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Los mercados emergentes deben lograr un equilibrio entre superar la pandemia, volver a políticas más normales y reconstruir sus economías


A medida que la pandemia de COVID-19 entra en su segundo año, aumentan las preocupaciones sobre cómo les irá a los mercados emergentes. Hasta ahora, han respondido con agilidad a las consecuencias económicas de la pandemia con paquetes de rescate sin precedentes para los sectores y hogares más afectados. Después de un breve período de tensión financiera en marzo de 2020, la mayoría de los mercados emergentes pudieron regresar a los mercados financieros globales y emitir nueva deuda para satisfacer sus necesidades de financiamiento. Sin embargo, en una recuperación global en la que algunos países se están recuperando más rápido que otros y la incertidumbre es alta con respecto a la pandemia, es probable que haya más volatilidad en los mercados. Esto pondrá a prueba la capacidad de las autoridades en los mercados emergentes para navegar en un panorama cambiante, gestionar sus disyuntivas de política y lograr una recuperación duradera.

El universo de los mercados emergentes es diverso y no es posible establecer una descripción uniforme. Aunque no existe una definición formal, los mercados emergentes suelen identificarse en función de atributos como el acceso sostenido a los mercados, los avances en la consecución de niveles de ingresos medios y una mayor relevancia económica mundial (véase el recuadro). Aun así, estas economías son distintas y la distinción entre los mercados emergentes y otras economías en desarrollo también es imprecisa.

Los mercados emergentes han logrado avances notables en el fortalecimiento de sus políticas macroeconómicas desde principios de siglo, lo que les permitió duplicar con creces sus ingresos per cápita en promedio. En el 65% de los países que hemos identificado como mercados emergentes, las políticas monetarias siguen regímenes de metas de inflación con visión de futuro, y la inflación ha disminuido y se ha estabilizado en la mayoría de ellos. En varios de ellos, las finanzas públicas se rigen por reglas fiscales y muchos adoptaron importantes reformas del sector bancario después de las crisis financieras de los años 1990. La crisis financiera mundial de 2008-2009 moderó los avances, pero no los descarriló.

Buen historial económico

Este historial económico ayudó a las autoridades de los mercados emergentes a adoptar medidas audaces durante la pandemia sin socavar la confianza de los mercados. Las medidas de alivio económico incluyeron aumentos del gasto público, apoyo a la liquidez de las empresas y los bancos, liberación de reservas de capital de los bancos con la intención de apoyar el crédito y programas de compra de activos por parte de los bancos centrales para estabilizar los mercados internos. La baja inflación interna y la flexibilización monetaria de las economías avanzadas también dieron a los bancos centrales de los mercados emergentes margen para recortar sustancialmente las tasas de política monetaria interna. El ahorro de los hogares aumentó en la mayoría de los mercados emergentes tras el inicio de la pandemia. Gran parte del ahorro interno se destinó a financiar al gobierno, lo que redujo la necesidad de endeudamiento externo, lo que, junto con una menor inversión privada, mantuvo bajo control los déficits de cuenta corriente.

Sin embargo, algunas medidas –como la financiación monetaria directa de los déficits presupuestarios o la congelación temporal de los reembolsos de préstamos– plantean nuevos riesgos. Las autoridades las defendieron como herramientas temporales para aliviar enormes tensiones que afectan a toda la economía. Los mayores déficits fiscales también han contribuido a aumentar la deuda soberana, que ya era elevada, en algunos países. En otros, la elevada deuda del sector corporativo, incluidas las empresas estatales, y las exposiciones cambiarias no cubiertas en la deuda corporativa plantean riesgos fiscales contingentes en caso de dificultades corporativas. El aumento de la deuda pública en manos de los bancos nacionales también intensifica el vínculo entre la salud del gobierno y la del sistema bancario.

La pandemia está lejos de haber terminado, por lo que es demasiado pronto para determinar qué medidas han funcionado. La actividad económica se contrajo marcadamente en la mayoría de los mercados emergentes en 2020. Sin embargo, las estimaciones de Perspectivas de la economía mundial de abril de 2021 del FMI sugieren que, sin las medidas de política implementadas en todo el mundo, incluidas las economías avanzadas y los mercados emergentes, la contracción del PIB mundial habría sido tres veces peor.

  ¿Qué es un mercado emergente? No existe una definición oficial de mercado emergente. El informe Perspectivas de la economía mundial del FMI clasifica a 39 economías como “avanzadas”, basándose en factores como un alto ingreso per cápita, exportaciones de bienes y servicios diversificados y una mayor integración al sistema financiero mundial. Los países restantes se clasifican como economías de “mercados emergentes y en desarrollo”. De estos, el Monitor Fiscal del FMI considera a 40 economías de “mercados emergentes y de ingresos medios” , sobre la base de sus mayores ingresos. El ingreso no es la única característica de un mercado emergente. La mayoría son economías con un crecimiento fuerte y sostenido y estabilidad que pueden producir bienes de mayor valor agregado y se parecen más a las economías avanzadas no solo en términos de ingresos, sino también en participación en el comercio global y la integración del mercado financiero. Para identificar un mercado emergente, analizamos Presencia sistémica: El tamaño de la economía del país (PIB nominal), su población y su participación en las exportaciones del comercio mundial. Acceso al mercado: La proporción de la deuda externa de un país en la deuda externa global, así como si está incluida en los índices globales utilizados por grandes inversionistas institucionales internacionales y la frecuencia y cantidad de bonos internacionales emitidos. Nivel de ingresos: PIB per cápita de un país en dólares estadounidenses nominales Obtenemos una puntuación para cada economía no considerada avanzada, utilizando cinco variables ponderadas: 0,40 × PIB nominal+ 0,15 × población+ 0,15 ×PIB per cápita+ 0,15×participación en el comercio mundial+ 0,15×participación de la deuda externa mundial Si un país se encuentra entre los 20 primeros en el período 2010-2020, recibe una puntuación de 1 para esa variable. De lo contrario, se le asigna cero. La puntuación final se calcula como la suma ponderada de las puntuaciones individuales. Este enfoque identifica a los siguientes países en el grupo de mercados emergentes, en orden alfabético: Argentina, Brasil, Chile, China, Colombia, Egipto, Hungría, India, Indonesia, Irán, Malasia, México, Filipinas, Polonia, Rusia, Arabia Saudita, Sudáfrica, Tailandia, Turquía y los Emiratos Árabes Unidos. Se excluyeron dos países: Nigeria debido a su clasificación como país de bajos ingresos (elegible para el financiamiento del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza del FMI) durante el período de muestra considerado (2010-2020) y Qatar debido a su población de menos de 5 millones. Estos 20 países de mercados emergentes representan el 34 por ciento del PIB nominal mundial en dólares estadounidenses y el 46 por ciento en términos de paridad de poder adquisitivo. Estos países también aparecen en índices de uso común para los mercados emergentes, como los de JP Morgan, Morgan Stanley Capital International y Bloomberg. FRANCISCO ARIZALA es economista y DI YANG es analista de investigación en el Departamento de Estrategia, Políticas y Evaluación del FMI.  

Respuestas divergentes

Las recuperaciones divergentes en los mercados emergentes reflejan diferencias en las posiciones económicas y las respuestas de política. Aquellos que pudieron contener el virus o vacunar a sus poblaciones (como China y los Emiratos Árabes Unidos) se están recuperando antes. Aquellos con amplios colchones fiscales, acceso al mercado, o ambos, pudieron desplegar un mayor apoyo fiscal (como Filipinas y Polonia). La credibilidad de los bancos centrales permitió a algunos reducir las tasas de política a mínimos históricos y aplicar una política monetaria no convencional sin una presión cambiaria severa (Fratto y otros, 2021). Los mercados emergentes con desequilibrios macroeconómicos o elevadas cargas de deuda siguen enfrentándose a duras disyuntivas entre apoyar la recuperación y reducir los desequilibrios (entre ellos, Argentina, Egipto y Turquía).

El camino por delante podría ser algo más accidentado. Debido a las amenazas de las nuevas cepas de COVID-19, los países tendrán que sopesar las múltiples disyuntivas entre seguir esforzándose por mitigar la propagación del virus (lo que probablemente requerirá mantener el apoyo económico a los hogares y las empresas) y normalizar las políticas y reconstruir la resiliencia económica. Asegurar vacunas adecuadas es solo un primer paso. La volatilidad de los mercados financieros en un contexto de aumento de las tasas de largo plazo en Estados Unidos debe gestionarse hábilmente, en particular para los países con grandes necesidades de financiamiento externo. Y el apoyo político y social será fundamental para implementar reformas estructurales. Hay varias áreas que requieren medidas de política, aunque las prioridades variarán de un país a otro.

Focalizar el apoyo al sector corporativo: a medida que se controle la crisis sanitaria, los países deben comenzar a hacer la transición de medidas de apoyo de emergencia generalizadas a otras que se dirijan al apoyo a las empresas viables y, en última instancia, permitan un traspaso de la gestión al crecimiento liderado por el sector privado. La velocidad con la que se pueda hacer esto dependerá del vínculo entre el crecimiento y el empleo en el sector corporativo y de si un país puede permitirse apoyar a las empresas viables durante el tiempo suficiente para que puedan sacudirse las dificultades inducidas por la pandemia. La eficiencia con la que esto suceda dependerá de la solidez de las instituciones del mercado laboral, las redes de seguridad, la supervisión del sistema bancario y los procedimientos de insolvencia para una reasignación fluida de los recursos. Como se muestra en el Informe sobre la estabilidad financiera mundial de abril de 2021 del FMI, distinguir entre liquidez y solvencia corporativa no será fácil. Algunas empresas de los mercados emergentes entraron en la crisis con una deuda ya elevada, y es necesario evaluar mejor las implicaciones de las dificultades corporativas para toda la economía.

Si bien las economías avanzadas enfrentan desafíos similares, las disyuntivas resultantes probablemente sean más agudas para los mercados emergentes, porque suelen enfrentar restricciones presupuestarias más imponentes. Los mercados emergentes también tienden a tener marcos más débiles para lidiar con las quiebras corporativas. Por lo tanto, las intervenciones de política deben diseñarse para reducir tanto los riesgos de liquidaciones excesivas que conducen a una ola de quiebras como los riesgos de crear empresas zombis que pueden operar con un apoyo crediticio excesivo, pero no pueden invertir en nuevas actividades (Pazarbasioglu y García Mora 2020). La experiencia pasada (como Polonia en 1992, México en 1994, muchos países del sudeste asiático en 1997-98 y Turquía en 2001) sugiere que las estrategias exitosas incluyen revisiones oportunas de la calidad de los activos, así como una combinación de reestructuraciones extrajudiciales, alivio de la deuda y disposición de activos improductivos (Araujo y otros, de próxima publicación).

Como el financiamiento bancario es más frecuente que el financiamiento de mercado en los mercados emergentes, las dificultades corporativas podrían afectar la estabilidad financiera si los bancos tienen que reconocer mayores pérdidas crediticias después de la pandemia. Para brindar mayor transparencia, en algunos casos pueden ser necesarias revisiones de la calidad de los activos bancarios, especialmente porque las medidas regulatorias se relajaron durante la crisis. El aumento del financiamiento en la sombra, o no bancario, de los sectores corporativo y de los hogares en algunos mercados emergentes también plantea riesgos porque el sector no bancario está en gran medida desregulado. Por lo tanto, una prioridad a más largo plazo es diseñar regímenes más sólidos de resolución de deuda e insolvencia y desarrollar las llamadas herramientas macro financieras para monitorear los riesgos para la economía en general que representa el sector financiero no bancario.

Generar un crecimiento equilibrado, sostenible y generador de empleo: más allá de la recuperación inmediata, un paso vital hacia la salud económica a largo plazo es aumentar la productividad y reducir los efectos nocivos de la crisis sobre la inversión, el empleo, el capital humano (debido a los reveses en el aprendizaje) y la solidez del sistema financiero. Los beneficios a largo plazo de las reformas estructurales pueden ser significativos si están bien diseñadas y se secuencian adecuadamente (Duval y Furceri 2019). Algunas prioridades incluyen:

  • Introducir reformas orientadas al mercado, incluso para las empresas estatales (como en China, India y México)
  • Fortalecimiento de las redes de seguridad social (por ejemplo, en Chile y China)
  • cerrar brechas de infraestructura (por ejemplo, en Indonesia y Filipinas)
  • Implementación de reformas en materia de pensiones, mercado de productos, mercado laboral y gobernanza en muchos países

Una comunicación clara sobre las intenciones políticas, con medidas para proteger a los vulnerables, también es esencial para generar apoyo social para reformas difíciles.

También es el momento de construir economías más fuertes que las que tenían los mercados emergentes antes de la pandemia, tomando medidas para crear un acceso mejor y más igualitario a la atención de la salud y la educación, fortaleciendo la infraestructura pública y capacitando a los trabajadores desplazados por la pandemia. También son necesarios generar resiliencia al cambio climático y orientar la digitalización hacia un crecimiento inclusivo. La COVID-19 ha causado más pérdidas de vidas humanas en países con sistemas de salud y redes de seguridad social débiles. Ha desencadenado mayores pérdidas económicas en los sectores orientados a los servicios y entre los trabajadores no calificados, jóvenes y mujeres. Para asegurar una recuperación sostenida que no deje a nadie atrás, es necesario contener el aumento de la desigualdad y la pobreza. Reducir la informalidad, que representa entre una cuarta y una tercera parte de la economía en la mayoría de los mercados emergentes (Medina y Schneider 2019), permitirá que más personas se beneficien de mejores salarios y medidas redistributivas.

Algunos países están aprovechando las oportunidades: en Asia, la digitalización está transformando la eficiencia de la producción, la comunicación y la inclusividad de las operaciones gubernamentales (Gaspar y Rhee, 2018). Indonesia está abordando la amenaza de la deforestación mediante un programa de uso sostenible de la tierra. Algunos mercados emergentes, como Malasia, están fortaleciendo el marco regulatorio financiero para monitorear y gestionar mejor los riesgos de transición a medida que avanzan hacia la reducción de la huella de carbono de la economía.

Recuperar la resiliencia macroeconómica: La crisis fue un doloroso recordatorio de la importancia de fortalecer la salud económica en tiempos de paz. Los mercados emergentes pronto tendrán que empezar a reconstruir sus reservas fiscales, externas y macro financieras para prepararse para la próxima crisis. Eso significa restablecer las reglas fiscales y los estándares de regulación financiera, que se dejaron de lado durante la pandemia, y reconstruir las reservas externas si se están agotando. Las prioridades variarán y será necesario abordarlas sin perjudicar las perspectivas de crecimiento: aumentar la capacidad tributaria para gastar en servicios públicos donde las redes de seguridad son débiles, tomar medidas para reducir la deuda y la acumulación de deuda (consolidación fiscal) donde la carga de la deuda soberana es alta, y endurecer las políticas macro prudenciales sobre las instituciones financieras donde los riesgos para la estabilidad financiera son elevados.

Los gobiernos de muchos mercados emergentes tendrán que buscar un equilibrio entre distintos objetivos, como aumentar el gasto en inversión pública y seguridad social, y reanudar al mismo tiempo la consolidación fiscal para mantener la deuda pública en una trayectoria firme a la baja. La deuda pública y externa han aumentado significativamente en la economía emergente mediana, alcanzando el 59% y el 44% del PIB, respectivamente, en 2020, y se proyecta que las necesidades de financiamiento bruto se mantendrán por encima del 10% del PIB en 2020-21. Si bien las bajas tasas de interés mundiales han mantenido manejables los costos del servicio de la deuda, no se debe esperar que los costos de endeudamiento externo se mantengan bajos indefinidamente. Los inversionistas suelen diferenciar la deuda de los mercados emergentes (véase el gráfico 1). Incluso cuando la deuda se contrae en moneda nacional, la considerable proporción de deuda interna en manos de extranjeros hace que el mercado financiero interno sea un importante transmisor de shocks financieros externos (véase el gráfico 2). La sostenida elevación de la deuda y las necesidades de financiamiento bruto probablemente agravarán las disyuntivas entre políticas y expondrán a los mercados emergentes a cambios abruptos en el apetito de riesgo de los inversionistas.

Como sostiene el informe Fiscal Monitor de abril de 2021 del FMI, una mayor generación de ingresos fiscales permitiría a las autoridades prestar mejores servicios públicos sin aumentar la carga de la deuda. De hecho, los ingresos fiscales en los mercados emergentes se sitúan en promedio por debajo del 20% del PIB, en comparación con más del 25% del PIB en las economías avanzadas. Los gobiernos de los mercados emergentes también tienden a destinar una proporción mayor de sus ingresos a pagar intereses.

En el contexto post pandémico, el margen de maniobra para las políticas se ha reducido. En vista de que los déficits fiscales y la deuda son mayores, las necesidades de financiamiento son mayores y el margen para recortar las tasas de interés internas es menor, las políticas deben estar mejor integradas para lograr los mejores resultados en materia de crecimiento y estabilidad, manteniendo al mismo tiempo la autonomía de las autoridades fiscales, monetarias y regulatorias. Por ejemplo, cuando la presión inflacionaria es moderada, la política monetaria puede seguir apoyando la demanda interna, incluso cuando se retira el apoyo fiscal.

También es necesario gestionar otras disyuntivas en materia de políticas, ya que las recuperaciones a distintas velocidades generan presiones en los mercados. Si bien un tipo de cambio flexible suele actuar como un amortiguador de choques externos, en algunas condiciones los efectos pueden ser los opuestos. Por ejemplo, la depreciación de la moneda nacional puede aumentar el volumen de
pasivos denominados en moneda extranjera, intensificando aún más la presión en los mercados. La transmisión de la depreciación puede generar presiones inflacionarias cuando la credibilidad de la política monetaria no está plenamente establecida. Las preocupaciones sobre cómo sortear la volatilidad financiera son la principal preocupación de muchas autoridades de los mercados emergentes y constituyen un pilar fundamental de la labor del FMI en relación con el Marco Integrado de Políticas.

Reconstruyendo la resiliencia

Las crisis pasadas demuestran que las autoridades responsables de los mercados emergentes pueden superar las perturbaciones adversas y reconstruir la resiliencia económica. Además, se prevé que el crecimiento a mediano plazo en la mayoría de los mercados emergentes se mantendrá sólido. Sin embargo, un esfuerzo global colectivo es crucial para que los mercados emergentes materialicen su potencial de crecimiento y generen el dinamismo tan necesario en la actividad, el comercio, la inversión y las finanzas mundiales.

En primer lugar, los mercados emergentes deben recuperar la fortaleza macroeconómica que tanto les costó conseguir, como lo hicieron después de las crisis financieras de los años 1990 y principios de los años 2000 y la crisis financiera mundial que comenzó en 2008. Como la recuperación de la pandemia avanza a velocidades divergentes, los mercados emergentes también deben aprender unos de otros sobre cómo afrontar mejor los riesgos y mantener la resiliencia. Esto afecta a más que solo los mercados emergentes. Con su creciente relevancia sistémica en la economía mundial, un universo de mercados emergentes fuerte también impulsará la estabilidad mundial.

En segundo lugar, las principales economías avanzadas deben hacer su parte: la cooperación multilateral en materia de libre comercio, suministro de vacunas e impuestos, el compromiso de proporcionar liquidez en dólares en momentos de tensión financiera resurgente y la acción conjunta frente al cambio climático son esenciales. Algunos mercados emergentes necesitarán apoyo financiero para invertir en una reconstrucción más sólida sin agravar aún más el cambio climático.

En tercer lugar, las instituciones financieras y de desarrollo globales deben ser complementarias en sus esfuerzos: para el FMI, esto significará trabajar a través de sus responsabilidades clave (diálogo y asesoramiento sobre políticas, apoyo financiero, incluso a través de líneas precautorias, y fortalecimiento de capacidades), sirviendo como plataforma de convocatoria para el aprendizaje entre países y aprovechando la experiencia relevante de otras instituciones internacionales para ayudar a sus países miembros más dinámicos a recuperar su equilibrio en el panorama postpandémicos.

RUPA DUTTAGUPTA es jefe de división en el Departamento de Estrategia, Políticas y Evaluación del FMI.
CEYLA PAZARBASIOGLU es directora del Departamento de Estrategia, Políticas y Evaluación del FMI.

Referencias:

Araujo, J., J. Garrido, E. Kopp, R. Varghese e Y. Weijia. De próxima aparición. “Resolución de la deuda corporativa en tiempos de COVID-19”. Documento departamental del FMI, Fondo Monetario Internacional, Washington, DC.

Duval, R. y D. Furceri. 2019. “Cómo reactivar el crecimiento en economías de mercados emergentes y en desarrollo”. IMFBlog, 9 de octubre.

Fratto, C., B. Harnoys Vannier, B. Mircheva, D. de Padua y H. Poirson. 2021. “Políticas monetarias no convencionales en mercados emergentes y países fronterizos”. Documento de trabajo del FMI 21/14, Fondo Monetario Internacional, Washington, DC.

Gaspar, V., y CY Rhee. 2018. “El acelerador digital: impulsando el gobierno en Asia”. IMFBlog, 26 de septiembre.

Medina, L., y F. Schneider. 2019. “Arrojando luz sobre la economía sumergida: una base de datos global y la interacción con la oficial”. Documento de trabajo CESifo 7981, Sociedad de Múnich para la Promoción de la Investigación Económica.

Pazarbasioglu C., y A. García Mora. 2020. “Fortalecer los marcos de insolvencia para salvar empresas e impulsar la recuperación económica”. Blog del Banco Mundial, 18 de mayo.


Las opiniones expresadas en los artículos y otros materiales son las de los autores y no representan necesariamente las opiniones del FMI y su directorio ejecutivo, ni las políticas del FMI.


Publicado originalmente: https://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/2021/06/pdf/the-future-of-emerging-markets-duttagupta-and-pazarbasioglu.pdf

La gestión de las quiebras bancarias tras las crisis – Retos europeos


Discurso del Sr. Fernando Restoy, presidente del Instituto de Estabilidad Financiera, en el Programa FMI-JVI-Yale sobre Estabilidad Financiera, Curso sobre Gestión de Crisis Financieras.

Introducción

Permítanme en primer lugar agradecer a los organizadores por su amable invitación a participar en este evento sobre gestión de crisis financieras.

Hoy me propongo compartir con ustedes algunas reflexiones sobre la gestión de crisis bancarias inspiradas en la experiencia reciente de quiebras bancarias en diferentes jurisdicciones.

Como todos ustedes saben, una de las reformas políticas más importantes que surgieron de la Gran Crisis Financiera fue la creación de un nuevo marco de resolución bancaria. Bajo el lema «evitar la percepción de bancos demasiado grandes para quebrar», el Consejo de Estabilidad Financiera estableció nuevas normas destinadas a reducir el impacto de las quiebras bancarias sistémicas.

Los Atributos Clave de los Regímenes de Resolución Eficaces para las Instituciones Financieras del FSB contienen los principales elementos del nuevo marco. Los Atributos Clave tienen como objetivo facilitar la resolución ordenada de entidades sistémicas sin exponer los fondos públicos a pérdidas. Un componente clave del nuevo régimen de resolución es la herramienta de rescate interno que permitiría a las autoridades de resolución amortizar pasivos o convertirlos en capital para absorber pérdidas y, en algunos casos, recapitalizar una empresa en resolución.

Durante la crisis bancaria de 2023, los marcos de gestión de crisis tanto en Estados Unidos como en Suiza se pusieron a prueba directamente. En Estados Unidos, la quiebra de dos bancos regionales, Silicon Valley Bank y Signature Bank, requirió el uso de una excepción sistémica, ya que las autoridades consideraron que la preservación de la estabilidad financiera justificaba la exención de las restricciones al apoyo que la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) está autorizada a brindar, a fin de proteger todos los depósitos de esos bancos. Además, la Reserva Federal estableció una facilidad especial de liquidez para aliviar posibles presiones de financiamiento a nivel de todo el sistema.

En Suiza, la crisis del Credit Suisse, un banco de importancia sistémica mundial (G-SIB), no se gestionó con arreglo al nuevo marco de resolución, sino mediante una serie de medidas ad hoc adoptadas para facilitar la absorción del Credit Suisse por parte de UBS sin que se declarara formalmente que el Credit Suisse era una institución en crisis. Además, aunque las medidas adoptadas fuera de la resolución incluyeron un rescate sustancial de algunos acreedores, también conllevaron la concesión de garantías públicas para respaldar la liquidez y la solvencia de la institución resultante.

Se podría decir que las medidas adoptadas por las autoridades cumplieron con el objetivo primordial de preservar la estabilidad financiera, pero al mismo tiempo no siguieron los procedimientos habituales y, contrariamente a los objetivos de las reformas posteriores a la crisis, exigieron otras formas de apoyo externo.

Aunque no se vio directamente afectada por las turbulencias del año pasado, la aplicación del nuevo marco de resolución en la Unión Europea ya había mostrado flujos relevantes en el pasado. En particular, la crisis de dos importantes bancos venecianos en 2017 tuvo que resolverse con una gran cantidad de intervención gubernamental. Eso desencadenó un debate aún en curso sobre cómo mejorar el marco actual de gestión de crisis. En particular, ahora existe un consenso relativamente amplio de que, en la actualidad, no existe un mecanismo eficaz para abordar las crisis de los bancos de tamaño mediano sin apoyo público.

En mis observaciones se abordarán algunas de las cuestiones que las recientes turbulencias y otros episodios recientes de quiebras bancarias en Europa han planteado en relación con el actual marco de políticas para la gestión de crisis bancarias .


Algunas cuestiones derivadas de la reciente agitación

Planificación de la resolución

La velocidad con la que bancos aparentemente solventes se convirtieron en bancos en quiebra, en particular en Estados Unidos, indica la necesidad de fortalecer la planificación de la resolución. Esto debería lograrse primero ampliando el ámbito de aplicación de las obligaciones significativas de planificación de la resolución a todos los bancos que pueden ser sistémicos en caso de quiebra, algo que aún no es el caso en algunas jurisdicciones, en particular Estados Unidos.

Además, los planes de resolución de los bancos internacionales deberían abordar cuestiones prácticas relacionadas con la puesta en práctica de las medidas de resolución (en particular, el rescate interno) en un contexto transfronterizo. Dado que los títulos de deuda destinados a ser rescatados en el marco de una resolución suelen emitirse en centros financieros internacionales, es importante que las decisiones de resolución (como la conversión de títulos de deuda en capital) sean eficaces en todas las jurisdicciones pertinentes.

Además, los planes de resolución deberían contemplar distintas opciones y no centrarse en una única estrategia de resolución. Como demuestra el caso de Credit Suisse, el trabajo preparatorio realizado en torno al desarrollo del plan de resolución de la entidad resultó muy útil para gestionar la quiebra del banco, incluso si el plan finalmente no se implementó. Sin embargo, el proceso se habría agilizado si, además de contemplar un rescate masivo, el plan hubiera incluido disposiciones para una posible venta total o parcial del negocio (SoB).

Capacidad de absorción de pérdidas

Uno de los principales componentes del nuevo marco de resolución –y de los nuevos requisitos de planificación de la resolución y de resolubilidad– que surgió de la crisis es la disponibilidad de recursos suficientes en los balances de los bancos sistémicos para absorber pérdidas y, de ser necesario, recapitalizar la institución una vez que se active la resolución. En particular, el FSB ha emitido normas sobre la capacidad total de absorción de pérdidas (TLAC, por sus siglas en inglés) que todos los G-SIB deben cumplir.

En las jurisdicciones donde se aplica el nuevo marco de resolución más allá de las G-SIB, existe una versión del estándar TLAC, los requisitos mínimos para pasivos elegibles, que también es vinculante para las instituciones menos sistémicas. En otras jurisdicciones, como los EE. UU., no se aplica ningún requisito de tipo TLAC para las entidades no G-SIB. Por lo tanto, la mayoría de los bancos estadounidenses, incluidos los que fracasaron en la reciente crisis, no tenían la obligación específica de mantener pasivos que pudieran absorber pérdidas en la resolución más allá de los requisitos de capital establecidos en la regulación prudencial.

Sin embargo, una propuesta reciente de la FDIC exigiría a los bancos con más de 100.000 millones de dólares en activos que cumplieran con los requisitos mínimos de deuda a largo plazo. La contrapartida de esos instrumentos de deuda en el lado del activo podría transferirse al adquirente, pero los propios instrumentos de deuda quedarían en la entidad residual para ser liquidados. Esto haría que esos instrumentos de deuda actuaran como capital de empresa en desuso que respalda la transacción de transferencia.

Las obligaciones de MREL en la UE son, en promedio, sustancialmente mayores que los requisitos de deuda a largo plazo que se consideran actualmente en los EE.UU .Sin embargo, mientras que los requisitos propuestos por los EE.UU. sólo pueden cumplirse con deuda, los objetivos de MREL en la UE pueden cumplirse con una variedad de pasivos elegibles que incluyen capital, deuda e incluso algunos depósitos no cubiertos. En realidad, muchas instituciones pequeñas y medianas de la UE cubren gran parte de sus requisitos de MREL con instrumentos de capital. Esto probablemente se deba al hecho de que a esos bancos les resulta difícil acceder a los mercados de deuda regulados, dada su falta de experiencia y su modelo de negocio específico.

Desde un punto de vista conceptual, tiene mérito, al menos, limitar la elegibilidad del capital social para satisfacer los requisitos de capital de una empresa en marcha. La experiencia demuestra que, a diferencia de la deuda a largo plazo, los instrumentos de capital social tienden a desaparecer con bastante rapidez a medida que un banco se acerca al punto de inviabilidad y durante el propio proceso de resolución, a medida que aparecen pérdidas ocultas en los balances. Por lo tanto, el capital social, siendo el instrumento más poderoso para absorber pérdidas en una empresa en marcha, podría simplemente no estar disponible en una empresa en marcha.

Apoyo público

Por último, unas palabras sobre el apoyo público. Los principios fundacionales del nuevo marco de resolución desarrollado después de la crisis financiera mundial incluían el objetivo de minimizar el costo de las medidas de gestión de las quiebras bancarias para los contribuyentes. Sin embargo, la experiencia –incluida la reciente crisis bancaria– muestra que hay casos en los que se necesita algún tipo de apoyo externo para preservar la estabilidad financiera y la continuidad de las funciones sistémicamente críticas de los bancos en crisis.

El fondo de seguro de depósitos (FID) suele brindar apoyo regular a las medidas de resolución, pero normalmente está limitado por una restricción de menor costo que prohíbe al FID comprometer fondos que excedan el costo esperado (neto de recuperaciones) de pagar los depósitos cubiertos si el banco fuera liquidado. El apoyo adicional destinado a proteger el interés público podría ser brindado directamente por el Tesoro nacional o por fondos específicos aportados por la industria. En los EE. UU., un fondo de liquidación ordenada, como se prevé en el Título II de la Ley Dodd-Frank, puede brindar apoyo extraordinario a las grandes instituciones sistémicas en quiebra. Además, en virtud de la Ley de IED, la restricción de menor costo para el apoyo de la FDIC puede ser eximida si se aplica una excepción de riesgo sistémico. En ambos casos, el apoyo externo extraordinario solo puede autorizarse mediante un procedimiento especial que requiere la aprobación de las agencias reguladoras y del Tesoro después de consultar al presidente de los EE. UU.

En la Unión Europea se aplica un modelo completamente diferente, en el que el apoyo externo puede proporcionarse a través del Fondo Único de Resolución (FUR), creado con contribuciones de la industria. Sin embargo, las condiciones de acceso y los montos disponibles son muy restrictivos. Además, más allá del FUR, la posibilidad de que el Estado apoye directamente la resolución es casi inexistente. Como los regímenes nacionales de insolvencia son menos restrictivos y permiten la provisión de ayuda pública a la liquidación, la quiebra de algunos bancos europeos que podría tener implicaciones sistémicas se gestionó de hecho a través de procedimientos nacionales de insolvencia, reduciendo así de manera efectiva el ámbito de aplicación del marco común de resolución.

Los últimos acontecimientos muestran que la minimización del apoyo público debería seguir siendo un objetivo clave. Sin embargo, no debería existir la ambición de establecer un marco de resolución que pueda eliminar cualquier posible necesidad de utilizar fondos externos para apoyar la resolución ordenada de cualquier banco sistémico.

Una situación específica en la que normalmente se requeriría algún tipo de apoyo público es la provisión de liquidez en caso de resolución. Una vez que un banco ha sido resuelto, no hay garantía de que recupere inmediatamente la confianza de sus clientes y otros proveedores de fondos. Por lo tanto, es necesario establecer un mecanismo eficaz de financiación en caso de resolución, respaldado por algún tipo de indemnización pública que permita a un banco en resolución obtener financiación del banco central incluso cuando no disponga de todas las garantías necesarias.


Los retos europeos

Las quiebras de los dos bancos venecianos en 2017 mostraron claramente las contradicciones internas del régimen europeo de gestión de quiebras bancarias. Es importante destacar que también ilustraron la falta de un régimen eficaz de la UE para resolver el problema de los bancos de tamaño mediano, es decir, aquellos considerados demasiado grandes para ser sujetos a procedimientos regulares de liquidación fragmentados, pero demasiado pequeños y poco sofisticados para emitir grandes cantidades de pasivos que puedan ser objeto de rescate interno.

En ese marco, una falla clave del actual régimen de resolución es la ausencia de condiciones efectivas para poner en práctica estrategias de resolución de SoB, que son posiblemente las más apropiadas para los bancos de tamaño mediano. Las estrictas restricciones a la provisión de apoyo externo para facilitar estas transacciones las hacen inviables en la mayoría de los casos. Podría decirse que los activos que actúan como contrapartida del MREL podrían ayudar a compensar a los adquirentes. Sin embargo, las estrictas obligaciones de MREL pueden ser un desafío para muchos bancos de tamaño mediano, que tenderían a cumplirlas con capital que, a diferencia de los instrumentos de deuda, podría no estar disponible cuando el banco sea declarado inviable.

Estas deficiencias del marco común de resolución son especialmente relevantes en un contexto en el que no existe una fuente de fondos de último recurso que pueda movilizarse si las medidas de resolución no pueden alcanzar sus objetivos y, en particular, preservar la estabilidad financiera.

En cualquier caso, la principal debilidad del actual régimen europeo de quiebras bancarias dentro de la unión bancaria es la ausencia de un régimen común de garantía de depósitos. Dado que el principal objetivo de la unión bancaria es la desnacionalización del riesgo bancario, no se puede negar que la ausencia de un sistema común de garantía de depósitos hace que la unión no sólo sea incompleta sino también potencialmente incapaz de cumplir sus objetivos declarados.

La propuesta del CMDI

La propuesta legislativa de la Comisión Europea (CE (2021)) para una reforma del actual régimen de gestión de crisis y seguro de depósitos (CMDI) constituye un valioso intento de corregir algunas de las principales fallas e inconsistencias del marco actual.

El CMDI contiene tres propuestas importantes:

En primer lugar, si bien se mantiene la doble vía para la gestión de la quiebra bancaria (resolución o insolvencia), se clarifica la definición de los criterios de «interés público» para determinar la aplicación de un régimen u otro. En la propuesta, los criterios de interés público incluirían la perturbación esperada de la estabilidad financiera «a nivel nacional y regional».

En segundo lugar, la financiación externa de las transacciones de SoB se fortalece significativamente al aliviar el límite financiero existente para el apoyo del DIF y las restricciones mínimas de rescate interno para el acceso al SRF. La formulación de la restricción de menor costo para el apoyo del DIF a las transacciones de SoB permanece inalterada. Sin embargo, en consonancia con el régimen de los EE. UU. y las propuestas hechas por varios observadores,  la actual superpreferencia para los créditos del DIF en caso de insolvencia se reemplaza por una regla general de preferencia de los depositantes. Además, cualquier contribución hecha por el DIF (junto con cualquier rescate interno de pasivos elegibles) contaría para cumplir con el rescate interno mínimo del 8% requerido para el acceso al SRF.

En tercer lugar, si bien el apoyo externo disponible (ahora más amplio) no podía considerarse directamente a los efectos de la determinación del MREL, el CMDI ahora permite formalmente al SRB ajustar el MREL para los bancos con una estrategia de resolución preferida de SoB basada en un conjunto de criterios preestablecidos como tamaño, modelo de negocios, perfil de riesgo o comerciabilidad.

Naturalmente, el CMDI no podría remediar todas las imperfecciones del actual régimen europeo de quiebras bancarias, ya que aún no hay respaldo político para reformas más ambiciosas. Por ejemplo, una deficiencia clave que seguirá existiendo es la falta de un mecanismo eficaz para proporcionar liquidez en caso de resolución. En la actualidad, no hay garantía en la unión bancaria de que los bancos en resolución puedan satisfacer las condiciones requeridas para obtener financiación del BCE/Eurosistema. Eso requeriría muy probablemente una especie de indemnización pública como la disponible en otras jurisdicciones, incluida Suiza, gracias a la legislación de emergencia que se aprobó en marzo de 2023. Si bien el SRF podría usarse para proporcionar liquidez a los bancos en resolución, sus recursos actuales valen solo 80.000 millones de euros. Ahora se prevé que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) podría proporcionar un respaldo al SRF tan pronto como se modifique adecuadamente el Tratado del MEDE. Sin embargo, incluso con la aprobación (aún pendiente) del respaldo, la nueva capacidad máxima de préstamo (de alrededor de 140.000 millones de euros) seguiría siendo bastante restrictiva para gestionar las quiebras bancarias sistémicas en la unión bancaria.

Más importante aún, el CMDI no pudo hacer ningún progreso en la culminación de la unión bancaria. La ampliación del alcance del régimen común de resolución de la unión bancaria –en contraposición al régimen nacional de insolvencia– fortalece el marco europeo. Sin embargo, el fortalecimiento del papel de los fondos nacionales de garantía de depósitos en la resolución bancaria hace que la falta de un fondo europeo sea particularmente problemática.

En cualquier caso, la propuesta ciertamente supone una mejora técnica sustancial del marco actual. La resolución se convertiría, sin duda, en la opción por defecto para todas las quiebras bancarias con algún tipo de impacto sistémico. Al mismo tiempo, al mejorar la financiación disponible para las transacciones de SoB, la CMDI amplía de manera efectiva la capacidad del SRB para hacer frente a las quiebras de los bancos de tamaño mediano, ayudando así a abordar la falla más importante del marco actual.

Es importante señalar que el régimen de resolución de las BU seguiría excluyendo la herramienta de estabilización gubernamental como opción de último recurso. En esas condiciones, la capacidad del marco legislativo para preservar la estabilidad del sistema financiero en caso de quiebra de un banco de tamaño medio dependería exclusivamente de la eficacia de las herramientas de resolución existentes. En particular, el apoyo externo disponible del DIF nacional y del SRF tendría que ser suficiente –junto con el MREL– para facilitar una operación de SoB en virtud de la cual los depósitos y otros pasivos sensibles pudieran ser asumidos por un adquirente adecuado.

Las negociaciones en curso

En ese contexto, resulta un tanto preocupante que en las actuales negociaciones en torno a la iniciativa CMDI de la Comisión en el Parlamento Europeo, y en particular en el Consejo, haya surgido cierta oposición a los aspectos clave de la propuesta encaminada a ampliar los fondos disponibles para apoyar las transacciones SoB. En particular, la posición de que debería mantenerse la superpreferencia de los créditos DIF en caso de insolvencia parece estar ganando apoyo, aunque la interpretación de la restricción del menor coste podría flexibilizarse. Además, se introducirían una serie de condiciones y obstáculos adicionales para permitir que el apoyo de los DIF cuente para el cumplimiento de la condición de recapitalización interna mínima del 8% para que el SRF preste apoyo para facilitar las transacciones SoB.

Esas modificaciones del CMDI original podrían poner en peligro los objetivos de la propuesta original de la Comisión. En primer lugar, como se ha dicho antes, la preferencia especial por las reclamaciones de los DIF en caso de insolvencia socava gravemente la capacidad de estos últimos para apoyar la resolución, al endurecer considerablemente la restricción del menor coste, tal como se entiende hoy en día. La introducción de un mayor margen de maniobra para interpretar los costes que supone para los DIF nacionales el pago de los depósitos en caso de liquidación, teniendo en cuenta los efectos indirectos sobre el sector, desdibujaría la línea divisoria entre las funciones que deben desempeñar el SRF y los DIF nacionales, introduciría incertidumbre sobre el apoyo efectivo disponible y provocaría incoherencias entre países.

Además, la introducción de restricciones adicionales y obstáculos operativos para reducir el monto mínimo de rescate interno necesario para obtener el apoyo del Fondo Único de Resolución probablemente limitaría aún más la financiación disponible para las transacciones de SoB. Como mínimo, la verificación oportuna de que se cumplen todas esas condiciones podría ser un desafío operativo dada la velocidad con la que deben adoptarse las medidas de resolución.

En resumen, existe el riesgo de que, en virtud de algunas de las modificaciones propuestas en la CMDI, la JUR se vea incapaz –debido a la falta de instrumentos de financiación suficientes– de hacer frente a la quiebra de bancos de tamaño medio, incluso si superan la prueba del interés público, que ahora es más flexible. En última instancia, eso podría obligar a la JUR a transferir la responsabilidad a las autoridades nacionales para que apliquen los procedimientos nacionales de insolvencia, incluida la ayuda a la liquidación que debe proporcionar el Estado nacional. Eso no sólo contradiría el espíritu del régimen europeo de quiebras bancarias y los objetivos del nuevo marco de resolución a nivel mundial, sino que también pondría en entredicho el propio propósito de la unión bancaria.


Conclusiones

En esta presentación he abordado varias posibles reformas de los regímenes de gestión de quiebras bancarias. En general, los ajustes a la configuración actual deberían apuntar a satisfacer dos objetivos básicos. El primero es mejorar el marco y las herramientas de resolución para hacerlos más eficaces y, por lo tanto, reducir la necesidad de que se proporcione apoyo gubernamental a los bancos en crisis para preservar la estabilidad financiera. El segundo es incorporar suficiente flexibilidad y pragmatismo en los mecanismos en lo que respecta al uso de diferentes herramientas y la disponibilidad de fondos externos.

En particular, existen razones de peso para ampliar las obligaciones de planificación de la resolución a todos los bancos cuya quiebra podría tener efectos adversos sobre el sistema financiero. Fundamentalmente, los planes de resolución deberían incluir requisitos bien definidos sobre un monto mínimo de pasivos que absorban pérdidas en caso de resolución. Esos requisitos deberían calibrarse para respaldar directamente la viabilidad de la estrategia de resolución prevista y, en el mejor de los casos, deberían estar compuestos principalmente de instrumentos de deuda, en lugar de capital, ya que este último podría desaparecer en gran medida antes de que se active la resolución.

Además, como no hay forma de prever todas las posibles condiciones que podrían darse en un fin de semana de resolución y afectar la viabilidad de las medidas de resolución, las estrategias de resolución planificadas deberían ser más un conjunto de opciones para implementar diferentes herramientas que un manual rígido. Es importante destacar que la experiencia demuestra que es prudente establecer procedimientos bien definidos para la prestación de apoyo externo extraordinario en circunstancias extremas.

Por último, la UE tiene ahora una gran oportunidad de abordar las deficiencias detectadas en el actual marco de gestión de crisis bancarias, en particular en lo que respecta al fracaso de las entidades de tamaño medio. La propuesta legislativa CMDI de la Comisión Europea es una iniciativa muy valiosa y coherente a nivel interno. El resto de las autoridades europeas harían bien en lograr, a pesar de las difíciles negociaciones que reflejan una disparidad de intereses nacionales, un compromiso político que preserve las principales características y objetivos de la propuesta.



Interactuar con las máquinas – Inteligencia artificial y estabilidad financiera


Discurso de la Sra. Sarah Breeden, Vicegobernadora de Estabilidad Financiera del Banco de Inglaterra, en la Conferencia Conjunta de la HKMA y el Banco de Pagos Internacionales (BPI) «Oportunidades y desafíos de las tecnologías emergentes en el ecosistema financiero», Hong Kong.

Hoy voy a hablar sobre lo que el creciente poder y uso de la Inteligencia Artificial (IA), en particular la IA generativa1 podría significar para la estabilidad financiera, y cómo deberían responder los bancos centrales y los reguladores.

A continuación, voy a empezar por la premisa de que los modelos de IA generativa tienen características distintivas en comparación con otras tecnologías de modelado. Pueden aprender y evolucionar de forma autónoma y rápida, basándose en una amplia gama de datos, con resultados que no siempre son interpretables o explicables y objetivos que pueden no ser completamente claros ni estar totalmente alineados con los objetivos finales de la sociedad.

Se espera que la IA aporte considerables beneficios potenciales para la productividad y el crecimiento en el sector financiero y el resto de la economía. Pero para que el sector financiero aproveche esos beneficios, nosotros, como reguladores financieros, debemos tener marcos de políticas diseñados para gestionar los riesgos para la estabilidad financiera que conllevan. La estabilidad económica sustenta el crecimiento y la prosperidad. Sería contraproducente permitir que la IA la socave.

Además, si bien hay una incertidumbre significativa sobre hasta qué punto y con qué velocidad se adoptará la IA, no queremos quedar en la posición de elegir entre, por un lado, permitir que una nueva y poderosa tecnología amenace la estabilidad financiera y, por el otro, impedir su uso y perder crecimiento e innovación, simplemente porque no tenemos los marcos de políticas para permitir su adopción segura.

El sector de servicios financieros se encuentra en las primeras etapas de la adopción de GenAI, pero, de cara al futuro, creo que debemos prestar atención a dos cuestiones:

  • En primer lugar, a nivel micro prudencial (donde buscamos garantizar la seguridad y solidez de las empresas individuales), los bancos centrales y los reguladores financieros deben seguir asegurándose de que los marcos regulatorios independientes de la tecnología sean suficientes para mitigar los riesgos para la estabilidad financiera que plantea la IA, a medida que los modelos se vuelven cada vez más poderosos y aumenta su adopción. Debemos centrarnos en particular en garantizar que los gerentes de las empresas financieras puedan comprender y gestionar lo que hacen sus modelos de IA a medida que evolucionan de manera autónoma bajo sus pies.
  • En segundo lugar, debemos estar atentos a la posible necesidad de intervenciones macro prudenciales para apoyar la estabilidad del sistema financiero en su conjunto. Debemos mantener bajo revisión nuestros perímetros regulatorios, en caso de que el sistema financiero se vuelva más dependiente de la tecnología de inteligencia artificial y de sistemas de infraestructura compartidos. Y nuestros marcos de pruebas de estrés podrían evolucionar con el tiempo para evaluar si los modelos de inteligencia artificial utilizados «en la primera línea» de los negocios de las empresas financieras podrían interactuar entre sí de maneras que son difíciles de predecir ex ante; por ejemplo, cuando se utilizan para transacciones, ¿podríamos ver formas sofisticadas de manipulación o transacciones más concurridas en tiempos normales que exacerben la volatilidad del mercado en situaciones de estrés?

Para ser claros, no creo que en el Banco de Inglaterra estemos todavía en el punto en que necesitemos cambiar nuestro enfoque micro prudencial agnóstico en materia de tecnología o en el que sea necesaria una política macro prudencial. Pero el poder y el uso de la IA están creciendo rápidamente y no debemos ser complacientes. Sabemos por la experiencia pasada con la innovación tecnológica en otros sectores de la economía que es difícil abordar retrospectivamente los riesgos una vez que el uso alcanza una escala sistémica.

También reconozco que muchas de las cuestiones relacionadas con la IA podrían tener implicaciones más amplias, que los gobiernos decidirán cómo gestionar mejor en toda la economía en su conjunto. Pero dada nuestra responsabilidad por la estabilidad financiera, debemos considerar qué podría ser necesario (si es que hay algo) en el sistema financiero antes de cualquier acción gubernamental más amplia.

Para ello, estamos lanzando un Consorcio de IA del sector privado y expertos en IA para ayudarnos a entender más profundamente no sólo los beneficios potenciales de la IA sino también los diferentes enfoques que las empresas están adoptando para gestionar aquellos riesgos que podrían representar riesgos para la estabilidad financiera. Analizaremos qué podemos hacer para difundir ampliamente las mejores prácticas en la industria y si se necesitan más directrices y barreras regulatorias. Y nuestro Comité de Política Financiera (FPC) publicará su evaluación del impacto de la IA en la estabilidad financiera y establecerá cómo monitoreará la evolución de esos riesgos en el futuro. Al hacerlo, trabajaremos con la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA), el gobierno y las contrapartes internacionales para apoyar la adopción segura de la IA como la mejor contribución que podemos hacer para aprovechar sus beneficios para el crecimiento.

El uso de la IA en los servicios financieros

El contexto de mis comentarios de hoy es, por supuesto, que la IA se está utilizando para una amplia y creciente gama de aplicaciones en los servicios financieros.

Durante los últimos cinco años, el Banco de Inglaterra y la FCA han estado realizando una encuesta periódica sobre cómo las empresas de servicios financieros en el Reino Unido están utilizando la inteligencia artificial y el aprendizaje automático. La última, a principios de este año, abarcó a casi 120 empresas, incluidos bancos, aseguradoras, administradores de activos, prestamistas no bancarios e infraestructuras del mercado financiero. Publicaremos los resultados completos pronto.

Pero para adelantar algunos de los titulares, hemos descubierto que el 75% de las empresas encuestadas ya están utilizando algún tipo de IA en sus operaciones, incluidos todos los grandes bancos, aseguradoras y gestores de activos del Reino Unido e internacionales que respondieron. Eso supone un aumento respecto del 53% en 2022.

El 17% de todos los casos de uso utilizan modelos básicos, incluidos modelos de lenguaje grandes como GPT4 de OpenAI, que aplican aprendizaje automático avanzado (el llamado aprendizaje profundo) a grandes cantidades de datos, de modo que se puedan aplicar en una amplia gama de casos de uso.

Algunos de los primeros casos de uso más frecuentes de la IA han tenido un riesgo bastante bajo desde el punto de vista de la estabilidad financiera. El 41% de los encuestados utiliza IA para optimizar los procesos internos, mientras que el 26% utiliza IA para mejorar la atención al cliente, lo que ayuda a mejorar la eficiencia y la productividad.

Pero muchas empresas también están utilizando la IA para mitigar los riesgos externos que enfrentan, como los ciberataques (37%), el fraude (33%) y el lavado de dinero (20%). Por ejemplo, los sistemas de pago han utilizado durante mucho tiempo el aprendizaje automático para bloquear pagos sospechosos, y un sistema de tarjetas está actualizando este año su sistema de detección de fraudes utilizando un modelo básico entrenado en un supuesto billón de puntos de datos.

Están surgiendo casos de uso potencialmente más significativos desde una perspectiva de estabilidad financiera. El 16% de los encuestados está utilizando IA para la evaluación del riesgo crediticio, y un 19% adicional planea hacerlo en los próximos tres años. Mientras tanto, el 11% la está utilizando para el comercio algorítmico, y un 9% adicional planea hacerlo en los próximos tres años. Y el 4% de las empresas ya está utilizando IA para la gestión de capital, y un 10% adicional planea usarla en los próximos tres años.

¿Qué hace que la IA sea diferente a la tecnología de modelado anterior?

Ahora quisiera dedicar algún tiempo a cinco características que se combinan para hacer que los modelos de IA merezcan una consideración particular, y por qué creo que podrían ser importantes para la estabilidad financiera.

En primer lugar, los modelos de IA pueden ser dinámicos. Las formas en que convierten los datos de entrada en resultados de salida se actualizan automáticamente a medida que aprenden de los nuevos datos. Por lo tanto, la forma en que se comportan puede, con el tiempo, desalinearse con la intención original.

En el contexto del sistema financiero, los modelos de IA utilizados para el comercio, con una función objetivo de ganar dinero, podrían evolucionar de manera tal de lograr ese objetivo aprendiendo el valor de amplificar activamente un shock externo a los precios del mercado, o de coludir de manera rentable y autónoma con otro modelo de IA.

El segundo desafío particular de los modelos de IA es su potencial falta de aplicabilidad. Se trata de modelos típicamente complejos, con relaciones entre entradas y salidas que evolucionan constantemente, como acabo de describir, y todo esto ocurre a una velocidad de procesamiento considerable.

De nuevo, en el contexto del sistema financiero, esto plantea desafíos. Si un modelo de IA clasifica ciertas transacciones como fraudulentas o de bajo riesgo, o a ciertos prestatarios potenciales como de buen o mal crédito, de maneras que no podemos explicar fácilmente, ¿cómo sabemos si se trata de un error del modelo o del hallazgo de un patrón importante en los datos que el análisis tradicional no puede detectar? ¿Cómo podemos determinar si un modelo de IA que nos dice que las hipotecas de alto riesgo son de bajo riesgo es erróneo o no?

El tercer desafío particular de los últimos modelos de IA es la amplitud de los datos con los que se entrenan, en particular en el caso de los modelos básicos que aprenden de enormes cantidades de grandes conjuntos de datos de diferentes fuentes, a una escala totalmente diferente a la de los modelos tradicionales. A esa escala, y a la luz de los desafíos de explicabilidad de los que acabo de hablar, saber si estamos introduciendo errores de especificación en los modelos de IA a través de datos de entrenamiento de baja calidad o sesgados es claramente extremadamente difícil.

En cuarto lugar, los modelos de base parecen especialmente propensos a que los usuarios se agrupen en torno a un pequeño número de modelos comunes. El capital intelectual, la capacidad de procesamiento y los datos necesarios para diseñar y ejecutar dichos modelos hacen que sea una tarea muy costosa, por lo que su desarrollo parece tender hacia el oligopolio. De hecho, en nuestra encuesta de este año, el 44% de los modelos de IA de terceros utilizados por las empresas procedían de los tres principales proveedores de modelos, en comparación con el 18% en la encuesta anterior realizada en 2022, antes de que el lanzamiento de ChatGPT acelerara el interés en los modelos de base y la IA generativa.

Me parece plausible que podamos ver un uso generalizado de modelos básicos comunes, de los cuales dependan las aplicaciones posteriores, no sólo en todo el sistema financiero, sino en toda la economía y a través de las fronteras. Esto introduce fragilidades macro: un incidente con un modelo básico o un proveedor de la nube que lo respalde podría tener implicaciones para todo el sistema. O los modelos comunes podrían aumentar los riesgos de respuestas correlacionadas de los participantes del mercado a los shocks que amplifican el estrés.

En quinto y último lugar, los modelos de IA son autónomos: ajustan automáticamente la forma en que convierten las entradas en salidas y, en el caso de la IA generativa, producen resultados enriquecidos en forma de texto, imágenes y vídeo. Eso significa que, en teoría, los modelos podrían utilizarse para determinar resultados y tomar decisiones sin un gerente de alto nivel que comprenda suficientemente la lógica de esas decisiones y sea directamente responsable de ellas. Más de la mitad (55%) de los casos de uso de IA en nuestra última encuesta tienen algún grado de toma de decisiones automatizada, con una división de aproximadamente 50:50 entre la toma de decisiones semiautónoma (donde hay intervención humana en algún punto del ciclo de toma de decisiones) y los casos en que la toma de decisiones es completamente automática. Eso claramente plantea desafíos para la gestión y la gobernanza de las empresas financieras, y para los supervisores. Si bien la forma en que una persona toma decisiones basadas en información también puede ser compleja, opaca y difícil de explicar, una persona puede ser obligada a rendir cuentas.

¿Qué podría significar la IA para la supervisión micro prudencial?

A pesar de estas características únicas, los reguladores financieros (incluido el Reino Unido) han tendido a adoptar un enfoque agnóstico en cuanto a la tecnología a la hora de abordar sus riesgos. En otras palabras, hemos esperado que las empresas cumplan con nuestras normas existentes sobre gestión de datos, gestión de riesgos de modelos, gobernanza y resiliencia operativa (incluida la dependencia de terceros), independientemente de la tecnología que utilicen.

Por supuesto, es un buen punto de partida. Un enfoque agnóstico en materia de tecnología permite que los marcos regulatorios sean a prueba de futuro, centrándose en lo que importa (los resultados) y sin exigir a los reguladores una previsión perfecta de cómo evolucionará la tecnología para lograrlos.

Hasta la fecha, un enfoque agnóstico en materia de tecnología parece haber funcionado bastante bien en el caso de la IA y el aprendizaje automático. Las empresas han sido bastante cautelosas en la forma en que han implementado la IA en sus operaciones. En nuestro diálogo con ellas, incluido un documento de debate que publicamos con la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido en 2022, muchos de los encuestados pensaban que no había barreras regulatorias para la seguridad y la responsabilidad de la IA en el Reino Unido. Esa es una buena noticia. Significa que nuestra regulación no está impidiendo los beneficios de crecimiento y productividad de la tecnología que mencioné antes.

Sin embargo, la pregunta que debemos seguir planteándonos, a medida que los modelos de IA se vuelven cada vez más potentes y se adoptan cada vez más ampliamente en una gama más amplia de casos de uso, es si podemos seguir confiando en los marcos regulatorios existentes, ya que estos no fueron diseñados para contemplar modelos autónomos y en evolución con potencial para capacidades de toma de decisiones. ¿Sigue siendo suficiente un enfoque agnóstico de la tecnología para mitigar los riesgos, o la IA requiere un enfoque algo diferente? Y dado que la IA se utiliza en toda la economía y no solo en las finanzas, ¿cómo podrían nuestras expectativas para el desarrollo de modelos implementados en finanzas coincidir con las de los modelos implementados en otras industrias?

Por eso continuamos trabajando en IA: permítanme destacar algunas áreas que estamos particularmente interesados en explorar.

En cuanto a la gestión del riesgo de los modelos, ¿son suficientes los marcos regulatorios y de supervisión existentes para garantizar que las empresas comprendan lo que hacen sus modelos de IA a medida que evolucionan de manera autónoma, ahora y en el futuro, y son capaces de limitarlo cuando sea necesario? Los encuestados en nuestro Documento de debate destacaron el riesgo de que los principios de gestión del riesgo de los modelos que establecimos para los bancos el año pasado (que abarcan el modelado cuantitativo en general, no solo la IA) podrían no ser suficientes para garantizar que los usuarios de los modelos comprendan plenamente los modelos de IA de terceros que implementan en sus empresas. La explicabilidad limitada de los modelos de IA es un tema de especial interés. Por lo tanto, como reguladores, debemos considerar más a fondo qué significa explicabilidad en el contexto de la IA generativa, qué controles deberíamos esperar que tengan las empresas y qué significa eso para nuestros marcos regulatorios y de supervisión.

En los comentarios a nuestro documento de debate también se señaló la falta de normas claras y de amplia aplicación en relación con los datos con los que se entrenan los modelos de IA. ¿Podemos hacer más para garantizar que las empresas entrenen los modelos de IA con datos de entrada imparciales y de alta calidad; que puedan rastrear en un grado razonable cómo responde el comportamiento del modelo a los cambios en aspectos particulares de esos datos de entrenamiento; y que puedan comprender en qué casos el modelo depende especialmente de determinados segmentos de los datos de entrenamiento?

Por último, en lo que respecta a la gobernanza, un hallazgo sorprendente de nuestra última encuesta es que solo un tercio de los encuestados se describen a sí mismos como personas que comprenden por completo las tecnologías de IA que han implementado en sus empresas. Por supuesto, en cierto nivel no es sorprendente que esto no sea del 100%: se trata de una tecnología que evoluciona rápidamente y hay un elemento de aprendizaje práctico. Dicho esto, a medida que las empresas consideren cada vez más el uso de la IA en áreas de mayor impacto de sus negocios, como la evaluación del riesgo crediticio, la gestión de capital y el comercio algorítmico, deberíamos esperar un grado más fuerte y riguroso de supervisión y cuestionamiento por parte de sus directivos y juntas directivas, en particular dada la autonomía, el dinamismo y la falta de explicabilidad de la IA.

La mayoría de los encuestados en nuestro documento de debate coincidieron en que sería útil contar con una guía práctica sobre qué «medidas razonables» se podría esperar que la alta dirección hubiera adoptado con respecto a los sistemas de IA para cumplir con los requisitos reglamentarios. La guía actual se basa en una época en la que la tecnología de toma de decisiones autónoma, como la IA, no estaba muy extendida.

El documento de debate también planteó la cuestión de si las expectativas regulatorias para los altos directivos de las empresas (el Régimen de Certificación y Altos Directivos) deberían asignar una responsabilidad específica para la IA, a fin de crear un incentivo para una rendición de cuentas significativa por la implementación y la supervisión de la IA dentro de las empresas. Si bien la mayoría de los encuestados se mostraron cautelosos al respecto, deberíamos seguir examinando formas de mejorar la gobernanza eficaz de la IA, lo que incluye pensar en dónde podríamos estar satisfechos con que los modelos de IA tomen decisiones automatizadas y dónde (y en qué grado) debería haber un ser humano en el proceso.

¿Qué podría significar la IA para la política macro prudencial?

He hablado hasta ahora sobre los aspectos micro prudenciales de la IA: ¿cómo podría el uso de la IA por parte de empresas individuales plantear riesgos para su seguridad y solidez y, a través de ello, su estabilidad financiera?

Pero incluso si las empresas individuales gestionan bien los riesgos micro prudenciales, la IA podría plantear riesgos para la estabilidad financiera si no tiene en cuenta el impacto de sus acciones en el resto del sistema financiero. Mantener seguro el sistema financiero es el objetivo de los responsables de las políticas macro prudenciales, como el Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra. De hecho, el Comité publicará a principios del año próximo su evaluación del impacto de la IA en la estabilidad financiera y establecerá cómo monitoreará la evolución de esos riesgos.

Un tema que nos preocupa constantemente como responsables de políticas macro prudenciales es la interconexión: las acciones de una institución pueden afectar a otras, las empresas pueden convertirse en nodos críticos y las empresas pueden quedar expuestas a debilidades comunes. La IA podría aumentar esa interconexión y la probabilidad de que los niveles actuales de interconexión amenacen la estabilidad financiera.

Ya he hablado un poco sobre cómo el uso de modelos de IA básicos podría hacer que el sector financiero dependa de sistemas de infraestructura y tecnología de IA compartidos. Si el uso de modelos de IA se vuelve más omnipresente en las finanzas, estos podrían, a su vez, depender de un pequeño número de proveedores para el almacenamiento de datos, el cálculo y la implementación de modelos, y de un pequeño número de agregadores de datos para los datos de entrenamiento. Las interrupciones en el funcionamiento de estos proveedores de servicios podrían provocar que los modelos de IA que dependen de su infraestructura dejen de estar disponibles o tengan un rendimiento deficiente.

La IA también podría aumentar la probabilidad de que la interconexión existente se convierta en un riesgo para la estabilidad financiera, en particular a través de ciberataques. Por supuesto, la IA podría mejorar las capacidades de ciberdefensa de los nodos críticos del sistema financiero, pero también podría ayudar a los atacantes, por ejemplo, mediante deepfakes creados por IA generativa para aumentar la sofisticación de los ataques de phishing.

Existen otros canales a través de los cuales la IA puede tener consecuencias de riesgo sistémico, en particular si se la utiliza más en el comercio. Por ejemplo, como se señala en el reciente Informe sobre la estabilidad financiera mundial del FMI. La IA podría provocar una mayor velocidad y volatilidad del mercado en situaciones de estrés.

En concreto, el hecho de que varios participantes del mercado utilicen los mismos modelos de IA y dependan de un pequeño número de proveedores de servicios de IA para realizar operaciones podría dar lugar a un comportamiento comercial cada vez más correlacionado. En particular, cuando esas operaciones abarrotadas se financian mediante apalancamiento, un shock que causa pérdidas para esas estrategias comerciales podría amplificarse y convertirse en una tensión de mercado más grave a través de ciclos de retroalimentación de ventas forzadas y movimientos adversos de los precios.

De hecho, algunos modelos comerciales de IA podrían responder a ese escenario tratando de explotar las vulnerabilidades en los algoritmos y estrategias comerciales de otras empresas de una manera que es individualmente racional pero que tiene consecuencias adversas para el sistema financiero en general, al desencadenar o amplificar los movimientos de precios de una manera que es desestabilizadora para la estabilidad financiera.

También existe la posibilidad de que se produzcan riesgos de conducta que afecten a todo el sistema. Si la IA determina resultados y toma decisiones, ¿cuáles serían las consecuencias si, después de unos años, esos resultados y decisiones fueran impugnados legalmente y fuera necesario un resarcimiento masivo?

Tenemos algunas herramientas en nuestro arsenal macro prudencial que podemos utilizar para abordar estas cuestiones.

De hecho, la dependencia de proveedores de tecnología comunes ya se refleja en el Reino Unido, ya que el FPC recomendó en 2021 la creación de un régimen para proveedores de servicios externos críticos (CTP). Ese régimen entró en vigor el año pasado y permite que el Tesoro del Reino Unido designe a un pequeño número de terceros que prestan servicios importantes para varias empresas y que son difíciles de sustituir con facilidad o rapidez para que los reguladores financieros los supervisen directamente. El régimen estuvo motivado por una preocupación más general que la de la IA en concreto, y reconoció los límites de lo que una empresa financiera individual puede lograr mediante la gestión de sus propias relaciones con terceros. El Banco, la Autoridad de Regulación Prudencial (PRA) y la FCA han consultado sobre las normas que se aplicarán a esos terceros y están considerando qué terceros recomendar al Tesoro para su designación.  

Sin embargo, el régimen de CTP está diseñado para abordar el riesgo de falla o interrupción operativa en un nodo crítico. La IA podría conducir a un tipo diferente de dependencia, ya que se esperaría que esas empresas se aseguren de que el modelo de terceros cumpla con los mismos estándares de gestión del riesgo de modelo y de datos que si hubiera sido desarrollado internamente. Para las empresas que utilizan los modelos básicos más complejos desarrollados por terceros para casos de uso materiales en sus negocios, eso podría ser difícil de hacer en la práctica sin visibilidad sobre cómo está diseñado el modelo y la capacidad de interrogarlo. A su debido tiempo, dependiendo de cómo evolucione el uso de la IA por parte de las empresas financieras (en particular si comienza a usarse de manera material para el comercio o la evaluación de riesgos básicos), es posible que tengamos que volver a pensar en la adecuación del perímetro regulatorio y si podrían ser necesarios algunos requisitos que se apliquen directamente a los propios proveedores de modelos.

La otra herramienta que podemos utilizar para detectar las vulnerabilidades de la estabilidad financiera a partir de la IA son las pruebas de estrés. Tal vez podríamos utilizarlas para entender cómo los modelos de IA utilizados para las transacciones, ya sean de bancos o de entidades no bancarias, podrían interactuar entre sí. Podríamos tratar de entender mejor las funciones de reacción; tratar de identificar dónde los elementos de las funciones objetivas podrían hacer que evolucionen de maneras que amplifiquen activamente los shocks y socaven la estabilidad financiera; y utilizar estos resultados para informar dónde se requiere una intervención.

¿Qué debemos hacer a nivel internacional?

Además de abordar estas cuestiones a nivel nacional, también necesitamos explorarlas con nuestros pares internacionales.

La comunidad reguladora internacional ha tenido un gran éxito en la comprensión conjunta de nuevos problemas e innovaciones (clima, nube, criptomonedas y monedas estables, por nombrar solo algunas), donde hemos aprendido juntos, unos de otros, y hemos desarrollado principios compartidos sobre cómo abordar esos desafíos transfronterizos.

Hasta la fecha, a nivel gubernamental, hemos visto colaboración internacional en cuestiones principales de seguridad de la IA, incluso a través de las cumbres de Bletchley y Seúl.

De cara al futuro, será crucial que los organismos internacionales y las autoridades nacionales sigan colaborando. Esto ayudará a garantizar que tengamos la capacidad de supervisar la adopción de la IA en todo el sistema financiero mundial, evaluar si nuestros marcos regulatorios actuales abordan adecuadamente las vulnerabilidades y considerar formas de mejorarlas cuando sea necesario. Nuestra cooperación también puede fortalecer nuestra resiliencia colectiva en caso de que actores maliciosos intenten usar la IA para desestabilizar el sistema financiero, incluso mediante ataques cibernéticos. Celebro el trabajo de los grupos internacionales, incluidos el FSB, la OICV y el G7, para considerar las implicaciones de la IA y desarrollar un entendimiento común. El trabajo de políticas puede ser prematuro ahora, pero esta parte de las finanzas está avanzando rápidamente. Deberíamos seguir mejorando juntos nuestra comprensión de la IA para que, si en el futuro se necesitan directrices y barandillas, estemos preparados.

Conclusión

Los modelos de IA cuentan con una combinación única y poderosa de características. Como dije, aprenden y evolucionan de manera autónoma y rápida, basándose en una amplia gama de datos, con resultados que no siempre son interpretables o explicables y objetivos que pueden no ser completamente claros ni estar alineados con los objetivos de la sociedad.

Ni siquiera los expertos se ponen de acuerdo sobre hasta qué punto y con qué velocidad evolucionará la IA (incluso en el ámbito financiero). Por eso, debemos ser humildes y estar preparados. Sin apresurarnos a adoptar medidas políticas precipitadas, debemos seguir analizando si nuestras políticas micro prudenciales y macro prudenciales siguen siendo suficientes para mantener la estabilidad financiera. De ese modo, podremos aprovechar los considerables beneficios de la IA para el crecimiento económico de una manera segura y sostenible.

Quisiera agradecer a Michael Yoganayagam su ayuda para redactar estas observaciones. También quisiera agradecer a Andrew Bailey, Colette Bowe, Mohammed Gharbawi, Bernat Gual-Ricart, Amy Lee, Owen Lock, Harsh Mehta, Tom Mutton, Danny Walker, Mei Jie Wang, Ewa Ward y Sam Woods por sus útiles aportaciones.



Compensación central en los mercados de bonos gubernamentales – Mantener a salvo el activo seguro


Boletín del BIS | No. 92 | 19 de septiembre de 2024

Por: Matteo Aquilina, Martin Scheicher y Andreas Schrimpf

Texto completo en formato PDF (337kb) | 8 páginas

Conclusiones clave

  • La negociación de bonos gubernamentales suele realizarse en mercados extrabursátiles, y los intermediarios desempeñan un papel clave. La presión sobre su capacidad de intermediación aumentará a medida que la deuda gubernamental siga creciendo.
  • Aumentar el volumen de transacciones compensadas centralmente podría ayudar a mitigar los riesgos para el funcionamiento del mercado al liberar el balance de los distribuidores y fomentar las transacciones entre todos.
  • La necesidad de gestionar la liquidez seguirá siendo necesaria. Reparar la «plomería» por sí sola puede tener un impacto limitado en un episodio de desapalancamiento de todo el mercado con flujos unilaterales. Por lo tanto, la compensación centralizada de bonos gubernamentales y repos no eliminaría por completo los riesgos del mercado financiero, sino que cambiaría su naturaleza.
  • Anexo en línea

Acerca de los autores


Compensación central en los mercados de deuda pública: ¿mantener a salvo el «activo seguro»?

Los mercados de deuda pública –tradicionalmente considerados como refugios seguros, al menos en muchas economías avanzadas– se han convertido en focos de tensión en los mercados. La liquidez y el buen funcionamiento de los mercados de deuda pública dependen fundamentalmente de la capacidad de intermediación de los operadores, que a menudo forman parte de grandes grupos bancarios. Esta capacidad se ha visto presionada tanto por la trayectoria de la deuda pública, que ha tenido una tendencia al alza desde la Gran Crisis Financiera (CFG), como por el crecimiento de estrategias apalancadas por parte de los inversores que conducen a mercados unilaterales durante episodios de estrés (Schrimpf et al, 2020). Por lo tanto, el activo seguro suele seguir siendo «seguro» en términos de riesgo crediticio, pero se enfrenta a crecientes preocupaciones sobre la facilidad de compra y venta en un entorno de mercado estresado.

En este contexto, el aumento de la resiliencia de los mercados de deuda pública ha ocupado un lugar destacado en la agenda política de los foros nacionales e internacionales. Un componente clave de esta estrategia es fomentar la compensación centralizada de las operaciones de deuda pública, como están haciendo actualmente las autoridades de Estados Unidos. El objetivo de la política monetaria es acercar la estructura de la negociación de bonos a la configuración más resistente de la negociación de acciones, que depende en gran medida de la compensación central. Sin embargo, como argumentamos en este artículo, la compensación centralizada de bonos gubernamentales y repos no eliminaría por completo los riesgos de los mercados financieros, pero cambiaría su naturaleza.

La necesidad de intermediar deuda soberana seguirá creciendo

Desde la crisis financiera mundial, la deuda pública ha seguido una trayectoria ascendente, a medida que los gobiernos asumieron un papel más activo en varias economías avanzadas y emergentes. Según la OCDE (2024), el volumen total de bonos soberanos en circulación ha aumentado de 26 billones de dólares en 2008 a 64 billones de dólares en 2023. Las proyecciones sugieren que esta tendencia persistirá en los próximos años (Gráfico 1.A).

Los mercados de bonos soberanos suelen estar mediados por un grupo selecto de operadores que conectan a compradores y vendedores, lo que facilita las operaciones entre un gran conjunto de inversores. En los Estados Unidos, su papel se complementa con las principales empresas comerciales (PTF) que participan activamente en el segmento inter-dealer del mercado a través de estrategias de creación de mercado de alta frecuencia. Estos PTF se han convertido en importantes proveedores de liquidez para valores «en ejecución» (de referencia). Al mismo tiempo, el segmento de intermediario a cliente y la negociación de valores «fuera de serie» emitidos anteriormente dependen de actores más tradicionales, incluso en los Estados Unidos. Además, en Europa y Japón, no hay una participación significativa de PTF en el mercado de bonos al contado, ya que las barreras de entrada han demostrado históricamente ser más altas que en los Estados Unidos.

Si bien el volumen de bonos soberanos ha crecido y seguirá creciendo, los balances de los operadores que intermedian estos flujos aumentaron sustancialmente menos (gráfico 1.B). Como resultado, el aumento adicional proyectado de la deuda soberana ejercerá una mayor presión sobre los balances de los operadores. En Estados Unidos (Duffie et al (2023)) y en Europa (Ferrara et al (2024)), hay pruebas de que el funcionamiento del mercado se ve significativamente perjudicado si los operadores ya tienen muchos bonos en sus libros. Si bien en tiempos normales la liquidez del mercado de deuda pública se mueve en paralelo con la volatilidad, este no es el caso cuando la capacidad de los operadores está limitada, como en marzo de 2020.2 En estos casos, la liquidez se deteriora de manera mucho más significativa, como muestran las líneas más empinadas y oscuras del gráfico 2.A. Además, las medidas basadas en los precios de las condiciones comerciales en el mercado de bonos del Tesoro de EE. UU. indican un empeoramiento de la liquidez en los últimos cinco años (gráfico 2.B).

Desde una perspectiva sistémica, la compensación central tiene numerosas ventajas…

La Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) implementó recientemente nuevas reglas sobre la compensación central de muchas operaciones de repos y efectivo. En consecuencia, se prevé que el mercado de repos de EE.UU. se compensará casi por completo de forma centralizada, al igual que el mercado de bonos del Tesoro en efectivo en gran medida.

La compensación central es un proceso en el que una contraparte central (ECC) se interpone entre dos contrapartes en una transacción financiera, después de que las partes lo acuerden. Durante mucho tiempo, la compensación centralizada había sido habitual en las acciones, los futuros y las opciones, donde el carácter anónimo de la negociación y la presencia de un gran número de intermediarios facilitaban la aparición de las ECC. Tras la crisis financiera mundial de 2008, los dirigentes del G-20 abogaron por que las operaciones normalizadas de derivados extrabursátiles se compensaran de forma centralizada. Como resultado, la compensación central es ahora mucho más frecuente en muchos mercados de derivados, como los swaps de tasas de interés. Durante la última década, las principales ECC han demostrado ser resilientes a través de varios eventos de estrés, el más reciente en la crisis energética de 2022.

La compensación bilateral ha predominado en los segmentos de efectivo extrabursátil y repos, dada la mayor dependencia de un pequeño conjunto de operadores para las operaciones intermedias (véase el cuadro A.1 en el apéndice en línea). Estos dos segmentos del mercado están estrechamente vinculados, y la liquidez en ambos se determina conjuntamente. El trading al contado proporciona información sobre los precios de las garantías utilizadas en los repos: los jugadores en el mercado de repos pueden confiar en el mercado al contado para obtener sus garantías, y los operadores del mercado al contado pueden confiar en el mercado de repos como fuente de financiación.

La compensación centralizada se ha considerado una forma de mejorar la intermediación a través de varios canales (Duffie (2020), Group of Thirty (2021)).

En primer lugar, la presencia de una ECC reduciría la presión sobre la capacidad de intermediación de los operadores al liberar espacio en su balance. El aumento de la compensación central reduce las exposiciones netas generales en comparación con una red de relaciones bilaterales, ya que las operaciones se compensarán. El riesgo de crédito de contraparte se reduce considerablemente, ya que todos los participantes en el mercado están expuestos únicamente a la ECC (gráfico 3). Esto podría liberar capacidad en los balances de los concesionarios. Algunos estudios (resumidos en la Tabla A.2 en el apéndice en línea) han tratado de estimar la magnitud de tales cambios, con resultados mixtos en general. Por un lado, Fleming y Keane (2021) estiman que la compensación centralizada en el mercado de deuda pública al contado de EE. UU. podría reducir las obligaciones de liquidación de los operadores hasta en un 70% durante períodos de alto volumen de negociación. En el Reino Unido, Baranova et al (2023) destacan las eficiencias de compensación potencialmente grandes en el segmento repo del mercado. Por otro lado, Bowman et al (2024) argumentan que la compensación central de repos en Estados Unidos produciría reducciones limitadas en los costos de balance asociados con la ratio de apalancamiento debido a la compensación de exposiciones que actualmente ya es elevada.

En segundo lugar, la compensación centralizada también reduciría el riesgo de fallos en las liquidaciones. En una red de exposiciones bilaterales, el hecho de que una contraparte no entregue el bono tiende a repercutir, ya que el participante que contaba con recibir el bono no podrá utilizarlo para cumplir con las obligaciones que pueda tener con otros operadores. La presencia de la ECC reduce considerablemente este riesgo, ya que la cámara de compensación tendrá acceso a todos los bonos que se le entreguen, con efectos positivos adicionales en el balance de los operadores. Fleming y Keane (2021) estiman que los fracasos de asentamientos podrían reducirse en tres cuartas partes.

Además de reducir el riesgo de crédito de contraparte y los fallos de liquidación, la compensación centralizada también puede proporcionar beneficios indirectos. Y lo que es más importante, puede promover el desarrollo del comercio «todo a todos», lo que reduce aún más la necesidad de intermediación de los distribuidores. La compensación central fomenta el comercio de todo a todos de dos maneras principales. En primer lugar, reduce los beneficios de operar con grandes bancos bien capitalizados. Dado que los operadores se enfrentarían en última instancia al PCC, hay pocas razones para preferir operar con un banco desde la perspectiva del riesgo de crédito de contraparte. En segundo lugar, elimina la ventaja de los corredores entre operadores que pueden mantener el anonimato de sus clientes al compensar las operaciones en su propio libro. En la actualidad, los participantes del mercado que desean mantener el anonimato deben confiar en los corredores entre distribuidores. Por lo tanto, estos corredores se han transformado con el tiempo en cámaras de compensación de facto para los participantes activos en sus plataformas (TMPG (2019)). Si la compensación central se convierte en la opción predeterminada, esta ventaja de los corredores entre operadores desaparecería, eliminando un obstáculo adicional para el comercio de todos a todos.

Al fomentar el comercio de todos a todos, el mercado puede volverse menos fragmentado y más resistente. Los traders más diversos (con diversas necesidades de trading y que pueden no enfrentarse a limitaciones simultáneamente) pueden estar dispuestos a intervenir como proveedores de liquidez en momentos de estrés.

… Pero el clearing central también conlleva desafíos potenciales

A pesar de sus ventajas sistémicas, la compensación centralizada de las operaciones de deuda pública no es la panacea. Una ECC no resolverá los problemas cuando los mercados se vean afectados por las presiones de los flujos unilaterales, por ejemplo, como resultado de la reversión de las operaciones apalancadas. Además, los desafíos asociados con la compensación central, que se han debatido ampliamente en los mercados de derivados, también se aplicarían a los mercados de deuda pública, aunque en diferente medida.

Las ECC gestionan sus riesgos exigiendo a sus miembros que paguen márgenes que reflejen la exposición actual de sus posiciones (margen de variación) y la posible exposición futura (margen inicial) para protegerse frente al incumplimiento de un miembro compensador (Boudiaf et al (2023)). En las operaciones de bonos gubernamentales en efectivo, a diferencia de los mercados de derivados, los contratos se establecen solo entre la ejecución y la liquidación de la operación (generalmente un día hábil). En los mercados de repos, las operaciones pueden estar en su lugar durante más tiempo, pero la mayoría de estas operaciones tienen un horizonte a corto plazo (generalmente durante la noche). Sin embargo, es probable que los participantes del mercado operen repetidamente, y sus posiciones pueden ser particularmente grandes y, por lo tanto, requerirán márgenes sustanciales. La dependencia de los márgenes para gestionar el riesgo tiene dos implicaciones. En primer lugar, la cantidad de margen que se pagará al PCC aumentará con el volumen de operaciones. En segundo lugar, es probable que el ecosistema se vuelva menos diverso, y que muchos operadores que tienen la misma posición en los mercados de bonos paguen márgenes adicionales al mismo tiempo durante el día.

Es probable que los márgenes adicionales requeridos en los mercados de efectivo y repos sean sustanciales para los participantes que tendrían que liquidar sus operaciones de forma centralizada. La FICC (2024) estimó recientemente que los requisitos totales de margen adicional debido a las reglas de la SEC recientemente introducidas podrían ser de alrededor de USD 58 mil millones. Esta cantidad es pequeña en comparación con los márgenes iniciales totales en los mercados de derivados de EE. UU. (más de 1 billón de dólares), pero representaría un aumento sustancial para aquellos participantes que actualmente no están liquidando sus operaciones de manera centralizada. Estos participantes también tendrán que mejorar sus capacidades y las correspondientes reservas de efectivo para gestionar estos márgenes adicionales, que pueden aumentar repentinamente a niveles mucho más altos en episodios de alta volatilidad.

La dependencia de los márgenes también podría exacerbar la reversión de las operaciones apalancadas, incluso si estas operaciones no se realizan en el mercado de deuda pública. Dado que es probable que los miembros de la ECC estén activos en múltiples clases de activos, cualquier decisión relacionada con los márgenes por parte de la ECC afectaría en gran medida al riesgo de liquidez en todo el sistema, con el riesgo de crear bucles de retroalimentación adversos.

El último reto de la compensación centralizada de bonos gubernamentales es el hecho de que una ECC se convertiría posiblemente en una de las entidades más sistémicas de todo el sistema financiero. Como se señala en Tucker (2011), se convertiría en el gestor de riesgos del sistema. Las eficiencias de compensación y las economías de alcance sugieren que es poco probable que varias ECC puedan seguir activas en un mercado competitivo. Esto puede dar lugar a una única ECC monopolística que sería responsable de toda la compensación de las operaciones de bonos gubernamentales en una jurisdicción.

Pero hay razones adicionales por las que una entidad de este tipo será altamente sistémica. En primer lugar, el mercado de deuda pública sustenta la formación de precios de muchos otros activos, ya que los rendimientos de la deuda pública suelen representar la tasa libre de riesgo utilizada para valorarlos. En segundo lugar, los mercados de repos de deuda pública constituyen una importante fuente de liquidez de financiación para los participantes en el mercado (por ejemplo, instituciones financieras no bancarias) que pueden no tener acceso directo a la liquidez del banco central. Además, es probable que el PCCh se enfrente a un estrés grave solo en situaciones extremas. Por lo tanto, es importante considerar la posibilidad de aumentar aún más la resiliencia de una ECC sistémica de este tipo frente a niveles muy elevados de tensión financiera y operativa, por encima del ya elevado nivel de resiliencia al que están sujetas las ECC en otros mercados. Los enfoques actuales establecidos en los Principios para las Infraestructuras de los Mercados Financieros (PFMI, por sus siglas en inglés) siguen una filosofía de «cinturón y tirantes» con múltiples líneas de defensa. El PFMI incluye normas para la dotación total de recursos financieros de una ECC, incluido un marco de margen y el tamaño de los fondos por defecto, junto con amplias pruebas de resistencia. Paralelamente, es crucial una supervisión intrusiva y eficaz de la gestión de riesgos de la ECC. En consonancia con el PFMI, complementado por las orientaciones pertinentes (CPMI-IOSCO (2017)), las ECC deben desarrollar planes de recuperación exhaustivos, eficaces y transparentes, con un control supervisor exhaustivo.8 Por último, la concentración del riesgo operativo y cibernético en un único nodo crítico de la infraestructura del mercado financiero también plantea retos adicionales para las ECC.



Cambio para mejor – La evolución del enfoque de la FCA para la aplicación de la ley


Discursos Primera publicación: 24/09/2024 Última actualización: 24/09/2024

Discurso de Therese Chambers, directora ejecutiva adjunta de cumplimiento y supervisión del mercado, pronunciado en la Conferencia Anual Europea de Cumplimiento y Legal de AFME.

Orador: Therese Chambers, directora ejecutiva adjunta de cumplimiento y supervisión del mercado

Evento: Conferencia Anual Europea de Cumplimiento y Legal de AFME

Pronunciado: 24 de septiembre de 2024

Nota: este es el discurso tal como está redactado y puede diferir de la versión entregada

Mensajes clave:

  • Estamos adaptando nuestro enfoque de la aplicación de la ley para hacer frente a las amenazas cambiantes y maximizar el efecto disuasorio.
  • Estamos haciendo que nuestras investigaciones sean más rápidas y estén más enfocadas para cortar de raíz los delitos financieros y enviar señales oportunas a los mercados y consumidores.
  • La aplicación de la ley es solo una de nuestras herramientas: la cooperación de la industria, la supervisión asertiva y los poderes de intervención también son clave para hacer frente a los daños.

Introducción

Se le podría perdonar que se haya perdido la publicación de verano del Departamento de Transportes sobre las estadísticas oficiales de taxis y alquiler privado.

No todo el mundo es la lectura ideal para las vacaciones de verano, lo sé.

Enterrada en el informe estaba la revelación de que el 20% de los vehículos de alquiler privado en Inglaterra son un Toyota Prius.

Para cualquiera de nosotros que nos haya pillado corto en una ducha en Londres, o simplemente no nos sentimos lo suficientemente valientes como para enfrentarnos a la Línea Central en hora punta. – Puede que eso no sea una gran sorpresa.

Ciertamente, no ha escapado a la atención de los detectives de Internet, con subreddits enteros dedicados a explorar esa pregunta vital: ‘¿Por qué hay tantos Toyota Prius en Londres?’

Pero el omnipresente Prius es solo una pieza del rompecabezas que ha visto a Toyota crecer hasta convertirse en el fabricante de automóviles más grande del mundo.

Un elemento central del éxito de la compañía ha sido el muy elogiado «Toyota Way» de operar, una parte clave de la cual es la filosofía japonesa del kaizen. ‘Kai’ significa ‘cambio’ y ‘zen’ significa ‘para mejor’…. Cambio para mejor.

Se trata de abrazar la autocrítica y desafiar el statu quo…

Adaptándonos y evolucionando para afrontar nuevos retos…

Adoptar un enfoque más eficiente para obtener mejores resultados.

Creo que todos podemos aprender algo de Toyota: ¡hay otros fabricantes de automóviles disponibles! – y la filosofía del kaizen.

Incluso se podría decir que estamos aplicando nuestra propia interpretación del kaizen en la FCA:

  • Estamos mejorando nuestros procesos y adoptando la innovación… interviniendo antes, actuando más rápido y con más enfoque.
  • Estamos adoptando un enfoque específico y basado en resultados… No rehuir las conversaciones difíciles en busca del éxito a largo plazo.
  • En resumen, nos estamos subiendo el listón a nosotros mismos… Permitir un sector de servicios financieros justo y próspero para el bien de los consumidores y la economía.

Mano dura contra la delincuencia financiera

La clave para lograr esos resultados positivos es la lucha continua contra la delincuencia financiera.

¿Por qué? Porque los delitos financieros no solo perjudican a los consumidores individuales… Perjudica a las empresas que respetan las reglas, sobre todo en el bolsillo, al añadir costes al sistema. Y nos perjudica a todos, al dañar la reputación de nuestros mercados.

Para que el sector de los servicios financieros del Reino Unido crezca y sea competitivo, los inversores y las instituciones deben confiar en él. ¿Y cómo podemos esperar que tengan esa confianza, si no ven la integridad del sistema?

Es por eso que reducir y prevenir los daños graves causados por los delitos financieros es un enfoque de nuestra estrategia actual y seguirá siendo un pilar importante en la próxima, prevista para 2025.

Es evidente que la aplicación de la ley desempeña un papel vital en la consecución de este objetivo. Las multas, las prohibiciones y los enjuiciamientos son a menudo lo que más llama la atención del público sobre nuestro trabajo.

No es de extrañar si se tienen en cuenta nuestros resultados recientes:

Este mismo mes multamos a PWC con 15 millones de libras esterlinas por no alertarnos de una supuesta actividad fraudulenta en London Capital & Finance…

Recientemente presentamos cargos contra 9 de los llamados ‘finfluencers‘ por promover esquemas de comercio de divisas en las redes sociales sin autorización…

Y tenemos más de 45 personas que actualmente se enfrentan a procedimientos penales de la FCA, que abarcan delitos que van desde el fraude hasta la falsificación, pasando por el uso de información privilegiada y el blanqueo de capitales.

Pero la acción coercitiva no se trata solo de repartir castigos; También se trata de educar a todo el mercado sobre lo que esperamos y dónde otros se han quedado cortos.

Colaboración

La colaboración, tanto con las empresas como con otros organismos encargados de hacer cumplir la ley, desempeña un papel importante.

Tomemos como ejemplo el lavado de dinero. Supervisamos alrededor de 18,000 empresas bajo las Regulaciones de Lavado de Dinero, y las investigaciones contra el lavado de dinero representan una parte significativa de nuestra carga de casos de cumplimiento. Alrededor del 15%. Los bancos desempeñan un papel vital en ayudar a detectar el lavado de dinero en primer lugar, apoyando a la FCA para que actúe antes para cortar los delitos financieros de raíz.

Este es un trabajo realmente importante que no solo nos ayuda a reducir y prevenir el crimen, sino que desempeña un papel más importante en el aumento de la percepción del Reino Unido como un lugar confiable para hacer negocios. Eso es algo de lo que nos beneficiamos todos los que estamos aquí hoy, e insto encarecidamente a los bancos a que continúen con ese buen trabajo con nosotros.

La FCA también mantiene sólidas relaciones a nivel mundial. Recientemente hemos trabajado con el regulador francés, la AMF, para censurar a la gestora de activos H2O LLP por los fallos que habían dejado a los inversores sin poder acceder a sus fondos desde 2020. Como resultado de esta colaboración internacional, pudimos asegurar 250 millones de euros en compensación para los inversores que habían salido perdiendo.

Más cerca de casa, trabajamos en estrecha colaboración con la PRA para multar con éxito a Citigroup con 61,6 millones de libras esterlinas por fallos en los sistemas y controles de la empresa… Fallos que habían permitido a un trader vender erróneamente 1.400 millones de dólares en acciones en los mercados europeos en mayo de 2022 cuando no debería haberlo hecho. Gracias a la excelente colaboración entre los reguladores, pudimos resolver con éxito el caso en solo 23 meses.

Y quiero referirme a un par de conclusiones muy importantes de ese caso en particular:

En primer lugar, los sistemas deben diseñarse teniendo en cuenta a las personas reales. Seamos honestos, ¿quién no ha hecho clic ciegamente en ‘Aceptar’ en una ventana emergente sin leerla completamente? Por lo tanto, los controles deben ser sólidos: reconocer y reflejar los patrones de comportamiento humano, revisados constantemente para mantenerse al día con las condiciones cambiantes del mercado.

En segundo lugar, aprendamos las lecciones de los últimos años, especialmente en cuestiones comunes relacionadas con la gestión de riesgos. Sí, vivimos en un entorno macroeconómico frágil. Pero todos lo sabemos; Se trata de una «volatilidad predecible». Debemos hacerlo mejor, planificar mejor, utilizando todas las herramientas que tenemos ahora, tanto de datos como operativas, a su máxima potencia.

Datos y tecnología

Y, sin duda, los datos y la tecnología están desempeñando un papel cada vez más importante en nuestro trabajo en la FCA.

Me gusta recordarle a la gente que el nombre de mi división es Cumplimiento y Supervisión del Mercado.

Si bien nuestro trabajo de aplicación de la ley puede acaparar los titulares, detrás de escena, nuestros equipos de supervisión del mercado están trabajando silenciosamente, utilizando herramientas digitales sofisticadas para monitorear el mercado y detectar conductas indebidas en tiempo real. Puede que sea parcial, ¡pero creo que son los héroes anónimos de la FCA!

Hemos duplicado con creces nuestra cobertura de datos comerciales de 500 millones a alrededor de mil millones de registros por día, y nuestros sistemas pueden interrogar datos de múltiples clases de activos rápidamente. Pero, por supuesto, no basta con tener los datos. También necesitamos las herramientas para usarlo.

Ahí es donde entran en juego nuestros análisis actualizados, que nos ayudan a detectar patrones cada vez más complejos, por ejemplo, que involucran a grupos de delincuencia organizada.

Nuestra Unidad Forense Cibernética está equipada con la última tecnología y experiencia para manejar tareas forenses digitales complejas, y estamos mejorando esas capacidades todo el tiempo. En el futuro, nuestro enfoque se basará cada vez más en los datos y la tecnología, y animo a las empresas a colaborar con nosotros en este sentido. Porque cuanto más rápido podamos recopilar información precisa, más rápido podremos responder a los desafíos a medida que surjan… Ayudándonos a acelerar y adelantarnos a los delincuentes que buscan explotar nuestros mercados.

Aumento del ritmo y la concentración

Porque si queremos que nuestro sector de servicios financieros sea competitivo, si queremos que nuestra economía crezca, debemos proteger y mantener la sólida reputación de integridad del Reino Unido. Altos estándares de regulación y aplicación efectiva son fundamentales para ese esfuerzo. Hacer rendir cuentas de forma visible a los infractores da confianza a los consumidores, las empresas y los inversores de que el Reino Unido es un lugar en el que se respetan altos estándares.

Sabemos que el efecto disuasorio de las medidas coercitivas es mayor cuanto más cerca está el tiempo de que ocurra una mala conducta. Cuanto más tiempo se tarda en determinar los resultados, más tiempo tardamos en enviar señales importantes a los mercados.

Nuestros datos nos dicen que las investigaciones cerradas en 2023/24 tardaron una media de 42 meses en completarse. Hay buenas razones para estos plazos: los casos suelen ser muy complejos y nosotros, al igual que todos los organismos encargados de hacer cumplir la ley en todo el mundo, nos estamos adaptando a la cantidad cada vez mayor de pruebas digitales que deben analizarse. ¡Cada caso tiene entre 60.000 y 70.000 documentos! Pero creemos que podemos mejorar esos plazos. Ya hemos logrado avances significativos: 24 resultados en nuestro haber hasta ahora para 2024, en comparación con 26 para todo 2023.

Esto incluye una investigación sobre Coinbase Group por romper las restricciones y permitir que miles de clientes de alto riesgo realicen transacciones de criptoactivos por un total de alrededor de USD$226 millones. Después de una investigación completada en solo 16 meses, recibieron una multa multimillonaria.

Hemos visto algunas «primicias» en el espacio de las criptomonedas, como el enjuiciamiento de una persona por administrar una red de cajeros automáticos ilegales de criptomonedas, una investigación exhaustiva y enfocada que tardó 15 meses en completarse.

Cerramos 60 operaciones en el ejercicio 2023/24, frente a las 38 del año anterior, de las cuales más del 25% tenían menos de 2 años de antigüedad.

Y mientras les hablo hoy, mi equipo está negociando activamente acuerdos en casos en los que se ha tardado menos de 2 años en completar la investigación.

Me siento alentado por estos brotes verdes y estamos comprometidos a llevar a cabo nuestras investigaciones a mayor ritmo. De la mano con el aumento de nuestro ritmo, estaremos racionalizando nuestra carga de casos y centrándonos en investigaciones mejor alineadas con nuestras prioridades estratégicas.

Pero permítanme ser claro: una reducción en el número de investigaciones no significa una reducción en el esfuerzo. Todo lo contrario. Se trata de tomar una decisión consciente para identificar los casos en los que creemos que puede haber conductas que crean el mayor riesgo de daño, y en los que es más probable que una investigación impulse la mayor disuasión. Tampoco significa ir a por la fruta madura.

Continuaremos investigando posibles conductas indebidas por parte de individuos y empresas, y nunca rehuiremos las investigaciones desafiantes y complejas. Por lo tanto, si bien es posible que abramos menos investigaciones, esperamos ver un mayor número de resultados y un mayor impacto de nuestra actividad de aplicación de la ley.

Transparencia

Ahora bien, no es de extrañar que la aceleración de nuestras investigaciones y la adopción de un enfoque láser en los casos que perseguimos hayan sido ampliamente bienvenidos. Pero el pararrayos ha sido claramente propuesto para una mayor transparencia sobre a quién estamos investigando y por qué.

Si bien los grupos de consumidores, los denunciantes y algunos otros reguladores acogieron con beneplácito la perspectiva de una mayor transparencia, las empresas que regulamos se opusieron abrumadoramente.

Así que, en primer lugar, permítanme asegurarles a todos: estamos escuchando. Hemos analizado todas y cada una de las más de 130 respuestas a nuestra consulta. Y no vamos a precipitarnos.

Entre los fuertes sentimientos de todas las partes, quiero volver por un momento a qué es lo que estamos tratando de resolver y por qué.

Por el momento, salvo «circunstancias excepcionales», guardamos silencio durante el período que transcurre entre el examen de un problema potencial y la obtención de un resultado. Lo que esto ha significado en la práctica es que «circunstancias excepcionales» se ha traducido generalmente en «la computadora dice que no» en respuesta a las solicitudes de información adicional. Presentamos una propuesta para una mayor transparencia en nuestras investigaciones sobre las empresas, cuando era de interés público.

Lo hicimos sobre la base de que una apertura adecuada podría:

  • apoyar la protección de los consumidores proporcionándoles información que pueda respaldar su toma de decisiones;
  • Mejorar el mercado destacando la conducta preocupante, permitiendo que otros corrijan el rumbo antes, disminuyendo el riesgo
  • Asegure a aquellos que tienen pruebas potencialmente vitales, incluidos los denunciantes, que estamos investigando las preocupaciones y que nuestra puerta está abierta

Es más, podría abordar la extraña situación en la que nos encontramos, en la que un colega regulador del Reino Unido puede anunciar una investigación, pero es poco probable que podamos anunciar, también de forma objetiva y mesurada, que nosotros también estamos llevando a cabo investigaciones.

Eso sucedió en la reciente multa a PwC; la FRC pudo anunciar una investigación paralela a la nuestra, alrededor de 2 años antes de que confirmáramos nuestros hallazgos (y que nuestra investigación hubiera existido).

Pero eso no quiere decir que nuestras propuestas indicaran un cambio repentino hacia un enfoque general de «la computadora dice sí». No estamos proponiendo pasar de la publicidad en cero casos ahora, al 100% de los casos en el futuro. Más bien, un enfoque caso por caso después de la evaluación de criterios claramente definidos, incluida la consideración del impacto potencial en la empresa y el mercado. Sin embargo, escuchamos alto y claro que los criterios sobre los que consultamos eran de un nivel demasiado alto y carecían de especificidad.

Este otoño, intensificaremos nuestro compromiso, reuniéndonos con asociaciones comerciales, empresas, personas de todos los lados del debate, explorando cómo podemos desarrollar nuestras propuestas. Como parte de esto, reconocemos el deseo de una mayor definición en cualquier nueva prueba de interés público.

A finales de este otoño tenemos previsto proporcionar más detalles sobre cómo podría funcionar en la práctica. Para darle vida a esto, publicaremos estudios de casos que examinarán cómo podrían aplicarse los criterios y cómo podrían verse los anuncios, así como más información sobre el número de casos que podrían verse afectados.

También escuchamos claramente la preocupación de que las empresas sentían que no tendrían suficiente tiempo para hacer declaraciones, y responderemos a los comentarios constructivos que hemos recibido sobre este punto. Dar tiempo a las empresas para que den su opinión sobre si, qué y cuándo anunciamos, formará parte de cualquier propuesta que llevemos adelante. Por lo tanto, quiero asegurarles a todos los que están aquí hoy que hemos escuchado la fuerza de los sentimientos al respecto, desde todos los lados, y que esta es en gran medida una conversación en curso.

Desde que se cerró la consulta en abril, hemos estado reflexionando sobre la gama de graves preocupaciones planteadas y trabajando para fomentar la comprensión. Creemos que los argumentos a favor de un grado más de transparencia siguen siendo sólidos. Sin embargo, debe verse en el contexto vital de un número específico de casos que probablemente generen la mayor disuasión, y se administren mucho más rápido.

Estamos comprometidos a lograr esto de la manera correcta para los consumidores y los mercados del Reino Unido, por lo que no nos apresuraremos a tomar ninguna decisión. Queremos las soluciones correctas, no las más rápidas. Y tengan la seguridad de que, a medida que trabajamos para encontrar esas soluciones, tendremos en cuenta todos nuestros objetivos, incluido el apoyo a la competitividad internacional de los servicios financieros del Reino Unido y el crecimiento a medio y largo plazo de la economía.

Conclusión

Por lo tanto, el enfoque de la FCA hacia la aplicación de la ley está cambiando, pero esto no es un cambio por el cambio en sí, o un cambio que deba temerse.

Es un cambio para aumentar la confianza del público en los servicios financieros.

Es un cambio para mejor. Es kaizen.

Pero el kaizen no puede ser solo un trabajo de una sola persona; Requiere la cooperación y el compromiso de todos los que estamos aquí hoy, de la industria y de los reguladores… para detener el abuso del mercado, mantener nuestros mercados limpios y generar confianza.

Así es como atraeremos talento a nuestro sector, traeremos inversiones a nuestras costas y haremos crecer nuestra economía.



Asignación de crédito y recursos en los mercados emergentes – Balance de dos décadas de caída de los tipos de interés


Boletín del BIS | No. 91| 05 de septiembre de 2024

Por: Ryan Niladri Banerjee, Aaron Mehrotra y Fabrizio Zampolli

Texto completo en formato PDF (657kb) | 8 páginas

Conclusiones clave

  • Desde que las tasas de interés disminuyeron a principios de la década de 2000, el crédito se expandió fuertemente y su asignación cambió significativamente en las economías de mercados emergentes (EME).
  • Las economías de mercados emergentes, que en gran medida se salvaron de la Gran Crisis Financiera, han visto cómo el crédito fluía cada vez más hacia los sectores de la construcción y el inmobiliario a expensas del manufacturero. Debido al menor crecimiento de la productividad en el sector de la vivienda, este cambio ha coincidido con una disminución de las tasas de crecimiento.
  • El fuerte crecimiento del crédito concentrado en unos pocos sectores también se ha asociado con una mayor dispersión de la productividad entre empresas, lo que sugiere una asignación de recursos menos eficiente.

Acerca de los autores


Asignación de crédito y recursos en las EME: balance de dos décadas de tipos de interés a la baja

Conclusiones clave

• Desde que las tasas de interés bajaron a principios de la década de 2000, el crédito se expandió fuertemente y su asignación cambió significativamente en las economías de mercados emergentes (EME).

• Al verse en gran medida salvadas por la Gran Crisis Financiera (CFG), las EME han visto cómo el crédito fluía cada vez más hacia los sectores de la construcción y el inmobiliario a expensas de la manufactura. Debido al menor crecimiento de la productividad en el sector de la vivienda, este cambio ha coincidido con la disminución de las tasas de crecimiento.

• El fuerte crecimiento del crédito concentrado en unos pocos sectores también se ha asociado con una mayor dispersión de la productividad entre las empresas, lo que sugiere una asignación de recursos menos eficiente.

El fin de los niveles «bajos por largo plazo» –el período prolongado de bajos tipos de interés mundiales– ha puesto de relieve las implicaciones macroeconómicas del importante aumento de la relación entre la deuda privada no financiera y el PIB, así como el aumento de la proporción de crédito asignado al sector de la vivienda desde principios de la década de 2000.

En este boletín se destacan tres implicaciones de crecimiento de estos desarrollos para las EME, en consonancia con investigaciones previas. En primer lugar, hay pruebas de que el crédito al sector privado tiene un efecto decreciente sobre el crecimiento una vez que alcanza un nivel alto. Si bien la mayoría de las EME todavía se encuentran en la región en la que una mayor expansión del crédito privado impulsaría el crecimiento, otras podrían estar ya en un punto de inflexión en el que el crédito adicional podría convertirse en un lastre para el crecimiento. En segundo lugar, si bien la reasignación del crédito hacia el sector inmobiliario es coherente con una mayor demanda de servicios de vivienda a medida que las EME se han enriquecido, pesa sobre el crecimiento porque los aumentos de productividad son menores en este sector. En tercer lugar, en los casos en que el crecimiento del crédito ha sido fuerte y se ha concentrado en unos pocos sectores, los recursos parecen haberse asignado de manera menos eficiente entre las empresas, medido por un aumento en la dispersión de la productividad.

El acceso al crédito y al financiamiento se expande durante mucho tiempo

Los primeros años de la década de 2000 marcaron el comienzo de un período de disminución de la inflación y condiciones financieras mucho más acomodaticias en las EME. Los tipos de interés nominales y reales cayeron a mínimos históricos (gráfico 1.A), al menos hasta el reciente repunte de la inflación tras la Covid-19. Varios países abrieron aún más sus sistemas financieros a las finanzas internacionales. Y las EME fortalecieron sus sectores bancarios tras las crisis de las décadas anteriores (Hardy et al (2024)). La mayoría de las EME no experimentaron ningún episodio de estrés financiero importante a pesar de las principales perturbaciones mundiales, como la crisis financiera mundial y la pandemia de COVID-19.

Estas condiciones proporcionaron un terreno fértil para la expansión sostenida del crédito de los prestamistas nacionales e internacionales. En la mayoría de las regiones EME, el crédito al sector privado no financiero como proporción del producto interior bruto (PIB) tendió a aumentar de forma constante durante la era de los niveles «bajos a largo plazo» (gráficos 1.B y 1.C). Esta expansión persistió e incluso se aceleró a lo largo de la crisis financiera mundial, excepto en Europa Central y Oriental, donde se produjo una recesión. Desde el año 2000, el crédito en relación con el PIB casi se ha duplicado en China, y ha aumentado en más de un tercio en el resto de las economías emergentes de Asia y en América Latina. ¿Cuáles son las implicaciones potenciales para el crecimiento de esta expansión del crédito?

Forma de U invertida entre el crédito y el crecimiento

El aumento del crédito puede tener efectos tanto positivos como negativos sobre la actividad económica. En el lado positivo, la profundización de los sistemas financieros aumenta el acceso a la financiación y la inclusión financiera en general. Por ejemplo, a medida que aumenta el crédito privado no financiero, disminuye la proporción de empresas que afirman que el acceso a la financiación es una limitación importante (gráfico 2.A). Los beneficios de una mayor inclusión financiera para el crecimiento, incluso a través de una mayor inversión en activos físicos y educación, han sido bien establecidos (Levine (2005)).

En el lado negativo, hay límites en cuanto a la cantidad de crédito que el crédito por sí solo puede beneficiar al crecimiento. Por un lado, no todos los préstamos financian la inversión productiva. El endeudamiento que solo adelanta el gasto impulsará el crecimiento a corto plazo, pero lo debilitará en el futuro debido a la amortización de la deuda y el pago de intereses (Lombardi et al (2022), Drehmann et al (2023)). Además, no todo el endeudamiento fluye hacia los sectores o empresas más productivos, especialmente cuando las condiciones financieras favorables relajan los incentivos para examinar los proyectos de inversión (Kharroubi et al (2023), Gopinath et al (2017)). Por último, un sistema financiero demasiado grande puede competir por trabajadores altamente cualificados, desviándolos de sectores más productivos (Cecchetti y Kharroubi (2012)).

La confluencia de los efectos positivos y negativos da lugar a una relación en forma de U invertida entre el crédito privado no financiero y el crecimiento medio del PIB per cápita (gráfico 2.B, línea azul). En niveles bajos, un mayor crédito se asocia con un mayor crecimiento. Pero, a medida que aumenta el crédito, su contribución al crecimiento tiende a disminuir, y más allá de cierto punto, se vuelve negativo, restando valor al crecimiento. Este hallazgo es robusto si se controlan otros factores, incluidos los efectos de recuperación, la apertura comercial, la inflación, el tamaño del gobierno y la incidencia de las crisis financieras. También se ha establecido en varios estudios recientes (Arcand et al (2015), Cecchetti y Kharroubi (2012) y Mian et al (2021)). Un punto de inflexión también se evidencia en los resultados de las encuestas a las empresas (Gráfico 2.A), donde la relación entre el crédito y el acceso a la financiación se aplana a medida que el crédito se acerca al 100% del PIB. Parece que la financiación adicional tiende a ir a las empresas que ya están llenas de crédito en lugar del 10% final de las empresas que tienen restricciones crediticias.

¿Qué implica la forma de U invertida para el crecimiento de las EME en la actualidad? En la actualidad, la mayoría de las EME se encuentran todavía en la región en la que una mayor profundización del crédito privado ayudaría a impulsar el crecimiento (gráfico 2.B, puntos). Las estimaciones sugieren que, si América Latina alcanzara la profundidad crediticia de las economías emergentes de Asia, el crecimiento podría ser alrededor de 0,5 puntos porcentuales más alto, en igualdad de condiciones. Por el contrario, las economías emergentes de Asia parecen encontrarse en el punto de inflexión estimado, en el que una mayor profundización financiera a través del crédito puede empezar a ser un lastre para el crecimiento. Las experiencias históricas de Corea y, más recientemente, de China son coherentes con estas relaciones en forma de U invertida, ya que sus tasas de crecimiento del PIB alcanzaron su punto máximo cuando el crédito alcanzó poco más del 100% del PIB (gráfico 2.C).

El crédito se desplaza de la manufactura a la construcción y el sector inmobiliario

El crecimiento del crédito agregado en las EME ha coincidido con un cambio significativo en su asignación hacia la financiación de proyectos de construcción e inmobiliarios en detrimento de la industria manufacturera y otras industrias (gráfico 3.A). Este cambio refleja de cerca la expansión del crédito a los hogares, que generalmente impulsa la demanda de vivienda.

La reasignación del crédito hacia el sector inmobiliario puede lastrar el crecimiento porque los aumentos de productividad suelen ser menores en este sector. Como se ilustra en los gráficos 3.B y 3.C, el crecimiento de la productividad tiende a ser menor en las EME con una mayor proporción de préstamos para la construcción y el sector inmobiliario, y mayor en los países con una mayor proporción de préstamos al sector manufacturero. Además, cuanto mayor es el aumento de la participación, mayor es la caída del crecimiento del trabajo y de la productividad total de los factores (PTF) en relación con otros países (gráfico 3.D). La mayor disponibilidad de garantías en construcción e inmobiliario ha facilitado el aumento del crédito, en comparación con sectores donde los activos intangibles y la inversión son más importantes (Bleck y Liu (2018), Doerr (2020), Müller y Verner (2023).

Sin duda, el cambio sectorial del crédito hacia la vivienda –y hacia los sectores no transables en general– no implica necesariamente una mala asignación de recursos. También refleja el proceso de desarrollo económico, ya que la demanda de bienes no transables, incluida la vivienda, aumenta naturalmente con el ingreso per cápita. En algunas EME, los gobiernos han aplicado programas explícitos para aumentar la oferta de viviendas disponibles. En relación con esto, cuando los mercados inmobiliarios están menos desarrollados, la asignación de crédito a estos sectores puede tener efectos positivos en el crecimiento a lo largo del tiempo, derivados de la acumulación de capital inmobiliario. No obstante, el cambio podría reflejar, hasta cierto punto, un exceso de inversión en construcción y servicios, lo que podría tener efectos adversos y persistentes en la productividad laboral agregada y el crecimiento de los ingresos mucho después de que disminuya el impulso crediticio hacia la vivienda (por ejemplo, Lombardi et al (2022), Müller y Verner (2023)).

Crecimiento del crédito y mala asignación de recursos

Un indicio de que el fuerte crecimiento del crédito o los cambios sectoriales en el crédito podrían haber dado lugar a una mala asignación de recursos es una mayor dispersión de la productividad entre las empresas del mismo sector. De hecho, si la productividad difiere de una empresa a otra, la transferencia de una unidad de capital o trabajo de las empresas de menor productividad a las de mayor productividad aumentaría la producción total del sector sin utilizar recursos adicionales (Hsieh y Klenow (2009)). Por lo tanto, hay ganancias de la transferencia de capital o trabajo a la empresa más productiva hasta que la productividad se iguala y, por lo tanto, se elimina la dispersión.

La evidencia empírica muestra que la dispersión de la productividad ha aumentado en las EME desde mediados de la década de 2000, lo que sugiere una posible reducción de la eficiencia de la asignación de recursos (gráfico 4.A).

Además, el crecimiento del crédito parece haber contribuido a ello. Las estimaciones muestran que los sectores de las EME con un mayor crecimiento del crédito experimentaron mayores aumentos en la dispersión de la productividad dentro del sector (gráfico 4.B, segunda barra). Además, las EME con una mayor dispersión en el crecimiento del crédito entre sectores, es decir, aquellas que experimentan mayores reasignaciones sectoriales, también experimentaron un mayor aumento en la dispersión de la productividad dentro del sector (tercera barra). Por el contrario, la fortaleza de las expansiones agregadas del crédito a nivel país no parece tener un impacto significativo (primer bar).

En general, la evidencia sugiere que cuando los préstamos han sido sólidos y se han concentrado en unos pocos sectores, los recursos podrían haberse asignado de manera menos eficiente entre las empresas.


Conclusión

El aumento de varias décadas en la relación crédito/PIB en las EME se ha asociado con cambios significativos en la asignación de crédito. Algunos de estos cambios han frenado potencialmente el crecimiento y la eficiencia general. Además, en algunas EME, sobre todo en las economías emergentes de Asia, los países han llegado a un punto en el que nuevos aumentos de la ratio pueden haber empezado a restar valor al crecimiento.

Dicho esto, las relaciones estimadas que se destacan en este Boletín, incluida la forma de U invertida entre el crédito y el crecimiento del PIB, no son inamovibles. Las malas asignaciones de crédito pueden mitigarse mediante el uso de herramientas que frenen el crecimiento desequilibrado del crédito (BPI (2018)). Además, los avances tecnológicos en la intermediación financiera, en particular por parte de las fintechs y las Big Tech, y el aprovechamiento de la inteligencia artificial podrían aumentar aún más el acceso de las empresas productivas al crédito, por ejemplo, facilitando el control del riesgo crediticio. Además, el crédito no es la única forma de financiar el crecimiento. Muchas EME también tienen margen para aumentar el papel de los mercados de renta variable. En este sentido, es fundamental seguir fortaleciendo las instituciones pertinentes. Los bancos centrales de las EME participan en diversas iniciativas políticas para promover estos avances, como se analiza en un volumen reciente de una reunión de vicegobernadores de las EME en el BPI.



Las ESA proponen mejoras en la regulación de la divulgación de información sobre finanzas sostenibles


Publicado el 28 de junio de 2024 por Editor

A principios de este mes, las Autoridades Europeas de Supervisión (EBA, EIOPA y ESMA, colectivamente ESA) publicaron una Opinión conjunta sobre la mejora del Reglamento de Divulgación de Información sobre Finanzas Sostenibles (SFDR). Los cambios de las ESA se basan en los aprendizajes adquiridos con la implementación del SFDR hasta la fecha.

La Opinión recomienda introducir dos categorías voluntarias para los productos financieros: “sostenibles” y “de transición”. Estas categorías tienen como objetivo simplificar el panorama de productos y ayudar a los consumidores a comprender su propósito.

Además, las ESA proponen la introducción de un indicador de sostenibilidad para calificar productos financieros como fondos de inversión, seguros de vida y productos de pensiones. También abogan por una divulgación adecuada de información para productos que no pertenecen a las dos categorías principales, refinando la definición de inversiones sostenibles y simplificando la presentación de la información a los inversores.

El SFDR ha sido una parte importante de los esfuerzos de la Unión Europea para promover la transparencia en las finanzas sostenibles. Las recomendaciones de las ESA forman parte de una revisión exhaustiva del marco del SFDR por parte de la Comisión Europea, tras su implementación inicial.

Para más información, puedes leer la Opinión aquí.

ESAS EU SFDR SOSTENIBILIDAD


Las ESA proponen mejoras en la regulación de la divulgación de información sobre finanzas sostenibles

Las tres Autoridades Europeas de Supervisión (ABE, EIOPA y ESMA) han publicado hoy un dictamen conjunto sobre la evaluación del Reglamento sobre divulgación de información financiera sostenible (SFDR, por sus siglas en inglés). Las ESA piden un marco coherente de finanzas sostenibles que atienda tanto a la transición ecológica como a una mayor protección del consumidor, teniendo en cuenta las lecciones aprendidas del funcionamiento del SFDR.

Las ESA se centran en formas de introducir categorías sencillas y claras para los productos financieros. Las simplificaciones consisten en dos categorías de productos voluntarios, “sostenibles” y “de transición”, que los participantes del mercado financiero deberían utilizar para garantizar que los consumidores comprendan el propósito de los productos. Las reglas para las categorías deberían tener un objetivo y unos criterios claros para reducir los riesgos de lavado de imagen ecológico.

Las ESA recomiendan que la Comisión Europea considere la introducción de un indicador de sostenibilidad que califique productos financieros como fondos de inversión, seguros de vida y productos de pensiones.

Además, el dictamen también abarca las siguientes áreas:

  • Divulgación adecuada de los productos fuera de las dos categorías para reducir el lavado de imagen ecológico.
  • mejoras en la definición de inversiones sostenibles,
  • simplificación de la forma en que se presenta la información a los inversores,
  • otras sugerencias técnicas, incluidas las relativas a qué productos deberían quedar dentro del ámbito de aplicación del SFDR y a cómo mejorar la información sobre el impacto negativo de las inversiones en las personas y el medio ambiente, y
  • la necesidad de realizar pruebas de consumo antes de presentar cualquier propuesta de política para revisar el SFDR, como por ejemplo introducir un sistema de categorización y/o un indicador.

Ver la Opinión

Antecedentes

Las ESA emiten este dictamen por iniciativa propia. El dictamen se publica en el contexto de una revisión exhaustiva del marco SFDR por parte de la Comisión Europea, que incluye el Reglamento SFDR y el Reglamento Delegado. De cara al futuro, las ESA están dispuestas a apoyar a la Comisión Europea en futuras consideraciones políticas sobre cualquier revisión del marco SFDR.


Dictamen conjunto de las AES

Sobre la evaluación del Reglamento de Divulgación de Finanzas Sostenibles (SFDR)

1. Resumen ejecutivo

Base jurídica

1. Las Autoridades Europeas de Supervisión (AES) han decidido emitir el presente Dictamen por propia iniciativa de conformidad con el artículo 16 bis de los Reglamentos (UE) n.º 1093/2010, (UE) n.º 1094/2010 y (UE) n.º 1095/20101.

2. De conformidad con el artículo 44, apartado 1, de dicho Reglamento, las Juntas de Supervisores de las AES han adoptado el presente dictamen, dirigido a la Comisión. Se ha remitido una copia del presente dictamen al Parlamento Europeo y al Consejo.

Contenido y motivos de la publicación

3. En septiembre de 2023, la Comisión Europea (en lo sucesivo, «la Comisión») puso en marcha una consulta específica2 y una consulta pública3 sobre el Reglamento (UE) 2019/2088 (en lo sucesivo, «el SFDR»).

4. Las AES han elaborado, a través del Comité Mixto (CC), varios conjuntos de proyectos de Normas Técnicas de Regulación (RTS) en el marco del SFDR. En particular, las AES fueron facultadas primero por el Reglamento (UE) 2020/8525 (la «Taxonomía de la UE») para presentar varios proyectos de RTS sobre el contenido, las metodologías y la presentación de divulgaciones relacionadas con la sostenibilidad6. Además, siguiendo el mandato más reciente de la Comisión7, el 4 de diciembre de 2023 las AES también publicaron el informe final sobre el proyecto de RTS sobre la revisión de los principales efectos adversos (PAI) y la divulgación de información sobre productos financieros en el Reglamento Delegado (UE) 2022/12888 de la Comisión, que complementa el Reglamento Delegado sobre desarrollo sostenible (en lo sucesivo, «Reglamento Delegado sobre desarrollo sostenible de los productos»).

5. Las AES también han elaborado respuestas prácticas de aplicación a las preguntas sobre el SFDR10 y han coordinado la forma en que las autoridades competentes han comenzado a supervisar la divulgación de información sobre el SFDR. Esta es la razón por la que las AES y las autoridades competentes, en su calidad de supervisores nacionales, están bien situadas para ofrecer a la Comisión su perspectiva única sobre el papel decisivo que ha desempeñado el desarrollo sostenible de la información tanto en el aumento de la transparencia sobre las características de sostenibilidad en beneficio de los inversores en el contexto del objetivo del Pacto Verde como en la canalización del capital hacia la inversión sostenible.

6. Las AES reconocen que el marco podría mejorarse y que la información facilitada a los inversores en el SFDR puede ser compleja por naturaleza y difícil de entender, en particular para los inversores minoristas. Esto se ha demostrado en dos ejercicios de prueba de consumidores. La última ronda de pruebas en el contexto del informe final sobre el proyecto de RTS sobre la revisión de los PAI y la divulgación de información sobre productos financieros en el Reglamento Delegado del SFDR mostró que los encuestados consideraban que las plantillas del SFDR eran «complicadas y difíciles de leer»11. Además, si bien el SFDR se diseñó para mejorar la transparencia en torno a la sostenibilidad, las AES han observado que, en la práctica, los participantes en los mercados financieros han utilizado la divulgación de información para clasificar sus productos financieros. La condición de productos de «artículo 8» o «artículo 9» se ha utilizado desde el principio en el material de comercialización como «etiquetas de calidad» para la sostenibilidad, lo que plantea riesgos de blanqueo ecológico y venta indebida. La Comisión ha identificado acertadamente esta deficiencia en su consulta, solicitando comentarios sobre la utilidad de requisitos uniformes de divulgación de información para los productos financieros en general, independientemente de las declaraciones de sostenibilidad relacionadas, consultando sobre la opción de apartarse de la filosofía general del SFDR sobre la divulgación de información sobre productos.

7. A fin de eliminar el riesgo de uso indebido del informe sobre desarrollo sostenible, el presente Dictamen se centra en las ventajas de la introducción de un sistema de categorización y/o de un indicador de sostenibilidad de los productos financieros que permita una divulgación simplificada que permita a los inversores minoristas comprender mejor el perfil de sostenibilidad subyacente de los productos financieros. Otros temas tratados incluyen la revisión de la definición de «inversión sostenible» con arreglo al artículo 2, punto 17, del SFDR y la interacción con un sistema de categorización, el potencial para ampliar los productos incluidos en el ámbito de aplicación del SFDR, la simplificación de la documentación pertinente y las mejoras en la transparencia de los impactos adversos sobre la sostenibilidad a nivel de los productos financieros. Por último, el presente Dictamen incluye una serie de cambios técnicos que la Comisión podría considerar en su evaluación del SFDR [en el Anexo I].

8. El presente Dictamen aboga por un marco coherente de finanzas sostenibles que atienda tanto la transición hacia las finanzas sostenibles como la protección de los inversores, teniendo en cuenta las lecciones aprendidas del funcionamiento del SFDR y sobre la base de los objetivos de las propuestas de la Estrategia para el Inversor Minorista para mejorar la confianza, la seguridad y la participación de los inversores minoristas en la financiación de la economía. A continuación, se incluye un resumen de las principales recomendaciones.

Pasos siguientes

9. La Comisión está evaluando las respuestas de las partes interesadas para apoyar las consideraciones políticas destinadas a mejorar el marco europeo para las finanzas sostenibles, sobre la base de la experiencia adquirida en la aplicación del marco financiero para el desarrollo sostenible.

10. En el presente Dictamen, las AES instan encarecidamente a la Comisión a que lleve a cabo pruebas con los consumidores a la hora de desarrollar opciones políticas a fin de disponer de una base empírica más sólida para cambiar el marco regulador y, por tanto, garantizar resultados más satisfactorios. En ese sentido, empoderar a los inversores minoristas para que comprendan mejor cómo el perfil de sostenibilidad subyacente de los productos financieros sirve en última instancia al propósito de facilitar la asignación de capital a la inversión sostenible. Las AES están dispuestas a apoyar a la Comisión en la prestación de cualquier asistencia técnica adicional necesaria en relación con los elementos de divulgación del informe sobre desarrollo sostenible, dentro del plazo adecuado.

2. Principios y consideraciones generales

2.1 Pruebas de consumo

11. La comprensibilidad de cualquier nuevo régimen de divulgación propuesto para los inversores minoristas será importante para el éxito de cualquier cambio futuro en el marco del SFDR. Esta es la razón por la que las AES consideran de suma importancia que la Comisión, como parte de su evaluación de impacto de cualquier revisión del texto legal, lleve a cabo pruebas de consumo diseñadas de acuerdo con la ciencia del comportamiento en cualquier parte de la evaluación del SFDR que pueda afectar al uso de la divulgación de información relacionada con la sostenibilidad por parte de los consumidores antes de proponer cambios en las políticas.

12. Teniendo en cuenta el Programa de Mejora de la Legislación12 (garantizar que la elaboración de las políticas de la UE se base en pruebas, que la legislación de la UE sea más sencilla y mejor, sobre la base de la participación de los ciudadanos, las empresas y las partes interesadas en el proceso de toma de decisiones), las pruebas de consumo garantizarán que la información se facilite a los consumidores en un lenguaje sencillo, inequívoco y no técnico. El objetivo clave es establecer un sistema de clasificación que no dé falsas impresiones sobre la sostenibilidad a los inversores finales y que guíe a los consumidores en la selección de productos que satisfagan sus preferencias de sostenibilidad. Además, en la medida de lo posible, también sería útil una consulta pública que permitiera dar su opinión a la industria para generar aportaciones de los participantes en los mercados financieros que ofrecen productos financieros pertinentes.

2.2 Principios generales y consideraciones de política

13. Como punto de partida, las AES desearían presentar las siguientes sugerencias sobre los principios y consideraciones políticas que debe tener la Comisión a la hora de establecer un sistema de clasificación en la revisión del informe sobre el desarrollo sostenible de la investigación:

a) Usabilidad y comprensibilidad de las categorías de productos: las consultas anteriores de las AES, el compromiso con las organizaciones de consumidores y las pruebas de consumidores realizadas sobre los documentos del SFDR han puesto de manifiesto los retos a los que se enfrentan los inversores minoristas a la hora de comprender y navegar por la complejidad de las divulgaciones actuales. El enfoque para crear categorías de productos debe centrarse en información clara, sencilla y concisa orientada al consumidor que se aleje de la jerga técnica y la complejidad de los conceptos técnicos subyacentes. Con categorías de productos claras, también se podría argumentar que las divulgaciones de sostenibilidad no tendrían que ser tan detalladas y extensas. Las categorías de productos podrían ser aplicadas por los participantes en los mercados financieros con carácter voluntario, pero la Comisión también podría probar un régimen obligatorio similar al funcionamiento actual del SFDR.

b) Comparabilidad entre los diferentes tipos de productos financieros: si bien es importante tener en cuenta la finalidad de las divulgaciones sectoriales subyacentes a las que se adjuntan las plantillas de SFDR, las AES fomentan la coherencia en el contenido entre las divulgaciones de SFDR y otros documentos, incluidas las declaraciones de beneficios de los planes de pensiones o los documentos de información clave para productos de inversión minoristas empaquetados y basados en seguros (PRIIP KID).

c) Digitalización y estratificación: En el contexto de los debates en curso en el marco de la propuesta de estrategia de inversión minorista, la Comisión también debe reflexionar sobre la transformación digital en curso de la economía y facilitar el suministro de información a los inversores minoristas en un formato digital que permita la estratificación y sea atractiva cuando se transmita en una pantalla.

d) La capacidad de la categorización para atender a la transición hacia la sostenibilidad: se anima a la Comisión a incluir el concepto de «inversión de transición» en el SFDR13, con objetivos y expectativas claros, para permitir el desarrollo de una «categoría de productos financieros de transición» en la que la atención se centre en inversiones en actividades económicas, activos o carteras, aún no sostenibles.  pero con el objetivo de ser sostenible en el tiempo. El camino hacia la sostenibilidad debe ser compatible con los principales objetivos medioambientales y sociales de la UE y del mundo, en términos de ambición y plazo. Se espera que esta categoría apoye inversiones que contribuyan a cumplir el paquete de medidas «Objetivo 55», el compromiso de la UE de neutralidad climática de aquí a 2050 y el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 grados. La categoría podría apoyar el progreso hacia otros objetivos ambientales y, de ser posible, también objetivos sociales.

e) Requisitos de elegibilidad claros: requisitos claros (y, en el caso de las categorías ambientales, requisitos de elegibilidad basados en la ciencia) para facilitar la comprensión de los inversores de las características y objetivos clave del producto, mantener la integridad de las categorías y generar confianza en los inversores.

f) Tratamiento de los bonos del Estado: La Comisión podría considerar cómo tratar la sostenibilidad de los bonos del Estado, sobre la base de criterios generales que deberían tener en cuenta el hecho de que el desarrollo de dicha metodología puede ser un desafío, considerando la conexión con las políticas públicas de los emisores soberanos, especialmente cuando se desconoce el uso de los ingresos. Sin al menos criterios generales para evaluar la sostenibilidad de las inversiones en deuda pública, será muy difícil que los productos en los que se invierte mucho en deuda pública, como los productos de inversión basados en seguros y los planes de pensiones, divulguen plenamente las características de sostenibilidad de sus inversiones. Por lo tanto, un marco para la deuda pública –útil para todos los productos financieros que puedan invertir en deuda pública– podría desarrollarse gradualmente a lo largo del tiempo e introducirse gradualmente para que los participantes en el mercado, incluidos los emisores y los inversores, dispongan de tiempo suficiente para adaptarse a los nuevos criterios.

g) Nomenclatura y marketing: La investigación conductual existente muestra que los nombres de los productos son importantes para los inversores minoristas, cuyas decisiones de inversión pueden estar impulsadas por los nombres de los productos y el material de marketing (en particular en los sitios web y las redes sociales). Para garantizar la protección de los inversores, el nombre debe reflejar con precisión el perfil de sostenibilidad del producto. Además de que la Comisión se centra en la transparencia con el informe sobre el desarrollo sostenible, determinados términos relacionados con la sostenibilidad solo deben permitirse para los productos que pertenezcan a una determinada categoría, a fin de garantizar la coherencia con las categorías de productos y evitar el uso de nombres engañosos. Los productos que no cumplan los requisitos de ninguna categoría deben tener restringido el uso de determinados términos relacionados con la sostenibilidad en su nombre. Del mismo modo, contar con normas más detalladas para garantizar que el material de marketing de un producto esté en consonancia con el perfil de sostenibilidad del producto también ayudaría a abordar los riesgos de blanqueo ecológico.

h) Obligaciones de transparencia: transparencia concreta y cuantificable sobre las características de sostenibilidad, en el caso de los productos que pueden clasificarse para categorías, a fin de que los inversores puedan evaluar la ambición de los productos y si la estrategia de inversión es compatible con el cumplimiento de los objetivos. Las divulgaciones también podrían estar específicamente vinculadas a la categoría del producto. Sin embargo, como se menciona en el punto a), con categorías de productos claras, también se podría argumentar que las divulgaciones de sostenibilidad para los productos que se divulgan dentro de las categorías ya no tendrían que ser tan detalladas y extensas.

i) La taxonomía de la UE como pilar para fundamentar la categorización medioambiental: la taxonomía de la UE ocupa un lugar central en la ambición de la UE en materia de finanzas sostenibles. La Comisión debe basarse en los instrumentos científicos desarrollados hasta la fecha (los seis objetivos medioambientales y la divulgación de información sobre el RERS). 

j) Coherencia con otras leyes de la UE en materia de finanzas sostenibles: en el espíritu de adoptar un enfoque holístico, es importante que la Comisión pruebe cuidadosamente la coherencia entre los distintos actos legislativos que incluyen referencias a la sostenibilidad, y compruebe las incoherencias y desajustes, tanto en los textos actuales (es decir, los Reglamentos sobre taxonomía e índices de referencia, la Directiva sobre información empresarial en materia de sostenibilidad,  Directiva sobre los mercados de instrumentos financieros y las Directivas sobre distribución de seguros, el Reglamento sobre calificaciones ESG y la Directiva sobre la diligencia debida en materia de sostenibilidad de las empresas), sino también los actos jurídicos actualmente negociados que podrían interactuar con el SFDR en el futuro (por ejemplo, el Reglamento sobre los documentos de datos fundamentales para los productos de inversión minorista empaquetados y basados en seguros (PRIIP) en el contexto de la estrategia de inversión minorista de la Comisión).

k) Interoperabilidad con iniciativas internacionales: el marco de la UE no funciona en el vacío, y otras jurisdicciones se están moviendo en la misma dirección de considerar categorías de productos para inversores minoristas. Si es posible, la Comisión debería tener en cuenta los esfuerzos realizados por jurisdicciones como el Reino Unido, los Estados Unidos y, recientemente, Australia, para evitar duplicaciones innecesarias y facilitar la interoperabilidad entre los distintos marcos.

3. Dictamen de las AES a la Comisión

3.1 Un sistema de clasificación de productos

14. Las AES están a favor de la introducción de categorías de productos reguladores que ayudarían a abordar los problemas de blanqueo ecológico derivados del uso indebido de la divulgación de información en virtud de los artículos 8 y 9 del SFDR y generarían claridad para los inversores, en particular para los inversores minoristas.

15. A pesar de que los colegisladores concibieron el SFDR como una regulación de la divulgación, los dos regímenes de divulgación establecidos en los artículos 8 y 9 del SFDR han sido utilizados como etiquetas de sostenibilidad por los participantes en los mercados financieros y entendidos como tales por los inversores. Este enfoque ha socavado el objetivo previsto de las divulgaciones y ha creado confusión para los inversores.

16. Un problema observado por las AES hasta ahora es que la categoría de productos financieros prevista en el artículo 8 del SFDR es demasiado amplia, porque la «promoción de las características medioambientales o sociales» a la que se hace referencia en dicho artículo abarca una gama muy amplia de ambiciones en materia de sostenibilidad, lo que dificulta a los inversores la comprensión de la sostenibilidad del producto financiero. La Comisión confirmó el carácter amplio del artículo 8 en una sesión de preguntas y respuestas interpretativas celebrada en julio de 2021.

17. Por otra parte, la divulgación de información con arreglo al artículo 9 del SFDR también ha sido problemática, a pesar del vínculo con las inversiones sostenibles definido en el artículo 2, punto 17, del SFDR. Los inversores y distribuidores se han basado en el requisito de que los productos contemplados en el artículo 9 del SFDR deben realizar inversiones sostenibles. Sin embargo, la propia definición de inversiones sostenibles ha dado lugar a una comparabilidad limitada en cuanto a lo que se considera una inversión sostenible, debido a la amplia discrecionalidad otorgada a los fabricantes de productos.

18. En su consulta pública específica sobre la evaluación del SFDR, la Comisión ha explorado la opción de construir categorías de productos a partir de la divulgación de información existente en virtud de los artículos 8 y 9 del SFDR. La Comisión observó que esto podría lograrse desarrollando aún más la distinción entre los dos artículos y los conceptos existentes incorporados en ellos. Este enfoque implicaría cambios menos drásticos en el marco existente, ya que profundizaría en los conceptos actuales y definiría mejor los elementos existentes, como la aplicación del principio de «no daño significativo» (DNSH), la interacción entre la noción de armonización de la taxonomía y las inversiones sostenibles y la adición de criterios para distinguir entre los productos divulgados con arreglo a los artículos 8 y 9 del SFDR. Sin embargo, cabe señalar que los conceptos actuales del SFDR, como «inversión sostenible» o «características medioambientales y/o sociales», se han interpretado de manera dispar.

19. A través del presente dictamen, las AES proporcionan a la Comisión algunos principios generales y consideraciones políticas que la Comisión debe utilizar a la hora de establecer un sistema de clasificación de productos, lo que permitiría a los inversores evaluar y comparar diferentes productos en función de sus objetivos de sostenibilidad.

3.1.1 Categorías de productos que tienen características de sostenibilidad

20. Las AES opinan que la introducción de categorías de productos con características de sostenibilidad mejorará la comprensión de los consumidores de las características de sostenibilidad de los productos financieros, que es lo que se pretende que los productos ofrezcan en términos de sostenibilidad. Dichas categorías sustituirían a la práctica actual de categorización de los artículos 8 y 9 del SFDR, es decir, los productos ya no estarían diferenciados entre los que promueven características medioambientales/sociales y los que tienen como objetivo la inversión sostenible.

3.1.1.1 Nuevas categorías

21. Sobre la base de las consideraciones expresadas hasta ahora, las AES sugieren, como punto de partida, las siguientes nuevas categorías. Las categorías de productos deben consistir en criterios mínimos y no en etiquetas de excelencia de productos «best in class»: a) Categoría de producto sostenible: para productos que invierten en actividades/activos económicos que ya son ambiental y/o socialmente sostenibles. Teniendo en cuenta la diferencia de madurez entre los temas ambientales y sociales, y en ausencia de una taxonomía social, la Comisión podría considerar si los «productos sostenibles» deberían (1) fusionarse en una sola categoría o (2) dividirse en dos categorías diferentes (ambientales o sociales). Los productos sostenibles deben cumplir con un «umbral de sostenibilidad» mínimo como parte de las inversiones del producto. En el caso de los productos sostenibles desde el punto de vista medioambiental, dicho umbral debe basarse en inversiones en actividades económicas que se ajusten a la taxonomía. La alineación taxonómica mínima requerida podría evolucionar con el tiempo, ya que se espera que las actividades alineadas con la taxonomía crezcan en los próximos años. La parte de la inversión que no esté en consonancia con la taxonomía debe respetar al menos el principio del principio DNSH en lo que respecta a los objetivos medioambientales y sociales y a los requisitos de buena gobernanza, siempre que esos conceptos se definan con mayor precisión que lo que figura actualmente en el SFDR. Sin las especificaciones adecuadas, el principio DNSH podría impedir la comparabilidad de los productos y contribuir a la inseguridad jurídica a la que se enfrentan los participantes en los mercados financieros. A fin de poder aplicar esta categoría a todos los productos, la sostenibilidad de la deuda pública podría evaluarse como se menciona en el párrafo 13, letra f).

b) Categoría de productos de transición: para productos que invierten en actividades/activos económicos que aún no son sostenibles, pero que mejoran su sostenibilidad con el tiempo para llegar a ser sostenible ambiental o socialmente. Las estrategias de inversión de estos productos podrían basarse en una combinación de indicadores clave de rendimiento de la taxonomía de la UE para reflejar la mejora progresiva del comportamiento medioambiental, los planes de transición divulgados por los activos subyacentes y su análisis, las trayectorias de descarbonización de los productos y la mitigación de los PAI a nivel de producto (siempre que se diseñen indicadores específicos y pertinentes y se establezca un nivel mínimo de mitigación en el Reglamento). Además, esta categoría de productos podría considerar ciertas exclusiones y criterios apropiados para un plan de transición creíble.

Las AES recomiendan que la Comisión reflexione sobre las ventajas e inconvenientes de exigir que una cuota ambiciosa pero realista de las inversiones del producto cumpla inicialmente los requisitos de la categoría de productos de transición y que dicha cuota pueda aumentar posteriormente con el tiempo. Esto permitiría incluir algunos productos a largo plazo, en particular los productos de participación en beneficios18 y los fondos de pensiones, que enfrentan restricciones o desincentivos para cambiar su asignación de activos a lo largo del tiempo. El principio de casación exige que las aseguradoras y los fondos de pensiones mantengan determinados activos a largo plazo, como los bonos del Estado19, con flujos de caja que coincidan con sus pasivos a largo plazo. Con el tiempo, con un camino claro, una proporción gradualmente mayor de las inversiones de estos productos debería cumplir con los requisitos de esta categoría de productos de transición. Se debe tener cuidado de calibrar adecuadamente la proporción de inversiones en transición que crecen con el tiempo, ya que la categoría de productos de transición podría incluir diversos productos y trayectorias de transición.

Las obligaciones de transparencia de los productos de transición deben proporcionar a los inversores claridad sobre el nivel de ambición y rentabilidad a corto y largo plazo (incluidos los objetivos cuantitativos y los hitos intermedios) y sobre el modo en que la estrategia de inversión cumple dicha ambición. Además, no sería necesario aplicar el principio DNSH a todas las inversiones para apoyar las inversiones en actividades que actualmente son perjudiciales, pero que se encuentran en una trayectoria de transición, o en actividades que son permanentemente perjudiciales, pero que están en proceso de desmantelamiento. Esto podría demostrarse mediante planes de transición mensurables por parte de las empresas que se dedican a este tipo de actividades perjudiciales. Por último, la Comisión también podría reflexionar sobre la posibilidad de crear una subcategoría en la categoría transitoria de «impacto del inversor»20, concebida para productos que invierten en actividades/activos económicos que tienen como objetivo ofrecer soluciones a problemas relacionados con la sostenibilidad (es decir, un impacto positivo mensurable en un objetivo medioambiental o social) junto con un rendimiento financiero. Alternativamente, podría tratarse de un indicador transversal para todas las categorías basado en la puntuación del «potencial de impacto». Es importante que cualquier subcategoría de «impacto» tenga que ser lo suficientemente clara para que los inversores minoristas la entiendan.

3.1.1.2 Divulgación y comercialización de productos dentro y fuera de las categorías

22. Las AES proponen que la divulgación de información en materia de sostenibilidad para los productos que entrarían en las nuevas categorías propuestas se ajuste para centrarse en el tema de la categoría. Los productos financieros que no calificarían para ninguna de las categorías podrían dividirse en productos financieros que tienen características de sostenibilidad y aquellos que no tienen características de sostenibilidad.

23. Los productos que tienen características de sostenibilidad pero que no cumplen los requisitos de las categorías deben estar obligados a divulgar sus características de sostenibilidad en los documentos reglamentarios (pero no en el documento de datos fundamentales porque este tipo de divulgación es de naturaleza más técnica y sustancial y, por lo tanto, encaja mejor en un folleto y no en un documento de datos fundamentales que se supone que no es complejo o es corto) y debe enfrentarse a restricciones en el uso de términos ESG o relacionados con la sostenibilidad en la denominación y la comercialización para evitar el greenwashing. 24. Las AES recomiendan que se exija a los productos que no tengan ninguna característica de sostenibilidad que incluyan una exención de responsabilidad (por ejemplo, como la exención de responsabilidad del artículo 7 del Reglamento sobre la taxonomía) y que no se les permita utilizar términos ESG o relacionados con la sostenibilidad en la denominación y la comercialización. Las AES sugieren que, después de considerar los costos y beneficios, la renuncia podría complementarse con algunas divulgaciones mínimas sobre el impacto negativo del producto en la sostenibilidad, al tiempo que se diferencian estos productos de los de las categorías de productos. 25. Por otra parte, la información actualizada en virtud del artículo 6, apartado 1, del Reglamento sobre la Sostenibilidad de los Datos, relativa a la integración de los riesgos de sostenibilidad en las decisiones de inversión, sigue siendo pertinente para todos los productos financieros. A continuación se presenta un cuadro que resume estas ideas.

3.2 Indicador de sostenibilidad

26. Un indicador de sostenibilidad para todos los productos financieros que abarque la sostenibilidad ambiental, la sostenibilidad social o ambas, que ilustre a los inversores las características de sostenibilidad de un producto a una escala, podría simplificar la compleja información sobre sostenibilidad en un formato que sea más fácil de digerir para los consumidores y que haya tenido éxito en otros sectores. Por ejemplo, el KID de los PRIIP tiene un indicador de riesgo sintético que ofrece a los inversores minoristas una guía sencilla del riesgo del producto o el Certificado de Eficiencia Energética que proporciona una explicación sobre el consumo de energía y la eficiencia de un edificio.

27. Las pruebas realizadas por los consumidores y los comentarios de las asociaciones de consumidores indican que los consumidores tienen dificultades para comprender los diferentes objetivos de sostenibilidad de los productos financieros y distinguir entre los diferentes objetivos, al leer las divulgaciones del SFDR. A los consumidores les resultaba difícil comprender hasta qué punto los productos eran sostenibles.

28. Con sujeción a las pruebas realizadas por los consumidores, un indicador de este tipo podría agrupar los productos en función de la sostenibilidad de las inversiones, identificando al mismo tiempo qué productos fomentan la transición. Una opción podría ser centrarse de forma limitada, en un primer momento, en un indicador de sostenibilidad que mida la mitigación del cambio climático en función de las emisiones financiadas, lo que se traduce en una contribución al cambio climático presentada en un sistema similar a nutri-score. Otra opción sería centrarse en un indicador más amplio que otorgara la mejor calificación, por igual, a las inversiones sostenibles y a aquellas inversiones de transición y transformación en las que el impacto esperado en el medio ambiente o la sociedad sea significativo, en función de un objetivo de descarbonización o de una mejora social esperada de la estrategia de inversión.

29. Además, una escala de calificación podría referirse a letras (como la puntuación nutricional en el caso de los productos alimenticios o el certificado de rendimiento energético, EPC, en el caso de los edificios) o colores: estas letras y/o colores reflejarían la categoría a la que pertenece un producto. Por ejemplo, los productos más dañinos podrían identificarse por un color rojo, mientras que los colores verde y azul podrían indicar los productos más ambiciosos (por ejemplo, verde para temas medioambientales y azul para temas sociales).

30. Para garantizar que sea un indicador fiable para los inversores finales, este sistema debe basarse en criterios claros y objetivos, de modo que se defina claramente el alcance de cada categoría de este indicador. Estos criterios podrían estar relacionados, entre otros, con la taxonomía de la UE, los objetivos de descarbonización o indicadores como la exposición a los combustibles fósiles o la intensidad de GEI. Para su evaluación de los criterios, la Comisión podría evaluar, mediante los ensayos destacados en la sección 2 anterior, si un único indicador genérico de sostenibilidad puede aplicarse de manera que se evite cualquier riesgo de malentendido del indicador por parte de los consumidores. Cuando la Comisión determine que existe riesgo de malentendido, podría considerar alternativamente la posibilidad de simplificar el indicador, por ejemplo, centrándose en una característica más específica como la mitigación del cambio climático.

31. La elaboración de un indicador de sostenibilidad no está exenta de riesgos y desafíos técnicos. En el cuadro que figura a continuación, las AES han resumido algunos pros y contras de que un único indicador funcione en todos los productos.

32.

33. Un indicador de sostenibilidad no tiene por qué ser mutuamente excluyente con las categorías de productos. También puede ser posible probar un indicador de sostenibilidad que funcione por separado dentro de cada una de las categorías propuestas en la sección 3.1.1.1, por ejemplo, utilizando diferentes tonos del mismo color en una categoría determinada. Sin embargo, esto podría aumentar la complejidad para los inversores minoristas, que no necesariamente pueden comparar la sostenibilidad de los productos en diferentes categorías o piensan que los diferentes indicadores tienen la misma calificación.

34. Otra alternativa sería diseñar el indicador de sostenibilidad para que funcione fuera de las categorías. El indicador de sostenibilidad seguiría mostrando la sostenibilidad de los productos, definiendo la intensidad de la sostenibilidad junto con un marco de categorización. Es decir, un producto podría calificar para una categoría y, al mismo tiempo, recibir una calificación en un indicador de sostenibilidad. Este enfoque podría diseñarse sin poner en desventaja a los productos de las categorías de transición. El «grado» más alto podría tratar por igual a los productos de la categoría de transición y a los productos de la categoría de sostenibilidad. También podría aumentar la complejidad para los inversores minoristas, que tendrían que entender cómo interactúan las categorías con la «calificación» del indicador, pero al menos todos los productos se evaluarían en la misma escala.

3.2.1 Opciones para el indicador de sostenibilidad

36. Por lo tanto, la Comisión podría probar tres hipótesis para determinar cuál funciona mejor:

a) un marco compuesto únicamente por las categorías de productos descritas en el apartado 21 del presente dictamen;

b) un marco consistente únicamente en un único indicador de sostenibilidad obligatorio descrito en los apartados 26 a 31 del presente dictamen; o

c) una combinación de ambos: categorías de productos y un indicador de sostenibilidad (ya sea trabajando por separado dentro de cada categoría o trabajando fuera de las categorías de productos) que muestre la intensidad de sostenibilidad de todos los productos, tal como se describe en los apartados 32 y 33 del presente dictamen.

37. En el anexo II del presente dictamen, las AES han ilustrado cómo podrían funcionar en la práctica estas hipótesis para diferentes tipos de productos financieros hipotéticos.

3.3 Definición de inversión sostenible

38. El SFDR ha desempeñado un papel crucial en el marco de las finanzas sostenibles, ya que ha proporcionado un marco y una estructura que permiten a los consumidores e inversores tomar decisiones de inversión informadas en relación con cuestiones sostenibles. Si bien la intención del SFDR era aumentar la comparabilidad y la divulgación de información de los productos financieros en materia sostenible, dado que los parámetros clave de la «inversión sostenible» con arreglo al artículo 2, punto 17, del SFDR se basan en principios, dichos parámetros daban flexibilidad a los participantes en los mercados financieros, pero esto también daba lugar a diferencias en la aplicación. Por lo tanto, para garantizar una aplicación más uniforme, las AES sugieren que la Comisión considere la posibilidad de hacer prescriptivos estos parámetros clave con arreglo al artículo 2, punto 17, del SFDR. En función de cómo se desarrollen los criterios para un sistema de categorización o de uno o varios indicadores de sostenibilidad, o de que exista una taxonomía completa que abarque también la sostenibilidad social, la Comisión podría volver a examinar la necesidad de una definición de inversión sostenible.

39. Con arreglo al artículo 2, punto 17, del SFDR, se entiende por «inversión sostenible» una inversión en una actividad económica que contribuya a un objetivo medioambiental o social, siempre que la inversión no perjudique significativamente a ningún objetivo medioambiental o social y las sociedades en las que se invierta se rigen por una buena gobernanza. Por el contrario, el Reglamento sobre la taxonomía se basa en la clasificación de las actividades económicas como sostenibles desde el punto de vista medioambiental, basadas en una contribución sustancial y que no causen un perjuicio significativo a seis objetivos medioambientales prescritos, y en que las actividades económicas se llevan a cabo de conformidad con las salvaguardias mínimas establecidas en el artículo 18 del Reglamento sobre la taxonomía. Los criterios técnicos de selección detallados describen el cumplimiento de la contribución sustancial y la prueba DNSH.

40. Los resultados de las pruebas realizadas por los consumidores23 también han demostrado que la distinción entre los conceptos de inversiones «alineadas con la taxonomía» y «sostenibles» resulta difícil de entender, ya que es artificial y difícil de comprender. Como se muestra en los informes de pruebas de consumo24, las «inversiones sostenibles» se perciben como más sostenibles que las inversiones alineadas con la taxonomía, a pesar de los esfuerzos de las AES por explicar las diferencias en los recuadros explicativos de los márgenes de las plantillas.

41. Las AES toman nota de los esfuerzos realizados por la Comisión para aclarar la definición de inversión sostenible en una serie de preguntas y respuestas publicadas25. En particular, la Comisión explicó que la noción de inversión sostenible puede medirse a nivel de una empresa y no solo a nivel de una actividad económica específica. En una FAQ26, la Comisión también ha introducido el concepto de «puerto seguro» para aclarar en parte la relación entre las actividades económicas sostenibles desde el punto de vista medioambiental y las inversiones sostenibles, ya que las inversiones alineadas con la taxonomía pueden calificarse automáticamente como «inversiones sostenibles» en el contexto de la divulgación de información a nivel de producto en virtud del SFDR. Esta aclaración aborda la cuestión de la doble evaluación de dichas inversiones tanto con arreglo al Reglamento sobre la taxonomía como al SFDR. No obstante, la Comisión observa que, en el caso de las inversiones en una empresa con cierto grado de armonización taxonómica a través de un instrumento de financiación que no especifica el uso de los ingresos, que representan la mayoría de las inversiones, los participantes en los mercados financieros seguirían teniendo que comprobar elementos adicionales en el marco del SFDR para considerar que la totalidad de la inversión en dicha empresa es una inversión sostenible. Esto significa que los participantes en los mercados financieros aún tendrían que: (i) verificar si el resto de las actividades económicas de la empresa cumplen con los elementos ambientales del principio DNSH del SFDR; y (ii) evaluar si consideran suficiente la contribución al objetivo ambiental.

42. Las AES consideran que es importante reflexionar no solo sobre la cuestión de la coexistencia de estos dos conceptos paralelos en el marco de las finanzas sostenibles, difíciles de entender para los inversores, sino también sobre el papel que podría desempeñar la definición de inversión sostenible que figura en el artículo 2, punto 17, del SFDR en caso de que se aplique un sistema de categorización.

43. Si la Comisión decide hacer prescriptivos los parámetros clave de las «inversiones sostenibles», como sugieren las AES, estas creen que garantizará una aplicación más uniforme en todo el sector financiero de la UE y reforzará la comparabilidad de la proporción de inversiones sostenibles en todos los productos financieros. Como mínimo, la relación entre las inversiones sostenibles y las inversiones en actividades que se ajustan a la taxonomía debe ser aclarada por la Comisión en el marco jurídico actual. La Comisión podría, por ejemplo, aclarar que si una actividad económica se describe en los criterios técnicos de selección con respecto a los objetivos medioambientales del Reglamento sobre la taxonomía (es decir, si es admisible desde el punto de vista taxonológico), el participante en el mercado financiero solo debe considerar que la actividad económica es (desde el punto de vista medioambiental) «sostenible» y, por lo tanto, solo evaluar si la actividad económica cumple los criterios de actividades económicas sostenibles desde el punto de vista medioambiental del Reglamento sobre la taxonomía (es decir, si está armonizada con la taxonomía). Esto también significa que cuando una actividad económica no se describe en los criterios técnicos de selección (es decir, no es elegible según la taxonomía), el participante en el mercado financiero se basaría en métricas de sostenibilidad adecuadas y requisitos mínimos en virtud del SFDR para considerar si la actividad es sostenible.

44. Las AES consideran que la taxonomía de la UE constituye un punto de referencia basado en la ciencia con respecto al cual se pueden medir los resultados en materia de sostenibilidad e instan a la Comisión a completarla para 1) todas las actividades que puedan contribuir sustancialmente a la sostenibilidad medioambiental y 2) la sostenibilidad social.

45. En el período transitorio, dado que por el momento no existe una taxonomía social, la Comisión podría modificar la definición actual del artículo 2, punto 17, del SFDR para basarse en la taxonomía de la UE para la divulgación de información sobre la sostenibilidad medioambiental. En el caso de otras actividades económicas (es decir, las actividades económicas no subvencionables y la sostenibilidad social), las AES sugieren que la Comisión utilice parámetros de sostenibilidad adecuados, por ejemplo, relacionados con los indicadores del PAI actuales elaborados por las AES en el Reglamento Delegado sobre el desarrollo sostenible de los bosques y los requisitos actuales en materia de DNSH y buena gobernanza. Esto llevaría a una distinción entre «sostenibilidad ambiental» y «sostenibilidad social». La sostenibilidad social podría referirse a una taxonomía social (cuando se desarrolle) o a un indicador específico de PAI o a puntos de datos de la ESRS para identificar los objetivos sociales y las contribuciones relacionadas.

3.4 Documentación pertinente para la divulgación de productos

46. Las AES han considerado durante mucho tiempo que la divulgación de información precontractual idéntica sobre productos financieros es muy difícil cuando los documentos precontractuales subyacentes enumerados en el artículo 6, apartado 3, del SFDR son de naturaleza tan heterogénea.

47. No siempre ha sido posible tener plenamente en cuenta todos los resultados de anteriores ejercicios de evaluación de los consumidores (es decir, reducir en gran medida el nivel de complejidad utilizado en el lenguaje de las plantillas) debido, entre otras cosas, a la necesidad de garantizar la comparabilidad entre todos los diferentes tipos de divulgaciones sectoriales subyacentes en el artículo 6, apartado 3, del SFDR. Los resultados han demostrado que la divulgación simplificada para los inversores minoristas debería adoptar la forma de un documento para el inversor clave, mientras que la información más compleja podría incluirse por separado en sitios web y en documentos como el folleto.

48. Las AES desean sugerir las siguientes consideraciones a la hora de examinar las normas relativas a la divulgación precontractual, partiendo del principio de que la diferenciación no limita necesariamente la normalización:

a) El público al que se dirige el documento: deben preverse enfoques más sofisticados para atender a las diferentes necesidades de los inversores y del mercado: divulgaciones muy sencillas a los inversores minoristas y, en su caso, información más completa para los inversores más sofisticados. Es importante diferenciar la información que es clave para el comercio minorista (como el nivel de verdor divulgado de manera sencilla y comprensible en un indicador de sostenibilidad, como se ha mencionado anteriormente) frente a la información técnica relevante para los inversores sofisticados (es decir, el PAI) que seguiría estando disponible y divulgada para proporcionar una transparencia total; y

b) adaptar el formato de la divulgación al mayor consumo digital de la información: permitiendo a los inversores leer o procesar la información electrónicamente a través de la estratificación.

3.5 Productos incluidos en el ámbito de aplicación

49. La Comisión podría reflexionar detenidamente sobre la divulgación adecuada de información sobre productos que actualmente no entran en el ámbito de aplicación del informe sobre el desarrollo sostenible, como los productos estructurados emitidos en el marco de un programa de pagarés a medio plazo en euros (EMTN), que podrían beneficiarse de requisitos normalizados de divulgación en materia de sostenibilidad comparables a los del informe sobre el desarrollo sostenible. Los requisitos de divulgación de información en materia de sostenibilidad aplicables a dichos productos deben garantizar que la divulgación de información en materia de sostenibilidad no induzca a error a los inversores sobre las características de sostenibilidad de estos productos y sea comparable a la divulgación de información en materia de sostenibilidad sobre las inversiones realizadas por los productos existentes en el ámbito de aplicación del informe sobre sostenibilidad sostenible.

50. Dado que los productos estructurados, al igual que los emitidos en el marco de un programa EMTN, pueden ser instrumentos financieros en el marco de la MiFID, pueden distribuirse a clientes que muestren preferencias en materia de sostenibilidad. Sin embargo, en la práctica, esto plantea muchos problemas de interpretación, ya que no está claro si la sostenibilidad debe evaluarse a nivel del emisor de la EMTN estructurada (a la que está expuesto el inversor) o a nivel de los activos o índices cuyo rendimiento determinará el pago al cliente. Por lo tanto, la ausencia de divulgaciones de sostenibilidad comparables a las divulgaciones de SFDR para productos estructurados deja espacio para el lavado verde, ya que la evaluación real de sus características de sostenibilidad se realiza actualmente a la entera discreción de sus fabricantes.

51. Por otra parte, los productos estructurados pueden adoptar la forma jurídica de un fondo de fórmula y, por lo tanto, estar sujetos al SFDR, o de un pagaré estructurado no participativo, actualmente fuera del ámbito de aplicación del SFDR. Cuando presenten algunas características de sostenibilidad, debe exigirse a estos dos tipos de productos financieros que divulguen información comparable sobre dichas características, tal como se sugiere en la sección 3.1.1.2 anterior.

52. Entre los diferentes productos incluidos en el ámbito de aplicación, el SFDR también se aplica a los productos de inversión basados en seguros. Sin embargo, hay algunas categorías específicas de opciones de inversión ofrecidas en productos de opciones múltiples (MOP) que actualmente no se abordan en las divulgaciones del SFDR (de conformidad con el artículo 2, apartado 12, del SFDR). Las definiciones que figuran en el artículo 2, apartado 12, del Reglamento sobre el desarrollo sostenible de la información han creado problemas jurídicos, en particular para aquellos productos, como los MOP, que no se mencionan directamente en el texto de nivel 1.

53. En el caso de los MOP que operan bajo una gestión no discrecional (es decir, el inversor decide por sí mismo las opciones en las que invierte), el fabricante no puede comprometerse a una proporción mínima de inversiones alineadas con la taxonomía o sostenibles, y no sabe ex ante si el producto invertirá «en una actividad económica que contribuya a un objetivo medioambiental»,  por lo tanto, la Comisión puede analizar cuáles serían las divulgaciones pertinentes a nivel de envoltura.

3.6 Transparencia de los impactos adversos sobre la sostenibilidad

54. Los actuales requisitos reglamentarios previstos en los artículos 4 y 7 del SFDR han suscitado varias preguntas por parte de los participantes en los mercados financieros y las autoridades competentes. A pesar de las preguntas y respuestas de la Comisión (véanse las preguntas y respuestas consolidadas de las AES27) en las que se aclara el significado de la «consideración» de las PAI28, se requiere una mayor seguridad jurídica sobre lo que dicha «consideración» de las IAP implica por parte de los productos o entidades, en particular en lo que respecta a si la consideración se refiere únicamente a la mitigación y si se requiere alguna mejora en el horizonte temporal o año tras año.

55. En un marco futuro, las AES consideran que, si bien la «consideración» tiene por objeto captar la divulgación y la mitigación de los PAI de las decisiones de inversión en relación con factores de sostenibilidad, es conveniente considerar también la «información» sobre los APP. La «información» sobre los PAI podría excluir la necesidad de mitigarlos, pero aun así proporcionar información útil para que los inversores tengan una mejor idea de las consecuencias negativas de las posibles inversiones. Al diferenciar claramente entre «consideración» e «información», la Comisión establecería mejores expectativas acerca de las divulgaciones. Además, la «información» no generaría una falsa expectativa de que el participante en el mercado financiero estaba realmente tomando medidas para reducir las consecuencias negativas.

56. La Comisión podría considerar la posibilidad de hacer obligatoria la «consideración» de los PAI de las decisiones de inversión en materia de factores de sostenibilidad, sobre la base de los indicadores del anexo I del Reglamento Delegado relativo al desarrollo sostenible, para los productos que pueden optar a la nueva categoría de productos de sostenibilidad. Por el contrario, la Comisión podría considerar la posibilidad de hacer obligatoria la «información» sobre todos los PAI para la categoría de transición, y algunas divulgaciones mínimas, como la «información» sobre determinados PAI clave, seleccionando una lista de indicadores prioritarios, obligatoria para todos los productos financieros que siempre deberían divulgarse.

57. Si persiste el marco actual de divulgación de los PAI a nivel de producto, las AES consideran que debe aclararse el texto del artículo 7, apartado 1, letra b), del SFDR relativo a la «declaración» de que la información sobre el PAI está disponible en los informes periódicos, ya que no está claro qué tipo de declaración se necesita. Además, las AES también consideran que debe aclararse el texto del artículo 7, apartado 1, letra b), del párrafo segundo del SFDR relativo a las «cuantificaciones de los principales efectos adversos», ya que no está claro qué obligación se aplica en cada fase de la divulgación del producto.

58. Por lo que respecta a la divulgación de información a nivel de entidad, las AES reconocen que, cuando exista un solapamiento con la información divulgada en virtud de la Directiva (UE) 2022/2464 (Directiva sobre información corporativa en materia de sostenibilidad o CSRD), podría considerarse que se cumplen los requisitos del SFDR. Sin embargo, cuando existan requisitos asociados a la divulgación que vayan más allá de la mera «información», como en el caso de la consideración de los PAI, esa divulgación no debe eliminarse del SFDR.

59. Cualquier cambio en la divulgación de información relativa a los IAP con arreglo al artículo 7 del SFDR debe considerarse de forma coherente con la recomendación sobre la divulgación de información mínima en materia de sostenibilidad y reflejar los cambios más amplios acordados sobre la categorización de los productos. Las AES subrayan que, dada la actual falta de otras obligaciones en materia de diligencia debida con respecto a sus inversiones, la divulgación de información sobre los IAP es una fuente de información muy útil y un requisito indirecto para que los participantes en los mercados financieros garanticen cierto control y diligencia debida sobre las consecuencias negativas de sus inversiones.



La taxonomía EFRAG lleva el ESRS a lo digital


Publicado el 6 de septiembre de 2024 por Editor

La semana pasada, el Grupo Asesor Europeo de Información Financiera (EFRAG) publicó la taxonomía XBRL para acompañar el primer conjunto de Estándares Europeos de Información de Sostenibilidad (ESRS Set 1), respaldando el etiquetado digital de las declaraciones de sostenibilidad.

Esta nueva taxonomía supone un paso importante hacia la mejora de la transparencia y la comparabilidad de los informes de sostenibilidad en toda la UE, al permitir el etiquetado XBRL generalizado de la información sobre sostenibilidad. El EFRAG también ha publicado la taxonomía XBRL para las divulgaciones del artículo 8, tal como lo solicitó la Comisión Europea (CE).

Por ahora, el etiquetado XBRL no será obligatorio para los declarantes; esa medida se produce en un momento en que la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) desarrolla las Normas Técnicas Regulatorias (RTS) que acompañan al etiquetado de la declaración de sostenibilidad ESRS. Las RTS serán adoptadas por la CE como una enmienda a las regulaciones del Formato Electrónico Único Europeo (ESEF). A pesar de esto, EFRAG está alentando a las empresas a adoptar la taxonomía de forma voluntaria. Un enfoque proactivo que priorice lo digital ayudará a las empresas a familiarizarse con los requisitos de presentación de informes y a establecer los procesos internos necesarios para garantizar divulgaciones de sostenibilidad de alta calidad desde el principio.

El EFRAG siguió un proceso de consulta pública exhaustivo para crear esta taxonomía, durante el cual las partes interesadas aportaron comentarios que dieron lugar a varias mejoras clave, entre ellas, reglas de validación mejoradas, elementos de etiquetado más específicos y un enfoque refinado para el modelado dimensional, todo ello destinado a aumentar la facilidad de uso y la precisión de los datos informados.

Patrick de Cambourg, presidente del Consejo de Informes de Sostenibilidad del EFRAG, destacó la importancia de esta publicación y afirmó: “La taxonomía XBRL final del ESRS Set 1 marca un hito importante al permitir declaraciones de sostenibilidad legibles por máquina. Es una herramienta valiosa para estructurar las divulgaciones y mejorará significativamente su utilidad para la toma de decisiones”.

Nos gustaría extender nuestras felicitaciones a todas las partes interesadas, expertos técnicos y miembros del equipo EFRAG que contribuyeron a este avance significativo en los informes de sostenibilidad y (lo sabemos) estuvieron trabajando hasta altas horas de la noche hasta el último momento.

EFRAG invita a las partes interesadas a explorar el conjunto completo de documentos, incluida la Nota Explicativa detallada, en su sitio web y a considerar el uso de la taxonomía antes de su adopción formal.

Para obtener más información o acceder a los paquetes de taxonomía y materiales de apoyo, consulte aquí.

Taxonomía de la UE de EFRAG ESRS


EFRAG publica la taxonomía XBRL ESRS Set 1

30.08.2024

Hoy, el EFRAG publica su taxonomía XBRL para el conjunto 1 de ESRS, que permite el etiquetado digital de las declaraciones ESRS. Además, el EFRAG publica la taxonomía XBRL para las divulgaciones del artículo 8 que la CE le solicitó que preparara. Las taxonomías digitales permiten el marcado (‘etiquetado’) de los informes de sostenibilidad en formato XBRL legible por máquina.

La Comisión Europea (CE) encargó a EFRAG que desarrollara la taxonomía digital para los ESRS que la CE adoptó el 31 de julio de 2023. La taxonomía XBRL publicada por EFRAG representa la transposición digital correcta del Conjunto 1 de ESRS legible para humanos, en opinión de EFRAG como asesor técnico de la Comisión Europea que desarrolló dichas normas.

Esta taxonomía será la base para que la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) desarrolle estándares técnicos regulatorios para etiquetar la declaración de sostenibilidad ESRS.

Las taxonomías XBRL y los materiales que las acompañan se pueden encontrar a continuación:

Además de los paquetes de taxonomías XBRL, cada taxonomía se acompaña de un documento titulado «Nota explicativa y fundamento de las conclusiones». En él se ilustran los fundamentos de las conclusiones y la metodología aplicada, e incluye las opciones técnicas consideradas para la preparación de las taxonomías. También incluye ilustraciones de los informes resultantes en formato legible por máquina para respaldar la implementación de la taxonomía ESRS Set 1.

Los documentos (disponibles para su descarga a través de los enlaces anteriores) se proporcionan como documentación independiente que acompaña a cada taxonomía. Estos documentos preparados por la Secretaría del EFRAG no están sujetos al debido proceso del EFRAG y no tienen carácter oficial.

Patrick de Cambourg, presidente de la Junta Única de Evaluación de Riesgos (SRB, por sus siglas en inglés) del EFRAG, afirmó: «La taxonomía XBRL final marca un hito importante para permitir declaraciones de sostenibilidad legibles por máquina una vez que sean adoptadas por la ESMA y la CE. Los enfoques avanzados que se están implementando, especialmente para el etiquetado de las divulgaciones narrativas, aumentarán la usabilidad de las declaraciones ESRS, como lo confirmaron los usuarios (analistas, inversores, etc.) al EFRAG. Animamos a las empresas a utilizar la taxonomía ESRS para sus primeras declaraciones ESRS de forma voluntaria; es una herramienta útil para estructurar las divulgaciones y aumentará su utilidad para la toma de decisiones. No dejemos pasar la oportunidad de empezar con las divulgaciones ESG digitales desde el primer día, porque eso es lo que quieren los usuarios».

Chiara Del Prete, presidenta del EFRAG SR TEG, comentó: «Nos gustaría agradecer a todas las partes interesadas que brindaron comentarios útiles y apoyaron al EFRAG en su misión de permitir la divulgación digital de información sobre sostenibilidad. La taxonomía ESRS Set 1 es la base para una verdadera presentación de informes de sostenibilidad digital, una vez que la ESMA y la CE la adopten. La taxonomía publicada hoy marca una innovación en la presentación de informes digitales y respalda el logro de la interoperabilidad digital».

En caso de preguntas relacionadas con las taxonomías XBRL digitales, puede comunicarse con el equipo digital de EFRAG por correo electrónico a Digital-Reporting@efrag.org.


EFRAG publica la taxonomía XBRL ESRS Set 1

EFRAG publica hoy la Taxonomía XBRL para el Conjunto 1 de ESRS, que permite el etiquetado digital de las declaraciones ESRS. Además, EFRAG publica la Taxonomía XBRL para las divulgaciones del Artículo 8 que la CE solicitó a EFRAG que preparara.

Bruselas, 30 de agosto de 2024

EFRAG se complace en anunciar la publicación de la taxonomía XBRL ESRS Set 1. Además, EFRAG publica la Taxonomía XBRL para las divulgaciones del Artículo 8 que la CE solicitó a EFRAG que preparara. Las taxonomías digitales permiten el marcado (‘etiquetado’) de los informes de sostenibilidad en formato XBRL legible por máquina.

La taxonomía XBRL del conjunto 1 de ESRS

La Comisión Europea (CE) ha solicitado al EFRAG que elabore la taxonomía digital del SRIS adoptada por la CE el 31 de julio de 2023 y publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea (UE) el 22 de diciembre de 2023 (en adelante, «Conjunto 1»). En opinión de EFRAG, como asesor técnico de la Comisión Europea que desarrolló esos estándares, la taxonomía XBRL publicada hoy representa la transposición digital adecuada del ESRS Set 1 legible por humanos.

Esta taxonomía será la base para que la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) desarrolle Normas Técnicas Regulatorias (RTS) para etiquetar la declaración de sostenibilidad de ESRS. La CE adoptará el RTS definitivo mediante un Acto Delegado (DA) por el que se modifica el Reglamento Delegado (UE) 2019/815 de la Comisión sobre el Formato Electrónico Único Europeo (en adelante, «Reglamento ESEF»).

El etiquetado digital de los ESRS no será obligatorio para las empresas hasta que la CE adopte la taxonomía XBRL como parte del ESEF RTS que será preparado por la ESMA. Para obtener más información, consulte las preguntas 36 a 38 de las preguntas frecuentes de la Comisión Europea sobre la CSRD.

La taxonomía XBRL del conjunto 1 de ESRS permite el etiquetado digital de las declaraciones de ESRS al proporcionar elementos XBRL (o «etiquetas») para cada punto de datos y desagregación dimensional definida en los requisitos de divulgación de ESRS. Se debe utilizar un software XBRL para procesar la taxonomía XBRL.

EFRAG llevó a cabo una consulta pública sobre una versión preliminar de la taxonomía XBRL. A raíz de los comentarios recibidos por el público, EFRAG modificó y mejoró la taxonomía XBRL del Conjunto 1 de ESRS y los materiales que la acompañan. Los principales cambios, además de muchas mejoras técnicas, son:

a) normas de validación nuevas y mejoradas para aumentar la calidad de los datos notificados. Esto incluye la introducción de una base de enlaces de cálculo, que ayuda a identificar inconsistencias de cálculo y totales;

(b) referencias más específicas a cada elemento XBRL y punto de datos (hipervínculo al texto ESRS, puntos de datos obligatorios/voluntarios, de introducción gradual, condicionales);

(c) elementos booleanos mejorados para revelaciones verdaderas/falsas que requieren una declaración positiva o negativa para aclarar lo que significa una divulgación verdadera/falsa;

d) Modelización dimensional mejorada y simplificada utilizada para la desagregación de los datos XBRL. Esto incluye hipercubos cerrados, que fue solicitado por proveedores de software y expertos técnicos, y un enfoque mejorado para la vinculación de grupos de hechos con dimensiones topadas; y

e) racionalizar y simplificar los elementos narrativos XBRL (bloques de texto) mediante la eliminación de los elementos superpuestos relacionados con el ESRS 2, el MDR y los elementos relacionados con el MDR en las normas temáticas, y mediante la reutilización de elementos en todas las normas medioambientales.

La declaración de comentarios, disponible en el sitio web de EFRAG, proporciona una lista completa de todos los cambios implementados tras la consulta pública y una explicación detallada de los mismos.

El 16 y 17 de julio de 2024, respectivamente, el EFRAG SR TEG y la EFRAG SRB aprobaron la taxonomía XBRL definitiva del conjunto 1 de ESRS.

Aunque el etiquetado digital de ESRS no será obligatorio para las empresas hasta que la CE adopte la taxonomía XBRL como parte del ESEF RTS, EFRAG anima a las partes interesadas a utilizar la taxonomía XBRL para la preparación de declaraciones de ESRS legibles por humanos y sugiere a las empresas que consideren etiquetar su declaración de ESRS de forma voluntaria.

Documentos publicados hoy

Además de cada uno de los paquetes de taxonomía XBRL (ESRS Set 1 XBRL Taxonomy y, además, Articulo 8 XBRL Taxonomy), se pone a disposición un documento titulado «Nota explicativa y base para las conclusiones». Ilustra la base de las conclusiones y la metodología aplicada e incluye opciones técnicas consideradas para el desarrollo de las taxonomías. También incluye ilustraciones de los informes resultantes en formato legible por máquina para respaldar la implementación de la taxonomía del conjunto 1 de ESRS.

Los siguientes documentos (disponibles para su descarga a través del mismo enlace) se proporcionan como documentación complementaria separada para cada taxonomía. Estos documentos preparados por la Secretaría del EFRAG no están sujetos al debido proceso del EFRAG y no son autorizados.

• Anexo 1: Taxonomía XBRL ilustrada en Excel

• Anexo 2: Ejemplos ilustrativos de informes XBRL

Patrick de Cambourg, presidente de EFRAG SRB, declaró: «La taxonomía final de ESRS Set 1 XBRL marca un hito importante para permitir declaraciones de sostenibilidad legibles por máquina. Los enfoques avanzados que se están implementando, especialmente para el etiquetado de las divulgaciones narrativas, están diseñados para aumentar la usabilidad de las declaraciones ESRS y deberían satisfacer las expectativas de los usuarios (analistas, inversores, etc.), según lo confirmado por EFRAG en muchos casos. Alentamos a las empresas a utilizar la taxonomía ESRS para sus primeras declaraciones ESRS de forma voluntaria; Es una herramienta útil para estructurar las divulgaciones y aumentará su utilidad para la toma de decisiones. ¡No perdamos la oportunidad de comenzar con divulgaciones digitales de ESG desde el primer día!»

Chiara Del Prete, presidenta del EFRAG SR TEG, comentó: «Nos gustaría agradecer a todas las partes interesadas que proporcionaron comentarios útiles y apoyaron a EFRAG en su misión de permitir la divulgación digital de ESRS. La taxonomía del conjunto 1 de la ESRS es la base para la elaboración de verdaderos informes de sostenibilidad digital, una vez adoptada por la AEVM y la CE. La taxonomía publicada hoy marca una innovación en la presentación de informes digitales y apoya el logro de la interoperabilidad digital.

En caso de preguntas relacionadas con las taxonomías digitales XBRL, se puede contactar con el equipo digital de EFRAG por correo electrónico en Digital-Reporting@EFRAG.ORG.

Enlaces de interés

• Página web de EFRAG sobre Taxonomías de Informes de Sostenibilidad

• Paquete de taxonomía XBRL ESRS Set 1 (ZIP/archivos técnicos)

• Taxonomía XBRL del conjunto 1 de ESRS: nota explicativa y base para las conclusiones (PDF)

o Anexo 1 a la Nota Explicativa – Taxonomía XBRL del Conjunto 1 de ESRS ilustrada en Excel (XLSX)

o Anexo 2 a la Nota Explicativa – Ejemplos ilustrativos de informes XBRL del Conjunto 1 de ESRS (ZIP/archivos técnicos)

• Declaración de comentarios Conjunto 1 de la taxonomía XBRL de ESRS (PDF)

• Artículo 8 Taxonomía XBRL (ZIP/fichas técnicas)

• Artículo 8 Taxonomía XBRL – Nota explicativa y base para las conclusiones (PDF)

o Anexo 1 a la Nota Explicativa – Artículo 8 Taxonomía XBRL ilustrada en Excel (XLSX)

-TERMINA–

Notas para el editor:

Datos de contacto:

Para más información sobre EFRAG, póngase en contacto con: EFRAG, 35 Square de Meeûs, B-1000 Bruselas. Tel: +32 (0)2 207 93 00; info@efrag.org

Acerca de EFRAG (www.efrag.org)

La misión de EFRAG es servir al interés público europeo tanto en la información financiera como en la de sostenibilidad mediante el desarrollo y la promoción de puntos de vista europeos en el campo de la información corporativa. EFRAG se basa en el progreso de la presentación de informes corporativos y contribuye a él.

En sus actividades de información financiera, el EFRAG se asegura de que los puntos de vista europeos se tengan debidamente en cuenta en el proceso de establecimiento de normas del CNIC y en los debates internacionales conexos. En última instancia, EFRAG asesora a la Comisión Europea sobre si las normas NIIF recientemente emitidas o modificadas cumplen los criterios del Reglamento NIC para su aprobación para su uso en la UE, incluida la posibilidad de que la aprobación favorezca el bien público europeo.

En sus actividades de presentación de informes de sostenibilidad, EFRAG proporciona asesoramiento técnico a la Comisión Europea en forma de proyectos de Normas Europeas de Información sobre Sostenibilidad (ESRS) elaborados bajo un sólido debido proceso y apoya la implementación efectiva de ESRS.

El EFRAG busca la opinión de todas las partes interesadas y obtiene pruebas sobre las circunstancias europeas específicas a lo largo del proceso de establecimiento de normas. Su legitimidad se basa en la excelencia, la transparencia, la gobernanza, el debido proceso, la rendición de cuentas pública y el liderazgo intelectual. Esto permite a EFRAG hablar de forma convincente, clara y coherente y ser reconocido como la voz europea en la presentación de informes corporativos y un contribuyente al progreso global en la presentación de informes corporativos.


Introducción

Objetivo de esta Declaración de Comentarios

El objetivo de esta declaración de comentarios es indicar cómo los comentarios recibidos en los comentarios públicos y las discusiones posteriores en las reuniones de EFRAG SR TEG y EFRAG SRB han llevado a la versión final de la taxonomía XBRL del conjunto 1 de ESRS. Esta declaración de comentarios aborda cómo EFRAG ha implementado los cambios siguiendo las preocupaciones y sugerencias del público y ofrece las razones para implementar esos cambios.

Antecedentes

El 8 de febrero de 2024, EFRAG publicó el borrador de la taxonomía XBRL del conjunto 1 de ESRS, con una fecha límite para los comentarios del público fijada hasta el 8 de abril de 2024.

La Comisión Europea (CE) ha encargado al EFRAG que elabore la taxonomía digital del ESRS adoptada por la CE el 31 de julio de 2023 y publicada en el Diario Oficial de la Unión Europea (UE) el 22 de diciembre de 2023 («Conjunto 1»).

Una vez finalizada, esta taxonomía será la base para que la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) desarrolle borradores de Normas Técnicas de Regulación (RTS) para etiquetar la declaración de sostenibilidad de ESRS. Las normas de etiquetado serán finalmente adoptadas por la CE mediante un Acto Delegado (DA) por el que se modifica el Reglamento Delegado (UE) 2019/815 de la Comisión sobre el Formato Electrónico Único Europeo.

El Borrador de la Taxonomía XBRL del Conjunto 1 de ESRS permite el etiquetado digital de las declaraciones ESRS al proporcionar elementos XBRL (o «etiquetas») para cada punto de datos y desagregación dimensional definida en los requisitos de divulgación de ESRS.

El Borrador de la Taxonomía XBRL del Conjunto 1 del ESRS va acompañado de una nota explicativa en la que se ilustran las bases de las conclusiones y la metodología aplicada, así como las opciones técnicas consideradas para la preparación de la taxonomía. Además, como parte del paquete de consulta, también se han proporcionado ejemplos ilustrativos de informes XBRL en línea y una ilustración de la taxonomía XBRL en formato Excel.

Panorama general de los comentarios recibidos de los encuestados

En el curso de la consulta pública se han facilitado un total de 49 respuestas. Se han proporcionado dos cartas de comentarios adicionales después de la fecha límite, y una se cargó incorrectamente en la encuesta de consulta sobre el Borrador del Artículo 8 sobre la taxonomía XBRL. Todas las respuestas están disponibles para su descarga aquí:

• Borrador de los comentarios de la encuesta de la Taxonomía XBRL del Conjunto 1 de ESRS, cartas y archivos adjuntos como parte de la respuesta. El ID de respuesta se utiliza como prefijo para cada file (ZIP, 48 MB)

• Borrador de las cartas de comentarios sobre la taxonomía XBRL del conjunto 1 de ESRS proporcionado después de la fecha límite del 8 de abril de 2024 (ZIP, 557 KB)

Para obtener más detalles sobre los comentarios del público, consulte el documento 04-01 de la reunión de la EFRAG SRB del 5 de junio de 2024.

EFRAG identificó 422 comentarios únicos dentro de estas respuestas, la mayoría de ellos relacionados con el modelado dimensional, el uso de elementos seminarrativos y la metodología detrás del desarrollo de la taxonomía. Dos encuestados, además, proporcionaron comentarios muy detallados a nivel de elementos.

En general, los encuestados proporcionaron comentarios útiles y detallados sobre cuestiones específicas y proporcionaron valiosas sugerencias técnicas y prácticas. Los comentarios del público expresan su apoyo a la metodología y la arquitectura de la taxonomía XBRL. La mayoría de los encuestados (85%) estuvo de acuerdo en que el Borrador de la Taxonomía XBRL del Conjunto 1 del ESRS es una transposición adecuada del ESRS. Las características especialmente apreciadas fueron la reutilización de elementos XBRL para evitar el doble etiquetado, la implementación de elementos seminarrativos para enriquecer las divulgaciones narrativas y la evitación de extensiones de taxonomía para el etiquetado de «otras» divulgaciones (adiciones a los puntos de datos de ESRS, divulgaciones derivadas de otras legalizaciones o normas y divulgaciones específicas de la entidad).

Muchos de los encuestados reconocieron la carga que el etiquetado digital representará para los preparadores y destacaron la importancia de las disposiciones adecuadas de introducción gradual en la norma de etiquetado que elaborará la AEVM. Solo unos pocos encuestados se mostraron especialmente críticos con respecto a la granularidad del borrador de la taxonomía XBRL y a la complejidad general de la misma.

Conjunto final de ESRS 1 Taxonomía XBRL

A raíz de los debates mantenidos en las reuniones de EFRAG SR TEG y EFRAG SRB, se ha modificado y mejorado la taxonomía XBRL del conjunto 1 de la ESRS. Los principales cambios se pueden resumir de la siguiente manera:

1. Eliminación de elementos superpuestos relacionados con ESRS

2. MDR y elementos relacionados con MDR en las normas temáticas 2. Mejora de las reglas de validación para aumentar la calidad de los datos notificados

3. Referencias más específicas a cada concepto

4. Mejoras de las etiquetas booleanas para clarificar las condiciones que plantean

5. Hipercubos cerrados en lugar de abiertos 6. Etiquetado de elementos no materiales a través de dimensiones explícitas.

También se han implementado otras mejoras diversas, técnicas y sustanciales.

En las siguientes secciones, se explican en detalle estas mejoras.

Eliminación de elementos superpuestos

Comentarios de los encuestados

En una de las respuestas se presentó una propuesta detallada para fusionar o suprimir un número considerable de elementos. Entre varias sugerencias, esta propuesta también identificó casos de superposiciones entre los elementos relacionados con el MDR de ESRS 2 y los elementos relacionados con el MDR en las normas temáticas.

Si bien el ESRS 2 establece el MDR con respecto a las políticas, acciones y objetivos, a menudo el ESRS temático se suma a estos requisitos al especificar divulgaciones específicas por tema.

Un ejemplo de estos solapamientos es el requisito del párrafo 65, letra a) del ESRS 2, que exige «una descripción de los contenidos clave de la política» para cada política material que la empresa haya adoptado con el fin de gestionar los asuntos materiales de sostenibilidad. Además, las empresas están obligadas, en virtud del párrafo 15, letra a) del ESRS E2, a indicar cómo sus políticas abordan la «mitigación de los impactos negativos relacionados con la contaminación del aire, el agua y el suelo, incluida la prevención y el control».

Dado que la etiqueta ESRS 2 siempre debe utilizarse junto con el elemento de enumeración de materia de sostenibilidad (al que en este caso se le asignarían los valores relacionados con la contaminación del aire, el agua y el suelo) y con un enlace a las IROs relacionadas (impactos negativos en este caso), existe sin duda una clara relación entre los dos requisitos de divulgación.  lo que podría dar lugar a que las preparaciones etiqueten ambos elementos con el mismo contenido.

Posición final y decisión del EFRAG

Con el fin de simplificar el etiquetado de las divulgaciones narrativas, EFRAG eliminó los casos de superposiciones entre los elementos relacionados con el MDR de ESRS 2 y los elementos relacionados con el MDR en las normas temáticas, pero estrictamente solo cuando hay una superposición completa y no se habría perdido ningún detalle del contenido. La eliminación de estos detalles de los elementos de la taxonomía XBRL habría ido en contra de la metodología, ya que ya no representaría completamente el ESRS y disminuiría la usabilidad de los datos.

En los casos en que los requisitos temáticos se referían a cuestiones que no se enumeraban explícitamente en el párrafo AR 16 del ESRS 1, sino que utilizaban una terminología más específica, EFRAG añadió nuevos miembros de enumeración a la enumeración de asuntos de sostenibilidad para otorgar el mismo significado semántico a los hechos etiquetados.

Los elementos temáticos que presentaban una superposición con otros elementos de ESRS 2 se han eliminado cuando no tenían elementos por debajo de ellos en la jerarquía o se han hecho abstractos. En el apéndice de la Nota explicativa y de las conclusiones se ha presentado una lista con estos casos y la forma en que se abordaron.

El enfoque actual simplifica el etiquetado de la información narrativa, ya que el etiquetado de la información relacionada con el MDR ahora se puede implementar de manera coherente, independientemente de los requisitos específicos derivados de ESRS 2 o de un estándar temático. Además, este enfoque también facilita el etiquetado, ya que reduce la necesidad de tener una divulgación de múltiples etiquetas, tanto con ESRS 2 como con la etiqueta tópica.

No obstante, con este enfoque se vuelve más crucial la correcta aplicación del elemento de enumeración de asuntos de sostenibilidad y del vínculo con las IROs relacionadas por parte de los preparadores.

Tras esta simplificación, la cantidad total de elementos narrativos de la taxonomía XBRL final se ha reducido en aproximadamente un 10% en comparación con la versión Borrador.

Mejora de las reglas de validación

Comentarios de los encuestados

Alrededor del 10% de los comentarios recibidos se referían a la implementación de reglas de validación en el borrador de la taxonomía XBRL.

En algunos de estos comentarios se sugerían nuevas normas de validación a fin de garantizar la coherencia y exactitud de los datos comunicados.

En otros comentarios se aportaron comentarios sobre las normas de validación ya aplicadas, es decir, la comprobación de la presencia de los puntos de datos exigidos por otra legislación de la UE, la comprobación de la presencia de puntos de datos obligatorios fuera de la evaluación de importancia relativa y la información al preparador de que los parámetros de ESRS no divulgados se consideran automáticamente no significativos. Algunos encuestados argumentaron que esta última regla de validación generaría demasiadas advertencias innecesarias.

Posición final y decisión del EFRAG

EFRAG mejoró las normas de validación existentes teniendo en cuenta las disposiciones de introducción gradual para no dar lugar a falsos positivos y marcar las etiquetas omitidas cuando dichas divulgaciones estén sujetas a un período de introducción gradual.

EFRAG implementó nuevas reglas de validación para los elementos voluntarios y alternativos que no generan ningún error si se omiten, así como para las unidades esperadas de ciertos hechos.

Además, con la introducción de un tipo de datos específico para los elementos ID (véase la sección «Otras mejoras»), también se ha introducido una nueva regla de validación para comprobar la coherencia de los valores de estos hechos.

El EFRAG también implementó una nueva regla de validación para garantizar que todos los hechos reportados tengan valores positivos (con algunas excepciones; véase la sección A1.8 de la Nota explicativa y base de las conclusiones).

También se han introducido nuevas reglas de validación para garantizar que el desglose de determinadas divulgaciones en diferentes dimensiones sea igual al total notificado.

Además, se ha incluido una base de enlace de cálculo para muchas tablas (ESRS 2 SBM 1, E1-5, E1-6, E1-9, E2-5, S1-9, S1-14) con el fin de garantizar la consistencia matemática de los datos informados.

Referencias más específicas

Comentarios de los encuestados

Cinco encuestados proporcionaron comentarios relacionados con la base de enlaces de referencia, señalando que las referencias son «una gran herramienta para obtener información adicional sobre el fondo de una etiqueta».

Los encuestados señalaron la posibilidad de diferenciar entre las divulgaciones obligatorias de «deberá» y las divulgaciones voluntarias de «podrá», de proporcionar referencias a dimensiones y miembros de dimensión y no solo a conceptos, y de incluir referencias a informes de asociación relacionados con ellos.

Posición final y decisión del EFRAG

El EFRAG incluyó más detalles en las referencias a cada concepto para especificar si se trata de un requisito de divulgación obligatoria fuera de la evaluación de la importancia relativa («obligatorio independientemente de la autorización de comercialización»), de un requisito de divulgación obligatoria sujeto a la evaluación de la importancia relativa («obligatorio sujeto a la autorización de comercialización») o de uno voluntario («voluntario»).

Además, el EFRAG incluía una referencia a si un elemento solo debe notificarse si se cumplen determinadas condiciones («condicional») o si se trata de una alternativa a otro elemento («alternativa»). Ejemplos de estos elementos son los relacionados con el párrafo 38 del ESRS E1, que solo son aplicables a las empresas con operaciones en sectores de alto impacto climático. Los elementos alternativos se proporcionan como otro atributo de referencia.

Junto a cada concepto también se incluyen nuevos atributos para los AR relacionados, para las referencias al período de introducción gradual, para el ID de punto de datos EFRAG IG 3 y para la identificación de elementos de nivel 1 (que no se deben representar para evitar la visualización de problemas).

La base de enlaces de referencia distingue además entre referencias principales, relacionadas y superpuestas, y estas últimas identifican los elementos identificados en la primera sección.

Por lo tanto, además de la referencia al párrafo de la ESRS, la base de enlaces de referencia final está estructurada de la siguiente manera.

Elementos seminarrativos

Comentarios de los encuestados

Alrededor del 13% de los comentarios recibidos se referían a los elementos seminarrativos, es decir, booleanos y enumeraciones.

Algunos encuestados argumentaron que los valores que se asignan a los elementos booleanos a menudo no están claros y requieren documentación adicional con respecto a su significado.

Otras observaciones se refieren a la formulación de las etiquetas, que deberían modificarse, especialmente cuando se formulan de forma negativa. Por ejemplo, en el caso del elemento «No se han adoptado políticas y/o) acciones», los valores «Sí» y «No» podrían divulgarse de la misma manera que en «Sí, no se han adoptado políticas» y «No, no se han adoptado políticas».

Además, a un encuestado en particular le preocupaba que el uso del mecanismo oculto ix en los informes ilustrativos etiquetados para transmitir el valor booleano Verdadero/Falso junto con una oración legible por humanos pudiera dar lugar a diferencias entre los formatos legibles por máquina y legibles por humanos y que, según ellos, esto pudiera convertirse en una fuente potencial de error.

Posición final y decisión del EFRAG

Las etiquetas de ciertos elementos booleanos se han reformulado para mejorar la comprensibilidad de las divulgaciones requeridas, especialmente en los casos con sujetos u objetos compuestos. En tales casos, la conjunción que vincula los diversos sustantivos en las etiquetas relevantes se ha cambiado por ‘y(o)’ para aclarar el significado de la condición.

Los elementos booleanos expresados negativamente (por ejemplo, «no se han establecido objetivos medibles orientados a resultados») no se han reformulado. En cambio, EFRAG sugirió en su Nota Explicativa y Base para las Conclusiones no pensar en los booleanos como preguntas que deben responderse con una respuesta positiva o negativa, ‘Sí’ o ‘No’, sino más bien como declaraciones declarativas que deben ser confirmadas o contradichas con valores booleanos ‘Verdadero’ o ‘Falso’, respectivamente. Siguiendo este razonamiento, se concluyó que tal interpretación de los valores booleanos será más sencilla.

La decisión de permitir el uso de la funcionalidad ix-hidden para ocultar valores técnicos en el Inline XBRL legible por humanos debe ser tomada por la ESMA al implementar la regla de etiquetado y no tiene ningún impacto en la taxonomía en sí. En cualquier caso, el uso de la sección ix:hidden y de la transformación iXBRL fixed-true y fixed-false para ocultar los valores de los elementos seminarrativos no es obligatorio. Los preparadores siempre pueden proporcionar esos valores en el informe legible por humanos y simplemente etiquetarlos como con cualquier otro concepto.

Modelado dimensional

Comentarios de los encuestados

Con el fin de permitir la desagregación opcional, se tuvo que implementar una solución técnica muy específica. Los hipercubos abiertos, aunque todavía bastante controvertidos, permiten esta desagregación opcional y, por lo tanto, se han implementado en el borrador de la taxonomía XBRL.

Sin embargo, aunque permiten una desagregación flexible, los hipercubos abiertos aún no son la mejor práctica en el desarrollo de taxonomías XBRL. Por lo tanto, el comportamiento de las soluciones de software a la hora de etiquetar, extraer y renderizar dichos hipercubos sigue siendo incierto. Además, el riesgo de este enfoque es también el de que los preparadores apliquen las dimensiones de manera incorrecta o incoherente, lo que repercute en la calidad de los datos comunicados.

Los encuestados, si bien reconocieron la necesidad de un desglose opcional, en general consideraron que esta característica era demasiado compleja, lo que afectaba negativamente a los datos comunicados de esa manera.

Se hizo una propuesta en la que se podrían utilizar hipercubos cerrados, o un ArcRole de dimensión opcional, en combinación con hipercubos abiertos, como se explica en la Nota explicativa y en la base de las conclusiones.

Posición final y decisión del EFRAG

A raíz de las preocupaciones de los encuestados en la consulta pública, todos los hipercubos se han cerrado en la taxonomía XBRL final. Esto significa que, en lugar de permitir que el preparador desglose los hechos con dimensiones libremente elegidas, todas las desagregaciones prescritas ya serán proporcionadas por la taxonomía.

Esta es la mejor práctica en el desarrollo de taxonomías XBRL, pero no es tan flexible como los hipercubos abiertos y requerirá que los preparadores utilicen extensiones de taxonomía para etiquetar más desagregaciones no prescritas por la taxonomía, lo cual es un inconveniente, pero aun así parece ser el preferido por los encuestados.

Además, también se han añadido ciertos hipercubos técnicos para permitir ciertas desagregaciones con dimensiones.

El uso de dimensiones temáticas explícitas también se ha simplificado en muchas plantillas para simplificar el etiquetado y hacer que la arquitectura de la taxonomía sea más coherente.

Etiquetado de elementos «no materiales»

Comentarios de los encuestados

El uso del atributo xsi:nil para identificar hechos como no relevantes pareció ser bastante controvertido entre los que respondieron a la consulta pública.

EFRAG sugirió en la Nota Explicativa y Base para las Conclusiones que acompaña al borrador de la taxonomía XBRL que los hechos no materiales deben etiquetarse con el atributo xsi:nil establecido en true. Además, por razones técnicas, las dimensiones tipificadas que no se aplican a la empresa también podrían notificarse con el atributo xsi:nil establecido en true.

Varios encuestados argumentaron que esto podría ser fácilmente malinterpretado tanto por los usuarios como por los preparadores. El uso de este atributo para identificar hechos que no son materiales iba de hecho más allá del uso previsto, que es simplemente identificar hechos para los que no se informa ningún valor.

Posición final y decisión del EFRAG

Se ha añadido una nueva dimensión explícita en cada elemento para permitir la identificación de dicho elemento como ‘no material’. Los miembros de dimensión permiten distinguir entre ‘no material (por debajo del umbral de materialidad)’, ‘no material (no aplicable)’ y ‘no declarado (introducción en fase)’.

Por lo tanto, el etiquetado de elementos que no son materiales, que es obligatorio para los puntos de datos de la UE, pero disponible de forma voluntaria para otras métricas, ahora se implementa a través de dimensiones explícitas en lugar del atributo xsi:nil más allá de su uso previsto. Este mecanismo permite una declaración más explícita en puntos de datos que no son materiales y reduce el riesgo de interpretaciones erróneas tanto por parte de los usuarios como de los preparadores.

El uso del atributo xsi:nil para identificar dimensiones tipificadas que no son aplicables a la empresa no podía eliminarse, ya que ninguna otra solución técnica habría ofrecido el mismo resultado.

Otras mejoras

Comentarios de los encuestados

En el curso de la consulta pública se han formulado muchos otros comentarios valiosos con respecto a diversos temas técnicos y relacionados con el contenido, entre ellos los siguientes.

1. La división de los elementos «Nombre o identificador de» en un elemento para «Nombre del relacionado» y otro para «Identificador del relacionado» podría hacerse para permitir reglas de validación en el identificador.

2. Se expresaron preocupaciones sobre la dimensión «Alcance de la presentación de informes», que se implementa para permitir el marcado de hechos reexpresados, objetivo e hitos, en particular con respecto a las etiquetas de los miembros de su dimensión.

3. En un comentario se identificó una incoherencia en la presentación de las políticas, acciones y metas que no se adoptan: mientras que las políticas y acciones se agruparon en una plantilla central, las metas no lo estaban.

4. Algunos encuestados señalaron que la divulgación de información sobre el MDR también se aplica al ESRS G1 y, por lo tanto, también debería incluirse allí.

5. Muchos de los encuestados expresaron la necesidad crucial de interoperabilidad con otras normas de presentación de informes en materia de sostenibilidad, así como en el contexto digital.

6. En algunos comentarios se señalaron incoherencias en los informes ilustrativos etiquetados y se sugirieron explicaciones adicionales y mejores en la Nota explicativa y en la base de las conclusiones.

Posición final y decisión del EFRAG

Los elementos de ‘Nombre o identificador de’ se han dividido en dos elementos diferentes, uno para el nombre y otro para el identificador. También se ha implementado un tipo de elemento dedicado para los elementos ID. Además, se ha introducido una nueva regla de validación para garantizar que los ID de las dimensiones con tipo sean coherentes.

La dimensión «Alcance de la notificación» se ha reestructurado para reflejar correctamente si un hecho es un objetivo o un valor medido, si se trata de una corrección de un hecho notificado anteriormente, si se refiere al horizonte temporal a corto/medio/largo plazo o si está relacionado con años de hitos específicos.

Los objetivos que no se adoptan se han incluido en una plantilla central (como se hace actualmente para las políticas y acciones) y se han eliminado de las normas temáticas. Se ha incluido una enumeración con todos los asuntos de sostenibilidad, basada en el párrafo AR 16 de la ESRS 1, para cada cuadro relacionado con el MDR sobre la política, la acción y el objetivo adoptado. Esta enumeración también se ha aplicado en la tabla para las políticas, acciones y objetivos no adoptados.

Las etiquetas MDR también se han introducido para ESRS G1. De hecho, los MDR de los párrafos 63 a 81 de la ESRS 2 se aplicarán con respecto a las Políticas, Acciones y Objetivos de la ESRS G1, independientemente del hecho de que no haya una referencia cruzada explícita a los PAT en la norma temática, como se señala en la Q&A ID 479.

Se han implementado algunos cambios menores para mejorar la interoperabilidad con la taxonomía ISSB S1 y S2 XBRL; por ejemplo, en la plantilla SBM-3 del ESRS 2, se han incluido los nuevos elementos «Divulgación de cómo y cuándo se ha realizado el análisis de resiliencia [bloque de texto]» y «Horizonte(s) temporal(es) aplicado(s) para el análisis de resiliencia», además de la «Información sobre la resiliencia de la estrategia y el modelo de negocio en relación con la capacidad para hacer frente a los impactos y riesgos materiales y aprovechar las oportunidades materiales [bloque de texto]»,  que anteriormente solo se incluían en las plantillas temáticas.

Por último, la Nota Explicativa y las Bases de Conclusión también se han modificado para incluir ejemplos, detalles y explicaciones nuevos y mejorados, con respecto a una serie de temas. Los ejemplos ilustrativos de informes XBRL etiquetados se han actualizado y ajustado de acuerdo con la taxonomía final, y se han corregido las incoherencias de etiquetado.

Además, otras mejoras en la taxonomía XBRL son las siguientes.

1. En la plantilla IRO-1 de la ESRS 2 se ha incluido un eje «Topical ESRS», que permite a los preparadores distinguir entre los diferentes procesos de identificación y evaluación de los impactos, riesgos y oportunidades materiales relacionados con diferentes temas.

2. En las plantillas MDR-A, se han añadido nuevos elementos «Descripción del alcance de la acción clave en operaciones propias [bloque de texto]», «Descripción del alcance de la acción clave en la cadena de valor ascendente y/o) descendente [bloque de texto]» y «Cobertura de la acción clave» junto con la «Descripción del alcance de la acción clave (cobertura en términos de actividades, cadena de valor ascendente y/o) descendente,  geografías y grupos de partes interesadas afectados) [bloque de texto]». También se ha añadido un nuevo elemento para «La sostenibilidad importa(n) abordada(s) por la acción».

3. Se han introducido nuevos elementos en las plantillas MDR-T para «Descripción de la relación entre la meta y los objetivos políticos [bloque de texto]», «Asunto(s) de sostenibilidad abordados por la meta» y «Cobertura del objetivo», mientras que se han eliminado los elementos «Valor de referencia del objetivo medible (valor absoluto)» y «Valor de referencia del objetivo medible (porcentaje)», ya que pueden etiquetarse con la dimensión modificada del alcance de la presentación de informes.

4. El elemento «Período al que se aplica el objetivo» se ha dividido en «Período al que se aplica el objetivo (año de inicio)» y «Período al que se aplica el objetivo (año final)».

5. El booleano «Las partes interesadas han participado en el establecimiento de objetivos» y el bloque de texto respectivo para la descripción de cómo han participado se han renombrado a «las partes interesadas han participado en el establecimiento de objetivos para cada asunto de sostenibilidad material».

6. En la plantilla E1-5, se ha eliminado el elemento «Consumo de energía procedente de actividades en sectores de alto impacto climático», ya que el ESRS no exige realmente la divulgación de este indicador.

7. En la plantilla E2-4 se ha añadido un nuevo elemento combinado para «Micro plásticos generados o utilizados», además de los ya existentes «Micro plásticos generados» y «Micro plásticos utilizados».

8. El «eje [eje] contaminante» utilizado en el ESRS E2-4 se ha actualizado para reflejar el anexo II del Reglamento (CE) No. 166/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo.

9. Se han introducido las «clases de peligro [eje]» y «categorías de peligro [eje]» en la plantilla E2-5 a fin de permitir la desagregación de las sustancias preocupantes.

10. En la plantilla S1-6, se ha añadido un nuevo elemento para «Todas las personas que realizan trabajos para la empresa son empleados y la empresa no tiene en su plantilla a ninguna persona que no sea asalariado».

11. Se han eliminado del S2-4 los elementos «Divulgación de enfoques generales y específicos para abordar los impactos negativos significativos [bloque de texto]», «Divulgación de iniciativas destinadas a contribuir a impactos positivos materiales adicionales [bloque de texto]», «Divulgación de cuánto ha progresado la empresa en los esfuerzos realizados durante el período de referencia [bloque de texto]» y «Divulgación de objetivos de mejora continua [bloque de texto]».  S3-4 y S4-4 y ahora solo se incluyen en la plantilla S1-4.

12. En los modelos de la SBM-3, se ha añadido un nuevo elemento para «Nombre del impacto, riesgo y oportunidad» a fin de permitir la vinculación de las divulgaciones de la SBM-3 con una IRO en particular.

13. Las listas completas de los códigos NACE, los códigos NUTS, los sectores SEC y los países se han incluido en la base de enlaces de presentación.

Varios otros elementos XBRL también han sido objeto de cambios menores, ya sea mejorando la etiqueta para reflejar mejor el texto ESRS o ajustando el tipo de elemento (por ejemplo, un conjunto de enumeración en lugar de una sola enumeración para permitir la opción múltiple).

Sugerencias que no se implementaron

Comentarios de los encuestados

En varios de los casos se formularon observaciones adicionales en relación con la necesidad de:

1. una introducción gradual adecuada de los requisitos de información digital;

2. una prueba de campo para evaluar la idoneidad de la taxonomía XBRL; y

3. Una comunicación más transparente con respecto a la aplicación de la obligación de información digital.

Además, uno de los encuestados presentó una propuesta detallada para reducir la granularidad del proyecto de taxonomía XBRL, sugiriendo fusionar o eliminar entre el 30% y el 40% de los elementos del proyecto de taxonomía XBRL.

Otros encuestados formularon comentarios en los que criticaban la complejidad técnica general del borrador de la taxonomía XBRL, pero sin proporcionar ejemplos concretos de los cambios sugeridos.

Posición final y decisión del EFRAG

Dado que el papel de EFRAG con respecto a la taxonomía XBRL es el de ser un asesor técnico de la Comisión Europea (CE) en lo que respecta a la traducción más adecuada del ESRS al formato digital, EFRAG no está en condiciones de abordar directamente los comentarios que requieren disposiciones de introducción gradual, pruebas de campo o cualquier cosa que se refiera al trabajo de la AEVM o de la CE después de haber recibido la taxonomía de EFRAG.

Con respecto a la propuesta detallada para la agregación de elementos, EFRAG no la implementó, ya que esta sugerencia se desvía de la metodología adoptada para el desarrollo de la taxonomía XBRL. Además, la implementación de la agregación sugerida habría creado los siguientes problemas:

a) cuestiones relativas a la interoperabilidad con otros estándares y taxonomías XBRL, como los estándares ISSB y GRI;

b) la introducción de la agregación crítica de puntos de datos narrativos sin proponer una metodología nueva y clara, en particular porque los distintos usuarios pueden tener diferentes enfoques de la separación de los puntos de datos;

c) reducir la utilidad y la comparabilidad de las divulgaciones descriptivas: en lugar de porciones más pequeñas de texto, se podrían etiquetar secciones más grandes del informe;

d) la preparación de informes centrados en la taxonomía habría estado en peligro;

e) es posible que las divulgaciones narrativas se hayan agregado y, por lo tanto, se hayan diluido, lo que conlleva el riesgo de permitir potencialmente prácticas de lavado verde;

(f) habría sido difícil encontrar etiquetas adecuadas para los elementos XBRL «fusionados» al cruzar varios niveles, ya que estas agregaciones no están alineadas con la estructura de los DR, es decir, (a), (b); (i), (ii), etc.; y

g) la aplicación de una introducción gradual para el etiquetado descriptivo podría haber sido más compleja para la AEVM, ya que los niveles de la jerarquía de etiquetado se habrían eliminado parcialmente, lo que hace imposible una introducción gradual basada en ella.

Por estas razones, la mayoría de las sugerencias incluidas en esta propuesta no podrían haberse implementado.

No obstante, el EFRAG identificó una serie de sugerencias dentro de esta propuesta que podrían aplicarse. En particular, en relación con ciertas etiquetas, como se explicó en la primera sección, había una superposición entre las etiquetas MDR de ESRS 2 y las etiquetas relacionadas con MDR en las normas temáticas, que se han eliminado con el fin de simplificar el etiquetado de las divulgaciones narrativas de una manera que esté en línea con la metodología.

Por lo que se refiere a los encuestados que critican la complejidad general del proyecto de taxonomía XBRL, a falta de ejemplos concretos, al EFRAG le resulta difícil abordar esta preocupación con posibles cambios en la propia taxonomía. EFRAG acoge con satisfacción la propuesta de XBRL International de establecer un programa de certificación de software de informes ESG para garantizar que los proveedores de software puedan manejar eficazmente la arquitectura de la taxonomía.

En cualquier caso, la separación de diferentes requisitos en etiquetas separadas en la taxonomía XBRL refleja la separación de los puntos de datos de ESRS y es inevitable en esta etapa, dado el mandato de EFRAG de traducir digitalmente los estándares tal como se definieron en la fase anterior de establecimiento de estándares.



Eliminación de las disparidades de género en el desempeño de las empresas en la India: ¿Puede la globalización cerrar la brecha?


Extracto

Palabras clave: disparidades de género, desempeño de las empresas, empresas dirigidas por mujeres, globalización

Clasificación JEL: F2, F6, L2


1. INTRODUCCIÓN

La globalización es ampliamente vista como un motor de crecimiento económico para los países en desarrollo. Sin embargo, las consecuencias de la globalización para las disparidades entre los géneros aún no se han evaluado exhaustivamente. Un segmento de la literatura empírica proporciona evidencia de que las fuerzas de la globalización promueven la igualdad de género al aumentar las oportunidades de empleo para las mujeres (Banerjee y Virmani, 2017). Por el contrario, otra corriente de la literatura apoya la idea de que las exportaciones y las inversiones extranjeras aumentan la competencia, lo que aumenta el comportamiento discriminatorio contra las mujeres como asalariadas (Yahmed 2012; Gaddis y Pieters 2017). Sin embargo, la bibliografía existente no arroja mucha luz sobre la intersección de la globalización y las mujeres como propietarias y administradoras de empresas.

Existe un amplio consenso en que las mujeres están significativamente infrarrepresentadas en el emprendimiento y la gestión empresarial (Guzmán y Kacperczyk, 2019). La disparidad entre mujeres y hombres empresarios y gerentes es especialmente grande entre las empresas de alto crecimiento, ya que las mujeres representan una pequeña proporción de los fundadores que logran resultados de capital de alto crecimiento, incluidas las ofertas públicas iniciales (Robb, Valerio y Brent 2014). También se ha informado de que las empresarias/directivas operan en empresas relativamente pequeñas y sectores menos rentables, con un acceso limitado a los insumos (Shastri, Shastri y Pareek 2019). Por el contrario, un segmento de la literatura sugiere que no hay diferencias significativas en el rendimiento de las empresas dirigidas por mujeres y dirigidas por hombres, y en muchos casos las empresas dirigidas por mujeres obtienen mejores resultados que las de sus homólogos masculinos (véase, por ejemplo, Allison et al. 2015; Martínez-Zarzoso, 2023). Como señalan Allison et al. (2015), las mujeres propietarias de negocios se enfrentan a mayores obstáculos en su entorno empresarial y, por lo tanto, tienen que ejercer una energía considerable para superarlos. Este esfuerzo exagerado hace que las empresas propiedad de mujeres o gestionadas por ellas obtengan mejores resultados que las de sus homólogos masculinos. El debate sobre la brecha de rendimiento entre las empresas dirigidas por hombres y mujeres sigue sin resolverse, y los resultados parecen variar considerablemente de una región a otra. Por lo tanto, es importante comprender las disparidades de género en el desempeño de las empresas en contextos específicos de cada país e identificar los factores que impulsan esta brecha.

Entre los diversos factores, la literatura enfatiza la importancia de la globalización como un impulsor clave del desempeño de las empresas. Numerosos estudios muestran que las empresas que exportan tienden a ser más grandes, crecen más rápido y son más innovadoras que las que no lo hacen (Beckton y McDonald 2020). Si bien algunos estudios analizan la participación de las empresas lideradas por mujeres en las exportaciones (véase, por ejemplo, Marques 2015; Pastor y Piedra 2017; Garg y Shastri 2022), no hay pruebas exhaustivas sobre cómo las exportaciones y otras formas de internacionalización contribuyen a la brecha de rendimiento entre las empresas dirigidas por hombres y mujeres.

Desde una perspectiva teórica, el efecto de la internacionalización sobre la brecha de género en el desempeño de las empresas no es concluyente. La generación de beneficios de la internacionalización depende de la capacidad de los «propietarios» para emprender eficazmente la exportación como procesos generadores de valor, como la identificación de oportunidades adecuadas, la movilización de recursos y la gestión de riesgos asociados con las operaciones internacionales. Sin embargo, es posible que los propietarios no logren capitalizar sus recursos si son susceptibles a percepciones contraproducentes (es decir, exceso de confianza) o acciones (es decir, participación intensiva en mercados extranjeros excesivamente riesgosos o difíciles)» (Sui, Morgan y Baum 2022: 3). Cuando esto sucede, es posible que las empresas no obtengan los beneficios de la internacionalización o incluso que experimenten un rendimiento más bajo.

Se observa que las mujeres emprendedoras son menos propensas a sesgos cognitivos, como el exceso de confianza (Huang y Kisgen 2013). Planifican meticulosamente la entrada en el mercado y entran en mercados que ofrecen una relación beneficio-riesgo beneficiosa, mitigando así los riesgos relacionados de forma más eficaz que sus homólogos masculinos (Sui, Morgan y Baum 2022). Además, los mercados internacionales para las mujeres propietarias de empresas actúan como vías para «eludir la discriminación en el mercado nacional» (Osgood y Peters 2017). Estos argumentos sugieren que las empresas lideradas por mujeres pueden obtener más de las actividades internacionales en términos de rentabilidad que las lideradas por sus homólogos masculinos. Por lo tanto, la globalización puede actuar como un instrumento para impulsar el rendimiento de las empresas dirigidas por mujeres y cerrar la brecha de rendimiento entre las empresas propiedad de mujeres y hombres (si las hay).

Por el contrario, también se afirma que las mujeres emprendedoras se enfrentan a distintos retos y barreras que les impiden hacer de la internacionalización un proceso generador de valor. Por ejemplo, las empresas propiedad de mujeres se autoseleccionan en sectores convencionales y tienen un tamaño más pequeño y una productividad media baja (Bardasi, Sabarwal y Terrell 2011). Las mujeres también tienen menos acceso a las redes comerciales y, por lo tanto, terminan aprendiendo menos que los hombres sobre los mercados extranjeros. Por lo tanto, la experiencia de internacionalización, así como el resultado de la internacionalización, pueden ser diferentes y difíciles para las empresarias/gerentes, y pueden no dar lugar a resultados favorables para el rendimiento de las empresas dirigidas por mujeres (Bates 2002).

Las predicciones teóricas contradictorias sugieren que los vínculos entre la globalización y la brecha de rendimiento entre las empresas propiedad de hombres y mujeres son esencialmente una cuestión empírica. La presente investigación es un intento de examinar la relación entre la globalización (representada por las actividades de internacionalización de las empresas) y la brecha de rendimiento entre las empresas dirigidas por hombres y mujeres en el contexto de la economía india. En particular, el estudio busca responder a las siguientes preguntas:

un. ¿Existen brechas de rendimiento entre las empresas dirigidas por mujeres y hombres en la India?

b. ¿Contribuye la globalización a la brecha de rendimiento entre las empresas dirigidas por hombres y mujeres?

c. ¿Es importante el género de la dirección de la empresa para el vínculo entre la globalización y el rendimiento de la empresa?

En la búsqueda de respuestas a las preguntas anteriores, el estudio trata de documentar pruebas sistemáticas sobre los vínculos entre la globalización (representada por las actividades de internacionalización de las empresas) y la brecha de rendimiento entre los géneros, examinando dos líneas. En primer lugar, utilizando la técnica de descomposición de Oaxaca-Blinder, el estudio investiga la contribución de la actividad de internacionalización de las empresas a su rendimiento. Este es el primer estudio que conoce el autor que descompone la brecha de rendimiento para investigar el impacto de la internacionalización. El estudio también investiga si el género del líder de la empresa modera la relación entre la internacionalización y el rendimiento de la empresa. A diferencia de las investigaciones anteriores, que se centran principalmente en las exportaciones como un indicador de la internacionalización, consideramos la participación de las exportaciones, la participación en las cadenas de valor globales (CGV) y la propiedad extranjera como dimensiones de la internacionalización. En segundo lugar, la literatura existente sobre el comportamiento exportador de las empresas lideradas por mujeres se concentra principalmente en las economías avanzadas (Orser et al. 2010; Garg y Shastri 2022), descuidando otros contextos. Los trabajos recientes en la literatura sobre emprendimiento tienen un mayor enfoque en el «contexto». El contexto es un actor en primer plano en el proceso emprendedor y ofrece perspectivas más profundas que pueden explicar resultados aparentemente anómalos (Welter 2011). El contexto empírico del presente estudio es una economía en desarrollo: la India. En un contexto patriarcal como el de la India, las mujeres experimentan vidas difíciles debido a las restricciones sociales (Shastri et al. 2021). En tales contextos, el género a menudo sirve como una barrera para las operaciones y el crecimiento de un negocio, lo que dificulta la transición de ama de casa a empresaria sofisticada.

El resto del artículo está organizado de la siguiente manera. En la sección 2, reviso la literatura existente sobre internacionalización y desempeño de la empresa; la brecha de rendimiento entre las empresas dirigidas por mujeres y hombres; y la intersección de la internacionalización y las empresas propiedad o gestionadas por mujeres. En la Sección 3, describo el conjunto de datos y defino las variables clave junto con la metodología. En la sección 4 se presentan las principales conclusiones del análisis empírico. Por último, en la sección 5 se analizan los resultados y se concluye el estudio con recomendaciones de política.


2. REVISIÓN DE LA LITERATURA EMPÍRICA

2.1 Internacionalización y rendimiento de la empresa

Siguiendo el trabajo de Bernard, Jensen y Lawrence (1995), una gran cantidad de literatura reporta una correlación entre las exportaciones y la productividad de las empresas. Sin embargo, esta correlación puede producirse a través de dos mecanismos alternativos. Por un lado, la hipótesis de la «autoselección», sugerida por Melitz (2003) y Helpman, Melitz y Yeaple (2004), afirma que la productividad es inmutable y, por lo tanto, las empresas más productivas se autoseleccionan para exportar. Por otro lado, los partidarios de «aprender exportando» sugieren que, una vez que una empresa ingresa al mercado global, su productividad aumenta como resultado de la exposición a una mejor tecnología, la presión competitiva y los efectos de escala (Bernard y Jensen 1999; Sharma y Mishra 2011). Con el telón de fondo de estos dos puntos de vista contrastantes, la literatura empírica revela hallazgos mixtos. La mayoría de las pruebas que apoyan la teoría de la autoselección están vinculadas a investigaciones realizadas en países industrializados. En estos países, las empresas utilizan tecnología avanzada que es similar a la de sus socios comerciales, lo que ofrece poco margen para aprender del intercambio internacional (Harrison y Rodríguez-Clare 2010). Exportar puede ser particularmente beneficioso para las empresas de las economías en desarrollo, ya que implica «la exposición a la tecnología global, insumos sofisticados y la presión para producir productos de calidad» (Gupta, Patnaik y Shah 2019). La evidencia de «aprender exportando» para los países en desarrollo está documentada por varios autores (véase, por ejemplo, Van Biesebroeck 2005; Rankin, Söderbom y Teal 2006; Goldberg et al. 2010; Bustos 2011; Newman et al. 2016; Lesseri y Salum 2022).

Además de las exportaciones, la integración en las cadenas mundiales de valor se ha convertido en una nueva forma de internacionalización y en una fuerza motriz del crecimiento económico de los países en desarrollo. Los datos indican que las cadenas de valor mundiales son un conducto para la transferencia de tecnología y los efectos indirectos de los conocimientos. Estas ventajas son particularmente beneficiosas para las empresas locales a través de la puesta en común de conocimientos con proveedores extranjeros y el uso de una variedad de servicios e insumos extranjeros de alta calidad. Un creciente cuerpo de investigación empírica sugiere que la participación en las cadenas de valor mundiales impulsa el rendimiento de las empresas a través de los canales antes mencionados (véase, por ejemplo, Bas y Strauss-Kahn 2014; Constantinescu, Mattoo y Ruta 2017; De Prete, Giovannetti y Marvasi 2017; Banh, Wingender y Gueye 2020).

La actividad de internacionalización de las empresas también puede adoptar la forma de inversión extranjera. Durante mucho tiempo se ha considerado que la propiedad extranjera es un posible motor del crecimiento de la productividad (Djankov y Hoekman 2000; Dimelis y Louri 2002). Debido a la asociación de los inversores extranjeros con las economías avanzadas, muchos estudios concluyen que la propiedad extranjera contribuye al rendimiento de las empresas a través de la difusión de conocimientos tecnológicos y de gestión (Jefferson et al. 2003; Javorcik 2004; Wei, Xie y Zhang 2005; Spencer 2008; Liu, Wang y Wei 2009; Zhang et al. 2010; Carney et al. 2019; Teng, Chengchun y Sailesh 2021).

2.2 Disparidades de género en el rendimiento de la empresa

Existe un creciente interés académico en la literatura sobre emprendimiento y gestión para examinar las brechas de género en el desempeño de las empresas. Aunque varios estudios investigan los vínculos entre el género de los líderes empresariales y los resultados empresariales, no se ha llegado a un consenso. Una corriente de literatura sugiere que las empresas dirigidas por mujeres tienden a tener un peor rendimiento que las de sus homólogos masculinos. A este respecto, la visión de las brechas impulsada por las limitaciones sugiere que las mujeres se enfrentan a más limitaciones (por ejemplo, en términos de acceso a la financiación, tratamiento jurídico sesgado por motivos de género, delincuencia y corrupción, etc.), que tienen un impacto adverso desproporcionadamente mayor en las mujeres. Este punto de vista se alinea con el punto de vista del feminismo liberal, que pretende que los hombres y las mujeres son esencialmente iguales (Orser, Riding y Townsend 2004) y que cualquier diferencia entre ellos es el resultado de la discriminación o de barreras estructurales.

Por el contrario, la visión de la «brecha impulsada por las preferencias» supone que las mujeres tienden a preferir actividades específicas en los servicios y el comercio y optan por operar a menor escala. En este caso, las elecciones individuales explican la menor participación y éxito de las mujeres en el emprendimiento. Este punto de vista se superpone con el enfoque feminista social, que sugiere que los enfoques gerenciales de hombres y mujeres difieren debido a la diferencia en sus patrones de socialización. En línea con estos argumentos, varios estudios apoyan empíricamente la hipótesis del bajo rendimiento femenino. Varios estudios a nivel de país (véase, por ejemplo, Kilic, Palacios-López y Goldstein 2014; Aguilar et al. 2015; Palacios-López y López 2015; Ali et al. 2016) sugieren importantes brechas de productividad en función del género en el sector agrícola. Un segmento de la literatura explora las brechas de desempeño en las empresas dirigidas por hombres y mujeres en empresas formales no agrícolas. Bardasi, Sabarwal y Terrell (2011) encuentran que las empresas propiedad de mujeres tienen una productividad media más baja que las empresas propiedad de hombres en América Latina y el Caribe y en Europa y Asia Central. Islam et al. (2018) realizan un análisis global de las disparidades de género en la productividad laboral en el sector privado formal de las economías en desarrollo, revelando que las empresas dirigidas por mujeres son aproximadamente un 11% menos productivas que las empresas dirigidas por hombres. En un análisis similar para las empresas informales, Islam y Amin (2022) muestran que la productividad laboral es aproximadamente un 15% más baja entre las empresas informales propiedad de mujeres que entre las empresas informales propiedad de hombres. El análisis de descomposición sugiere que una menor educación, menor experiencia, baja intensidad de capital y mayor exposición a la delincuencia entre las mujeres propietarias contribuyen a esta brecha de productividad.

Sin embargo, otra corriente de la literatura refuta la hipótesis del bajo rendimiento de las mujeres empresarias. Por ejemplo, Bardasi, Sabarwal y Terrell (2011) informan que las empresas propiedad de mujeres en África son tan productivas como las empresas propiedad de hombres. Allison et al. (2015) encuentran que las empresas propiedad de mujeres exhiben una mayor productividad que sus contrapartes propiedad de hombres y que no hay diferencias significativas de género en términos de crecimiento de las ventas. Los resultados revelan que, a pesar de experimentar más obstáculos, las empresas propiedad de mujeres obtienen mejores resultados. Los resultados podrían estar relacionados con la corriente de literatura que enfatiza que las mujeres tienen que rendir mejor para lograr un estatus laboral similar al de los hombres. En un trabajo más reciente, Martínez-Zarzoso (2023), utilizando datos a nivel de empresa en países desarrollados y en desarrollo, encuentra que las empresas exhiben una mayor productividad cuando tienen una alta gerencia.

2.3 Género e internacionalización de la empresa

El proceso de internacionalización depende fundamentalmente de los rasgos y actitudes personales de los directivos y propietarios de las empresas (Marques 2015; Akter, Rahman y Radicic 2019). A raíz de estas observaciones, la intersección de la internacionalización y las empresas dirigidas por mujeres está recibiendo gradualmente una mayor atención por parte de los académicos. Los estudios previos en este ámbito son predominantemente cualitativos y se centran principalmente en las economías avanzadas. Además, los estudios existentes se refieren únicamente a la propensión a la exportación de las empresas dirigidas por mujeres. Los primeros estudios cualitativos sugieren que las empresas canadienses propiedad de mujeres carecen de «preparación para la exportación» y presentan una menor probabilidad de exportación (véanse Grondin y Grondin 1994; Grondin y Schaefer 1995). Por el contrario, Reavley, Lituchy y McClelland (2005) concluyen que el género no representa un desafío para la participación exportadora de las empresas propiedad de mujeres en Canadá e Irlanda. Shepherd y Stone (2017), en una evaluación global utilizada por la Encuesta de Empresas del Banco Mundial, sugieren que las empresas propiedad de mujeres tienen más probabilidades de exportar e importar que sus contrapartes propiedad de hombres. Un estudio basado en encuestas que utiliza datos canadienses no informa de ningún efecto directo del género en las exportaciones, pero afirma que la condición de inmigrante del empresario, el tamaño de la empresa y el sector (Spence et al. 2011) tienen un efecto moderador con el género. Además, un análisis comparativo realizado por Marques (2015) para los países en desarrollo informa de un efecto indirecto del género en la probabilidad de exportación a través de los canales de localización de la empresa, el sector y la disponibilidad de crédito. Al analizar extensos datos cuantitativos de empresas coreanas, Lee, Paik y Uygur (2016) encontraron que las capacidades de innovación y comercialización tienen efectos de mediación en el nexo entre el género y el desempeño de las exportaciones. Osgood y Peters (2017) emplean un conjunto de datos de empresas de varios países y muestran que, aunque hay significativamente menos empresas exportadoras dirigidas por mujeres en países con instituciones discriminatorias, estas empresas tienden a exportar a tasas más altas. Por lo tanto, los mercados mundiales ofrecen una alternativa a los mercados con poca protección de los derechos de las mujeres. Garg y Shastri (2022) informan de un impacto negativo directo del género del propietario de la empresa en la probabilidad de exportación en la India, en el sentido de que las empresas propiedad de mujeres mayoritariamente tienen menos probabilidades de exportar. Sin embargo, una vez que una empresa comienza a exportar, la elección del modo de exportación y la intensidad de la exportación no se ven afectadas por el género del propietario. Sin embargo, el género de propiedad desempeña un papel en la diversificación de los mercados de exportación, ya que las empresas propiedad en su mayoría son mujeres. Audretsch et al. (2022), para 75 países en desarrollo, sugieren que la presencia de una mujer CEO no tiene un efecto directo en la actividad internacional de una empresa.


3. DATOS Y METODOLOGÍA

3.1 Datos y principales variables

El estudio utiliza datos de la reciente oleada de la Encuesta de Empresas del Banco Mundial (oleada de diciembre de 2021 a septiembre de 2022) para la India. La encuesta proporciona información sobre 9376 empresas ubicadas en diferentes regiones de la India para varios indicadores, como el tamaño de la empresa, la edad, el rendimiento, las características de la propiedad, el estado de internacionalización y las limitaciones que enfrentan durante las operaciones comerciales.

La variable de resultado en el presente estudio es el desempeño de la empresa. En la bibliografía existente, el rendimiento de las empresas suele medirse utilizando medidas financieras y no financieras (Fowowe 2017). Las medidas financieras suelen estar representadas por los beneficios, los ingresos, los rendimientos de la inversión, los rendimientos del capital, las ganancias por acción y la q de Tobin (Dezsö y Ross 2012; Flabbi, Piras y Abrahams 2017; Wu, Yao y Muhammad 2017). Se argumenta que, aunque las medidas financieras son objetivas y fáciles de entender, pueden estar sujetas a manipulación e incompletitud (Fowowe 2017). Las medidas no financieras suelen estar relacionadas con el crecimiento de los empleados, las ventas por empleado, la cuota de mercado y la satisfacción del cliente. Estas medidas tienen la limitación de ser subjetivas (Fowowe 2017). Debido a la limitación inherente a ambas medidas, combinarlas es un enfoque ideal (Nyeadi, Kamasa y Kpinpuo 2021). Sin embargo, debido a la falta de disponibilidad de información sobre medidas financieras en la Encuesta de Empresas del Banco Mundial (WBES), utilizo la productividad laboral (definida como las ventas por trabajador) como una medida del desempeño de la empresa. La productividad laboral se utiliza ampliamente como medida del rendimiento de la empresa en los estudios que utilizan la WBES y, por lo tanto, facilita la comparación con estudios anteriores sobre las disparidades de género en el rendimiento de la empresa (Islam et al. 2018; Islam y Amin 2022; Martínez-Zarzoso, 2023).

Los estudios previos que investigan las disparidades de género en el desempeño de las empresas determinan la variable de género al considerar si hay una propietaria o si la mayoría de la propiedad recae en un propietario masculino o femenino. Sin embargo, a la vista de las observaciones realizadas por Martínez-Zarzoso (2023), es crucial distinguir entre mujeres directivas y mujeres propietarias. La WBES proporciona información sobre el «porcentaje de propiedad con mujeres propietarias» y «si el alto directivo de la empresa es hombre o mujer». Varios estudios que emplean la WBES utilizan la propiedad y la gestión por parte de las mujeres indistintamente en vista de la alta correlación entre ambas en el sentido de que las empresas con propiedad mayoritaria de mujeres tienen una alta dirección femenina (por ejemplo, en el caso de Islam et al. (2018), la correlación es tan alta como 0,96). Sin embargo, en la muestra de empresas indias, esta correlación es tan baja como 0,28. De ahí que en este trabajo me centre en el género del alto directivo para clasificar a la firma como liderada por una mujer o un hombre, ya que el decisor y el responsable del desempeño de la firma es el gerente de la firma (Martínez-Zarzoso, 2023). La variable Género se define como un dummy tomando el valor uno si el máximo directivo de la empresa es mujer y cero en caso contrario.

La internacionalización de la empresa se plasma en tres dimensiones: la participación en las exportaciones, la participación en las cadenas de valor mundiales y la participación en la propiedad extranjera. Capto el grado de participación exportadora a través de la intensidad de las exportaciones, que mide la participación de las exportaciones directas en las ventas totales de una empresa. La base de datos WBES no permite medir el alcance o el grado de participación de una empresa en las cadenas de valor mundiales mediante la construcción de un índice de participación o posición en las cadenas de valor mundiales. Sin embargo, la información disponible me permite identificar la condición de una empresa como participante o no participante en las cadenas de valor mundiales. Siguiendo a Rigo (2021), identifico a un participante de las cadenas de valor mundiales como un comerciante bidireccional (es decir, que exporta e importa simultáneamente). Esta definición también es coherente con la reciente literatura macroeconómica que hace hincapié en la participación de las cadenas de valor mundiales como la distribución de la producción entre dos o más países, es decir, cuando los bienes intermedios se importan y exportan (véase, por ejemplo, Koopman, Wang y Wei 2014; Baldwin y López-González 2015; Los, Timmer y de Vries 2016). La variable GVC en el modelo toma el valor uno si la empresa está involucrada en exportaciones e importaciones simultáneamente y cero en caso contrario. La variable ForeignOwnership mide la proporción de propiedad extranjera privada en la empresa.

El estudio tiene en cuenta varios otros factores que se consideran importantes para el rendimiento de la empresa en la literatura. El tamaño de la empresa se mide utilizando el logaritmo del número de empleados. La antigüedad de la empresa se refiere al número de años que la empresa ha existido. Se calcula como la diferencia entre el año de la encuesta y el año en que se constituyó la empresa. El acceso a la financiación (Fin) se recoge como el acceso a los préstamos de las instituciones financieras. Es una variable ficticia binaria que toma el valor uno si la empresa tiene acceso a préstamos de instituciones financieras y cero en caso contrario. Para tener en cuenta el capital humano, la variable Experiencia capta los años de experiencia del alto directivo y si la empresa ofrece formación formal (capturada a través de la formación ficticia). El sitio web ficticio (igual a uno si la empresa tiene un sitio web y cero en caso contrario) se utiliza como un proxy del acceso de la empresa a la infraestructura de telecomunicaciones, que es clave para explicar el crecimiento de la empresa en muchos estudios (Harrison et al. 2014). La variable Sector es otra variable ficticia que indica si la empresa pertenece al sector manufacturero o al comercio minorista y de servicios. Por último, para dar cuenta del efecto del entorno institucional en el desempeño de la empresa, se introducen dos dumm: la corrupción se lleva el valor uno si la empresa tiene expectativas de proporcionar regalos a los funcionarios públicos para lograr cosas y cero en caso contrario. CrimeLosses captura el efecto de la ley y el orden. Toma el valor uno si la empresa ha sido testigo de pérdidas debido a la incidencia de la delincuencia y cero en caso contrario.

En el cuadro A1 del apéndice se presentan estadísticas resumidas de todas las variables utilizadas. En la Tabla A2 se presenta la matriz de correlaciones. La variable género se correlaciona positivamente con el desempeño de la empresa, así como las variables de internacionalización. No observamos coeficientes de correlación superiores a 0,50 entre dos variables independientes, lo que sugiere que la multicolinealidad no es un problema.

3.2 Metodología

El presente estudio busca investigar el vínculo entre la internacionalización y el desempeño de la empresa y examinar el efecto moderador del género de los líderes de la empresa en el vínculo entre la internacionalización y el desempeño. Para ello, se estima la siguiente regresión lineal:

En la ecuación anterior, el rendimiento de la empresa (P) se invierte en función del género del alto directivo de la empresa (G), la actividad de internacionalización y el vector de diversos factores específicos de la empresa y relacionados con el entorno empresarial (X). El término de interacción entre el género del alto directivo de la empresa y su estado de internacionalización capta el efecto moderador del género del directivo en el nexo entre el rendimiento de la empresa y la internacionalización. Un coeficiente positivo del término de interacción indica que la internacionalización se traduce en una mayor rentabilidad para las empresas dirigidas por mujeres. Esto sugiere el papel de la globalización como un factor potencial que contribuye al desempeño superior de las empresas dirigidas por mujeres.

El enfoque de descomposición se puede resumir brevemente definiendo primero la medida de rendimiento de las empresas formales propiedad de mujeres y hombres de la siguiente manera:

donde P es la medida del desempeño de la empresa con un gerente de género G. El rendimiento de la empresa se mide utilizando el crecimiento de la productividad laboral. X es un vector de j factores observables, que comprenden la situación de la actividad internacional (participación en las exportaciones, participación en las cadenas de valor mundiales y propiedad extranjera), las características a nivel de la empresa (tamaño de la empresa, antigüedad de la empresa, experiencia del alto directivo, sector de operación, etc.) y los elementos del entorno empresarial (acceso a la financiación, ley y orden de la región, corrupción, etc.), que pueden influir en el rendimiento de las empresas. El subíndice G denota género, que es una variable categórica que toma el valor uno si el alto directivo de una empresa es mujer y cero en caso contrario. Las características regionales se capturan mediante efectos fijos dentro del país. Tomando la diferencia en el valor esperado del rendimiento logarítmico de las empresas dirigidas por mujeres y hombres, obtenemos la brecha de rendimiento de género (D) de la siguiente manera:


4. RESULTADOS EMPÍRICOS

4.1 Diferencias medias entre las empresas dirigidas por mujeres y hombres

En el cuadro 1 se presentan las estadísticas descriptivas y las pruebas de medias de las variables clave entre las empresas dirigidas por mujeres y las empresas dirigidas por hombres.

Los promedios de las diversas características de la empresa, medidos sobre el género del alto directivo, refutan la hipótesis del bajo rendimiento de las mujeres. En la presente muestra, las empresas dirigidas por mujeres son más productivas que las empresas dirigidas por hombres. Existe una brecha de productividad de género incondicional estadísticamente significativa (al nivel del 5%), siendo la productividad laboral aproximadamente un 12% más alta entre las empresas dirigidas por mujeres. Sin embargo, el hallazgo está en línea con el de Martínez-Zarzoso (2023), quien reporta una mayor productividad de las empresas dirigidas por mujeres que de las empresas administradas por hombres en el sur de Asia. Del cuadro se desprende que las empresas dirigidas por mujeres obtienen mejores resultados en diversas características, como el tamaño, la edad, el acceso a la financiación y a la infraestructura de telecomunicaciones, y el capital humano. La diferencia de medias es estadísticamente significativa para todas estas variables, excepto para la antigüedad de la empresa. Con respecto a las variables de internacionalización, las empresas dirigidas por mujeres muestran una mayor intensidad exportadora, la propiedad extranjera de la empresa y la participación en las cadenas de valor mundiales. Las diferencias entre las empresas dirigidas por mujeres y hombres en las variables de internacionalización también son estadísticamente significativas en el nivel del 1%. Sin embargo, las empresas dirigidas por mujeres registran una mayor incidencia de corrupción que sus contrapartes dirigidas por hombres. La diferencia en la incidencia de la corrupción es estadísticamente significativa al nivel del 1%. Además, las empresas dirigidas por hombres tienen una mayor representación en el sector manufacturero que las empresas dirigidas por mujeres. No hay diferencias estadísticamente significativas en cuanto a la incidencia de pérdidas relacionadas con la delincuencia entre las empresas dirigidas por hombres y mujeres de la muestra.

4.2 Regresiones de base y efectos moderadores del género en el nexo entre la internacionalización y el rendimiento de las empresas

En la Tabla 2 se presentan las regresiones a nivel de empresa de los determinantes del rendimiento de la empresa. El primer modelo es la regresión básica sin términos de interacción. En el segundo modelo, se añaden los términos de interacción entre las variables de género e internacionalización para investigar el efecto moderador del género del alto directivo sobre la relación entre la internacionalización y el rendimiento de la empresa.

La regresión del rendimiento de la empresa en la actividad de internacionalización de una empresa está plagada de problemas de endogeneidad; Es decir, podría estar presente una causalidad inversa entre el desempeño de la empresa y la internacionalización. Una solución a este problema que se sugiere en la literatura más amplia es utilizar el nivel promedio de exportaciones (o cualquier otra variable de internacionalización) de todas las demás empresas en la misma celda de ubicación-industria como un indicador de las exportaciones de una empresa dada (o cualquier otra variable de internacionalización). Dado que el promedio de celdas excluye a la empresa en cuestión, el uso de promedios de celdas para abordar el problema de la endogeneidad es popular en la literatura (véase, por ejemplo, Fisman y Svensson 2007; Aterido, Hallward-Driemeier y Pages 2011; Amin y Soh 2020). El modelo 3 de la Tabla 2 presenta los resultados de la regresión en la que se utilizan los promedios de celda de las variables de internacionalización en lugar de las propias variables de internacionalización de la empresa. El modelo 4 introduce efectos de interacción al tiempo que controla la endogeneidad.

Los resultados de la regresión contenidos en la Tabla 2 sugieren que el desempeño de las empresas mejora cuando tienen una alta gerencia mujer, cuando tienen un tamaño mayor y cuando son dirigidas por una gerente experimentada. El rendimiento de las empresas también se ve afectado positivamente por su acceso a la financiación y a la infraestructura de telecomunicaciones (representada por el hecho de que la empresa tiene un sitio web). Además, un coeficiente positivo asociado al sector implica que las empresas pertenecientes al sector manufacturero tienen una mayor productividad laboral. Además, los casos de corrupción y las pérdidas debidas a la delincuencia ejercen un impacto negativo en el rendimiento de las empresas. La edad de las empresas y la formación de los empleados no ejercen ningún impacto significativo en su rendimiento.

Puede observarse que las tres variables de la internacionalización, a saber, la intensidad de las exportaciones, la participación en las cadenas de valor mundiales y la proporción de propiedad extranjera de la empresa, tienen un impacto positivo en el rendimiento de las empresas. El signo y la significación de los coeficientes permanecen consistentes incluso después de controlar la endogeneidad (como se muestra en los resultados del Modelo 3). Para determinar si el efecto de la internacionalización en el rendimiento de la empresa depende del género del alto directivo, en los modelos 2 y 4 se introduce la interacción de las variables de internacionalización con el género del alto directivo. Se puede observar que la interacción entre la intensidad de las exportaciones y la participación en las cadenas de valor mundiales y el término de género es positiva y estadísticamente significativa. Esto implica que el liderazgo de las mujeres modera positivamente la relación entre la intensidad exportadora y el desempeño de las empresas. El liderazgo de las mujeres también modera positivamente la relación entre la participación en las cadenas de valor mundiales y el rendimiento de la empresa. Sin embargo, no hay un efecto moderador del género en el caso de la relación entre la propiedad extranjera y el rendimiento de la empresa. Para garantizar que los resultados no estén sesgados hacia las grandes empresas debido a su posible sobrerrepresentación en la muestra, estimo regresiones separadas para las empresas pequeñas, medianas y grandes (siguiendo a Islam et al. 2018). Los resultados de la regresión se presentan en la Tabla A3 del apéndice.

Los resultados muestran que, al igual que en los resultados de la muestra completa, el liderazgo de las mujeres modera positivamente la relación entre el rendimiento de la empresa y la intensidad de las exportaciones y la participación en las cadenas de valor mundiales en todos los tamaños de empresa. No hay efecto moderador de género en el caso de la relación entre la propiedad extranjera y el rendimiento de la empresa.

En el cuadro 3 se presentan los resultados de las regresiones separadas para las empresas dirigidas por mujeres y las empresas dirigidas por hombres.

Las estimaciones de las dos regresiones indican que el tamaño de la empresa, el acceso a la financiación, la propiedad de un sitio web y la pertenencia al sector manufacturero afectan positivamente al rendimiento de las empresas dirigidas tanto por mujeres como por hombres. En términos generales, los coeficientes asociados a las empresas dirigidas por mujeres son más altos que los de las empresas dirigidas por hombres. La incidencia de la corrupción también es importante tanto para las empresas dirigidas por mujeres como por hombres y ejerce un impacto negativo en el rendimiento de la empresa. Sin embargo, las pérdidas debidas a la delincuencia sólo importan a las empresas dirigidas por hombres. En el caso de las empresas dirigidas por mujeres, la experiencia del directivo en el sector y la antigüedad de la empresa influyen positivamente en el rendimiento de la empresa. Los coeficientes de estos dos parámetros son, sin embargo, insignificantes en el caso de las empresas dirigidas por hombres. Al comparar los coeficientes asociados a las variables de internacionalización, se evidencia que la intensidad exportadora y la participación en las CGV ejercen impactos positivos en el desempeño de las empresas. Es interesante observar que los coeficientes de intensidad de las exportaciones y de participación en las cadenas de valor mundiales son mayores en el caso de las empresas dirigidas por mujeres. Esto respalda aún más la conclusión de que el liderazgo de las mujeres produce mayores aumentos de productividad a partir de la exportación y la participación en las cadenas de valor mundiales. Si bien el coeficiente asociado con la propiedad extranjera es significativo para la muestra combinada, exhibe una significación estadística débil en ambas regresiones individuales.

4.3 Análisis de descomposición

Para explicar la brecha de rendimiento entre las empresas lideradas por mujeres y hombres, el estudio emplea la descomposición de Oaxaca-Blinder.

La salida de la descomposición se informa en la Tabla 4. La media de la productividad laboral en las empresas dirigidas por mujeres es de 14.477 y la de las empresas dirigidas por hombres es de 14.356, lo que arroja una brecha de productividad de 0,121 (estadísticamente significativa al nivel del 5%). La brecha de productividad se divide en el «efecto dotación» y el «efecto estructural». Como se discutió anteriormente, el efecto de dotación muestra el efecto de la incidencia de ciertos factores observados por la empresa, mientras que el efecto estructural indica los rendimientos de esos factores. Para decirlo de otra manera, el efecto de dotación refleja el aumento medio de la productividad de las empresas dirigidas por hombres si tuvieran las mismas características que las empresas dirigidas por mujeres. La significación estadística de los coeficientes asociados con el tamaño de la empresa, el acceso a la financiación y a la infraestructura de telecomunicaciones, y la incidencia de la corrupción sugiere que estas características explican la brecha de productividad entre las empresas dirigidas por mujeres y hombres. El tamaño de las empresas y el acceso a la financiación parecen ser los factores que más contribuyen a la brecha de productividad bajo los efectos de la dotación. Entre las variables de internacionalización, la intensidad exportadora aporta el 22,3% (0,027/0,121) y la participación en las cadenas de valor mundiales aporta alrededor del 12% (0,015/0,121) a la brecha de productividad. Al observar los efectos estructurales, cabe señalar que los efectos diferenciales asociados con la intensidad de las exportaciones y la participación en las cadenas de valor mundiales también son significativos y contribuyen a la brecha de productividad. Aparte de la intensidad de las exportaciones y el compromiso de las cadenas de valor mundiales, el acceso a la financiación, la experiencia del alto directivo y la propiedad de un sitio web contribuyen estructuralmente a la brecha. En resumen, el análisis de la descomposición revela que la mayor participación de las empresas dirigidas por mujeres en las exportaciones y las cadenas de valor mundiales, así como sus rendimientos de la participación, contribuyen a la brecha de productividad.


5. DISCUSIÓN Y CONCLUSIÓN

Tanto los argumentos de eficiencia como los de derechos humanos afirman que no debe haber disparidades entre hombres y mujeres. Por lo tanto, cada vez hay más literatura que investiga la naturaleza y el tamaño de las disparidades en el rendimiento entre las empresas dirigidas por hombres y mujeres. La bibliografía existente a este respecto no es concluyente y apoya tanto la hipótesis del bajo rendimiento de las mujeres como el rendimiento superior de las empresas dirigidas por mujeres. Una característica notable de la bibliografía disponible es la heterogeneidad de los resultados entre las regiones, lo que proporciona una justificación para la realización de estudios específicos de cada país. El propósito de este estudio es determinar si existe una brecha de rendimiento entre las empresas dirigidas por mujeres y hombres en el contexto de la India y en qué medida la globalización contribuye a esta brecha. Con este fin, el estudio utiliza datos a nivel de empresa de la Encuesta de Empresas del Banco Mundial. El estudio revela que las empresas dirigidas por mujeres muestran un rendimiento superior en términos de mayor productividad laboral media que las empresas dirigidas por hombres. El estudio considera tres dimensiones de la internacionalización, a saber, la intensidad de las exportaciones, la participación en las cadenas de valor mundiales y la propiedad extranjera. Las empresas dirigidas por mujeres también muestran un mayor nivel de participación en la internacionalización, como se refleja en su mayor intensidad media de exportación y propiedad extranjera. En el caso de una muestra agrupada de empresas dirigidas por hombres y mujeres, el estudio concluye un impacto positivo de la intensidad de las exportaciones, la participación en las cadenas de valor mundiales y la propiedad extranjera en el rendimiento de las empresas. Los efectos positivos de la intensidad de las exportaciones y de la participación en las cadenas de valor mundiales también son mayores en el caso de las empresas dirigidas por mujeres. Los resultados revelan además que el hecho de tener una mujer en la alta dirección modera positivamente las relaciones entre las exportaciones y el rendimiento de las empresas y entre las cadenas de valor mundiales y el rendimiento de las empresas. En otras palabras, las empresas dirigidas por mujeres pueden aprovechar mayores aumentos de productividad de la exportación y la participación en las cadenas de valor mundiales que las empresas dirigidas por hombres. Un análisis de descomposición de la brecha de productividad laboral entre las empresas dirigidas por mujeres y las dirigidas por hombres también muestra que no solo los niveles de intensidad de las exportaciones y la participación en las cadenas de valor mundiales, sino también los rendimientos de estas dimensiones de la internacionalización contribuyen a una mayor productividad de las empresas dirigidas por mujeres.

Los resultados del presente estudio refutan la hipótesis del bajo rendimiento de las empresas dirigidas por mujeres. Nuestros hallazgos están alineados con los de Allison et al. (2015) y Martínez-Zarzoso (2023), quienes también reportan una brecha de productividad a favor de las empresas lideradas por mujeres. Una posible razón de este resultado podría ser que los valores culturales patriarcales en la India no posicionan a las mujeres como proveedoras financieras. Como resultado, las mujeres ven el emprendimiento y el liderazgo empresarial como su elección individual en lugar de un medio para ganar dinero (Shastri et al. 2021). En estos contextos, las mujeres suelen estar motivadas e impulsadas por fuertes factores de atracción intrínsecos, como la creación de la propia identidad, la independencia, la conciencia patriótica y el sentido de retribución a la nación en lugar de ganar dinero. Un mayor sentido de propósito y motivación puede resultar en un rendimiento superior al de sus contrapartes masculinas. Además, las mujeres en contextos patriarcales enfrentan mayores obstáculos para iniciar y operar negocios. Estos obstáculos a menudo toman la forma de normas sociales desfavorables, como los estereotipos de género, que no ven a las mujeres como líderes empresariales (Shastri, Shastri y Pareek 2019). En tales circunstancias, se desarrollan como altamente agentivos y proactivos para hacer frente a los desafíos relacionados con el negocio. En estos contextos, las mujeres ejercen una energía considerable para superar estos obstáculos superiores. Este esfuerzo exagerado hace que las empresas propiedad de mujeres o gestionadas por mujeres tengan un mejor rendimiento que las de sus homólogos masculinos.

Los hallazgos del presente estudio refutan la hipótesis de que las empresas lideradas por mujeres no logran hacer de la internacionalización un proceso generador de valor. Su desempeño superior en la internacionalización también puede ser un reflejo del comportamiento altamente activo de las líderes femeninas para abordar los desafíos relacionados con la internacionalización. Además, los mercados extranjeros son menos críticos y están libres de los sesgos que están muy presentes en el mercado interno en las sociedades patriarcales. Esto implica que la exportación puede ofrecer a las mujeres directivas un camino alternativo y más suave para expandirse y crecer. Los mayores aumentos de productividad derivados de la exportación y la participación en las cadenas de valor mundiales también pueden provenir del hecho de que las mujeres directivas son menos propensas a los sesgos cognitivos, como el exceso de confianza (Huang y Kisgen, 2013). Planifican su entrada en el mercado con más cuidado y se mueven en mercados que prometen una relación beneficio-riesgo beneficiosa, mitigando así los riesgos relacionados de manera más eficaz que sus homólogos masculinos. Los resultados del presente estudio son consistentes con los de Sui et al. (2022), quienes también encuentran un efecto moderador positivo del género en la intensidad de las exportaciones y los rendimientos financieros de la empresa en el contexto de Canadá. El presente estudio también establece un efecto moderador positivo en el nexo entre el compromiso de las cadenas de valor mundiales y el rendimiento de las empresas.

Los hallazgos del estudio tienen implicaciones para la literatura, el gobierno y las mujeres directivas. Para la literatura, el estudio subraya la importancia de las variables de internacionalización como predictores de la brecha de productividad entre empresas lideradas por hombres y mujeres. Desde la perspectiva de la formulación de políticas, los hallazgos sugieren que la promoción y el crecimiento de las empresas dirigidas por mujeres constituyen otra justificación normativa para el impulso de la India hacia una mayor integración global. Los responsables de la formulación de políticas deben considerar la internacionalización como un ingrediente importante de las políticas para promover las empresas dirigidas por mujeres. Los resultados del estudio, que muestran que las mujeres dirigen empresas de exportación financieramente exitosas, justifican firmemente los programas patrocinados por el gobierno, como los programas de promoción de las exportaciones, que tienen como objetivo aumentar la participación de las mujeres en el comercio internacional. El argumento de la eficiencia también sugiere que desviar fondos para apoyar la internacionalización de las empresas dirigidas por mujeres produciría mayores ganancias de productividad para la economía.

Los hallazgos también tienen implicaciones para las mujeres directivas. A menudo se argumenta que las empresas iniciadas y dirigidas por mujeres tienen menos probabilidades de internacionalizarse que las que son propiedad de hombres y están dirigidas por ellos. Según el Centro de Comercio Internacional (2017), mientras que el 40% de las pequeñas y medianas empresas de todo el mundo son propiedad de mujeres, solo el 15% de las empresas exportadoras están dirigidas por mujeres empresarias. Los hallazgos del presente estudio ofrecen una perspectiva optimista sobre el éxito de la internacionalización de las mujeres empresarias que están dispuestas a internacionalizarse, pero dudan en hacerlo.

Las limitaciones del presente estudio ofrecen margen para futuras investigaciones. En primer lugar, los resultados son específicos del contexto indio. Como señala Martínez-Zarzoso (2023), las brechas de productividad y otros diferenciales en las características de las empresas presentan variaciones significativas entre las distintas regiones del mundo. Por lo tanto, la validez de los resultados requiere verificación en otros contextos. En segundo lugar, si bien el presente estudio arroja luz sobre el papel de la intensidad de las exportaciones, la participación en las cadenas de valor mundiales y la propiedad extranjera en las brechas de rendimiento de las empresas, las investigaciones futuras pueden considerar otras dimensiones de la internacionalización, como el modo de exportación (directo versus indirecto), la naturaleza de los mercados de exportación y la diversificación de las exportaciones, en las brechas de rendimiento de las empresas entre las empresas dirigidas por hombres y mujeres.



Elegir nuestro futuro – Educación para la acción climática


La educación es un activo clave para la acción climática. La educación remodela los comportamientos, desarrolla habilidades y estimula la innovación, todo lo que necesitamos para combatir la mayor crisis que enfrenta la humanidad.

Las personas mejor educadas son más resilientes y adaptables, están mejor equipadas para crear y trabajar en empleos verdes y son fundamentales para impulsar soluciones.

Sin embargo, la educación se pasa por alto en gran medida en la agenda climática. Casi no se destina financiación climática a la educación. Canalizar más fondos climáticos a la educación podría impulsar significativamente la mitigación y la adaptación al cambio climático.

Al mismo tiempo, el cambio climático es una gran amenaza para la educación. Millones de jóvenes se enfrentan a la pérdida de días de aprendizaje debido a eventos relacionados con el clima. En los países de bajos ingresos la situación es peor. A menos que se compense, este aprendizaje perdido tendrá un impacto negativo en sus ganancias y productividad futuras. También dará lugar a una gran desigualdad tanto dentro de los países como entre ellos.

Los gobiernos pueden actuar ahora para adaptar los sistemas educativos al cambio climático.

Puntos clave:

  • Las pérdidas económicas y el costo humano del cambio climático son enormes. A pesar de esto, la acción climática sigue siendo lenta debido a las brechas de información, habilidades y conocimientos.
  • La educación es la clave para abordar estas brechas e impulsar la acción climática en todo el mundo. De hecho, la educación es el mayor predicador de comportamientos respetuosos con el clima.
  • Las personas mejor educadas son más resilientes y críticas para estimular la innovación y las soluciones climáticas. Un año adicional de educación aumenta la conciencia climática en un 8,6%.
  • La educación puede empoderar a los jóvenes con habilidades ecológicas para nuevos empleos, pero también aumentar las habilidades para los empleos existentes.
  • La educación se pasa por alto en gran medida en la financiación climática y el cambio climático amenaza los resultados educativos.
  • Los cierres de escuelas relacionados con el clima significan que los estudiantes están perdiendo días de aprendizaje. Incluso cuando las escuelas están abiertas, los estudiantes están perdiendo el aprendizaje debido al aumento de las temperaturas.
  • Los gobiernos pueden tomar medidas para aprovechar la educación y el aprendizaje para la acción climática, por ejemplo, mejorando las habilidades básicas y STEM, incorporando la educación climática y desarrollando la capacidad de los docentes. Y los gobiernos pueden dar prioridad a las competencias ecológicas y a la innovación en la educación terciaria para ayudar a impulsar el cambio hacia prácticas más sostenibles.

Resúmenes

Conclusiones clave

1. La educación es un instrumento poderoso pero infrautilizado para la acción climática. Canalizar más fondos climáticos a la educación podría impulsar significativamente la mitigación y adaptación al clima. Este informe muestra cómo hacerlo.

• La educación es el predictor más fuerte de la concienciación sobre el cambio climático. Puede desempeñar un papel catalizador en la mitigación y adaptación al cambio climático al remodelar las mentalidades, los comportamientos, las habilidades y la innovación.

• Y, sin embargo, la educación se pasa por alto en gran medida en la financiación climática: solo el 1,5% de la financiación climática se destinó al sector educativo en 2021.

2. La escolarización y el aprendizaje, especialmente para los más pobres, corren un riesgo significativo debido al cambio climático. Los sistemas educativos deben adaptarse a un clima cambiante. Este informe muestra cómo los países pueden hacer esto.

• Los países perdieron un promedio de 11 días de instrucción al año (o el 6 por ciento de un año académico) en las escuelas afectadas debido al cierre de escuelas relacionado con el clima.  Sin embargo, los impactos fueron muy desiguales: los países de bajos ingresos perdieron alrededor de 18 días al año (o el 10 por ciento de un año académico) en las escuelas afectadas, mientras que los países de altos ingresos perdieron solo 2,4 días. A menos que se recupere, esta pérdida de escolarización se traducirá en grandes déficits de aprendizaje para los niños de los países de bajos ingresos. Por ejemplo, se tarda unos 18 días en enseñar a un estudiante a sumar números de dos dígitos a números de uno o dos dígitos, con acarreo (suponiendo una pedagogía bien diseñada y estructurada).

• Incluso cuando las escuelas están abiertas, los estudiantes están perdiendo el aprendizaje debido al cambio climático. Un estudiante promedio en el 50 por ciento más pobre de los municipios brasileños podría perder hasta 0,5 años de aprendizaje en general debido al aumento de las temperaturas.

• Los gobiernos pueden actuar ahora para adaptar las escuelas al cambio climático de manera rentable. Un paquete de adaptación de bajo costo para los sistemas educativos costaría alrededor de US$18,51 por estudiante. Los paquetes de adaptación más eficaces pero costosos costarían entre US$45,68 y US$101,97 por estudiante. Todos estos paquetes de adaptación incluyen soluciones para el control de la temperatura, la resiliencia de la infraestructura, el aprendizaje a distancia durante el cierre de las escuelas y la formación del profesorado. Los dos primeros componentes ayudarán a reducir la probabilidad de cierres de escuelas relacionados con el clima, y los cuatro componentes ayudarán a minimizar las pérdidas de aprendizaje relacionadas con el clima. Los costos serían menores para los sistemas que ya tienen algunos elementos en su lugar. Como referencia, los países de bajos ingresos gastan un promedio de US$51,80 por estudiante al año, mientras que los países de altos ingresos gastan US$8.400 por estudiante al año.

La historia en números

3. La acción climática sigue siendo lenta. Casi el 79 por ciento de los jóvenes de ocho países de ingresos bajos y medianos creen que su país se encuentra en una emergencia climática.

4. Esto se debe en parte a la falta de información o a la información engañosa, de tres maneras:

• Lagunas de información sobre la concienciación climática, especialmente entre las personas mayores. Los comportamientos de los hogares son responsables del 72 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Y, sin embargo, la concienciación sobre el cambio climático sigue siendo solo del 65 por ciento en los países de ingresos bajos y medios.

• Vacíos de información sobre cómo actuar para la mitigación y adaptación al clima. Las lagunas de información sobre la adaptación son especialmente problemáticas para los jóvenes de los países de ingresos bajos y medianos. Esto se debe a que los impactos más severos del cambio climático ocurrirán en estos países, que albergan al 85 por ciento de los niños del mundo, pero han contribuido muy poco a las emisiones de carbono. Por ejemplo, los diez países de mayor riesgo en términos de cambio climático emiten colectivamente solo el 0,5 por ciento de las emisiones globales.

•Desinformación. Casi el 47 por ciento de los docentes de secundaria en Bangladesh y el 41 por ciento en Uganda creen que la cobertura del cambio climático en los medios de comunicación es exagerada.

5. La acción climática también es lenta debido a la falta de habilidades.

Las transiciones ecológicas mundiales requerirían trabajadores cualificados para unos 100 millones de nuevos puestos de trabajo, trabajadores mejorados para la mayoría de los empleos existentes y trabajadores recalificados para otros 78 millones de puestos de trabajo que desaparecerán.8 Sin embargo, estas competencias faltan.

6. Los jóvenes están desesperados por actuar, pero se sienten mal equipados para hacerlo. Mientras que aproximadamente el 88 por ciento de los estudiantes de secundaria de Bangladesh quieren hacer algo sobre el cambio climático, solo el 32 por ciento pudo responder correctamente a una pregunta básica sobre los gases de efecto invernadero.

7. La educación, especialmente en las escuelas, puede abordar las brechas de información e impulsar comportamientos proclimáticos a gran escala.

• En un análisis global, la educación es el predictor más fuerte de la conciencia sobre el cambio climático.9 Un año adicional de educación aumenta la conciencia climática en un 8,6 por ciento, según datos de 96 países. Estos impactos son más fuertes donde la calidad de la educación es mayor.

• La educación es especialmente crítica para el cambio de comportamiento relacionado con la adaptación al cambio climático en los países de ingresos bajos y medianos. Aquellos con mayor educación muestran una mayor preparación y respuesta ante desastres, experimentan menos efectos adversos y se recuperan más rápidamente de los desastres.

8. La educación puede contribuir a la acción climática hoy, no solo mañana. En la India, el alcance relacionado con el clima a los niños no solo aumentó su comportamiento proclima, sino que también aumentó el comportamiento proclima de los padres en casi un 13 por ciento. Los padres son mucho más receptivos a los mensajes sobre el clima cuando se hacen con sus hijos o a través de ellos.

9. La educación, especialmente en los niveles secundario superior y terciario, puede generar competencias ecológicas a gran escala para impulsar masivamente las transiciones ecológicas. Estas habilidades son cada vez más críticas. Alrededor del 65 por ciento de los jóvenes de ocho países de ingresos bajos y medianos creen que, sin habilidades ecológicas, su futura empleabilidad está en riesgo.

10. La educación escolar puede aprovecharse mucho mejor para la acción climática por tres razones principales.

• Habilidades fundamentales bajas. A nivel mundial, se estima que el 70 por ciento de los niños de diez años no alcanzan el nivel mínimo de competencia en alfabetización.

• Falta de educación climática dentro de planes de estudio ya sobrecargados. Casi el 65 por ciento de los jóvenes de ocho países de ingresos bajos y medianos creen que no aprendieron lo suficiente sobre el cambio climático en las escuelas.

• Los docentes abordan temas relacionados con el clima en el aula, pero no tienen la formación necesaria para hacerlo de forma precisa o eficaz. Casi el 87 por ciento de los docentes de seis países de ingresos bajos y medianos informaron haber incluido temas relacionados con el clima en sus clases. Sin embargo, casi el 71 por ciento respondió incorrectamente al menos una pregunta básica relacionada con el clima.

11. Los responsables de la formulación de políticas pueden ayudar a las escuelas a hacer mucho más por el clima centrándose en las bases, incorporando un plan de estudios práctico y pertinente sobre el clima y desarrollando la capacidad de los docentes.

• Dos principios clave para ello son: (i) introducir los temas climáticos desde el principio, pero sin desplazar el aprendizaje fundamental. En su lugar, utilice los temas climáticos para enseñar habilidades fundamentales; (ii) las consultas a los docentes son esenciales para ajustar el currículo existente a fin de incluir el clima.

• Los docentes están muy divididos sobre cómo se debe introducir exactamente el currículo climático. En ocho países de ingresos bajos y medianos, alrededor del 45% de los docentes cree que el clima debería ser una asignatura separada y el resto cree que debería incorporarse en las asignaturas existentes.

12. La educación terciaria sigue estando infrautilizada para la formación de competencias ecológicas. Esto se debe, en parte, a los conceptos erróneos prevalecientes sobre la naturaleza de las habilidades ecológicas. Casi el 54 por ciento de los jóvenes de ocho países de ingresos bajos y medianos creen erróneamente que las habilidades ecológicas solo se pueden obtener a través de una maestría. Alrededor del 73 por ciento cree erróneamente que sería imposible conseguir un trabajo verde si no tienen habilidades STEM.

13. Cuatro datos sobre las habilidades ecológicas que los responsables de la formulación de políticas y los estudiantes deben comprender son:

• Las habilidades ecológicas son amplias. Incluyen habilidades técnicas, STEM y específicas del sector. Pero también, habilidades no técnicas, socioemocionales e intersectoriales. En Egipto, India y Kenia, menos de la mitad de las publicaciones en línea para empleos verdes necesitaban una habilidad STEM.

• Cualquier trabajo y cualquier sector pueden ser más ecológicos con el conjunto adecuado de habilidades. En Brasil, en promedio, el 25 por ciento de las habilidades demandadas para empleos en las industrias de servicios de alimentos y bebidas son verdes, al igual que el 17 por ciento de las habilidades requeridas para empleos en industrias creativas.

• Estas habilidades no son sólo para «nuevos» empleos, sino también para aumentar los empleos existentes. Las transiciones ecológicas requerirán nuevas capacidades para nuevos empleos. Pero lo más importante es que necesitarán habilidades adicionales para los trabajos existentes. Casi el 76 por ciento de las empresas en Indonesia informan que los cambios en los empleos existentes son los mayores ajustes necesarios para que su negocio sea más ecológico.

• La demanda de estas habilidades puede ser impredecible e inequitativa. En contextos de altos ingresos, había 62 mujeres por cada 100 hombres en empleos verdes.

14. La educación puede impulsar la acción climática. Pero al mismo tiempo, el cambio climático está obstaculizando la educación. El cambio climático está aumentando la frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos, como ciclones, inundaciones, sequías, olas de calor e incendios forestales, así como la probabilidad de que ocurran fenómenos. Estos fenómenos meteorológicos extremos están perturbando cada vez más la escolarización y precipitando las pérdidas de aprendizaje y la deserción escolar.

15. El cambio climático está provocando cierres masivos de escuelas. Estas interrupciones permanecen invisibles porque no se les hace un seguimiento. No hay datos oficiales sobre la frecuencia y la gravedad de los cierres de escuelas debido a fenómenos climáticos extremos. En consecuencia, esta crisis está pasando en gran medida desapercibida.

• En los últimos 20 años, las escuelas estuvieron cerradas en al menos el 75 por ciento de los eventos climáticos extremos relacionados con el clima que afectaron a 5 millones de personas o más.16 Lo más preocupante es que la frecuencia y gravedad de los cierres de escuelas continúa creciendo debido al cambio climático.

• Entre enero de 2022 y junio de 2024, se estima que 404 millones de estudiantes se enfrentaron al cierre de escuelas debido a fenómenos meteorológicos extremos. Esto fue el resultado de que al menos 81 países cerraron escuelas temporalmente debido a inundaciones, tormentas y olas de calor.

• Estos cierres de escuelas pueden causar grandes pérdidas de aprendizaje. Entre enero de 2022 y junio de 2024, los países que cerraron las escuelas para responder a las crisis climáticas perdieron una media de 28 días de instrucción en las escuelas afectadas. Sin embargo, el promedio oculta disparidades significativas. Las escuelas afectadas en los países de bajos ingresos durante el mismo período perdieron alrededor de 45 días, mientras que las de los países de altos ingresos perdieron solo 6 días.

• En algunos contextos, los cierres de escuelas relacionados con el clima son frecuentes o de larga duración. Entre enero de 2022 y junio de 2024, los estudiantes de Filipinas sufrieron 23 episodios de cierre de escuelas. En Pakistán, perdieron 97 días de escuela (casi el 54 por ciento de un año académico típico).

16. El aumento de las temperaturas también está afectando negativamente el aprendizaje de los estudiantes. Un estudiante promedio en el 50 por ciento más pobre de los municipios brasileños podría perder hasta 0,5 años de aprendizaje en general debido al aumento de las temperaturas.

17. Sin embargo, los responsables de la formulación de políticas no están dando prioridad a esta cuestión. Una nueva encuesta realizada para esta nota, que abarca a 103 responsables de la formulación de políticas educativas en 33 países de ingresos bajos y medianos, revela que solo alrededor de la mitad (51%) cree que las temperaturas más altas inhiben el aprendizaje. Además, el 62 por ciento dijo que la protección de los aprendizajes del cambio climático se encuentra entre las tres prioridades más importantes de su país (de un conjunto de diez prioridades).

18. Es necesario adaptar los sistemas educativos para lograr una mayor resiliencia mediante la gestión de la educación, los ajustes de la infraestructura, la priorización de la continuidad del aprendizaje y la movilización de estudiantes y docentes como agentes de cambio. Este esfuerzo necesitará financiamiento. Un paquete de adaptación de bajo costo, que incluye medidas para el control de la temperatura, la resiliencia de la infraestructura, el aprendizaje a distancia durante el cierre de escuelas relacionado con el clima y la formación de docentes, puede costar unos 18,51 dólares por estudiante. Dado que los países de bajos ingresos gastan un promedio de US$51,80 por estudiante, esto aumentaría los costos por estudiante en estos países en aproximadamente un 35,7 por ciento.

La educación es la clave para una acción climática más rápida y mejor (acción que apoye la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo). Esto se debe, en parte, a que las personas que están en el ojo de la crisis no tienen suficientes conocimientos y habilidades para abordarla. La educación puede ayudar a aliviar estas limitaciones de dos maneras cruciales. En primer lugar, la educación puede impulsar un cambio de comportamiento a gran escala, no solo para el mañana, sino también para hoy. En segundo lugar, la educación puede desbloquear las competencias y la innovación para orientar las economías hacia trayectorias más ecológicas de crecimiento.

Al mismo tiempo, la educación debe protegerse del cambio climático. Los fenómenos climáticos y las temperaturas extremas ya están erosionando los avances logrados con tanto esfuerzo en materia de escolarización y aprendizaje. El cambio climático está provocando un aumento de la deserción escolar y de las pérdidas de aprendizaje, que se convertirán en pérdidas de ingresos intergeneracionales a largo plazo. La erosión de los resultados educativos relacionada con el clima empeorará a medida que el cambio climático empeore, lo que pondrá en peligro el poderoso potencial de la educación para estimular el alivio de la pobreza y el crecimiento económico.

Los gobiernos pueden aprovechar la educación y el aprendizaje para impulsar la acción climática. Esta es una meta muy alcanzable que está alineada con objetivos educativos más amplios. Para ello, los gobiernos deben actuar en tres ámbitos:

• En primer lugar, aprovechar la educación escolar para lograr un cambio de comportamiento a favor del clima invirtiendo en habilidades fundamentales y educación STEM, impartiendo una educación climática bien diseñada y desarrollando la capacidad de los docentes.

• En segundo lugar, aprovechar la educación terciaria para la capacitación ecológica y la innovación fomentando la adaptabilidad de los estudiantes a través de bases sólidas, vías flexibles y flujos de información.

• En tercer lugar, proteger los sistemas educativos haciéndolos más adaptables y resilientes a un clima cambiante.

En este informe se esbozan datos, pruebas, ejemplos y una agenda política sobre cómo aprovechar la educación y el aprendizaje para impulsar la acción climática. El capítulo 1 se centra en la educación escolar para generar conciencia sobre el cambio climático y un cambio de comportamiento a gran escala. El capítulo 2 se centra en la educación terciaria para las competencias ecológicas. En el capítulo 3 se analiza cómo proteger y adaptar los sistemas educativos frente al cambio climático.

La acción climática es lenta, en parte porque las personas no tienen suficientes conocimientos o habilidades. A pesar de la grave crisis climática, la acción sigue siendo lenta.

En general, solo hay una «ecologización» marginal de cómo funcionan las economías, cómo operan las empresas y cómo viven y trabajan las personas. En 2015, 195 países adoptaron un tratado jurídicamente vinculante para limitar el calentamiento global a entre 1,5 y 2 °C, en comparación con los niveles preindustriales. Un balance realizado en 2023 revela que los esfuerzos mundiales por alcanzar estos objetivos están fracasando. De los 42 indicadores climáticos, solo uno está en camino de alcanzar su objetivo para 2030. De los otros 41 indicadores, seis están «desviados»; 24 están «muy desviados»; seis van en la dirección equivocada por completo; y cinco no tienen datos suficientes para hacer un seguimiento de los avances.18 Este es un informe de progreso sombrío, a pesar de décadas de advertencias, proyecciones y llamadas de atención aterradoras.

¿Por qué la acción climática ha sido tan lenta? La falta de información, conocimientos y habilidades ha influido. Estas brechas significan que las personas no están en el centro de la mitigación y la acción climática. Los esfuerzos climáticos globales han puesto un enorme énfasis en las políticas que pueden reducir las emisiones, pero no en cómo generar apoyo para estas políticas, cómo implementar estas políticas y ayudarlas a tener éxito. Al mismo tiempo, los países de ingresos bajos y medianos necesitan urgentemente esfuerzos a gran escala para ayudarlos a adaptarse a los impactos del cambio climático. Esfuerzos que, sin duda, requerirán una mayor conciencia, conocimientos, habilidades y comportamientos entre las personas.

Los comportamientos de los hogares son responsables del 72 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.19 Tres tipos de brechas de información y conocimiento que pueden ser en parte responsables de impedir el cambio de comportamiento a favor del clima. En primer lugar, las lagunas de información sobre la concienciación sobre el cambio climático, especialmente entre las personas mayores. En los países de ingresos bajos y medianos, la concienciación sobre el cambio climático sigue siendo solo del 65 por ciento.20 En segundo lugar, hay lagunas de información sobre qué hacer para la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo. Casi el 65 por ciento de los jóvenes de ocho países de ingresos bajos y medianos creen que sus futuros medios de vida están en juego si no desarrollan habilidades ecológicas. Y, sin embargo, el 60 por ciento cree que no aprendió lo suficiente sobre el cambio climático en la escuela. En tercer lugar, hay mucha desinformación relacionada con el clima, especialmente en línea, lo que erosiona la confianza del público en la información científica. Casi el 47 por ciento de los docentes de secundaria en Bangladesh y el 41 por ciento en Uganda creen erróneamente que la cobertura del cambio climático en los medios de comunicación es exagerada.21

Las economías también carecen de las habilidades para impulsar una transición hacia economías bajas en carbono. A nivel mundial, el avance de las economías hacia trayectorias de desarrollo más sostenibles requeriría trabajadores calificados para aproximadamente 100 millones de nuevos empleos, y trabajadores mejorados para la mayoría de los empleos existentes. También necesitarían trabajadores recalificados para otros 78 millones de puestos de trabajo, que desaparecerán.22 Pero estas habilidades son actualmente escasas. En 2024, el 68 por ciento de los títulos educativos centrados en la energía del mundo se orientaron hacia los combustibles fósiles, solo el 32 por ciento se centró en las energías renovables, lo que no satisfizo la creciente necesidad de una fuerza laboral en energía limpia.23 En la India, el 60 por ciento de los encuestados en el sector energético informan escasez de trabajadores calificados para actividades de adaptación y mitigación.24 Esta escasez de habilidades está creando barreras significativas para las transiciones ecológicas.

Estas limitaciones de conocimientos y habilidades son particularmente frustrantes porque los jóvenes están desesperados por actuar. Simplemente se sienten mal equipados para hacerlo. En 37 países, alrededor del 78 por ciento de los jóvenes de 15 años afirman que el cuidado del medio ambiente es importante para ellos. Sin embargo, solo el 57 por ciento consideró que realmente podía hacer algo al respecto.25 En Corea, esta proporción fue solo del 20 por ciento. Los nuevos datos de este informe muestran cuán grande es la oportunidad sin explotar para la acción climática liderada por los jóvenes. Entre los estudiantes de secundaria en Bangladesh, casi el 93 por ciento cree que el cambio climático está ocurriendo, casi el 40 por ciento siente que el cambio climático los está afectando personalmente y, sin embargo, solo el 32 por ciento pudo responder una pregunta básica sobre los gases de efecto invernadero.26 En una encuesta de jóvenes en Bangladesh, Kenia y México, alrededor del 81 por ciento de los jóvenes sintieron que si no aprendían sobre las habilidades ecológicas y cómo aplicarlas,  Entonces estaban en juego sus futuros medios de vida.

La educación puede desencadenar un cambio de comportamiento a gran escala, no solo mañana, sino hoy

A nivel mundial, el logro educativo es el predictor más fuerte de la conciencia sobre el cambio climático.27 Un año adicional de educación aumenta la conciencia climática en un 8,6 por ciento (medido por el conocimiento y las habilidades sobre temas ambientales) según el análisis en 96 países con casi un millón de estudiantes durante cuatro años.28 En Brasil, el 84 por ciento de los que tienen educación secundaria o superior dicen que el cambio climático es una amenaza importante.  en comparación con el 62 por ciento de los que tienen menos educación, una diferencia de 22 puntos.29 El mismo patrón se repite en un país tras otro. En las 16 economías avanzadas, las que tienen más educación están más dispuestas a ajustar sus estilos de vida en respuesta al impacto del cambio climático30.

La educación promueve directamente el comportamiento pro-clima. En Europa, un año adicional de educación aumentó los comportamientos pro-clima en 5,8 puntos porcentuales.31 Los estudiantes que asistieron a un curso universitario de un año sobre estos temas redujeron sus emisiones individuales de carbono en 2,86 toneladas de CO2 por año.32 Incluso ya en la escuela primaria, la exposición a la educación basada en el currículo relacionada con el medio ambiente puede reducir el consumo de energía en más del 15 por ciento en sus hogares.  y el 30 por ciento en sus escuelas.33

La educación también hace que las personas se adapten mejor a los impactos del cambio climático a través del acceso a una mayor empleabilidad e ingresos. A nivel mundial, cada año de aprendizaje genera un aumento anual de alrededor del 10 por ciento en los ingresos.34 También puede aumentar la adaptabilidad directamente. En Brasil, Cuba, El Salvador, Haití, Malí, República Dominicana, Senegal y Tailandia, las personas con niveles más altos de educación muestran una mayor preparación y respuesta ante desastres.35 Generar un cambio de comportamiento para la adaptación al cambio climático es particularmente crítico para los países de ingresos bajos y medianos, que enfrentan la mayor vulnerabilidad a los impactos climáticos.

La educación puede impulsar el cambio de comportamiento hoy, no solo mañana. Esto se debe a que los niños pueden mejorar la mentalidad climática de sus padres y comunidades. En Indonesia, un aumento en el conocimiento del riesgo de desastres entre los estudiantes condujo a un aumento significativo en la actitud de los padres y en el intercambio de conocimientos.36 En los EE. UU., proporcionar educación climática a los niños de secundaria condujo a niveles más altos de preocupación por el cambio climático entre los padres. Los efectos fueron más fuertes entre los padres que mostraban los niveles más bajos de preocupación climática antes de la intervención. En el Reino Unido, las tasas de reciclaje aumentaron en un 8,6 por ciento cuando los estudiantes compartieron lecciones sobre educación sobre residuos con sus padres.

La educación puede impulsar el cambio de comportamiento en las sociedades, no solo en los individuos. Hay muchos ejemplos de cómo la educación impulsa el cambio político.39 Y el movimiento climático requiere estos cambios, ya sea en torno a la reducción de los subsidios a la energía, la promoción de infraestructuras bajas en carbono o los impuestos a los aviones privados. En Europa, un año adicional de educación conduce a un aumento en el voto verde. Tales aumentos de votos, equivalentes a un aumento del 35 por ciento, pueden tener enormes consecuencias en la promoción de políticas pro climáticos a nivel nacional.

La educación puede empoderar a las personas con habilidades para impulsar economías más verdes

La educación es la única manera de desarrollar las capacidades necesarias para las transiciones ecológicas, especialmente las transiciones ecológicas que también son justas. El cambio hacia un crecimiento económico más sostenible desde el punto de vista ambiental requerirá trabajadores calificados. Esta transición verde global requeriría trabajadores calificados para aproximadamente 100 millones de nuevos empleos, trabajadores mejorados para la mayoría de los empleos existentes que se transformarán, y trabajadores recalificados para otros 78 millones de empleos que desaparecerán.41 En una encuesta global de líderes empresariales, casi el 80 por ciento está de acuerdo en que las habilidades verdes serán el motor más importante de la transición verde.42 Es más probable que los futuros trabajadores accedan a estas habilidades principalmente a través de los sistemas de educación y capacitación.

La acción climática también requiere innovación, así como investigación y desarrollo que dependen de las universidades. A nivel mundial, la investigación climática prometedora se lleva a cabo en las universidades a través de becas, formación de posgrado (estudiantes de maestría y doctorado) y asociaciones con el sector privado. Esta agenda es especialmente crítica para los países de ingresos bajos y medianos para ayudar a fomentar soluciones climáticas que sean relevantes para sus contextos específicos.

Sin embargo, la educación sigue estando muy infrautilizada para la acción climática

Dentro de los esfuerzos mundiales por el clima, el sector de la educación sigue siendo ignorado. Si bien la asistencia oficial para el desarrollo relacionada con el clima aumentó del 21,7 % en 2013 al 33,4 % en 2020, la educación representó menos del 1,3 % de este cambio.43 En cuanto a los planes de acción gubernamentales para el clima, también conocidos como Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés), menos de 1 de cada 3 menciona la educación climática y menos de 1 de cada 4 menciona las habilidades ecológicas. Incluso en los Informes sobre el Desarrollo Climático de los Países (CCDR) del Banco Mundial, en 46 países, la educación se menciona 20 veces en promedio, en comparación con un promedio de 172 menciones para la energía o 72 para la infraestructura.44 Esta brecha aumenta cuando excluimos los CCDR para el África subsahariana: 16 menciones promedio de educación frente a 215 para la energía. Lo mismo ocurre con la investigación. De los 15 artículos de revisión sobre los impactos económicos del cambio climático publicados desde 2010, solo tres mencionan los impactos del cambio climático en la educación.

Las escuelas pueden hacer mucho más por un cambio de comportamiento a favor del clima. En los países de ingresos bajos y medianos, la mayoría de los estudiantes, padres, docentes e incluso los responsables políticos quieren que las escuelas preparen mejor a los estudiantes para la acción climática. Sin embargo, esto no está sucediendo actualmente. Los mayores obstáculos para este objetivo son:

• Escasas competencias básicas: En todo el mundo, cientos de millones de niños llegan a la edad adulta temprana sin ni siquiera conocimientos básicos de lectura, escritura y aritmética. A nivel mundial, el 70 por ciento de los niños de diez años no pueden leer para encontrar significado a la edad de diez46 años.46

• Falta de educación sobre el clima dentro de los planes de estudio ya sobrecargados: En 100 países, casi el 47 por ciento de los marcos no mencionan el cambio climático.47 En una encuesta realizada a jóvenes en ocho países de ingresos bajos y medianos, casi el 65 por ciento siente que no aprendió lo suficiente sobre el clima en la escuela. Pero agregar temas climáticos a un currículo escolar ya sobrecargado no es fácil. Si se hace sin una consideración cuidadosa, podría ser contraproducente al desplazar aún más el enfoque tan necesario en las habilidades fundamentales.

• Falta de capacidad de los docentes: Por último, la mayoría de los docentes no tienen actualmente la capacidad de enseñar sobre el clima. En seis países de ingresos bajos y medianos, el 87 por ciento de los docentes afirma incluir temas climáticos en sus clases y, sin embargo, el 71 por ciento respondió incorrectamente al menos una pregunta básica relacionada con el clima.48

La educación puede hacer mucho más por las competencias ecológicas y la innovación. Un gran problema es que, aunque las habilidades verdes son fundamentales para las transiciones ecológicas que la mayoría de los países han prometido, sus características no se comprenden bien. Existe la percepción errónea de que las competencias verdes son muy técnicas, muy específicas de unos pocos sectores (energía, construcción, transporte, etc.) y que solo se pueden alcanzar a través de titulaciones exigentes. Esto no es cierto.

El análisis novedoso muestra cuatro datos sobre las habilidades ecológicas. En primer lugar, estas habilidades son amplias y también incluyen habilidades no técnicas, habilidades socioemocionales, habilidades intersectoriales y habilidades que se pueden lograr a través de cursos cortos. En segundo lugar, estas habilidades se pueden aplicar de manera flexible e incluyen un núcleo de habilidades cognitivas y socioemocionales transferibles. En tercer lugar, estas habilidades no son solo para «nuevos» empleos: son habilidades aumentadas para trabajos existentes. Cualquier trabajo y cualquier sector pueden volverse más ecológicos a través del conjunto adecuado de aumento de habilidades. En cuarto lugar, estas habilidades están evolucionando de una manera impredecible e inequitativa.

Sin embargo, los jóvenes, los educadores y los responsables políticos no aprecian el verdadero alcance y la promesa de las oportunidades de competencias ecológicas. Otras limitaciones incluyen sistemas de educación terciaria inaccesibles, anticuados, insensibles y rígidos que no responden a la promesa urgente de las transiciones ecológicas.

La educación también se ve amenazada por el cambio climático

El cambio climático está provocando cierres masivos de escuelas. En 2024, una niña de 10 años experimentará el doble de incendios forestales y ciclones tropicales, tres veces más inundaciones fluviales, cuatro veces más pérdidas de cosechas y cinco veces más sequías a lo largo de su vida en una trayectoria de calentamiento global de 3 °C que una niña de 10 años en 1970.49 Esto tiene implicaciones significativas para la continuidad escolar. En los últimos 20 años, al menos el 75 por ciento de los eventos climáticos extremos que afectaron a 5 millones de personas o más provocaron el cierre de escuelas. Su duración se prolonga cuando la infraestructura escolar es vulnerable o cuando las escuelas se utilizan como centros de evacuación. En Pakistán, el 92 por ciento de los hogares afectados por las inundaciones de 2022 seguían sin saber cuándo volverían a abrir las escuelas locales seis meses después.50 Y hay pruebas de que un día de cierre de escuelas es un día de aprendizaje perdido.51 Más allá de los impactos en el aprendizaje, estos cierres también causan abandono escolar, ya que algunos estudiantes no regresan a la escuela después de que las escuelas vuelven a abrir.

El aumento de las temperaturas está causando pérdidas de aprendizaje incluso cuando las escuelas están abiertas. En todos los países, se ha observado que los días escolares adicionales sujetos a calor extremo tienen un impacto negativo en el aprendizaje.52 Si bien la magnitud del impacto sigue siendo incierta y muy específica del contexto, superar umbrales de temperatura muy altos o experimentar temperaturas que representan desviaciones significativas de las tendencias locales precipita pérdidas de aprendizaje. En Brasil, un estudiante promedio en el 50 por ciento más pobre de los municipios podría perder hasta 0,5 años de aprendizaje en general debido al aumento de las temperaturas.53 En los Estados Unidos, los puntajes de las pruebas disminuyeron en un 1 por ciento por cada aumento de 0,56 °C en la temperatura en los años escolares previos a la prueba. Estos impactos, aparentemente pequeños, se acumulan con el tiempo dada la naturaleza acumulativa del proceso de aprendizaje, especialmente en los años fundamentales del aprendizaje.

El cambio climático también está erosionando la educación indirectamente a través del aumento de las enfermedades, el estrés y los conflictos. Un cambio de una desviación estándar en el clima (temperatura y precipitaciones) puede aumentar el riesgo de conflicto intergrupal en un 14 por ciento y de violencia interpersonal. Los conflictos, la violencia y la guerra tienen graves consecuencias para el logro educativo de los niños.

La reducción del nivel educativo se traducirá en menores ingresos y productividad. El rendimiento escolar está vinculado con mayores ingresos, y se estima que hay un rendimiento del 10 por ciento por cada año adicional de escolaridad. A medida que las perturbaciones climáticas reduzcan los logros educativos, los ingresos futuros se verán afectados. Las personas con un nivel educativo más bajo se enfrentan a desventajas económicas y a un acceso restringido a un empleo estable. Estas desigualdades se transmiten de una generación a otra, perpetuando ciclos de pobreza y limitando la movilidad social54.

Los esfuerzos políticos en tres frentes pueden ayudar a aprovechar la educación para la acción climática

Los gobiernos pueden aprovechar mejor el aprendizaje para impulsar la acción climática centrándose en tres áreas. En primer lugar, aprovechar las escuelas para fomentar un cambio de comportamiento a favor del clima a gran escala. En segundo lugar, aprovechar la educación terciaria para impulsar las transiciones ecológicas y la innovación. En tercer lugar, adaptar los sistemas educativos para que puedan ser resilientes frente a un clima cambiante.

Los gobiernos pueden hacer que las escuelas sean más efectivas para la acción climática a través de tres acciones. Varias de ellas están plenamente alineadas con objetivos educativos más amplios.

• En primer lugar, mejorar las habilidades fundamentales y fortalecer la educación STEM. Los temas climáticos deben utilizarse para enseñar alfabetización, aritmética y conceptos STEM.

• En segundo lugar, una vez que se hayan asegurado las habilidades fundamentales, se incorporará un plan de estudios sobre el clima práctico, accionable y contextual. Al hacerlo, consulte a los maestros para evitar sobrecargar el plan de estudios.

• En tercer lugar, se debe apoyar a los docentes en cada paso del camino, mejorando sus conocimientos y habilidades sobre temas relacionados con el clima y proporcionándoles recursos educativos de alta calidad y apoyo educativo específico.

Los gobiernos pueden ayudar a la educación terciaria a estimular las competencias ecológicas y la innovación de una manera que sea muy posible. Las oportunidades de capacitación verde son tan grandes y están tan cerca que acelerar esta agenda no requiere un gran salto. Se puede lograr mucho a corto plazo a través de aumentos inteligentes en el margen. Sin embargo, para aprovechar plenamente estas oportunidades, también sería necesario reformar el sistema a mediano plazo. En consecuencia, los gobiernos pueden actuar en dos frentes:

• A corto plazo, facilitar una mayor información y la disponibilidad de cursos breves que respondan al mercado para la capacitación ecológica tanto de los estudiantes como de los trabajadores. En concreto, los sistemas de educación terciaria deberían: i) difundir información sobre los beneficios de las competencias ecológicas específicas en todos los sectores y ii) facilitar la disponibilidad de cursos cortos y apilables para la capacitación ecológica que sean fácilmente accesibles tanto para los estudiantes como para los trabajadores.

• A mediano plazo, fomentar la adaptabilidad de los estudiantes y los sistemas a través de bases sólidas, vías flexibles, flujos de información e inclusión intencional.

También es importante entender que no bastará con aumentar los cursos específicos de educación terciaria estrictamente definidos. En su lugar, la atención debe centrarse en la creación de las condiciones propicias adecuadas, de modo que el sistema facilite la oferta de competencias y la innovación, en lugar de limitarse a tratar de predecir y proporcionar directamente competencias definidas de forma estricta.

Los gobiernos pueden adaptar mejor los sistemas educativos a un clima cambiante. Para los millones de niños que asistirán a la escuela en los próximos 50 años, los resultados de la mitigación simplemente llegarán demasiado tarde. Los gobiernos pueden mejorar la resiliencia de sus sistemas educativos centrándose en i) la gestión de la educación para la resiliencia; (ii) infraestructura escolar para la resiliencia; (iii) asegurar la continuidad del aprendizaje frente a las perturbaciones climáticas; y (iv) aprovechar a los estudiantes y docentes como agentes de cambio.

En el centro de este esfuerzo debe estar el enfoque para integrar la educación en la política climática y el clima en la política educativa. Y esto requerirá tanto financiación como alineación entre los diferentes ministerios y partes interesadas.

¿Cómo deberían los ministerios de educación priorizar el clima?

La priorización debe guiarse por la ubicación del país y lo que más necesita. Sin embargo, un mensaje clave de este informe es que: (i) el aprovechamiento de las escuelas para la acción climática está plenamente alineado con los objetivos básicos de los sistemas educativos en torno a la educación de calidad para todos y (ii) el aprovechamiento de la educación terciaria para las habilidades verdes es muy alcanzable mediante aumentos clave a corto plazo.

Hay tres métricas que pueden ser especialmente útiles para guiar la priorización de políticas.

En primer lugar, la tasa de pobreza de aprendizaje (proporción de estudiantes que no pueden leer para tener sentido a los 10 años). No es posible una capacitación climática significativa sin habilidades fundamentales. Por otro lado, garantizar las habilidades básicas para todos puede aumentar enormemente la resiliencia, la adaptabilidad y la acción de un país en favor del clima. Por lo tanto, si un país tiene altas tasas de pobreza de aprendizaje (50 por ciento o más), una de las mejores inversiones climáticas es mejorar las habilidades fundamentales. En este esfuerzo, se debe utilizar material climático para enseñar alfabetización y aritmética.

En segundo lugar, el número de cierres de escuelas relacionados con el clima por año. Esta métrica es importante y relativamente sencilla de rastrear (a través de informes de los funcionarios de educación del distrito, artículos de periódicos, etc.). Los cierres de escuelas relacionados con el clima son cada vez más comunes y generan enormes pérdidas de aprendizaje. Los países que experimentan estos cierres de escuelas con frecuencia deben dar prioridad a mantener las escuelas abiertas (en la medida de lo posible) e invertir en soluciones eficaces de aprendizaje a distancia.

En tercer lugar, la disponibilidad de información para los estudiantes sobre el regreso a la educación, las STEM y las oportunidades de habilidades ecológicas. Se trata de un criterio de sí o no sobre si existen mecanismos que permitan a los estudiantes, especialmente en la educación secundaria superior y terciaria, tomar decisiones informadas sobre los resultados del mercado laboral. Proporcionar a los estudiantes información clara sobre los rendimientos de la educación en el mercado laboral es una de las estrategias más rentables para mejorar los años de escolaridad ajustados al aprendizaje. Estas intervenciones pueden tener externalidades climáticas positivas al impulsar el logro educativo, especialmente después de la primaria. Estas externalidades se multiplicarán si se proporciona información sobre los regresos a la educación STEM y las habilidades verdes. Para la capacitación ecológica es fundamental abordar los conceptos erróneos comunes (por ejemplo, las habilidades verdes son solo habilidades técnicas y solo aplicables en sectores verdes) y dar a los estudiantes acceso a señales claras del mercado laboral.

Una vez que se evalúen estas métricas, los países deben dar prioridad a la disponibilidad de un plan de estudios práctico y accionable sobre el clima y de oportunidades de capacitación ecológica en las escuelas y la educación terciaria. En el caso de la educación terciaria, son increíblemente importantes las vías flexibles, incluso para quienes ya están en el mercado laboral.

Los gobiernos pueden aprovechar el aprendizaje para impulsar la acción climática y cumplir juntos los objetivos de desarrollo, educación y clima. Abordar el cambio climático requiere cambios en las creencias, comportamientos y habilidades individuales. La educación puede ser una fuerza poderosa para lograr estos cambios. Al mismo tiempo, una educación de calidad permite a las personas actuar frente a la mayor amenaza para su futuro: el cambio climático. Los niños y los jóvenes, a nivel mundial, se preocupan profundamente por el clima. Es hora de ayudarles a ayudar al planeta.