclear, los vehículos eléctricos y las mejoras en la eficiencia energética.

Si bien se espera que la mayor parte del gasto en energía limpia provenga de los países desarrollados y China, lo que pone de relieve aún más las disparidades entre los países en lo que respecta a la transición energética, la AIE indica que las inversiones en energía limpia (en particular la solar) están cobrando impulso en muchas economías emergentes, sobre todo en India, Brasil y la Península Arábiga. Este repunte mundial se ha visto muy acelerado por la fuerte disminución del costo medio de la energía solar y los proyectos eólicos (impulsados por los avances tecnológicos, la caída de los costes de capital y el aumento de la competencia), lo que hace que estos proyectos se vean cada vez más favorecidos frente a los nuevos proyectos de combustibles fósiles en todo el mundo.

Dentro de la industria global de AWM, muchos gestores de activos e inversores institucionales han asumido compromisos de cero emisiones netas y han establecido alianzas e iniciativas para alcanzar estos objetivos y garantizar que los flujos de inversión contribuyan a los objetivos del Acuerdo de París. Sin embargo, los actuales compromisos climáticos realizados tras la 26ª y 27ª Conferencia de las Partes (COP) carecen de detalles y apoyo, mientras que los gestores de activos que hicieron elevadas promesas de cero emisiones netas han sido objeto de escrutinio por parte de los reguladores, los inversores y el público por igual.

No obstante, la transición energética está en pleno movimiento, impulsada por seis grandes tendencias:

Climate Preocupaciones

A medida que la evidencia del calentamiento global se vuelve cada vez más convincente, y a medida que los gobiernos y el sector privado se encuentran pagando una factura cada vez mayor relacionada con el clima, se está produciendo un cambio de paradigma en las prácticas de la industria energética, y el activismo de las partes interesadas solo se suma a esta tendencia.

Enfoque ESG

Las consideraciones de ESG se están convirtiendo en una faceta importante de las estrategias de las empresas en todos los sectores, incluido el sector energético. Para cumplir con sus objetivos de cero emisiones netas, muchas empresas tendrán que cambiar radicalmente la forma en que utilizan la energía, lo que brindará importantes oportunidades para la inversión de capital privado.

Soberanía y seguridad energética

Las consideraciones generales y relacionadas con la seguridad están instando a un replanteamiento en el abastecimiento de energía. La seguridad del suministro es ahora una de las principales preocupaciones tanto a nivel nacional como empresarial, lo que acelera la transición energética a medio plazo.

Políticas gubernamentales

Los responsables políticos y reguladores de todo el mundo se centran cada vez más en la transición energética a largo plazo con el fin de lograr la seguridad energética y la autonomía estratégica.

Tecnología avanzada

Los desarrollos tecnológicos y las innovaciones impulsadas por los sectores público y privado están aumentando la adopción y las capacidades de las fuentes de energía renovables.

Alteración de la demanda de energía

A medida que el precio de las energías renovables disminuya, y a medida que los proyectos de energía renovable ganen prominencia y tamaño, la demanda mundial de energía y la combinación energética del futuro cambiarán en detrimento de los combustibles fósiles. Más allá de la generación tradicional de energía renovable, los socios limitados (LP) ahora están reconociendo las oportunidades adicionales que se ofrecen en toda la cadena de suministro, upstream, midstream y downstream. En este contexto, los Socios Generales (GP) están desarrollando productos más amplios centrados en la transición energética.

Si bien los combustibles fósiles representaron el 82% del uso de energía primaria en 2021, las proyecciones Energy Outlook 2023 de BP e IRENA indican que la demanda final mundial de energía alcanzará su punto máximo en todos los escenarios antes de estabilizarse, y que el consumo final de energía podría experimentar una notable disminución del 15% entre 2020 y 2050, lo que representa una trayectoria clara e innegable hacia la descarbonización y las soluciones energéticas sostenibles. Una parte fundamental de esta trayectoria es la evolución de las expectativas y las compras de los consumidores, especialmente en lo que respecta a la compra de vehículos eléctricos: en 2022, el gasto mundial en vehículos eléctricos se disparó hasta los 425.000 millones de dólares (un aumento del 50 % en relación con 2021), y la mayor parte de este gasto provino directamente de los consumidores.

Aunque la descarbonización está afectando a toda la clase de activos de infraestructuras y las oportunidades de transición energética invertibles abarcan tanto las clases de activos de infraestructuras como las de capital riesgo (y más allá), cabe argumentar, que la transición energética se está convirtiendo gradualmente en una asignación de activos por derecho propio.

Basándose en numerosas fuentes de datos cuantitativos y cualitativos, así como en debates con los miembros de LTIIA, este informe tiene como objetivo proporcionar a todas las partes interesadas que invierten en la transición energética una visión completa de su panorama financiero. Diseñado específicamente para las partes interesadas en la industria de AWM, el informe profundiza en el intrincado tapiz de desafíos, barreras y perspectivas inherentes a la transición energética, particularmente dentro de la clase de activos de infraestructura.



Papel y vías de desarrollo de la energía del hidrógeno verde hacia los objetivos de neutralidad de carbono


Según la Unidad de Inteligencia de Energía y Clima (ECIU) del Reino Unido y otras organizaciones, 137 países habían propuesto objetivos de neutralidad de carbono o emisiones netas cero a principios de junio de 2021. La energía del hidrógeno desempeña un papel fundamental en el camino global hacia la neutralidad de carbono. Recientemente, una serie de importantes proyectos de energía de hidrógeno han logrado avances significativos, y la huella de la energía de hidrógeno se ha extendido por todo el mundo. Según un estudio de Frost and Sullivan, con el apoyo de los objetivos de sostenibilidad del gobierno, el mercado mundial de energía de hidrógeno se duplicar – á con creces en la próxima década. Para 2030, la producción mundial de energía de hidrógeno aumentará de los 71 millones de toneladas actuales a 168 millones de toneladas; y los ingresos del mercado de la industria aumentarán de $ 177.3 mil millones en 2020 a $ 420 mil millones en 2030. Los países de todo el mundo han considerado la economía basada en el hidrógeno para abordar las crecientes preocupaciones sobre las emisiones de carbono, la seguridad energética y el cambio climático. La Agencia Internacional de la Energía predice que la demanda mundial de energía de hidrógeno alcanzará los 520 millones de toneladas en 2070. Como paso esencial para hacer frente al cambio climático y acelerar la transición energética, un número cada vez mayor de economías está prestando más atención al desarrollo de la energía del hidrógeno.

Según si hay emisión de carbono en el proceso de producción de hidrógeno, el hidrógeno se puede clasificar como hidrógeno gris, hidrógeno azul o hidrógeno verde. El hidrógeno gris se produce a través de la combustión de combustibles fósiles y produce emisiones de dióxido de carbono durante el proceso. La gran mayoría del hidrógeno es hidrógeno gris en la actualidad, que representa alrededor del 95% de la producción mundial de hidrógeno. El hidrógeno azul se obtiene a partir de gas natural mediante reformado de metano con vapor o reformado con vapor autotérmico. Utiliza tecnologías avanzadas como la captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS) para capturar gases de efecto invernadero y reducir las emisiones de carbono en el proceso de producción. El hidrógeno verde se fabrica a partir de energías renovables, por ejemplo, mediante la electrólisis del agua a través de la generación de energía renovable, sin emisiones de carbono en el proceso de producción. El hidrógeno verde será la tendencia dominante en el desarrollo de la energía del hidrógeno en un sistema energético dominado por las energías renovables. Según un informe reciente de Frost and Sullivan, el hidrógeno verde crecerá a una tasa de crecimiento anual compuesta del 57% a 5,7 millones de toneladas para 2030. Según Goldman Sachs, el mercado potencial total del hidrógeno verde probablemente alcanzará los 250.000 millones de dólares en 2030 y 1 billón de dólares en 2050.

El hidrógeno podría desempeñar un papel crucial en la consecución del objetivo de la neutralidad de carbono, y muchos países y regiones ya han publicado sus estrategias de desarrollo del hidrógeno. Sin embargo, actualmente no existe una revisión exhaustiva de las futuras estrategias de desarrollo del hidrógeno. Este estudio puede proporcionar una referencia para los países y regiones que aún no han publicado sus estrategias de desarrollo del hidrógeno. Este documento comienza con políticas y documentos relacionados con el desarrollo de la energía del hidrógeno en los principales países y regiones del mundo. A continuación, se describe el papel y la vía de desarrollo de la energía del hidrógeno en un sistema energético dominado por las energías renovables con respecto a los aspectos de la tecnología de producción de hidrógeno de energía renovable y la tendencia de desarrollo, el papel y los campos de aplicación de la energía del hidrógeno, y las vías de desarrollo de la energía del hidrógeno en diferentes países bajo el objetivo de la neutralidad de carbono.

ESTADO ACTUAL Y TENDENCIA DE DESARROLLO DE LAS TECNOLOGÍAS DE PRODUCCIÓN DE HIDRÓGENO VERDE

En la actualidad, el hidrógeno producido a partir de combustibles fósiles sigue siendo la principal fuente de suministro mundial de hidrógeno. Sin embargo, bajo el objetivo de control de temperatura del «Acuerdo de París», la energía renovable reemplazará gradualmente a la energía fósil tradicional y ocupará la posición dominante en el sistema energético. Los principales portadores de energía renovable son la electricidad y el hidrógeno, y como materia prima industrial libre de carbono, la energía del hidrógeno verde es insustituible en algunas aplicaciones. Por lo tanto, el uso de energía renovable para producir hidrógeno verde y promover el desarrollo del hidrógeno verde se ha convertido en una forma significativa de lograr la neutralidad de carbono.

Tecnologías de producción de hidrógeno verde por electrólisis del agua

Las principales tecnologías utilizadas en la producción de hidrógeno verde incluyen la electrólisis del agua, la química de fotoelectrones, el acoplamiento del ciclo de la energía solar y la termoquímica, la gasificación de biomasa y la conversión de vapor, y el pirólisis de biomasa. Entre ellas, la electrólisis del agua es la tecnología más utilizada. La tecnología de producción de hidrógeno verde por electrólisis del agua se puede dividir en tres categorías: alcalina, membrana de intercambio de protones y óxido sólido, según el material electrolítico.

(1) Producción de hidrógeno verde por electrólisis de agua alcalina

La electrólisis del agua alcalina utiliza la solución alcalina como electrolito. Es una tecnología madura y es la forma más económica de producir hidrógeno mediante electrólisis del agua. El material electrolítico es una solución de KOH al 20 % al 30 % o una solución de NaOH. Las ventajas de esta producción de hidrógeno son la larga vida útil de sus equipos (unas 60.000 h) y el bajo coste (500-1.500 $/kW). Sin embargo, la eficiencia de la electrólisis es relativamente baja (60%-75%) y el consumo de energía de la unidad es alto (4,5-5,5 kWh/m3). Además, existe líquido corrosivo durante la producción, lo que complica la operación y el mantenimiento posteriores.

(2) Producción de hidrógeno verde por electrólisis del agua con membrana de intercambio de protones

En comparación con la electrólisis de agua alcalina, la densidad de corriente electrolítica de esta tecnología de producción de hidrógeno se puede aumentar a 10.000-30.000 A/m2, la eficiencia electrolítica puede alcanzar el 70%-90% y el consumo de energía unitario puede reducirse a 3,8-5,0 kWh/m3. Tiene las ventajas de un tamaño pequeño y un tiempo de respuesta rápido, que es más adecuado para los nuevos escenarios de generación de energía con características fluctuantes, intermitentes y aleatorias. Por lo tanto, se considera un enfoque prometedor en el campo de la producción de hidrógeno verde. Sin embargo, la mayor parte de la membrana de intercambio de protones está hecha de metales preciosos, lo que resulta en altos costos de equipo (1,100-1,800 $ / kW) y un problema de degradación en el proceso de uso. La tecnología actual aún no ha logrado un gran avance, lo que dificulta la consecución de aplicaciones comerciales a gran escala.

(3) Producción de hidrógeno verde por electrólisis de agua con óxido sólido

En comparación con la electrólisis del agua con una membrana de intercambio de protones, esta tecnología de producción de hidrógeno no requiere catalizador de metales preciosos y tiene las ventajas de un bajo consumo de energía (2,6-3,6 kWh/m3) y una alta eficiencia de conversión de energía (85%-100%). Sin embargo, esta tecnología necesita descomponer el vapor de agua a alta temperatura (700-800 °C) para producir hidrógeno, que aún se encuentra en fase de laboratorio.

Coste futuro de la producción de hidrógeno verde

El costo de la producción de hidrógeno por electrólisis del agua a partir de energía renovable incluye los costos de generación de energía, equipos de electrólisis del agua y materia prima (agua), junto con otros costos de operación y mantenimiento. El coste de la generación de energía renovable es el factor más crítico que afecta al coste del hidrógeno verde, y por cada reducción de 0,1 $/kWh en el coste de generación, el coste del hidrógeno puede reducirse en 5,5 $/kg (Comisión Europea 2020). Según Hemado Green Energy, el coste eléctrico medio de la producción de hidrógeno verde en 2020 fue de 44 $/MWh, lo que supone el 56% del coste total; el coste de la electricidad para producir hidrógeno verde en 2050 se estima en 17 $/MWh, lo que supondrá el 70% del coste total. Además, el menor coste de los equipos de electrólisis del agua no puede compensar el impacto de los altos precios de la electricidad (Gobierno alemán 2020).

Los costos futuros de la producción de hidrógeno verde a nivel mundial y en varias regiones se muestran en la Figura 1. El coste global de la producción de hidrógeno verde disminuirá anualmente de 4,2 $/kg (2020) a 1 $/kg (2050). Será menor que el costo de producción de hidrógeno a partir de metano, casi igual que el costo de producción de hidrógeno a partir de gas natural en 2030, y menor que el costo de producción de hidrógeno a partir de energía térmica en 2040. El coste de la producción de hidrógeno verde es más alto en Europa y más bajo en Oriente Medio y el norte de África. La diferencia en el costo de la electricidad contribuye directamente a la disparidad regional en el costo del hidrógeno verde.

EL PAPEL Y LAS ÁREAS DE APLICACIÓN DE LA ENERGÍA DEL HIDRÓGENO VERDE

El papel de la energía del hidrógeno verde

Por un lado, la energía del hidrógeno verde puede cooperar razonablemente con la energía renovable con las características de aleatoriedad y volatilidad; El hidrógeno se puede utilizar como almacenamiento de energía a largo plazo para mejorar la tasa de utilización de la energía renovable y la confiabilidad de la red. Por otro lado, la energía del hidrógeno verde puede ayudar a las industrias en las que es difícil lograr una descarbonización profunda a través de la electrificación, como la logística y las industrias, apoyando el objetivo de la neutralidad de carbono. Además, la energía del hidrógeno puede proporcionar más opciones de fuentes de energía y combustible para garantizar la seguridad energética nacional, brindar más oportunidades de empleo y crear beneficios económicos.

Los principales factores de apoyo nacional para el desarrollo de la energía del hidrógeno verde incluyen la reducción de las emisiones, la diversificación del suministro de energía, el fomento del crecimiento económico, el apoyo al desarrollo tecnológico nacional, la integración de las energías renovables y la exportación.

Aplicaciones de la energía del hidrógeno verde

Las principales aplicaciones de la energía del hidrógeno verde incluyen la industria, la energía, el transporte, la construcción y la exportación. El despliegue de las aplicaciones de la energía del hidrógeno varía en los diferentes países.

(1) Industria

El hidrógeno verde se utiliza en áreas donde es difícil lograr una descarbonización profunda a través de la electrificación en el ámbito de la industria. Se aplica en las siguientes áreas: 1) refinación de petróleo, donde se utiliza hidrotratamiento e hidrocraqueo para eliminar impurezas y mejorar la eficiencia del aceite reciclado intermedio; 2) productos químicos, en los que el hidrógeno verde se utiliza como materia prima industrial y como combustible para sintetizar amoníaco, metanol, metano, etc.; 3) el acero, donde se utiliza hidrógeno verde para sustituir el coque y el gas natural. La mayoría de los países han desplegado aplicaciones de energía de hidrógeno verde en el campo de la industria.

(2) Potencia

Con el aumento adicional de los requisitos de descarbonización profunda en el campo de la energía, las principales aplicaciones de la energía del hidrógeno verde son las siguientes: 1) utilizar la energía del hidrógeno como almacenamiento de energía a largo plazo para equilibrar la volatilidad de la energía renovable y la demanda de electricidad. Es un recurso flexible en el sistema eléctrico; 2) el uso de la energía del hidrógeno como combustible para turbinas de gas o pilas de combustible para proporcionar electricidad a instalaciones esenciales como hospitales e infraestructuras de comunicación durante los cortes de energía, mejorando así la fiabilidad del sistema eléctrico; 3) El hidrógeno se puede convertir en amoníaco y co-quemar con carbón pulverizado para reducir la intensidad de carbono de las centrales eléctricas de carbón tradicionales. Quince países y regiones han desplegado aplicaciones de energía de hidrógeno en el campo de la energía, sin incluir Italia, Noruega y Suiza.

(3) Transporte

El hidrógeno se ha visto durante mucho tiempo como un combustible potencial para el transporte y como una alternativa limpia al petróleo y al gas natural. El sistema de energía de hidrógeno es una de las pocas opciones para lograr una rápida reducción de emisiones en el transporte debido a sus cero emisiones de carbono y su amplia adaptabilidad. Las principales aplicaciones de las pilas de combustible de hidrógeno en el transporte incluyen: 1) transporte por carretera, como automóviles pequeños, autobuses, camiones y otras furgonetas; 2) transporte marítimo, como buques y puertos; 3) Transporte ferroviario y transporte aéreo. El uso de hidrógeno como combustible para vehículos tiene las ventajas de un tiempo de repostaje corto y un kilometraje de larga autonomía en comparación con los vehículos eléctricos puros. El transporte es el principal campo de aplicación de la energía del hidrógeno; 18 países y regiones han desplegado aplicaciones de energía de hidrógeno en el campo del transporte.

(4) Construcción

La calefacción de los edificios se realiza básicamente con energía tradicional en la actualidad. Por un lado, la energía del hidrógeno se puede utilizar para calentar edificios y comunidades; Por otro lado, se puede utilizar como fuente de energía de respaldo para realizar la interconexión y complementación con electricidad y otras variedades de energía para mejorar la eficiencia de utilización de la energía. En comparación con el gas natural, el hidrógeno tiene las ventajas de ser menos denso, más fácil de encender y tener un mayor calor de combustión por unidad de masa. Además, dado que el hidrógeno es fácil de difundir en el aire, tiene un bajo riesgo de agregación. La aplicación de la energía del hidrógeno para la calefacción de edificios puede cambiar la forma de calentar de centralizada en centrales térmicas a distribuida y puede resolver el problema de la alta inversión en la construcción de infraestructuras, como las redes de tuberías de calor y las redes eléctricas. Entre los 21 países y regiones mencionados, la mayoría tiene un menor despliegue de energía de hidrógeno en el campo de la construcción.

(5) Exportación

Países como India y Australia han desplegado planes estratégicos para exportar energía de hidrógeno para mantener su estatus como exportadores de energía.

POLÍTICAS Y DOCUMENTOS CONEXOS SOBRE EL DESARROLLO DE LA ENERGÍA DEL HIDRÓGENO VERDE EN VARIOS PAÍSES Y REGIONES

Hasta la fecha, más de 40 países y regiones han publicado estrategias de desarrollo de la energía del hidrógeno, tratando la energía del hidrógeno como una parte importante de la promoción de la nueva política climática y energética. Muchos países y regiones están estableciendo activamente la industria de la energía del hidrógeno. Promueven el desarrollo de la energía del hidrógeno mediante el desarrollo de una hoja de ruta específica, el fortalecimiento del apoyo político, el aumento de la inversión en infraestructura, el establecimiento de alianzas para el desarrollo industrial, el fortalecimiento de la cooperación internacional, etc. (Asociación de Pilas de Combustible y Energía de Hidrógeno (FCHEA) 2019; Departamento de Energía de EE. UU., 2020). Esta sección se centra en las políticas y los documentos relacionados con el desarrollo de la energía del hidrógeno en jurisdicciones con suficientes avances en el apoyo a las políticas y las inversiones en hidrógeno verde, a saber, la Unión Europea, los Estados Unidos, la República Popular China, Japón, la República de Corea y Australia.

Unión Europea

En diciembre de 2011, la UE formuló la «Hoja de Ruta de la Energía 2050″ (Gobierno de Japón 2017), que priorizaba el desarrollo del hidrógeno y las pilas de combustible como uno de los diez elementos que influirían en el cambio del sistema energético en el futuro. El 8 de julio de 2020, la Comisión Europea publicó la «Estrategia del hidrógeno para una Europa climáticamente neutra» (Gobierno de Japón, 2021), en la que se describía el plan de desarrollo de la energía del hidrógeno en Europa durante los próximos 30 años, haciendo del hidrógeno verde una prioridad para el desarrollo futuro de la UE. El hidrógeno procedente de energías renovables se ampliará para aplicaciones a gran escala en industrias que requieran descarbonizar reduciendo el coste de la energía renovable y acelerando el desarrollo de tecnologías relacionadas, contribuyendo en última instancia al objetivo de ser «climáticamente neutros» para 2050. Alemania es el país más representativo para el desarrollo de la energía del hidrógeno en la UE. En 2020, el gobierno alemán publicó «La Estrategia Nacional del Hidrógeno» (Agencia de Recursos Naturales y Energía 2022), que definió la posición estratégica del hidrógeno verde, ya que aspiraba a convertirse en el líder mundial en el campo del hidrógeno verde.

Estados Unidos

Estados Unidos fue el primero en incorporar la energía del hidrógeno en su estrategia energética nacional. En noviembre de 2002, el Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE, por sus siglas en inglés) publicó la «Hoja de ruta nacional de la energía del hidrógeno» (Ministerio de Economía, Comercio e Industria 2022), que aclaró el enfoque tradicional para construir un sistema de energía de hidrógeno. El 6 de noviembre de 2019, la Asociación de Energía de Pilas de Combustible e Hidrógeno (FCHEA, por sus siglas en inglés) publicó la «Hoja de ruta hacia una economía del hidrógeno en EE. UU.: reducción de emisiones e impulso del crecimiento en toda la nación» (Gobierno de Corea, 2019). El 12 de noviembre de 2020, el Departamento de Energía de EE. UU. publicó el «Plan del Programa de Hidrógeno» (Gobierno de Corea 2020), que proponía un marco estratégico general para la investigación, el desarrollo y la demostración de la energía del hidrógeno durante la próxima década y más allá. En marzo de 2022, el Departamento de Energía de EE. UU. anunció una inversión de 28 millones de dólares para el programa Front End Engineering Design (FEED) para la energía limpia del hidrógeno, que tenía como objetivo desarrollar las tecnologías de producción de hidrógeno de próxima generación; producir hidrógeno limpio a bajo coste a partir de residuos sólidos municipales, residuos de carbón, residuos plásticos y materias primas de biomasa; y promover la realización del «Plan de Investigación en Energía del Hidrógeno».

4.3 Japón

Después del desastre nuclear de Fukushima, Shinzo Abe propuso el objetivo de construir una «sociedad basada en la energía del hidrógeno». En diciembre de 2017, Japón se convirtió en el primer país en lanzar una estrategia básica de energía de hidrógeno con la «Estrategia Básica de Hidrógeno» (Gobierno de Corea 2021). La «estrategia» proponía establecer una cadena de suministro a escala comercial alrededor de 2030, comprar alrededor de tres millones de toneladas de hidrógeno cada año y obtener un costo de hidrógeno de alrededor de 30 yenes ¥ / m3. En noviembre de 2021, el gobierno japonés actualizó el «Sexto Plan Básico de Energía» (Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma y Administración Nacional de Energía 2016), que proponía que la participación de la energía del hidrógeno en la estructura energética alcanzara el 11% para 2030. En 2022, la Agencia de Recursos Naturales y Energía (ANRE) publicó «Construcción de una cadena de suministro de energía de hidrógeno a gran escala con el objetivo de lograr una sociedad de energía de hidrógeno», y el Ministerio de Economía, Comercio e Industria (METI) publicó el «Estado actual y futuras direcciones de investigación del hidrógeno/amoníaco», ambos detallados sobre el desarrollo futuro de la energía del hidrógeno en Japón. Además, Japón ha llegado a acuerdos de cooperación con Australia, Brunei Darussalam, Noruega y Arabia Saudita para la adquisición de combustible de hidrógeno.

República de Corea

El gobierno de la República de Corea ha posicionado la energía del hidrógeno como un intermediario importante para mejorar la eficiencia energética y optimizar el sistema de energía renovable. Con el fin de lograr el objetivo estratégico de la energía del hidrógeno, el gobierno de la República de Corea tomó la «Economía del Hidrógeno» como una de las tres áreas estratégicas de inversión en 2018, junto con la inteligencia artificial y el big data. En 2019, la República de Corea publicó el más sofisticado «Plan para el desarrollo de la economía del hidrógeno» (Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma y Administración Nacional de Energía 2022), en el que se especificaban los principales objetivos y metas sectoriales en relación con la tecnología del hidrógeno y las pilas de combustible. El 4 de febrero de 2020, el Gobierno de la República de Corea promulgó oficialmente la primera ley sobre la energía del hidrógeno, la «Ley sobre la Promoción de la Economía del Hidrógeno y la Gestión de la Seguridad del Hidrógeno» (Ministerio de Energía y Reducción de Emisiones y Ministerio de Recursos y Australia Septentrional 2019), que sienta las bases legales para el compromiso del gobierno con la energía del hidrógeno y la implementación de estándares de seguridad de las instalaciones. En 2021, el primer ministro Kim Boo-kyum presidió la cuarta reunión del Consejo de Economía del Hidrógeno y publicó el primer «Plan Básico para el Desarrollo de la Economía del Hidrógeno» de la República de Corea, que detalló el desarrollo futuro de la energía del hidrógeno en la República de Corea.

República Popular China

La República Popular China es el mayor productor de energía de hidrógeno y tiene la mayor capacidad instalada de energía renovable del mundo. Tiene un gran potencial para suministrar energía de hidrógeno limpia y baja en carbono. En 2016, la República Popular China publicó la «Hoja de ruta de acciones clave de innovación para la revolución de la tecnología energética» (Li et al. 2021), que proponía lograr la producción, el almacenamiento, el transporte y la aplicación de hidrógeno a gran escala y de bajo costo. Ese mismo año, el «13º Plan Quinquenal sobre Tecnología e Innovación» (Ma, Liu y Ding 2022) propuso centrarse en el desarrollo de la energía del hidrógeno y otras tecnologías disruptivas que podrían conducir a una revolución industrial. La energía del hidrógeno se incluyó por primera vez en el informe del gobierno nacional en 2019, y la Administración Nacional de Energía publicó el «Catálogo de orientación de la industria verde» (Deng, He y Miao 2020) para fomentar el desarrollo de la energía del hidrógeno. En marzo de 2022, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC, por sus siglas en inglés) y la Administración Nacional de Energía (NEA, por sus siglas en inglés) emitieron conjuntamente el «Plan a Mediano y Largo Plazo para el Desarrollo de la Industria de la Energía del Hidrógeno (2021-2035)» (Hemado Green Energy 2021). Este plan aclaró el atributo energético del hidrógeno y dejó claro que la energía del hidrógeno es una parte integral del futuro sistema energético nacional. La energía del hidrógeno verde debe aprovecharse plenamente para promover la transformación ecológica y baja en carbono de la energía de uso final (como el transporte, la industria) y otras industrias de alto consumo y emisiones. Además, dejó claro que la energía del hidrógeno es la dirección clave de las industrias emergentes estratégicas y es el nuevo punto de crecimiento para la construcción de sistemas industriales ecológicos y bajos en carbono.

Australia

En 2018, el Consejo Australiano de Energía reconoció oficialmente los beneficios económicos y ambientales del hidrógeno y formuló una visión para la industria del hidrógeno. En noviembre de 2019, el gobierno australiano publicó la «Estrategia Nacional de Hidrógeno de Australia» (Ludwig-Bölkow-Systemtechnik GmbH 2020), que identificó 15 objetivos de desarrollo y 57 acciones conjuntas, con miras a convertirse en un participante importante en la industria mundial de la energía del hidrógeno para 2030 y alcanzar los 30 millones de toneladas por año de capacidad de producción de hidrógeno verde para 2050.

VÍAS DE DESARROLLO DE LA ENERGÍA DEL HIDRÓGENO VERDE EN EL MARCO DEL OBJETIVO DE NEUTRALIDAD DE CARBONO

Unión Europea

Según «Una estrategia de hidrógeno para una Europa climáticamente neutra» (Gobierno de Japón 2021) publicado por la Comisión Europea, hay tres fases en el desarrollo de una economía del hidrógeno limpio en la UE.

(1) Fase I (2020-2024)

Esta fase tiene como objetivo reducir las emisiones de carbono de los procesos de producción de hidrógeno existentes y ampliar las áreas de aplicación de la energía del hidrógeno. La capacidad instalada de los equipos de producción de hidrógeno mediante electrólisis del agua a partir de energías renovables debe alcanzar al menos 6 GW, y la producción anual de hidrógeno verde debe alcanzar el millón de toneladas en 2024.

(2) Fase II (2025-2030)

Esta fase tiene como objetivo hacer de la energía del hidrógeno un componente importante de un sistema energético integrado. La capacidad instalada de los equipos de producción de hidrógeno a partir de energías renovables debe alcanzar al menos 40 GW, y la producción anual de hidrógeno verde debe alcanzar los 10 millones de toneladas en 2030. Las aplicaciones de la energía del hidrógeno se extenderán gradualmente a la industria y el transporte. En esta etapa, la energía de hidrógeno todavía se producirá cerca de las terminales de aplicación o en áreas con ricos recursos de energía renovable para lograr un sistema regional de energía ecológica.

(3) Fase III (2031-2050)

El objetivo de esta fase es realizar la aplicación a gran escala de la energía del hidrógeno. La tecnología para producir hidrógeno a partir de energías renovables madurará gradualmente; La energía del hidrógeno se desplegará a gran escala para reemplazar a las industrias que luchan por descarbonizarse y ayudar a lograr la neutralidad de carbono.

Estados Unidos

La Asociación de Energía de Pilas de Combustible e Hidrógeno de EE. UU. (FCHEA) publicó un informe sobre la «Hoja de ruta hacia una economía de hidrógeno de EE. UU.» en el Simposio Internacional y Feria de Energía de Pilas de Combustible de 2019. Según este informe, el camino de desarrollo de la economía del hidrógeno en los EE. UU. se puede dividir en cuatro fases (Fuel Cell and Hydrogen Energy Association 2019).

(1) Fase I (2020-2022)

Los objetivos de desarrollo en esta fase son identificar objetivos de descarbonización fiables y tecnológicamente neutros a niveles más estatales y federales, llevar al mercado aplicaciones de hidrógeno relativamente maduras, aumentar la conciencia pública y la aceptación del hidrógeno y seguir experimentando con otras aplicaciones del hidrógeno, ampliar las aplicaciones maduras (como las carretillas elevadoras) y las aplicaciones cercanas al punto de equilibrio (como la energía de reserva).  e impulsar el crecimiento de la demanda del mercado para que coincida con la capacidad de producción de hidrógeno.

(2) Fase II (2023-2025)

Esta etapa es la etapa de desarrollo a escala inicial, destinada a lograr la producción de hidrógeno a gran escala y construir las primeras instalaciones de producción de hidrógeno a gran escala, bajas en carbono o sin carbono. Con la expansión de la producción de hidrógeno, la escala de los equipos relacionados con el hidrógeno (especialmente los equipos de producción de pilas de combustible para automóviles y los equipos de las estaciones de combustible) se ampliará simultáneamente para reducir los costes y mejorar el rendimiento. Esta fase requiere directrices reglamentarias claras para coordinar a los participantes en el mercado y atraer inversiones, haciendo que los incentivos de política pasen del apoyo directo temprano a mecanismos de mercado escalables. La demanda de hidrógeno en EE.UU. alcanzará los 13 millones de toneladas en 2025.

(3) Fase III (2026-2030)

Se trata de una fase de desarrollo diversificado. Se utilizarán ampliamente varias tecnologías de producción de hidrógeno y la escala de la electrólisis del agua seguirá expandiéndose. El hidrógeno estará estrechamente ligado a la red eléctrica y a las energías renovables. En 2030, la demanda de hidrógeno superará los 17 millones de toneladas, mientras que en EE.UU. operarán 4.300 estaciones de repostaje de hidrógeno; La inversión anual en energía de hidrógeno alcanzará los 8.000 millones de dólares.

(4) Fase IV (2031-)

Esta es una fase de amplia promoción. La energía del hidrógeno se desplegará a gran escala en todas las regiones e industrias de EE. UU., y las políticas de apoyo anteriores se eliminarán gradualmente después de 2030. Al mismo tiempo, los equipos de producción de hidrógeno basados en combustibles fósiles se modernizarán con tecnología de captura y almacenamiento de carbono. Competirán varias tecnologías de producción de hidrógeno de bajo costo y bajas emisiones de carbono. Además de fabricar y producir para el mercado interno, la energía del hidrógeno y las tecnologías de producción relacionadas se exportarán a Europa y Asia. Los ingresos anuales de la industria de la energía del hidrógeno en los EE. UU. alcanzarán los $ 750 mil millones en 2050.

Japón

Las vías de desarrollo de la energía del hidrógeno en Japón incluyen principalmente los siguientes tres aspectos: 1) lograr una producción de hidrógeno de bajo costo y bajas emisiones de carbono mediante el uso de tecnología de captura y almacenamiento de carbono (CCS) o electrólisis del agua a partir de energía renovable; 2) fortalecer la infraestructura para la importación y el transporte nacional de hidrógeno; 3) promover la aplicación extensiva del hidrógeno en diversos sectores, como el automóvil, la calefacción combinada y la electricidad en el hogar y la generación de energía.

Además, de acuerdo con «Construcción de una cadena de suministro de energía de hidrógeno a gran escala con el objetivo de lograr una sociedad de energía de hidrógeno» (Consejo de Estado de China 2016) publicado por la Agencia de Recursos Naturales y Energía en 2022 y «Estado actual y futuras direcciones de investigación del hidrógeno / amoníaco» (Administración Nacional de Energía 2019) publicado por el Ministerio de Economía, Comercio e Industria,  la vía de desarrollo de la energía del hidrógeno en Japón se puede dividir en las siguientes tres etapas:

(1) Fase I (2022-2030)

Expandir continuamente la aplicación de la energía del hidrógeno en la generación de energía, el transporte, la industria y los medios de vida, e investigar las tecnologías de producción de hidrógeno a partir de energías renovables. Desarrollar la cadena internacional de importación de energía de hidrógeno, establecer un mecanismo de importación en el extranjero a gran escala después de 2025 y desarrollar simultáneamente la capacidad nacional de suministro de hidrógeno verde. La capacidad de suministro comercial de energía de hidrógeno debería alcanzar los tres millones de toneladas, y se espera que el costo de la energía de hidrógeno caiga de 100 yenes/m3 a 30 yenes/m3 en 2030.

(2) Fase II (2031-2050)

Desarrollar vigorosamente tecnologías de producción de hidrógeno con bajas emisiones de carbono, como la producción de hidrógeno a partir de energías renovables y la producción de hidrógeno a partir de lignito combinada con CAC. La energía del hidrógeno se utilizará en múltiples campos y realizará una aplicación a gran escala en la generación de energía. La capacidad de suministro comercial de energía de hidrógeno debería alcanzar los 20 millones de toneladas, y se espera que el costo de la energía de hidrógeno disminuya a 20 yenes/m3 en 2050.

(3) Fase III (2051-)

El objetivo de esta fase es realizar una aplicación a gran escala de la energía del hidrógeno en áreas en las que es difícil lograr una descarbonización profunda a través de la electrificación para ayudar a alcanzar el objetivo de la neutralidad de carbono, y diversificar las fuentes de suministro de energía del hidrógeno para garantizar la seguridad energética nacional.

República de Corea

Según el «Plan Básico para el Desarrollo de la Economía del Hidrógeno» publicado en 2021 en la Cuarta Reunión del Consejo de la Economía del Hidrógeno, la vía de desarrollo de la energía del hidrógeno en la República de Corea puede dividirse en dos etapas.

(1) Fase I (2021-2030)

Desarrollar vigorosamente los vehículos alimentados con hidrógeno y garantizar un incremento anual de 100.000 vehículos domésticos alimentados con hidrógeno y 2.000 vehículos comerciales alimentados con hidrógeno. Realizar la aplicación comercial de la tecnología CCUS y los equipos de producción de hidrógeno de 10 MW, proporcionando un fuerte apoyo a la producción de hidrógeno verde. La demanda total de energía de hidrógeno alcanzará los 3,9 millones de toneladas, y la proporción de hidrógeno verde alcanzará el 75% en 2030. La cantidad de hidrógeno autoproducido será de 1,94 millones de toneladas, y la cantidad de hidrógeno comprado en el extranjero será de 1,96 millones de toneladas, lo que representa alrededor del 50% de toda la demanda.

(2) Fase II (2031-2050)

Construcción de 40 cadenas de importación en el extranjero y comercialización de los equipos de producción de hidrógeno de grado GW. Para 2050, el número de automóviles domésticos alimentados con hidrógeno alcanzará los 5,15 millones, y el número de vehículos comerciales alimentados con hidrógeno alcanzará los 110.000. La demanda total de energía de hidrógeno será de 27,9 millones de toneladas, que debe estar compuesta íntegramente por hidrógeno verde e hidrógeno azul con bajas emisiones de carbono. La cantidad de hidrógeno autoproducido será de cinco millones de toneladas, y la cantidad de hidrógeno comprado en el extranjero será de 22,9 millones de toneladas, lo que representa el 82% de toda la demanda.

En 2050, la energía del hidrógeno representará el 33% del consumo terminal de energía y el 23,8% de la generación de electricidad en la República de Corea, superando al petróleo para convertirse en la principal fuente de energía. Además, la República de Corea generará 1 billón de dólares, creará 567.000 oportunidades de empleo y reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero en más de 200 millones de toneladas mediante la aplicación de este plan.

República Popular China

Generalmente analizado con «Hoja de ruta de desarrollo de energía de hidrógeno de China 1.0: ¿Cómo lograr un sistema de suministro de energía de hidrógeno verde, eficiente y económico?» (China EV100 2020) publicado por China EV100 en 2020, «Plan a mediano y largo plazo para el desarrollo de la industria de la energía del hidrógeno (2021-2035)» (Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma y la Administración Nacional de Energía 2022) publicado conjuntamente por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma y la Administración Nacional de Energía en 2022, y «Clave para una nueva era de energía de hidrógeno verde:  Hoja de ruta de desarrollo de China ‘Renewable Hydrogen 100’ en 2030» (Instituto de las Montañas Rocosas e Instituto de Investigación de la Alianza del Hidrógeno de China 2022) publicada conjuntamente por el Instituto de las Montañas Rocosas y el Instituto de Investigación de la Alianza del Hidrógeno de China, la vía de desarrollo de la energía del hidrógeno en la República Popular China se puede dividir en las siguientes cuatro etapas.

(1) Fase I (2020-2025)

Proporcionar un entorno institucional y político bastante completo para el desarrollo de la industria de la energía del hidrógeno y establecer inicialmente una cadena de suministro y un sistema industrial relativamente completos en 2025. Se espera que las aplicaciones de demostración de la energía del hidrógeno logren resultados aparentes, y que las tecnologías de producción de hidrógeno verde logren avances significativos. En 2025, el número de vehículos de pila de combustible alcanzará los 50.000, y la producción anual de hidrógeno verde alcanzará los 0,1-0,2 millones de toneladas, convirtiéndose en una parte importante del consumo de energía de hidrógeno y logrando la reducción de emisiones de CO2 de uno a dos millones de toneladas al año. En esta etapa, el almacenamiento y el transporte de energía de hidrógeno se realizan principalmente a través de recipientes de gas comprimido de alta presión, y se promueve el transporte de hidrógeno líquido como piloto. El modo de recarga de la energía del hidrógeno se basa principalmente en estaciones conjuntas, y las estaciones integradas de producción de hidrógeno se promueven como piloto.

(2) Fase II (2026-2030)

Para 2030, se formará un sistema de innovación tecnológica relativamente completo para la industria del hidrógeno y el sistema de producción de hidrógeno verde, y la tecnología de producción de hidrógeno a partir de energía renovable se aplicará ampliamente. Con las ventajas de la aglomeración industrial y un mercado a gran escala, se espera que la capacidad instalada de las instalaciones de producción de hidrógeno a partir de energías renovables alcance los 100 GW, acelerando el efecto de escala.

(3) Fase III (2031-2035)

Esta fase es para formar un sistema industrial de energía de hidrógeno y construir una ecología diversificada de aplicación de energía de hidrógeno que abarque el transporte, el almacenamiento de energía, la industria, etc. Obviamente, se aumentará la proporción de hidrógeno verde en el consumo de energía de la terminal, apoyando vigorosamente la transformación energética. En esta etapa, el modo de almacenamiento y transporte de la energía del hidrógeno será principalmente a través de hidrógeno líquido, complementado con recipientes de gas comprimido de alta presión. El modo de repostaje de la energía del hidrógeno se desarrollará hacia la diversificación y la creación de redes.

(4) Fase IV (2036-2060)

El patrón de suministro de energía de hidrógeno en China cambiará gradualmente a una ruta limpia y baja en carbono, con solo una pequeña cantidad de producción de hidrógeno de energía fósil para uso específico del escenario en esta fase. La capacidad instalada de producción de hidrógeno a partir de energías renovables se ampliará con un crecimiento anual del 5% al 10%, la capacidad instalada acumulada alcanzará los 500-750 GW y la producción de hidrógeno verde alcanzará los 75-100 millones de toneladas en 2060, lo que representa el 75%-80% de toda la producción de energía de hidrógeno. En esta etapa, la energía del hidrógeno se puede almacenar y transportar de múltiples maneras, como hidrógeno líquido, recipientes de gas comprimido a alta presión y a través de tuberías.

CONCLUSIÓN

La energía del hidrógeno verde sigue siendo muy cara en comparación con el hidrógeno no verde y las energías renovables; Sin embargo, se espera que el coste del hidrógeno verde caiga sustancialmente en el periodo 2030-2050. Además, el hidrógeno verde tiene el potencial de desempeñar un papel fundamental en el camino global hacia el objetivo de neutralidad de carbono, por ejemplo, a través de las siguientes aplicaciones. En primer lugar, la energía del hidrógeno verde puede utilizarse como almacenamiento de energía a largo plazo para mejorar la tasa de utilización de la energía renovable y la fiabilidad de la red, por ejemplo, cuando se necesita almacenamiento estacional. En segundo lugar, la energía del hidrógeno verde puede ayudar a las industrias en las que es difícil lograr una descarbonización profunda a través de la electrificación (energías renovables), como la logística y las industrias, incluida la extracción de petróleo y gas natural. El mercado potencial total del hidrógeno verde probablemente alcanzará los 250.000 millones de dólares en 2030 y 1 billón de dólares en 2050.

Por lo tanto, en este documento se ofrece una revisión exhaustiva del papel y las vías de desarrollo de la energía del hidrógeno verde hacia el objetivo de neutralidad de carbono, incluido el estado actual y la tendencia de desarrollo de las tecnologías de producción de hidrógeno verde, el papel y las aplicaciones de la energía del hidrógeno verde, las políticas y documentos relacionados con el desarrollo de la energía del hidrógeno verde en varios países y regiones.  y las vías de desarrollo de la energía del hidrógeno verde en el marco del objetivo de neutralidad de carbono.

De acuerdo con el contenido de la investigación anterior, para los países o regiones con la necesidad de formular las vías de desarrollo de la energía del hidrógeno verde (por ejemplo, debido a la necesidad del hidrógeno verde de descarbonizar los sectores difíciles de reducir, el almacenamiento a largo plazo en el sector eléctrico o los ingresos de exportación), se sugiere que el desarrollo de la energía del hidrógeno siga los siguientes principios. En primer lugar, proporcionar un entorno institucional y político propicio para el desarrollo de la industria de la energía del hidrógeno y llevar al mercado aplicaciones de hidrógeno relativamente maduras (donde el hidrógeno no verde ya se utiliza desde hace mucho tiempo), por ejemplo, incentivando la sustitución del hidrógeno no verde por hidrógeno verde por parte de las industrias

En segundo lugar, la transición de los incentivos políticos del apoyo directo inicial a mecanismos de mercado escalables. La energía del hidrógeno debe estar estrechamente vinculada a la red eléctrica y a las energías renovables en esta fase. Luego, formar un sistema industrial de energía de hidrógeno y construir aplicaciones diversificadas de energía de hidrógeno que cubran el transporte, el almacenamiento de energía, la industria, etc.

Por último, realizar una aplicación a gran escala de la energía del hidrógeno en zonas donde es difícil lograr una descarbonización profunda mediante la sustitución de los combustibles fósiles por la electrificación (procedente de energías renovables) para ayudar a alcanzar el objetivo de la neutralidad de carbono, es decir, sectores difíciles de reducir como el acero y el cemento. Los sectores difíciles de reducir requerirán incentivos que promuevan la sustitución de los combustibles fósiles por hidrógeno verde para lograr la descarbonización de dichos sectores.



La Ley de Restauración de la Naturaleza de la UE «vaciada»


Los negociadores del Parlamento Europeo y del Consejo alcanzaron un acuerdo sobre la Ley de Restauración de la Naturaleza de la UE el 9 de noviembre, en el que se comprometían a restaurar al menos el 20 % de las zonas terrestres y marinas para 2030 y todos los ecosistemas que necesitan restauración para 2050. Los Estados miembros de la UE deben poner en marcha medidas para lograr una tendencia positiva en varios indicadores en los ecosistemas forestales, así como plantar 3.000 millones de árboles adicionales en todo el bloque y restaurar 25.000 km de ríos.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) advirtió que la regulación se ha diluido en comparación con la propuesta inicial de la Comisión Europea y contiene lagunas en cuanto a las obligaciones de los Estados miembros. El requisito de prevenir el deterioro se ha visto gravemente socavado, lo que dificulta su implementación, dijo WWF, pero dio la bienvenida a los firmes requisitos para aumentar la naturaleza en las tierras de cultivo y restaurar las turberas. Sin embargo, los negociadores de la UE han acordado un freno de emergencia, lo que significa que los objetivos para los ecosistemas agrícolas podrían suspenderse en circunstancias excepcionales. Los negociadores han vaciado la ley hasta el punto de que corre el riesgo de ser ineficaz en la práctica y propensa al abuso. Las numerosas exenciones y la falta de garantías legales han sentado un precedente muy aterrador para la legislación de la UE, en lugar de consolidar a la UE a la vanguardia de la conservación de la biodiversidad.

La NRL debe ser respaldada ahora por los Estados miembros y someterse a una votación por parte de la comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo a finales de este año antes de una votación plenaria final del Parlamento, que se espera que tenga lugar en diciembre de 2024. En un plazo de 12 meses a partir de la entrada en vigor del Reglamento, la Comisión deberá evaluar e identificar los déficits de financiación de la restauración y generar soluciones para abordarlos.


La Comisión ha adoptado hoy propuestas pioneras para restaurar los ecosistemas dañados y devolver la naturaleza a toda Europa, desde las tierras agrícolas y los mares hasta los bosques y los entornos urbanos. La Comisión también propone reducir el uso y el riesgo de los plaguicidas químicos en un 50 % de aquí a 2030. Estas son las propuestas legislativas emblemáticas que seguirán las Estrategias sobre biodiversidad y «De la granja a la mesa», y contribuirán a garantizar la resiliencia y la seguridad del suministro de alimentos en la UE y en todo el mundo.

La propuesta de Ley de Restauración de la Naturaleza es un paso clave para evitar el colapso de los ecosistemas y prevenir los peores impactos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad. La restauración de los humedales, ríos, bosques, pastizales, ecosistemas marinos, entornos urbanos y las especies que albergan en la UE es una inversión crucial y rentable para nuestra seguridad alimentaria, resiliencia climática, salud y bienestar. En la misma línea, las nuevas normas sobre plaguicidas químicos reducirán la huella ambiental del sistema alimentario de la UE, protegerán la salud y el bienestar de los ciudadanos y los trabajadores agrícolas, y ayudarán a mitigar las pérdidas económicas en las que ya estamos incurriendo debido al deterioro de la salud del suelo y a la pérdida de polinizadores inducida por los plaguicidas.

Ley de restauración de la naturaleza para reparar los daños causados a la naturaleza de Europa de aquí a 2050

La Comisión propone hoy la primera legislación de la historia que tiene como objetivo explícito la restauración de la naturaleza de Europa, la reparación del 80 % de los hábitats europeos que se encuentran en mal estado y la devolución de la naturaleza a todos los ecosistemas, desde los bosques y las tierras agrícolas hasta los ecosistemas marinos, de agua dulce y urbanos. En virtud de esta propuesta de Ley de Restauración de la Naturaleza, se aplicarán a todos los Estados miembros objetivos jurídicamente vinculantes para la restauración de la naturaleza en diferentes ecosistemas, complementando la legislación vigente. El objetivo es cubrir al menos el 20 % de las superficies terrestres y marinas de la UE de aquí a 2030 con medidas de restauración de la naturaleza y, en última instancia, ampliarlas a todos los ecosistemas que necesiten restauración de aquí a 2050.

La ley ampliará las experiencias existentes de medidas de restauración de la naturaleza, como la resilvestración, la devolución de árboles, la ecologización de ciudades e infraestructuras, o la eliminación de la contaminación para permitir que la naturaleza se recupere. La restauración de la naturaleza no equivale a la protección de la naturaleza y no conduce automáticamente a más áreas protegidas. Si bien la restauración de la naturaleza también es necesaria en las áreas protegidas debido a su estado cada vez más deficiente, no todas las áreas restauradas tienen que convertirse en áreas protegidas. La mayoría de ellos no lo harán, ya que la restauración no excluye la actividad económica. La restauración consiste en vivir y producir junto con la naturaleza, devolviendo más biodiversidad a todas partes, incluidas las zonas en las que se desarrolla la actividad económica, como los bosques gestionados, las tierras agrícolas y las ciudades, por ejemplo.

La restauración involucra estrechamente y beneficia a todas las partes de la sociedad, debe realizarse en un proceso inclusivo y tiene un impacto particularmente positivo en aquellos que dependen directamente de la naturaleza sana para su sustento, incluidos los agricultores, silvicultores y pescadores. La inversión en la restauración de la naturaleza añade entre 8 y 38 euros de valor económico por cada 1 euro gastado, gracias a los servicios ecosistémicos que apoyan la seguridad alimentaria, la resiliencia y mitigación de los ecosistemas y el clima, y la salud humana. También incrementa la naturaleza en nuestros paisajes y en nuestra vida cotidiana, con beneficios demostrables para la salud y el bienestar, así como un valor cultural y recreativo.

La Ley de Restauración de la Naturaleza establecerá objetivos y obligaciones de restauración en una amplia gama de ecosistemas terrestres y marinos. Los ecosistemas con mayor potencial para eliminar y almacenar carbono y prevenir o reducir el impacto de desastres naturales como las inundaciones serán las principales prioridades. La nueva ley se basa en la legislación existente, pero abarca todos los ecosistemas en lugar de limitarse a la Directiva sobre hábitats y las zonas protegidas Natura 2000, con el objetivo de situar a todos los ecosistemas naturales y seminaturales en la senda de la recuperación para 2030. Se beneficiará de una importante financiación de la UE: en el marco financiero plurianual actual, se dispondrá de unos 100 000 millones de euros para el gasto en biodiversidad, incluida la restauración.

Los objetivos propuestos incluyen:

  • Revertir el declive de las poblaciones de polinizadores para 2030 y aumentar sus poblaciones a partir de ahí,
  • Ninguna pérdida neta de espacios verdes urbanos para 2030, un aumento del 5 % para 2050, un mínimo del 10 % de cobertura arbórea en todas las ciudades, pueblos y suburbios europeos, y una ganancia neta de espacios verdes integrados en edificios e infraestructuras.
  • En los ecosistemas agrícolas, el aumento general de la biodiversidad y una tendencia positiva para las mariposas de los pastizales, las aves de las tierras de cultivo, el carbono orgánico en los suelos minerales de las tierras de cultivo y las características paisajísticas de alta diversidad en las tierras agrícolas.
  • Restauración y humectación de turberas drenadas de uso agrícola y en sitios de extracción de turba.
  • En los ecosistemas forestales, el aumento general de la biodiversidad y una tendencia positiva para la conectividad de los bosques, la madera muerta, la proporción de bosques de edad desigual, las aves forestales y las reservas de carbono orgánico,
  • Restaurar hábitats marinos como las praderas marinas o los fondos de sedimentos, y restaurar los hábitats de especies marinas emblemáticas como delfines y marsopas, tiburones y aves marinas.
  • Eliminar las barreras fluviales para que al menos 25 000 km de ríos se conviertan en ríos de flujo libre para 2030.

Para ayudar a cumplir los objetivos y, al mismo tiempo, mantener la flexibilidad para las circunstancias nacionales, la ley exigiría a los Estados miembros que elaboraran planes nacionales de restauración, en estrecha cooperación con los científicos, las partes interesadas y el público. Existen normas específicas sobre gobernanza (seguimiento, evaluación, planificación, presentación de informes y ejecución), que también mejorarían la formulación de políticas a nivel nacional y europeo, garantizando que las autoridades consideren conjuntamente las cuestiones relacionadas con la biodiversidad, el clima y los medios de vida.

La propuesta cumple un elemento clave del Pacto Verde Europeo: el compromiso de Europa sobre la Estrategia de Biodiversidad para 2030 de predicar con el ejemplo para revertir la pérdida de biodiversidad y restaurar la naturaleza. Es la contribución clave de la UE en las negociaciones en curso sobre un Marco Mundial para la Diversidad Biológica posterior a 2020 que se adoptará en la COP15 del Convenio sobre la Diversidad Biológica, que se celebrará en Montreal del 7 al 15 de diciembre de este año.

Normas estrictas para reducir el uso de plaguicidas químicos y garantizar sistemas alimentarios más sostenibles para 2030

La propuesta de hoy para reducir el uso de plaguicidas químicos traduce en acciones nuestro compromiso de detener la pérdida de biodiversidad en Europa. La propuesta contribuirá a la creación de sistemas alimentarios sostenibles en consonancia con el Pacto Verde Europeo y la Estrategia «De la Granja a la Mesa», garantizando al mismo tiempo una seguridad alimentaria duradera y protegiendo nuestra salud.

Los científicos y los ciudadanos están cada vez más preocupados por el uso de plaguicidas y la acumulación de sus residuos y metabolitos en el medio ambiente. En el informe final de la Conferencia sobre el Futuro de Europa, los ciudadanos pidieron específicamente que se abordara el uso y el riesgo de los plaguicidas. Sin embargo, las normas actuales de la Directiva sobre el uso sostenible de los plaguicidas han demostrado ser demasiado débiles y se han aplicado de forma desigual. Además, no se ha avanzado lo suficiente en el uso del Manejo Integrado de Plagas, así como en otros enfoques alternativos. Los plaguicidas químicos dañan la salud humana y provocan la disminución de la biodiversidad en las zonas agrícolas. Contaminan el aire, el agua y el medio ambiente en general. Por lo tanto, la Comisión propone normas claras y vinculantes:

  • Objetivos jurídicamente vinculantes a escala nacional y de la UE para reducir en un 50 % el uso y el riesgo de plaguicidas químicos y el uso de plaguicidas más peligrosos de aquí a 2030. Los Estados miembros establecerán sus propios objetivos nacionales de reducción dentro de unos parámetros definidos para garantizar la consecución de los objetivos a escala de la UE. Nuevas y estrictas normas sobre el control de plagas respetuoso con el medio ambiente: Las nuevas medidas garantizarán que todos los agricultores y otros usuarios profesionales de plaguicidas practiquen el Manejo Integrado de Plagas (MIP), en el que se consideren en primer lugar métodos ambientales alternativos de prevención y control de plagas, antes de que se puedan utilizar plaguicidas químicos como medida de último recurso. Las medidas también incluyen el mantenimiento obligatorio de registros para los agricultores y otros usuarios profesionales. Además, los Estados miembros deben establecer normas específicas para cada cultivo que determinen las alternativas que deben utilizarse en lugar de los plaguicidas químicos.
  • Prohibición de todos los plaguicidas en zonas sensibles. Se prohibirá el uso de todos los plaguicidas en lugares como las zonas verdes urbanas, incluidos los parques o jardines públicos, los parques infantiles, las escuelas, los campos de recreo o deportivos, los caminos públicos y las zonas protegidas de conformidad con Natura 2000 y en cualquier zona ecológicamente sensible que deba preservarse para los polinizadores amenazados. Estas nuevas reglas eliminarán los pesticidas químicos de nuestra proximidad en nuestra vida cotidiana.

La propuesta transforma la Directiva existente en un Reglamento que será directamente aplicable en todos los estados miembros. De este modo, se abordarán los problemas persistentes de aplicación deficiente y desigual de las normas vigentes durante la última década. Los Estados miembros deberán presentar a la Comisión informes anuales detallados sobre los progresos realizados y la aplicación.

Apoyo a la transición:

Un paquete de políticas clave apoyará a los agricultores y otros usuarios en la transición hacia sistemas de producción de alimentos más sostenibles, entre ellos:

  • Nuevas normas de la Política Agrícola Común para garantizar que los agricultores sean compensados por los costes relacionados con la aplicación de las nuevas normas durante un período transitorio de 5 años.
  • Medidas más enérgicas para aumentar la gama de alternativas biológicas y de bajo riesgo en el mercado;
  • Investigación y desarrollo en el marco de los programas Horizonte de la UE en apoyo de nuevas tecnologías y técnicas, incluida la agricultura de precisión y…
  • Un Plan de Acción Orgánico, para cumplir con los objetivos de plaguicidas de la Granja a la Mesa.

La transición también se verá respaldada por la propuesta sobre los datos de sostenibilidad de las explotaciones agrícolas y por la evolución del mercado en relación con la agricultura de precisión, como los pulverizadores que utilizan técnicas de localización geoespacial y reconocimiento de plagas.

Entregas a nivel mundial:

En consonancia con su política de uso sostenible de plaguicidas, la Comisión propondrá próximamente, por primera vez en la historia, una medida que dé seguimiento a su compromiso de tener en cuenta las consideraciones medioambientales mundiales a la hora de decidir los límites máximos de residuos en los alimentos. Los alimentos importados que contengan residuos mensurables de sustancias prohibidas no deben, con el tiempo, comercializarse en la UE. Esto contribuirá a crear un círculo virtuoso y animará a terceros países a limitar o prohibir también el uso de estos plaguicidas, ya prohibidos en la UE.

Concretamente, la Comisión consultará próximamente a los Estados miembros y a terceros países sobre una medida que reduzca a cero los residuos de tiametoxam y clotianidina, dos sustancias que se sabe que contribuyen significativamente al declive mundial de los polinizadores. Se trata de sustancias que ya no están aprobadas en la UE. En el momento de la adopción de la medida, los alimentos importados que contengan residuos mensurables de estas dos sustancias podrán dejar de comercializarse en la UE tras determinados períodos transitorios.

Los miembros del Colegio dijeron:

Los seres humanos dependemos de la naturaleza. Por el aire que respiramos, por el agua que bebemos, por los alimentos que comemos, por la vida. Nuestra economía también funciona con la naturaleza. Las crisis climáticas y de biodiversidad amenazan los cimientos mismos de nuestra vida en la Tierra. Hemos ido avanzando en la lucha contra la crisis climática, y hoy añadimos dos leyes que suponen un gran paso adelante en la lucha contra el ecocidio que se avecina. Cuando restauramos la naturaleza, permitimos que siga proporcionando aire, agua y alimentos limpios, y permitimos que nos proteja de lo peor de la crisis climática. Reducir el uso de pesticidas también ayuda a la naturaleza a recuperarse y protege a los humanos que trabajan con estos productos químicos.

Los europeos lo tienen claro: quieren que la UE actúe en favor de la naturaleza y la devuelva a sus vidas. Los científicos lo tienen claro: no hay tiempo que perder, la ventana se está cerrando. Y también está claro el caso de negocio: cada euro gastado en restauración nos traerá al menos ocho a cambio. De eso se trata esta propuesta histórica, de restaurar la biodiversidad y los ecosistemas para que podamos vivir y prosperar junto a la naturaleza. Es una ley para todos los ciudadanos de Europa y para las generaciones venideras, para un planeta y una economía sanos. Es el primero de su tipo a nivel mundial, y esperamos que pueda inspirar un alto compromiso internacional para la protección de la biodiversidad en la próxima COP15.

Ha llegado el momento de cambiar de rumbo en la forma en que utilizamos los plaguicidas en la UE. Se trata de la salud de nuestros ciudadanos y de nuestro planeta. A través de esta propuesta, estamos cumpliendo con las expectativas de nuestros ciudadanos y con nuestros compromisos en la Estrategia «De la Granja a la Mesa» para construir un sistema de producción de alimentos más sostenible y saludable. Necesitamos reducir el uso de pesticidas químicos para proteger nuestro suelo, aire y alimentos y, en última instancia, la salud de nuestros ciudadanos. Por primera vez, prohibiremos el uso de plaguicidas en jardines públicos y parques infantiles, asegurando que todos estemos mucho menos expuestos en nuestra vida diaria. La Política Agrícola Común apoyará financieramente a los agricultores para cubrir todos los costes de las nuevas normas durante un período de 5 años. Nadie se quedará atrás.

Pasos siguientes

Ambas propuestas serán debatidas ahora por el Parlamento Europeo y el Consejo, de conformidad con el procedimiento legislativo ordinario. Tras la adopción, el impacto sobre el terreno será gradual: las medidas de restauración de la naturaleza deben estar en vigor para 2030, mientras que los objetivos en materia de plaguicidas deben alcanzarse para 2030.

Como tal, no existe una relación directa con los impactos inmediatos de la guerra de agresión rusa contra Ucrania. Estas propuestas reforzarán la resiliencia y la seguridad alimentaria de Europa a medio plazo, ya que a medida que las poblaciones de polinizadores sean más sanas y abundantes, la erosión del suelo disminuirá y la retención de agua mejorará, y nuestro entorno natural será más limpio y cada vez más libre de tóxicos. También reducirá la dependencia de los agricultores de insumos caros, como los plaguicidas químicos, apoyando la alimentación asequible para todos los europeos.

Antecedentes

Los ecosistemas sanos y resilientes son la columna vertebral de nuestro bienestar y prosperidad, ya que proporcionan alimentos, agua limpia, sumideros de carbono y protección contra los desastres naturales, incluidos los causados por el cambio climático. Más de la mitad del PIB mundial depende de la naturaleza y de los servicios que proporciona, y más del 75% de los tipos de cultivos alimentarios mundiales dependen de la polinización animal.

A pesar de su importancia, la naturaleza de Europa se encuentra en un declive alarmante, con más del 80% de los hábitats en mal estado. Los humedales, las turberas, los pastizales y los hábitats dunares son los más afectados. En Europa occidental, central y oriental, los humedales se han reducido en un 50% desde 1970. El 71% de las poblaciones de peces y el 60% de las poblaciones de anfibios han disminuido en la última década. Entre 1997 y 2011, la pérdida de biodiversidad representó una pérdida anual estimada de entre 3,5 y 18,5 billones de euros.

La evaluación de impacto de la Ley de Restauración de la Naturaleza ha demostrado que los beneficios de la restauración de la naturaleza superan con creces los costes. Se estima que los beneficios económicos de la restauración de turberas, marismas, bosques, brezales y matorrales, pastizales, ríos, lagos, hábitats marinos y aluviales y humedales costeros son ocho veces mayores que los costos.

La propuesta sobre el uso sostenible de los plaguicidas sustituye a la Directiva 2009/128/CE sobre el uso sostenible (SUD), cuyo objetivo era lograr un uso sostenible de los plaguicidas en la UE mediante la reducción de los riesgos y los efectos del uso de plaguicidas en la salud humana y el medio ambiente y la promoción del uso de la gestión integrada de plagas. Las principales acciones de la Directiva se referían a la formación de usuarios y distribuidores, la inspección de los equipos de aplicación de plaguicidas, la prohibición de la fumigación aérea y la limitación del uso de plaguicidas en zonas sensibles. Varios informes pusieron de relieve deficiencias en la aplicación de la Directiva, con el resultado de que la reducción del uso y del riesgo de los plaguicidas fue insuficiente.

Ciudadanos de toda Europa y de diversos ámbitos de la vida recomendaron durante la Conferencia sobre el Futuro de Europa una reducción drástica de los pesticidas y fertilizantes químicos en todo tipo de explotaciones y el desarrollo de una agricultura sostenible, incluido el respeto por la naturaleza y los trabajadores. Con el paquete de hoy, la Comisión responde a cinco propuestas y ocho medidas específicas recomendadas por los ciudadanos.